18.3°SAN LUIS - Jueves 22 de Octubre de 2020

18.3°SAN LUIS - Jueves 22 de Octubre de 2020

EN VIVO

Garganta de pasión y melancolía

Lista para celebrar el Día de la Lealtad con un show en streaming, la cantante dice que el tango es un género más argentino que porteño. 

Por Astrid Moreno García
| 12 de octubre de 2020
Foto: Internet.

Hija del rock y amante del tango, Adriana “La Gata” Varela conoció el amor a primera vista después de los 30 años con “Sur”, la película de "Pino" Solanas que tenía como protagonista a Roberto “El Polaco” Goyeneche. A partir de allí no se bajó más de los escenarios y las milongas.

 

“La Gata” habla rápido, con voz fuerte y clara, y arrastra los finales de cada oración como si estuviera cantando un tango constante y eterno, que solo llegará a su fin cuando diga sus últimas palabras en el lecho de muerte. Como orgullosa porteña las “s” y “r” marcadas son su especialidad que refuerzan la sensación de que está apurada y siempre llega tarde a algún lado.

 

En cada bocanada de aire, cuando está por decir la frase final de su explicación o dar una conclusión para zanjar un tema, se siente la respiración melancólica de un tanguero que exhala calle, dolor y sobre todo que ha recorrido el empedrado de “Caminito” miles de veces. Quizá sea algo que aprendió de su maestro, Goyeneche.

 

La razón de la conexión con el tango es que para Varela, tanto ella como el género son movilizados por la pasión. “Cantar tango sin ganas no es creíble”, remarcó la cantante, que el sábado 17 dará una nueva lección de cómo debe interpretarse la música de los firuletes y conventillos.

 

Acorde a su ideología, en una casualidad del destino, el Día de la Lealtad Peronista, “La Gata” se subirá una vez más a los escenarios, pero esta vez de manera virtual. “Me hago la fantasía de que realmente el público está ahí, incluso hago más interpretación para que la distancia no enfríe. Me abro mucho y doy todo para que a la gente le llegue”, explicó la mujer que pisó varias veces suelo puntano.

 

“Fui mil veces a Villa Mercedes y San Luis capital también. Es un prejuicio eso de que el tango es porteño, en las provincias encanta. Es un género bien argentino”, sostuvo Adriana.

 

entino”, sostuvo Adriana. “De chica cantaba en mi casa y en el colegio, para mi familia y amigos”, recordó Varela, quien luego de egresar del secundario estudió Fonoaudiología. “La vocación de terapeuta está todavía, pero la música se transformó en algo que yo no esperaba, aunque ahora creo que no parará jamás porque nació conmigo”, afirmó en una charla exclusiva con Cooltura.

 

Sin embargo, el tango no fue su primer encuentro con la música. "Nací en la época de ‘The Beatles’, ellos fueron los primeros que me entraron. Después me fui a lo nacional”, comentó Adriana, quien en 1986 comenzó su carrera artística de la mano de Juan Alberto Badía.

 

En “Badía y compañía” cantaba temas de Luis Alberto Spinetta, Charly García y Silvina Garré, entre otros. Pero le ocurrió lo mismo que con la música y la Fonoaudiología. El tango comenzó a sonar cada vez más fuerte en su interior, como una melodía que estaba destinada a salir de ella desde el primer día.

 

“A los treinta y pico descubrí a Goyeneche. Ahí empezó mi recorrido y me puse a investigar para ver qué onda, pero no era lo que originalmente estaba buscando”, relató “La Gata”, quien comenzó a cantar tangos en bares porteños. En uno de esos tugurios la escuchó “El Polaco” y la apadrinó.

 

De la mano de Goyeneche se metió en el mundillo de la milonga, donde conoció a una camada que pudo tener su cara visible en "Cacho" Castaña. “Era la única mujer y me trataban como una hija. Aprendí mucho de ellos, no del canto, sino del Buenos Aires que no viví, el de mis ancestros”, relató la cantante.

 

Si bien Adriana menciona a sus colegas varones, fueron mujeres como "Tita" Merello y Libertad Lamarque quienes varios años antes de su ingreso al género derribaron las trincheras y allanaron el camino para que pudiera mostrar su música. “El mundo es machista, más allá del tango. No es el género, sino que todo lo es. A mí me fue muy bien porque en ese momento estaban todos los grandes, que ya eran mayores. Me cobijaron mucho, me enseñaron mucho sin proponérselo”, aclaró.

 

Comentá vos tambien...