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El joven atropellado en Bolívar y Maipú se recupera a paso lento

Daniel Miranda del Valle, de 27 años, despertó luego de pasar dos meses en terapia. Ya habla con su familia y le sacaron el respirador artificial. Deben operarlo de la mandíbula. 

A paso lento pero seguro, Daniel Alejandro Miranda Del Valle empezó a responder a estímulos y dio signos de una recuperación que llena de esperanza a sus familiares. Y hace un par de semanas, cuando su mamá, Graciela Del Valle, lo cuidaba en el Hospital San Luis, el joven finalmente despertó. “Dijo ¿dónde estoy?, ¿qué pasó? De a poco fuimos hablándole, contándole, explicándole todo.  Ahora hemos optado por ir respondiendo a las preguntas que nos hace. Sabe que hace dos meses y medio lo chocaron cuando iba en la moto”, refirió ayer Gastón, hermano de Daniel. Está feliz de que su hermano vaya recobrando todo lo que perdió aquella mañana del jueves 30 de mayo, cuando Hernán Muñoz, un conductor de 22 años que iba ebrio, pasó un semáforo en rojo y a alta velocidad chocó la moto de Daniel, para después huir y denunciar en una comisaría una mentira, que le habían robado el auto.  Él está preso. 

Daniel, de 27 años, estuvo varias semanas en terapia. Hoy está en una sala de aislamiento del Hospital San Luis, para preservarlo y evitar, en la medida de lo posible, que se contagie de alguna enfermedad intrahospitalaria. “Quiero destacar la atención que ha recibido desde el primer día, tanto por parte de las enfermeras, el personal de limpieza, los distintos médicos y especialistas que lo han visto en este tiempo. Estamos muy agradecidos”, expresó Gastón.

Según explicó el hermano,  desde que despertó, Daniel ha hecho notables progresos para darse a entender a través del habla. Inicialmente, le costaba más pronunciar las palabras, por un lado, porque tuvo una traqueotomía –que ya le retiraron–, “y porque la lengua, que es un músculo, estuvo un tiempo inactiva”. 

Ahora toma agua y come por sus propios medios, aunque, por el momento, ingiere alimentos procesados. “En este momento, solo toma un analgésico, por el dolor en la cadera derecha, que se luxó cuando, ya estando internado, hizo un movimiento, intentando bajarse de la cama. Pero ya prácticamente no tiene dolores”, indicó el familiar.  

Una de las lesiones más graves que sufrió fue en la cabeza, y los médicos han ido evaluando si recobra la lucidez, si conserva todas las funciones. “Si bien no recuerda el hecho en sí –en referencia al choque–, de a poco ha ido recordando otras cosas de su vida, en general. Le hablaba para ver qué se acordaba, le preguntaba si sabía por qué estaba en el hospital. También su nombre, y al día siguiente lo hacía de nuevo, para ver si lo recordaba e ir ayudándolo a que se ejercite. Hoy me dice su número de documento, el mío, el de mi mamá. Y pregunta por mi hijo, a quien no ve desde que lo internaron. Pronto será el cumpleaños de mi nene, y una de las cosas que me he propuesto es que pueda festejarlo y que pueda reencontrarse con su tío, con quien intercambian videos”, comentó Gastón. 

Daniel tiene una hemiplejia en la parte izquierda del cuerpo, leve, que con rehabilitación mejorará, se esperanza su hermano. Previo a la colisión, practicaba BMX. Gastón está convencido de que su hermano volverá a subirse a la bicicleta. Contó que durante este tiempo, la fractura que tuvo en peroné se curó y que en eso mucho ayudó que haya estado inmóvil. También que la fractura que sufrió en la pelvis empezó a abrirse, pero que ya está cerrando. Y espera que luego suceda lo mismo con una colostomía que le practicaron. 

Daniel puede sentarse solo y, en estos últimos días, con la ayuda de un kinesiólogo, se puso en pie dos veces. Pero deberá hacer rehabilitación, para recuperar la fuerza que sus músculos perdieron. “Si bien come doble ración, tiene mucho apetito, y eso es muy bueno. Está recuperando peso. No tiene que seguir una dieta, puede comer de todo. El otro día nos pidió pizza, por ejemplo. Le di, pero se la cortamos bien chiquita, para que no fuera a ahogarse. Es que está pendiente una operación, por la fractura que tuvo en la mandíbula”, por lo que deben tener ciertos cuidados en cuanto a la solidez de los alimentos, explicó. 

Si esa intervención aún no se ha practicado es porque deben conseguir una prótesis. Refirió que realizaron el trámite por intermedio de Servicio Social y que la corrida del dólar que hubo el lunes post-elecciones incidió notablemente en la cotización. Previo a la suba, costaba 60 mil pesos. Ahora, entre 80 y 90 mil pesos. Tras la operación, seguramente volverá a hacer rehabilitación con un fonoaudiólogo. 

“¿Qué los ayudó, como familia, a mantenerse fuerte durante este tiempo, para sostener a Daniel?”, quiso saber El Diario. “La buena energía de tantas personas, no solo de allegados sino también de personas que no conocían a Dani. Estamos muy agradecidos por eso. Ha sido fundamental para no perder las esperanzas, para seguir luchándola y pidiéndole a Dios. Él dice que se quiere ir a casa”, dijo Gastón. 

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El joven atropellado en Bolívar y Maipú se recupera a paso lento

Daniel Miranda del Valle, de 27 años, despertó luego de pasar dos meses en terapia. Ya habla con su familia y le sacaron el respirador artificial. Deben operarlo de la mandíbula. 

Daniel toma agua y come por sus propios medios, contó su hermano. Foto: Redes Sociales.

A paso lento pero seguro, Daniel Alejandro Miranda Del Valle empezó a responder a estímulos y dio signos de una recuperación que llena de esperanza a sus familiares. Y hace un par de semanas, cuando su mamá, Graciela Del Valle, lo cuidaba en el Hospital San Luis, el joven finalmente despertó. “Dijo ¿dónde estoy?, ¿qué pasó? De a poco fuimos hablándole, contándole, explicándole todo.  Ahora hemos optado por ir respondiendo a las preguntas que nos hace. Sabe que hace dos meses y medio lo chocaron cuando iba en la moto”, refirió ayer Gastón, hermano de Daniel. Está feliz de que su hermano vaya recobrando todo lo que perdió aquella mañana del jueves 30 de mayo, cuando Hernán Muñoz, un conductor de 22 años que iba ebrio, pasó un semáforo en rojo y a alta velocidad chocó la moto de Daniel, para después huir y denunciar en una comisaría una mentira, que le habían robado el auto.  Él está preso. 

Daniel, de 27 años, estuvo varias semanas en terapia. Hoy está en una sala de aislamiento del Hospital San Luis, para preservarlo y evitar, en la medida de lo posible, que se contagie de alguna enfermedad intrahospitalaria. “Quiero destacar la atención que ha recibido desde el primer día, tanto por parte de las enfermeras, el personal de limpieza, los distintos médicos y especialistas que lo han visto en este tiempo. Estamos muy agradecidos”, expresó Gastón.

Según explicó el hermano,  desde que despertó, Daniel ha hecho notables progresos para darse a entender a través del habla. Inicialmente, le costaba más pronunciar las palabras, por un lado, porque tuvo una traqueotomía –que ya le retiraron–, “y porque la lengua, que es un músculo, estuvo un tiempo inactiva”. 

Ahora toma agua y come por sus propios medios, aunque, por el momento, ingiere alimentos procesados. “En este momento, solo toma un analgésico, por el dolor en la cadera derecha, que se luxó cuando, ya estando internado, hizo un movimiento, intentando bajarse de la cama. Pero ya prácticamente no tiene dolores”, indicó el familiar.  

Una de las lesiones más graves que sufrió fue en la cabeza, y los médicos han ido evaluando si recobra la lucidez, si conserva todas las funciones. “Si bien no recuerda el hecho en sí –en referencia al choque–, de a poco ha ido recordando otras cosas de su vida, en general. Le hablaba para ver qué se acordaba, le preguntaba si sabía por qué estaba en el hospital. También su nombre, y al día siguiente lo hacía de nuevo, para ver si lo recordaba e ir ayudándolo a que se ejercite. Hoy me dice su número de documento, el mío, el de mi mamá. Y pregunta por mi hijo, a quien no ve desde que lo internaron. Pronto será el cumpleaños de mi nene, y una de las cosas que me he propuesto es que pueda festejarlo y que pueda reencontrarse con su tío, con quien intercambian videos”, comentó Gastón. 

Daniel tiene una hemiplejia en la parte izquierda del cuerpo, leve, que con rehabilitación mejorará, se esperanza su hermano. Previo a la colisión, practicaba BMX. Gastón está convencido de que su hermano volverá a subirse a la bicicleta. Contó que durante este tiempo, la fractura que tuvo en peroné se curó y que en eso mucho ayudó que haya estado inmóvil. También que la fractura que sufrió en la pelvis empezó a abrirse, pero que ya está cerrando. Y espera que luego suceda lo mismo con una colostomía que le practicaron. 

Daniel puede sentarse solo y, en estos últimos días, con la ayuda de un kinesiólogo, se puso en pie dos veces. Pero deberá hacer rehabilitación, para recuperar la fuerza que sus músculos perdieron. “Si bien come doble ración, tiene mucho apetito, y eso es muy bueno. Está recuperando peso. No tiene que seguir una dieta, puede comer de todo. El otro día nos pidió pizza, por ejemplo. Le di, pero se la cortamos bien chiquita, para que no fuera a ahogarse. Es que está pendiente una operación, por la fractura que tuvo en la mandíbula”, por lo que deben tener ciertos cuidados en cuanto a la solidez de los alimentos, explicó. 

Si esa intervención aún no se ha practicado es porque deben conseguir una prótesis. Refirió que realizaron el trámite por intermedio de Servicio Social y que la corrida del dólar que hubo el lunes post-elecciones incidió notablemente en la cotización. Previo a la suba, costaba 60 mil pesos. Ahora, entre 80 y 90 mil pesos. Tras la operación, seguramente volverá a hacer rehabilitación con un fonoaudiólogo. 

“¿Qué los ayudó, como familia, a mantenerse fuerte durante este tiempo, para sostener a Daniel?”, quiso saber El Diario. “La buena energía de tantas personas, no solo de allegados sino también de personas que no conocían a Dani. Estamos muy agradecidos por eso. Ha sido fundamental para no perder las esperanzas, para seguir luchándola y pidiéndole a Dios. Él dice que se quiere ir a casa”, dijo Gastón. 

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