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Por la crisis se demora la construcción de más aulas en la UNSL

Se debe a que las licitaciones de las obras se frenaron, al menos por 40 días, por la dificultad para fijar precios.

La crisis económica golpeó a todos los sectores de la sociedad argentina y no fue la excepción para la academia. A nivel local, la UNSL decidió frenar las licitaciones de obras por al menos 40 días, ante la devaluación del peso y la dificultad para fijar precios en las contrataciones. Esto demorará la construcción de nuevas aulas en San Luis y Villa Mercedes, previstas para esta mitad del año.

“Con las partidas que tenemos para ejecutar en el segundo semestre, hemos decidido frenarlas en los próximos 40 días, para tratar de hacer una evaluación en función de que si llamamos a nuevas obras, los presupuestos van a estar desactualizados y tampoco se nos van a presentar a cotizar”, explicó Víctor Moriñigo, rector electo y secretario de Coordinación y Planificación de la UNSL. 

El freno llegará a dos módulos de aulas que se planeaban iniciar próximamente en las sedes de Villa Mercedes y la capital. “Está presupuestado para este año y era la obra planificada para el segundo semestre del 2019. Vamos a esperar un poco. Hasta teniendo el dinero y llamando a licitación, ninguna empresa se va a presentar seriamente, en función de que no sabe cuál es el costo real de la obra. Si presentamos una licitación de aulas a 10 millones de pesos, nadie va a saber si más adelante seguirá a ese precio, o 15, o 18”, justificó.

“A nivel de infraestructura vamos a garantizar las que hoy ya están en inicio en obra, pero vamos a esperar también hasta dónde avanza esto y en qué momento va quedar en una meseta”, aclaró. “Nos comunicamos con los contratistas de las obras, que ya fueron llamadas a licitación, estamos pagando y se nos informó que van a determinar mayores costos, en función de los índices que corresponden legalmente”, adelantó.

Moriñigo aseguró que se garantizará el normal funcionamiento de la universidad, con el pago de servicios públicos, becas y salarios.

El cimbronazo también llegó del lado de los proveedores. Actualmente la universidad negocia licitaciones ya acordadas, que ante la disparada del dólar, algunas empresas estaban resignadas a no cumplir. “Muchos proveedores preferían ser multados, perder la garantía oficial de la licitación y no entregar su mercadería”, afirmó el rector electo.

Ante esta situación comenzaron a reprogramar reuniones para destrabar las licitaciones y que la universidad no se quede sin insumos para su funcionamiento, que van del papel, elementos de limpieza a elementos para la investigación y la docencia. La intención no es sancionar a las compañías, dijo el secretario.

“Estamos en un medio donde la escala no es la de ciudades más grandes, como Córdoba, Mendoza, Buenos Aires o Santa Fe, por lo tanto los proveedores que nos nutren de ciertos artículos específicos no son muchos. Si procedemos a la multa, quedan penalizados para próximas licitaciones. Y no nos interesa enemistarnos con ellos. Es una situación que nos excede a todos, en donde hay que tratar de buscar una salida”, amplió. Este fue el caso de una licitación que había acordado la casa de estudios con una empresa para la provisión de papel, por dos millones de pesos, para lo que queda del año, y el próximo, y que pudo mantenerse por un adelantamiento de pago.

En este contexto, la UNSL no recibió información alguna de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) en los últimos días en cuanto a medidas para paliar la crisis. Aunque Moriñigo remarcó que el pago de salarios docentes se mantiene, no es el caso de las partidas de “gastos de funcionamiento”, que tienen un atraso de tres meses y que se verán más licuados con la devaluación de la semana pasada.

“Empezamos a recibir los coletazos de la devaluación intempestiva que todos vivimos. Si bien no es de la magnitud del 2001, por ahora es comparable a agosto del año pasado donde el dólar pasó de 20 a 40 pesos”, admitió. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) del que participan rectores de universidades públicas se reunirá el próximo 28 y 29 de agosto en el segundo plenario semestral del año, donde usualmente se discuten los presupuestos del año siguiente. Seguramente allí se debatirá más que eso. Tanto Moriñigo como Félix Nieto, rector saliente, participarán del encuentro.

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Por la crisis se demora la construcción de más aulas en la UNSL

Se debe a que las licitaciones de las obras se frenaron, al menos por 40 días, por la dificultad para fijar precios.

Sector golpeado. La universidad también renegocia licitaciones ya realizadas con proveedores. Foto: El Diario.

La crisis económica golpeó a todos los sectores de la sociedad argentina y no fue la excepción para la academia. A nivel local, la UNSL decidió frenar las licitaciones de obras por al menos 40 días, ante la devaluación del peso y la dificultad para fijar precios en las contrataciones. Esto demorará la construcción de nuevas aulas en San Luis y Villa Mercedes, previstas para esta mitad del año.

“Con las partidas que tenemos para ejecutar en el segundo semestre, hemos decidido frenarlas en los próximos 40 días, para tratar de hacer una evaluación en función de que si llamamos a nuevas obras, los presupuestos van a estar desactualizados y tampoco se nos van a presentar a cotizar”, explicó Víctor Moriñigo, rector electo y secretario de Coordinación y Planificación de la UNSL. 

El freno llegará a dos módulos de aulas que se planeaban iniciar próximamente en las sedes de Villa Mercedes y la capital. “Está presupuestado para este año y era la obra planificada para el segundo semestre del 2019. Vamos a esperar un poco. Hasta teniendo el dinero y llamando a licitación, ninguna empresa se va a presentar seriamente, en función de que no sabe cuál es el costo real de la obra. Si presentamos una licitación de aulas a 10 millones de pesos, nadie va a saber si más adelante seguirá a ese precio, o 15, o 18”, justificó.

“A nivel de infraestructura vamos a garantizar las que hoy ya están en inicio en obra, pero vamos a esperar también hasta dónde avanza esto y en qué momento va quedar en una meseta”, aclaró. “Nos comunicamos con los contratistas de las obras, que ya fueron llamadas a licitación, estamos pagando y se nos informó que van a determinar mayores costos, en función de los índices que corresponden legalmente”, adelantó.

Moriñigo aseguró que se garantizará el normal funcionamiento de la universidad, con el pago de servicios públicos, becas y salarios.

El cimbronazo también llegó del lado de los proveedores. Actualmente la universidad negocia licitaciones ya acordadas, que ante la disparada del dólar, algunas empresas estaban resignadas a no cumplir. “Muchos proveedores preferían ser multados, perder la garantía oficial de la licitación y no entregar su mercadería”, afirmó el rector electo.

Ante esta situación comenzaron a reprogramar reuniones para destrabar las licitaciones y que la universidad no se quede sin insumos para su funcionamiento, que van del papel, elementos de limpieza a elementos para la investigación y la docencia. La intención no es sancionar a las compañías, dijo el secretario.

“Estamos en un medio donde la escala no es la de ciudades más grandes, como Córdoba, Mendoza, Buenos Aires o Santa Fe, por lo tanto los proveedores que nos nutren de ciertos artículos específicos no son muchos. Si procedemos a la multa, quedan penalizados para próximas licitaciones. Y no nos interesa enemistarnos con ellos. Es una situación que nos excede a todos, en donde hay que tratar de buscar una salida”, amplió. Este fue el caso de una licitación que había acordado la casa de estudios con una empresa para la provisión de papel, por dos millones de pesos, para lo que queda del año, y el próximo, y que pudo mantenerse por un adelantamiento de pago.

En este contexto, la UNSL no recibió información alguna de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) en los últimos días en cuanto a medidas para paliar la crisis. Aunque Moriñigo remarcó que el pago de salarios docentes se mantiene, no es el caso de las partidas de “gastos de funcionamiento”, que tienen un atraso de tres meses y que se verán más licuados con la devaluación de la semana pasada.

“Empezamos a recibir los coletazos de la devaluación intempestiva que todos vivimos. Si bien no es de la magnitud del 2001, por ahora es comparable a agosto del año pasado donde el dólar pasó de 20 a 40 pesos”, admitió. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) del que participan rectores de universidades públicas se reunirá el próximo 28 y 29 de agosto en el segundo plenario semestral del año, donde usualmente se discuten los presupuestos del año siguiente. Seguramente allí se debatirá más que eso. Tanto Moriñigo como Félix Nieto, rector saliente, participarán del encuentro.

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