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Dos alegrías para un joven que estuvo al borde de la muerte

Daniel Miranda está volviendo a caminar, gracias a su fortaleza, el apoyo de sus allegados y a la rehabilitación.

"Era como un niño con juguete nuevo". Así, con esas palabras, Gastón Miranda definió el momento que su hermano Daniel Miranda vivió días atrás en el Parque de las Naciones, cuando su novia y sus amigos lo llevaron a ver un evento de bikers y pudo montar nuevamente una bicicleta, tras haber estado al borde la muerte por las lesiones que un conductor le causó en un choque, en mayo pasado. 

Daniel es el motociclista que fue atropellado por otro joven, Emiliano Muñoz, en Bolívar y Maipú. La conducta de Muñoz fue una sumatoria de irresponsabilidades: iba alcoholizado, a alta velocidad y cruzó un semáforo en rojo. Como corolario, después se fue a una comisaría para denunciar falsamente que le habían robado el auto, dejando a Daniel malherido en la calle. 

Daniel se subió a la bici solo para la foto, aclaró su hermano. Pero para él fue especialmente significativo, ya que antes del choque practicaba BMX. La colisión lo dejó en terapia y con una hemiplejia en la parte izquierda del cuerpo, entre otras secuelas.

Ahora, gracias a su fortaleza, el apoyo de sus allegados y a la rehabilitación, volvió a ponerse en pie y a empezar a caminar por sus propios medios. 

Al volver a subirse a la bici "estaba emocionado, con adrenalina", contó Gastón. A esa alegría, Daniel y su familia suman otra. Esta semana, una jueza rechazó la probation (suspensión del juicio a prueba) que había solicitado Muñoz. A cambio de no ir a juicio, el imputado había ofrecido hacer tareas comunitarias en la Iglesia de El Trapiche y pagar un resarcimiento de 20 mil pesos, aunque, para lograr la excarcelación, meses atrás había depositado 250 mil pesos.

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Dos alegrías para un joven que estuvo al borde de la muerte

Daniel Miranda está volviendo a caminar, gracias a su fortaleza, el apoyo de sus allegados y a la rehabilitación.

Solo para la foto. Miranda y la bici.

"Era como un niño con juguete nuevo". Así, con esas palabras, Gastón Miranda definió el momento que su hermano Daniel Miranda vivió días atrás en el Parque de las Naciones, cuando su novia y sus amigos lo llevaron a ver un evento de bikers y pudo montar nuevamente una bicicleta, tras haber estado al borde la muerte por las lesiones que un conductor le causó en un choque, en mayo pasado. 

Daniel es el motociclista que fue atropellado por otro joven, Emiliano Muñoz, en Bolívar y Maipú. La conducta de Muñoz fue una sumatoria de irresponsabilidades: iba alcoholizado, a alta velocidad y cruzó un semáforo en rojo. Como corolario, después se fue a una comisaría para denunciar falsamente que le habían robado el auto, dejando a Daniel malherido en la calle. 

Daniel se subió a la bici solo para la foto, aclaró su hermano. Pero para él fue especialmente significativo, ya que antes del choque practicaba BMX. La colisión lo dejó en terapia y con una hemiplejia en la parte izquierda del cuerpo, entre otras secuelas.

Ahora, gracias a su fortaleza, el apoyo de sus allegados y a la rehabilitación, volvió a ponerse en pie y a empezar a caminar por sus propios medios. 

Al volver a subirse a la bici "estaba emocionado, con adrenalina", contó Gastón. A esa alegría, Daniel y su familia suman otra. Esta semana, una jueza rechazó la probation (suspensión del juicio a prueba) que había solicitado Muñoz. A cambio de no ir a juicio, el imputado había ofrecido hacer tareas comunitarias en la Iglesia de El Trapiche y pagar un resarcimiento de 20 mil pesos, aunque, para lograr la excarcelación, meses atrás había depositado 250 mil pesos.

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