Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

En el balotaje: Alejandro Giammattei se quedó con la presidencia de Guatemala

Este domingo el médico y empresario, de centroderecha, deberá enfrentar dos desafíos: combatir la violencia y resolver la política migratoria.

En su cuarto intento por llegar a la presidencia de Guatemala, el médico y empresario Alejandro Giammattei logró un triunfo en la segunda vuelta electoral que lo deposita en el principal cargo del país, le da a la centroderecha un mojón en Centroamérica y lo enfrenta a los desafíos de enfrentar la violencia y la problemática de la migración.

Tal como predecían las encuestas, Giammattei se impuso con cierta comodidad en la segunda vuelta que disputó ayer con la socialdemócrata Sandra Torres, a la que aventajó por algo más de medio millón de votos, en una pulseada en la que abundó la apatía, vista en el escaso 42 por ciento del padrón que se acercó a votar.

"No fue fácil, pero el objetivo se ha cumplido. Será un gran honor ser presidente de este país que tanto amo", destacó el ganador en su primera conferencia de prensa como ganador del balotaje. Y casi como un rito de mandatario electo, prometió: "Reconstruiremos Guatemala”.

Giammattei remarcó su propia búsqueda del sillón principal del Palacio nacional de la Cultura -sede del Ejecutivo-: “Han sido 12 años de luchar no por llegar a un puesto, a lucir una banda, sino 12 años esperando la oportunidad de servir a mi país".

Ex director del Sistema Penitenciario, médico y cirujano de profesión pero empresario y político de carrera, Giammattei se convirtió en el noveno presidente de la era democrática que Guatemala inició en 1986 con la llegada al poder del democratacristiano Vinicio Cerezo, tras varias décadas de regímenes militares que se sucedieron en el poder mediante golpes de Estado y fraudes electorales.

Sus propuestas lograron convencer en esta segunda vuelta a más de 1,8 millones de votantes, una cifra baja a partir de la escasa participación del electorado -alrededor del 42 por ciento del padrón- pero suficiente para vencer a la ex primera dama Sandra Torres.

El ahora electo mandatario fue candidato de Vamos, y desde el 14 de enero sucederá en la jefatura del Estado a Jimmy Morales, tras una campaña en las que renovó su promesa de "mano dura" contra la delincuencia y de un "muro económico" para frenar la inmigración irregular.

De 63 años, padre de 3 hijos y afectado desde hace 40 años por una esclerosis que lo obliga a usar muletas, el ganador anunció que iniciará de inmediato el proceso de transición -aunque faltan 5 meses para el recambio- porque se siente "muy comprometido en lo que nos toca".

Su derrotada, Torres, pareció brindar un mensaje conciliador a la luz de los resultados. Aunque no hizo declaraciones a la prensa, sí escribió en la cuenta partidaria de la red Twitter: "Agradezco de todo corazón la confianza depositada en nuestro proyecto a todos los guatemaltecos que votaron por una Guatemala de bienestar y progreso para todos. Hoy es momento de unidad. Cuenten conmigo".

Fue el segundo intento de Torres de alzarse con la presidencia. No pudo ser candidata en 2011 por su relación con el entonces presidente Álvaro Colom -de quien se separó luego-, pero sí se postuló en 2015, cuando perdió en segunda vuelta frente a Morales.

El propio Morales estuvo entre los primeros en felicitar a Giammattei, a quien exhortó a trabajar por la unidad de Guatemala. A las congratulaciones se sumó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien destacó el "claro triunfo" del mandatario electo, que tiene ahora el apoyo de su entidad para trabajar "en beneficio del pueblo".

Por su parte, el presidente de los empresarios organizados, Juan Carlos Tefel, dijo que los próximos cuatros años deberían estar centrados en temas como la desnutrición, la transparencia, la generación de empleo, la certeza jurídica, la inversión en infraestructura o la defensa de la propiedad privada, reportó la agencia EFE.

Guatemala es considerado uno de los diez países más desiguales del mundo. La pobreza asciende al 59,3 % y genera, entre otros flagelos, que miles de habitantes, especialmente de pueblos indígenas, migren hacia Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

El país centroamericano, donde el salario mínimo es de 2.992.37 quetzales por mes (388,6 dólares) y el costo de la canasta básica alimentaria supera los 3.597 quetzales (467,1 dólares), tiene a casi la mitad de sus niños menores de 5 años (49,8 por ciento) con desnutrición crónica, la tasa más alta de América Latina.

Estos guarismos, más la violencia en sus calles y el fenómeno de la migración aparecen como los desafíos centrales para Giammattei, que además deberá decidir si continúa o da marcha atrás con el acuerdo de tercer país seguro que firmó Guatemala con Estados Unidos, su principal socio económico.

Respecto de los comicios de ayer, el plan de seguridad que puso en marcha la Policía Nacional Civil dejó más de 930 detenidos, la enorme mayoría de ellos -un total de 703- por violar la llamada Ley Seca, según informó el vocero de la institución, Pablo Castillo.

Télam.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

En el balotaje: Alejandro Giammattei se quedó con la presidencia de Guatemala

Este domingo el médico y empresario, de centroderecha, deberá enfrentar dos desafíos: combatir la violencia y resolver la política migratoria.

Es padre de 3 hijos y afectado desde hace 40 años por una esclerosis que lo obliga a usar muletas. Foto: Télam.

En su cuarto intento por llegar a la presidencia de Guatemala, el médico y empresario Alejandro Giammattei logró un triunfo en la segunda vuelta electoral que lo deposita en el principal cargo del país, le da a la centroderecha un mojón en Centroamérica y lo enfrenta a los desafíos de enfrentar la violencia y la problemática de la migración.

Tal como predecían las encuestas, Giammattei se impuso con cierta comodidad en la segunda vuelta que disputó ayer con la socialdemócrata Sandra Torres, a la que aventajó por algo más de medio millón de votos, en una pulseada en la que abundó la apatía, vista en el escaso 42 por ciento del padrón que se acercó a votar.

"No fue fácil, pero el objetivo se ha cumplido. Será un gran honor ser presidente de este país que tanto amo", destacó el ganador en su primera conferencia de prensa como ganador del balotaje. Y casi como un rito de mandatario electo, prometió: "Reconstruiremos Guatemala”.

Giammattei remarcó su propia búsqueda del sillón principal del Palacio nacional de la Cultura -sede del Ejecutivo-: “Han sido 12 años de luchar no por llegar a un puesto, a lucir una banda, sino 12 años esperando la oportunidad de servir a mi país".

Ex director del Sistema Penitenciario, médico y cirujano de profesión pero empresario y político de carrera, Giammattei se convirtió en el noveno presidente de la era democrática que Guatemala inició en 1986 con la llegada al poder del democratacristiano Vinicio Cerezo, tras varias décadas de regímenes militares que se sucedieron en el poder mediante golpes de Estado y fraudes electorales.

Sus propuestas lograron convencer en esta segunda vuelta a más de 1,8 millones de votantes, una cifra baja a partir de la escasa participación del electorado -alrededor del 42 por ciento del padrón- pero suficiente para vencer a la ex primera dama Sandra Torres.

El ahora electo mandatario fue candidato de Vamos, y desde el 14 de enero sucederá en la jefatura del Estado a Jimmy Morales, tras una campaña en las que renovó su promesa de "mano dura" contra la delincuencia y de un "muro económico" para frenar la inmigración irregular.

De 63 años, padre de 3 hijos y afectado desde hace 40 años por una esclerosis que lo obliga a usar muletas, el ganador anunció que iniciará de inmediato el proceso de transición -aunque faltan 5 meses para el recambio- porque se siente "muy comprometido en lo que nos toca".

Su derrotada, Torres, pareció brindar un mensaje conciliador a la luz de los resultados. Aunque no hizo declaraciones a la prensa, sí escribió en la cuenta partidaria de la red Twitter: "Agradezco de todo corazón la confianza depositada en nuestro proyecto a todos los guatemaltecos que votaron por una Guatemala de bienestar y progreso para todos. Hoy es momento de unidad. Cuenten conmigo".

Fue el segundo intento de Torres de alzarse con la presidencia. No pudo ser candidata en 2011 por su relación con el entonces presidente Álvaro Colom -de quien se separó luego-, pero sí se postuló en 2015, cuando perdió en segunda vuelta frente a Morales.

El propio Morales estuvo entre los primeros en felicitar a Giammattei, a quien exhortó a trabajar por la unidad de Guatemala. A las congratulaciones se sumó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien destacó el "claro triunfo" del mandatario electo, que tiene ahora el apoyo de su entidad para trabajar "en beneficio del pueblo".

Por su parte, el presidente de los empresarios organizados, Juan Carlos Tefel, dijo que los próximos cuatros años deberían estar centrados en temas como la desnutrición, la transparencia, la generación de empleo, la certeza jurídica, la inversión en infraestructura o la defensa de la propiedad privada, reportó la agencia EFE.

Guatemala es considerado uno de los diez países más desiguales del mundo. La pobreza asciende al 59,3 % y genera, entre otros flagelos, que miles de habitantes, especialmente de pueblos indígenas, migren hacia Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

El país centroamericano, donde el salario mínimo es de 2.992.37 quetzales por mes (388,6 dólares) y el costo de la canasta básica alimentaria supera los 3.597 quetzales (467,1 dólares), tiene a casi la mitad de sus niños menores de 5 años (49,8 por ciento) con desnutrición crónica, la tasa más alta de América Latina.

Estos guarismos, más la violencia en sus calles y el fenómeno de la migración aparecen como los desafíos centrales para Giammattei, que además deberá decidir si continúa o da marcha atrás con el acuerdo de tercer país seguro que firmó Guatemala con Estados Unidos, su principal socio económico.

Respecto de los comicios de ayer, el plan de seguridad que puso en marcha la Policía Nacional Civil dejó más de 930 detenidos, la enorme mayoría de ellos -un total de 703- por violar la llamada Ley Seca, según informó el vocero de la institución, Pablo Castillo.

Télam.

Logín