17.6°SAN LUIS - Miércoles 28 de Octubre de 2020

17.6°SAN LUIS - Miércoles 28 de Octubre de 2020

EN VIVO

Muchas ofertas y buena calidad en toros y vientres

Hubo una gran participación virtual y en varios casos se superaron las preofertas que había conseguido Ganadera del Sur. La genética sigue rindiendo buenos dividendos.

Por Marcelo Dettoni
| 18 de octubre de 2020
Hereford. La cabaña Santa Rita está ubicada en Buenos Aires y los campos de cría los tiene al sur de Villa Mercedes.

Los contrastes son muy fuertes en los remates desde que el coronavirus llegó para complicarle la vida al mundo. Y más aún en los de reproductores, que eran verdaderas fiestas de campo, en las que la gastronomía competía mano a mano con lo que sucedía en la pista y las empresas invertían en stands para seducir a los criadores con sus créditos, camionetas y maquinarias agrícolas.

 

Todo eso se acabó. Los protocolos sanitarios obligan a reducir la cantidad de asistentes a no más de 15, los tapabocas pasaron a ser obligatorios y el alcohol en gel reemplazó en las tribunas a los codiciados vasos de fernet que ayudaban a pasar mejor los calores de la primavera. Hasta la sede mutó a la capital en algunos casos, porque ya no vale la pena trasladar todo al campo de la cabaña cuando la mayoría debe participar de modo virtual de las ofertas.

 

Lo que no cambió es el interés de los productores por la genética de calidad y esa empedernida costumbre que tienen los ganaderos de invertir más allá de que las circunstancias económicas y políticas induzcan al desaliento y la especulación. En este negocio se está para ganar plata, pero mucho más por pasión y eso quedó demostrado una vez más en el 15º Remate Anual de Antiguas Estancias Don Roberto, que como siempre contó con el martillo eficaz de Ganadera del Sur, incluso con la mano y la voz de sus dueños, Muse y Lucas Abdallah, ya que los hermanos Talano, los habituales conductores, son de Río Cuarto y no pueden ingresar a la provincia sin hacer una cuarentena antes de comenzar a moverse con libertad, porque así lo establecen los protocolos sanitarios.

 

Ganadera del Sur estableció para esta subasta un novedoso sistema de preofertas que le aseguró ventas anticipadas e hizo mucho más veloz el remate en general, porque ya estaba establecida la base de precios. Y los clientes respondieron luego de ver la calidad de la hacienda a través de los videos, acicateados también porque si esa preoferta quedaba firme, conseguían un 5% de descuento adicional. Muchos debieron luego pulsear para conseguir los lotes que querían, porque las preofertas quedaron rápidamente superadas por el interés de quienes estaban en las tribunas y los que pugnaban vía Zoom.

 

 

 

Ya de entrada se notó que el remate iba a obtener buenos resultados. Abrieron con terneras de 14 meses, tanto Hereford como Angus, que tenían preofertas de 37 mil pesos y terminaron vendiéndose entre 45 y 48 mil pesos luego de interesantes pugnas que no siempre ganaron los que habían abierto el juego. Y resultó un detalle menor que esos animales no estuvieran en la pista de San Luis Feria.

 

Viendo la calidad, no fue extraño: eran vientres de más de 300 kilos criados en la cabaña Santa Rita, que Don Roberto tiene en la provincia de Buenos Aires. Lo mismo pasó con las vaquillonas listas para entorar de más de 480 kilos, nacidas y criadas en el campo que tiene la firma al sur de Villa Mercedes, que alcanzaron valores de hasta 86 mil pesos.

 

De las hembras se encargó Muse Abdallah, que se mostró muy desenvuelto para conseguir las mejores ofertas, patentando frases como "ya lo dijo Coco Basile, no lo ven...", cuando quería más manos alzadas. No es fácil conducir un remate con un ojo en la tribuna y otro en la pantalla de la computadora, teniendo que darle cierto grado de prioridad a quienes habían hecho preofertas, cuidando que nadie pierda la señal y cuidando los intereses de la cabaña vendedora, que estuvo representada por Gonzalo Molina, su gerente de producción y un hombre que se encarga tanto del rendimiento agrícola como de la condición corporal de la hacienda.

 

A la hora de los toros, la cabaña volvió a dejar el listón bien arriba con los hijos de Saladillo, un padre de plantel insignia de Don Roberto, y Gavilán entre los Hereford; y Caldén y Karateka para los Aberdeen Angus.

 

Rubén Sugasti, un productor de la localidad bonaerense de Lobos, había intentado asegurarse con preofertas de 185 mil pesos los dos primeros Hereford, unos S/ de gran calidad. Finalmente compró uno en $215.000 y perdió el otro a mano de la firma Agami SA, que se estiró hasta los $240.000, un valor que fue el más alto de la jornada hasta que Félix Novillo pagó 5 mil pesos más por un Puro Registrado hijo de Gavilán con sangre de Colibrí que es justamente el que había ido a buscar (ver recuadro).

 

Con las preofertas establecidas en 140 mil pesos, la rematadora no aceptó nada por debajo de esa cifra a pesar de algunos intentos de los compradores. Y lo bien que hizo, porque terminó vendiendo todo y con valores bastante por encima de la base impuesta.

 

Los Hereford Puros Registrados terminaron con un promedio de $173.500 y los Angus Puros Controlados alcanzaron los $176.363,64, con un máximo de 206 mil por un hijo de Karateka con línea paterna de Pionner que, como la mayoría, terminó en manos de la firma Schetira, un competidor muy sólido. También salieron a la venta tres Hereford Puros de Pedigrí que rozaron los $300 mil en promedio y otros tres Angus, que se vendieron a 250 mil pesos cada uno.

 

 

Un cambio clave en el manejo

 

Antes de que comenzara el remate, cuando todavía el ambiente era muy relajado en la tribuna de San Luis Feria, la revista El Campo conversó con Molina sobre la situación actual de Don Roberto, los problemas que trajo la sequía prolongada y los secretos que llevan a la cabaña a tener una genética tan depurada.

 

"Con la seca la venimos llevando bien, los lotes con verdeo están en el tercer corte, pero todavía aguantamos. Eso sí, necesitamos algo de agua de acá a principios de noviembre, que es cuando hay que implantar la soja, si no vamos a vivir momentos difíciles", aseguró el encargado de la producción, quien de todas maneras calificó de "excelente" al año ganadero en curso, ya que consiguieron un 94,5% de preñez sobre 1.700 vacas. "La ganadería sostuvo lo que no dio la agricultura por falta de lluvias", reconoció.

 

Para Molina, una de las claves fue la mejora en las prestaciones de los vientres a partir de un cambio fundamental en el manejo de las vaquillonas. "Redoblamos la inversión en la recría, lo que nos permitió llegar al 96% de preñez en las de primer servicio y al 92% en las de segundo. Entonces aparecen ventas de refugo que antes no estaban", amplió el profesional.

 

Principalmente lo que decidieron fue darles a las hembras el mismo tratamiento de recría que a los machos. "Antes no pasaba, era un proceso más barato, lo que desembocaba en bajas preñeces de segundo servicio, que es el más difícil", explicó Molina, quien agregó que "la ternera se quedaba en el campo de cría a comer con la madre, que necesita una atención especial y no debería tener compañía. Ahora van a un campo acondicionado con alfalfa más una suplementación, lo que de-semboca en los animales que hay en este remate. Las vaquillonas de 24 meses que están en 490 kilos, cinco años atrás pesaban 120 kilos menos". Y por supuesto, el recupero de esa inversión vino en los precios, porque esos animales se pagaron a un promedio de $78.440,86, con un pico de 86 mil pesos.

 

El ciclo comienza con un destete a los 105 kilos, y llegan a los 170 kilos aproximadamente en junio, el mismo peso que los machos, a partir de una suplementación de crecimiento, no de engorde. En el verano las llevan a lotes con pasto llorón y luego hacen un segundo encierre para alcanzar en el octubre siguiente los 360 kilos, ideales para un segundo servicio, ya que tienen una condición corporal envidiable. Eso desemboca en números notables: el primer servicio con inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) alcanza el 64% de preñez, que se eleva al 96% con el repaso con toros de la cabaña. El segundo servicio, que es natural, llega al 94%.

 

Después de la subasta, Molina aseguró que estaba conforme con los precios alcanzados. "Fue un remate ágil, con mucho interés de los productores, los valores están más o menos en lo que pensábamos", analizó, para luego evaluar las condiciones en las que se realizan estos encuentros debido a la pandemia: "Es un sistema novedoso, funcionó bien lo de las preofertas. La pregunta es si llegó para quedarse y eso lo sabremos cuando termine la pandemia".

 

Lo cierto es que tanto Don Roberto como el resto de las cabañas que hacían fastuosos remates en San Luis durante esta época ahora ahorran mucho dinero al no poder hacer esas reuniones sociales. "Calculamos que el gasto estaba en el 18% de lo que se recaudaba por los animales. Y además llegamos a distribuir 480 tarjetas para el almuerzo y los compradores no eran más de 30. Todo eso creo que se terminó para siempre", evaluó.

 

La virtualidad también le permitió a Molina y a su equipo concentrarse en las tareas agrícolas y de cría con más atención. "Los 15 días previos al remate casi no dormía, porque estaban todos los preparativos, había que dejar lista la hacienda, ver los detalles de la fiesta. Ahora ni siquiera trajimos todo el ganado a la pista".

 

 

"Distribuí animales por todos lados"

 

Félix Novillo siempre se las arregla para ser centro de atracción en los encuentros ganaderos. Ya sea por su carácter jovial, por su vozarrón ronco o simplemente porque es un tipo querido en el ambiente, que además estuvo en boca de todos en marzo tras convertirse en uno de los primeros casos de coronavirus positivo que se conoció en la provincia, aunque él estuvo primero en Río Cuarto.

 

Ahora, ya recuperado, no paró de recibir saludos y preguntas de sus colegas sobre las vivencias que tuvo que atravesar en esos momentos difíciles, más aún que los actuales, porque el 20 de marzo, cuando se conoció su caso, la Covid-19 era todavía todo un misterio. Por eso se multiplicó para hablar con todos, contar cómo pasó estos últimos meses y, de paso, participar del remate, que otra vez lo tuvo de protagonista porque terminó llevándose el toro Puro Registrado más caro de la subasta de Don Roberto. Luego un Puro de Pedigrí superaría ese valor, pero Novillo compró el que había sido su objetivo desde la mañana, cuando anduvo recorriendo los corrales de San Luis Feria.

 

“Le eché el ojo temprano, me hubiera gustado llevarme un Puro de Pedigrí, pero ninguno me cerró. En cambio este me pareció el ideal para padre del rodeo general”, le contó a la revista El Campo mientras los Abdallah bajaban el martillo por unos vientres Angus de primera calidad. Las cargadas estaban a la orden del día: sus colegas creen que a veces oferta de más para “salir en la revista”. Él contesta con una sonrisa y sigue conversando con el cronista, con quien lo une una relación de varios años compartiendo subastas y hasta alguna visita a La Redomona, su campo en las alturas de San Martín.

 

“Es dura la seca, más donde tengo el campo, que ya de por sí es todo piedra. Los animales terminaron comiéndose los restos del maíz. Y terminé sacando hacienda para todos lados, hasta en Zanjitas me prestaron un pedazo de tierra para poner algunos. Alquilé lotes, recurrí a amigos, cualquiera que tuviera un poco de pasto”, reconoce don Félix, que de todos modos sigue comprando genética cada vez que puede.

 

El coronavirus ya está en el recuerdo, pero fue un traspié que le hizo perder tiempo para el trabajo. “No sufrí complicaciones y por suerte tengo una familia de fierro, que se encargó de todo, pero justo volvía de las vacaciones y me alcanzó la enfermedad, fue una gran complicación, porque hice una cuarentena en Río Cuarto y luego otra en Villa Mercedes, más los 22 días de internación”, recuerda, mientras asegura que no fue en Calafate, donde había estado recorriendo el glaciar: “No dan los tiempos para el contagio allí, yo creo que fue en el avión de vuelta a Buenos Aires, porque venía con muchos extranjeros”.

 

MM

 

Comentá vos tambien...