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Zanjitas: la empresaria a la que juzgarán tiene nuevo defensor

Tyempertyopolos, la dueña de Polo, sigue internada. Familiares de las víctimas esperan el juicio oral.

La expectativa que las víctimas de la tragedia de Zanjitas y sus familias albergaban por el inicio del segundo juicio, con la dueña de la empresa de transporte Polo como acusada, empezó a diluirse hace un mes, cuando Mabel Tyempertyopolos no se presentó en la Cámara del Crimen 2 de San Luis, ya que estaba internada en la clínica psiquiátrica "Philippe Pinel" de Río Cuarto, tras un intento de suicidio, según explicó aquel día su defensor, José Samper. Sin certezas sobre si el juicio finalmente se celebrará, y en caso de que así sea, cuándo será, la última novedad que hubo es que la semana pasada el abogado cordobés Marcos Juárez aceptó y juró como co-defensor de la empresaria.

Juárez no deberá estudiar la causa de cero: conoce el expediente pues representó en su momento, junto a su colega y comprovinciano, Marcelo Brito, a Julio César Jofré, el chofer del colectivo de Polo que fue embestido el 2 de noviembre de 2011 por un tren carguero de América Latina Logística (ALL)  en el segundo paso a nivel de Zanjitas. Jofré fue condenado en 2015 a cuatro años y ocho meses de cárcel.

Juárez hizo una presentación en la que desistió de las recusaciones que Samper había formulado semanas atrás. El último día de julio, a través de un decreto, el presidente de la Cámara 2, Hugo Saá Petrino, dejó sin efecto el trámite iniciado por las recusaciones, sobre las que todos los integrantes del tribunal habían opinado.

Tanto Saá Petrino como Gustavo Miranda Folch –ambos de la Cámara del Crimen 2– y José Luis Flores –vocal de la Cámara del Crimen 1 designado para integrar el tribunal para el juicio– reconocieron que las razones esgrimidas por Samper para recusarlos son válidas.

Los tres magistrados indicaron que antes ya habían sentado posición respecto a esto –es decir, en cuanto a que debía aceptarse la recusación y que el tribunal debía integrarse con otros jueces–, y recordaron que el Tribunal de Excusación la desestimó a mediados de agosto del año pasado con argumentos que ninguno comparte. Pero dijeron que, a pesar de ello, continuaron actuando como miembros del tribunal, asumiendo su obligación funcional. Flores argumentó que no podía intervenir en este segundo juicio, por un lado, porque fue juez de la apelación contra el procesamiento a Tyempertyopolos, y, por otro, porque fue parte del tribunal que juzgó y condenó a Jofré.

Por su parte, Miranda Folch invocó razones familiares: explicó que guarda parentesco con la abuela paterna de Daira Rocío Manucha, una de las ocho pasajeras que murieron en el choque.

El presidente de la Cámara, Saá Petrino, refirió que, aunque las razones son válidas, la recusación hecha por Samper era extemporánea, es decir, que fue planteada fuera de tiempo. Y destacó que hace un año, cuando el Tribunal de Excusación le dijo “no” a la recusación, la defensa no articuló ningún planteo, aceptando, por consiguiente, que el tribunal fuera integrado por él, Miranda Folch y Flores.

El pasado 1º de julio, día en el que estaba previsto que comenzara el juicio contra Tyempertyopolos, la Cámara comunicó algunas disposiciones después de escuchar la explicación del defensor Samper sobre la ausencia de la mujer, los cuestionamientos de los abogados que representan a las víctimas y al psiquiatra y jefe del Departamento de Ciencias Médicas Forenses, Gonzalo Mayor, que fue a ver a la acusada a la clínica Pinel y elaboró un informe, en el que concluyó que no estaba en condiciones de presentarse al juicio.

La Cámara le solicitó a Samper que comunicara semanalmente cuál es el estado de ella, sin perjuicio de que librarían oficio a la clínica cordobesa para que también lo hiciera y para que, 24 horas antes de que se concrete, avisen de la salida de la paciente de la clínica.

En el último certificado médico de la empresaria, presentado en la penúltima semana de julio, han indicado que la imputada sigue en tratamiento e internada y que está levemente mejor, pero muy inestable y angustiada.

Según lo que había referido Samper en la audiencia del 1º de julio, Tyempertyopolos fue internada el 26 de junio porque intentó quitarse la vida. El defensor refirió que, según lo diagnosticado por los médicos que la asisten, tiene un trastorno depresivo mayor e ideas activas de muerte. Para los familiares de las víctimas de la tragedia, lo de Tyempertyopolos no es más que una estrategia para retrasar el inicio del juicio o evitar ser juzgada.

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Zanjitas: la empresaria a la que juzgarán tiene nuevo defensor

Tyempertyopolos, la dueña de Polo, sigue internada. Familiares de las víctimas esperan el juicio oral.

En la vía. El colectivo de Polo fue embestido por un tren carguero, el 2 de noviembre de 2011. Foto: El Diario.

La expectativa que las víctimas de la tragedia de Zanjitas y sus familias albergaban por el inicio del segundo juicio, con la dueña de la empresa de transporte Polo como acusada, empezó a diluirse hace un mes, cuando Mabel Tyempertyopolos no se presentó en la Cámara del Crimen 2 de San Luis, ya que estaba internada en la clínica psiquiátrica "Philippe Pinel" de Río Cuarto, tras un intento de suicidio, según explicó aquel día su defensor, José Samper. Sin certezas sobre si el juicio finalmente se celebrará, y en caso de que así sea, cuándo será, la última novedad que hubo es que la semana pasada el abogado cordobés Marcos Juárez aceptó y juró como co-defensor de la empresaria.

Juárez no deberá estudiar la causa de cero: conoce el expediente pues representó en su momento, junto a su colega y comprovinciano, Marcelo Brito, a Julio César Jofré, el chofer del colectivo de Polo que fue embestido el 2 de noviembre de 2011 por un tren carguero de América Latina Logística (ALL)  en el segundo paso a nivel de Zanjitas. Jofré fue condenado en 2015 a cuatro años y ocho meses de cárcel.

Juárez hizo una presentación en la que desistió de las recusaciones que Samper había formulado semanas atrás. El último día de julio, a través de un decreto, el presidente de la Cámara 2, Hugo Saá Petrino, dejó sin efecto el trámite iniciado por las recusaciones, sobre las que todos los integrantes del tribunal habían opinado.

Tanto Saá Petrino como Gustavo Miranda Folch –ambos de la Cámara del Crimen 2– y José Luis Flores –vocal de la Cámara del Crimen 1 designado para integrar el tribunal para el juicio– reconocieron que las razones esgrimidas por Samper para recusarlos son válidas.

Los tres magistrados indicaron que antes ya habían sentado posición respecto a esto –es decir, en cuanto a que debía aceptarse la recusación y que el tribunal debía integrarse con otros jueces–, y recordaron que el Tribunal de Excusación la desestimó a mediados de agosto del año pasado con argumentos que ninguno comparte. Pero dijeron que, a pesar de ello, continuaron actuando como miembros del tribunal, asumiendo su obligación funcional. Flores argumentó que no podía intervenir en este segundo juicio, por un lado, porque fue juez de la apelación contra el procesamiento a Tyempertyopolos, y, por otro, porque fue parte del tribunal que juzgó y condenó a Jofré.

Por su parte, Miranda Folch invocó razones familiares: explicó que guarda parentesco con la abuela paterna de Daira Rocío Manucha, una de las ocho pasajeras que murieron en el choque.

El presidente de la Cámara, Saá Petrino, refirió que, aunque las razones son válidas, la recusación hecha por Samper era extemporánea, es decir, que fue planteada fuera de tiempo. Y destacó que hace un año, cuando el Tribunal de Excusación le dijo “no” a la recusación, la defensa no articuló ningún planteo, aceptando, por consiguiente, que el tribunal fuera integrado por él, Miranda Folch y Flores.

El pasado 1º de julio, día en el que estaba previsto que comenzara el juicio contra Tyempertyopolos, la Cámara comunicó algunas disposiciones después de escuchar la explicación del defensor Samper sobre la ausencia de la mujer, los cuestionamientos de los abogados que representan a las víctimas y al psiquiatra y jefe del Departamento de Ciencias Médicas Forenses, Gonzalo Mayor, que fue a ver a la acusada a la clínica Pinel y elaboró un informe, en el que concluyó que no estaba en condiciones de presentarse al juicio.

La Cámara le solicitó a Samper que comunicara semanalmente cuál es el estado de ella, sin perjuicio de que librarían oficio a la clínica cordobesa para que también lo hiciera y para que, 24 horas antes de que se concrete, avisen de la salida de la paciente de la clínica.

En el último certificado médico de la empresaria, presentado en la penúltima semana de julio, han indicado que la imputada sigue en tratamiento e internada y que está levemente mejor, pero muy inestable y angustiada.

Según lo que había referido Samper en la audiencia del 1º de julio, Tyempertyopolos fue internada el 26 de junio porque intentó quitarse la vida. El defensor refirió que, según lo diagnosticado por los médicos que la asisten, tiene un trastorno depresivo mayor e ideas activas de muerte. Para los familiares de las víctimas de la tragedia, lo de Tyempertyopolos no es más que una estrategia para retrasar el inicio del juicio o evitar ser juzgada.

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