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Cárcel para dos jóvenes por el asalto fallido a una distribuidora

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Cárcel para dos jóvenes por el asalto fallido a una distribuidora

Uno de los acusados le habría pedido el auto a su padre, con la excusa de ir al médico, pero lo usó para el robo.

Ya Juan Carlos Fredes Puertas, uno de los detenidos por el intento de asalto a la distribuidora "Ferrero y Cía.", había sido enviado a la penitenciaría de San Luis. Solo restaba resolver si Agustín Tomás Márquez y Oscar Sebastián Garay, los otros dos imputados que tenía la causa, iban a unírsele en la cárcel cuando el juez instructor, Ariel Parrillis, determinara si los procesaba o no por ese hecho. Y así fue. Los dos jóvenes, sospechados de haber huido del lugar del asalto cuando Fredes Puertas fue reducido por las víctimas, fueron procesados con prisión preventiva.

Al igual que el otro hombre, Márquez, de 20 años, y Garay, de 22, fueron procesados por "robo doblemente calificado por el uso de arma de fuego y por ser en poblado y en banda en grado de tentativa". En los días de prórroga del arresto que habían solicitado ninguno declaró ante el juez.

Sin embargo, las pruebas que el personal del Departamento de Investigaciones de San Luis halló en su contra hablaron por sí solas. Uno de esos elementos fue el Renault 9, de vidrios polarizados, que secuestraron en uno de los dos allanamientos que hicieron.

El coche había sido captado por una cámara de seguridad después del asalto fallido. La filmación lo mostraba en Constitución y Junín. Las averiguaciones determinaron que el vehículo le pertenecía al padre de Márquez. Con ese y otros datos, el 19 de junio, los policías allanaron la casa del más joven de los acusados, en el barrio Serranías Puntanas, y la del suegro de Garay, en el Padre Mugica.

Según había contado Eduardo Márquez, el martes 18, como a las 6:30, su hijo le había pedido el auto para "llevar a su novia al médico" y, después de dejar el Renault, se iba a ir a lo de Sebastián Garay, pero luego de eso su hijo no volvió.

A entender del juez, el martes en cuestión, el trío intentó asaltar a los dueños del comercio. Todo se dio, cerca de las 8, cuando dos de los socios y la esposa de uno de ellos estaban a punto de salir del local, ubicado en Junín 1380. Se dirigían a un banco, a depositar el dinero que habían recaudado entre el viernes y lunes.

En eso, cuando salían en una Toyota Hilux, fueron sorprendidos por tres delincuentes que se bajaron de un Renault 9 blanco. Uno empuñaba un revólver.

Ese, el que estaba armado, abrió una de las puertas traseras de la camioneta y tomó el bolso con dinero. Cuando abrió la puerta del conductor y le apuntó a uno de los socios este no se achicó. Forcejearon. El ladrón disparó tres veces, pero antes de que pudiera hacer algo más fue reducido por el empresario. Ese asaltante era Fredes. El resto de la banda consiguió huir en el auto.

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Cárcel para dos jóvenes por el asalto fallido a una distribuidora

Uno de los acusados le habría pedido el auto a su padre, con la excusa de ir al médico, pero lo usó para el robo.

Fotos: Departamento Investigaciones.

Ya Juan Carlos Fredes Puertas, uno de los detenidos por el intento de asalto a la distribuidora "Ferrero y Cía.", había sido enviado a la penitenciaría de San Luis. Solo restaba resolver si Agustín Tomás Márquez y Oscar Sebastián Garay, los otros dos imputados que tenía la causa, iban a unírsele en la cárcel cuando el juez instructor, Ariel Parrillis, determinara si los procesaba o no por ese hecho. Y así fue. Los dos jóvenes, sospechados de haber huido del lugar del asalto cuando Fredes Puertas fue reducido por las víctimas, fueron procesados con prisión preventiva.

Al igual que el otro hombre, Márquez, de 20 años, y Garay, de 22, fueron procesados por "robo doblemente calificado por el uso de arma de fuego y por ser en poblado y en banda en grado de tentativa". En los días de prórroga del arresto que habían solicitado ninguno declaró ante el juez.

Sin embargo, las pruebas que el personal del Departamento de Investigaciones de San Luis halló en su contra hablaron por sí solas. Uno de esos elementos fue el Renault 9, de vidrios polarizados, que secuestraron en uno de los dos allanamientos que hicieron.

El coche había sido captado por una cámara de seguridad después del asalto fallido. La filmación lo mostraba en Constitución y Junín. Las averiguaciones determinaron que el vehículo le pertenecía al padre de Márquez. Con ese y otros datos, el 19 de junio, los policías allanaron la casa del más joven de los acusados, en el barrio Serranías Puntanas, y la del suegro de Garay, en el Padre Mugica.

Según había contado Eduardo Márquez, el martes 18, como a las 6:30, su hijo le había pedido el auto para "llevar a su novia al médico" y, después de dejar el Renault, se iba a ir a lo de Sebastián Garay, pero luego de eso su hijo no volvió.

A entender del juez, el martes en cuestión, el trío intentó asaltar a los dueños del comercio. Todo se dio, cerca de las 8, cuando dos de los socios y la esposa de uno de ellos estaban a punto de salir del local, ubicado en Junín 1380. Se dirigían a un banco, a depositar el dinero que habían recaudado entre el viernes y lunes.

En eso, cuando salían en una Toyota Hilux, fueron sorprendidos por tres delincuentes que se bajaron de un Renault 9 blanco. Uno empuñaba un revólver.

Ese, el que estaba armado, abrió una de las puertas traseras de la camioneta y tomó el bolso con dinero. Cuando abrió la puerta del conductor y le apuntó a uno de los socios este no se achicó. Forcejearon. El ladrón disparó tres veces, pero antes de que pudiera hacer algo más fue reducido por el empresario. Ese asaltante era Fredes. El resto de la banda consiguió huir en el auto.

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