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Ayudemos a los robots

Alejandro Araya

Las máquinas parecen implacables en lo que tienen que hacer, sin embargo no es así. Hay cuestiones en las que el ser humano las supera, como por ejemplo en el razonamiento, en el considerar distintos factores para tomar la decisión que creemos correcta. Pero ellas quieren tener esa virtud y por eso hay que entrenarlas. La "moral machine" (máquina de la moral en español), es la herramienta perfecta.

El Instituto Tecnológico de Massachusetts lanzó la página web www.moralmachine.mit.edu para que efectuemos decisiones morales en distintos escenarios que nos propone y en base al porcentaje de respuestas, las máquinas puedan asimilar esos datos y actuar en consecuencia.

Se trata en definitiva de un "juego" para nosotros, en el que nos pone en la piel de un coche autónomo. Tendremos que decidir qué hacer en trece situaciones diferentes en las que el accidente fatal es inevitable. Ante este cuadro, el humano puede razonar en cuestión de milisegundos para elegir arrollar a un perro que se cruzó en la ruta porque tratar de esquivarlo hubiera sido perjudicial para él u otros vehículos, o tomar la decisión contraria. Sin embargo, el auto autónomo no sabría qué elegir.

Por ejemplo el primer escenario nos propone seguir derecho y atropellar a una mujer adulta o doblar y acabar con la vida de un hombre adulto. En otro nos propone chocar nosotros contra un tope de hormigón lo que provocaría el fallecimiento de las cinco personas que están dentro del auto o girar y atropellar a la misma cantidad de gente que cruza la calle. Para "ayudar" a elegir, el juego nos propone diferentes variables. Las personas tienen distintas edades, porque hay bebés, niños, jóvenes, adultos o ancianos; también se distinguen por el sexo, su ocupación e incluso nos agregan el factor de si están cruzando bien o no la calle.

La respuesta del usuario sobre los 13 escenarios se suma a la del resto de personas del mundo que participa y el sistema empieza a sacar las cuentas para obtener las probabilidades que luego serán aprendidas por el auto autónomo.

Al final del proceso la página nos muestra los resultados actuales para los distintos ítems. Por ejemplo alrededor de un 70% prioriza salvar la mayor cantidad de vidas en cada escenario, 6 de cada 10 eligieron no matar a mujeres por sobre los hombres. Entre animales y humanos, la gente se volcó mayoritariamente por salvar a los de su especie. También hubo mayor preferencia de vida por los jóvenes frente a los ancianos, por la gente que se muestra haciendo actividad física por sobre los que no, y por las personas que aparentan tener un más alto nivel social.

 

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Ayudemos a los robots

Las máquinas parecen implacables en lo que tienen que hacer, sin embargo no es así. Hay cuestiones en las que el ser humano las supera, como por ejemplo en el razonamiento, en el considerar distintos factores para tomar la decisión que creemos correcta. Pero ellas quieren tener esa virtud y por eso hay que entrenarlas. La "moral machine" (máquina de la moral en español), es la herramienta perfecta.

El Instituto Tecnológico de Massachusetts lanzó la página web www.moralmachine.mit.edu para que efectuemos decisiones morales en distintos escenarios que nos propone y en base al porcentaje de respuestas, las máquinas puedan asimilar esos datos y actuar en consecuencia.

Se trata en definitiva de un "juego" para nosotros, en el que nos pone en la piel de un coche autónomo. Tendremos que decidir qué hacer en trece situaciones diferentes en las que el accidente fatal es inevitable. Ante este cuadro, el humano puede razonar en cuestión de milisegundos para elegir arrollar a un perro que se cruzó en la ruta porque tratar de esquivarlo hubiera sido perjudicial para él u otros vehículos, o tomar la decisión contraria. Sin embargo, el auto autónomo no sabría qué elegir.

Por ejemplo el primer escenario nos propone seguir derecho y atropellar a una mujer adulta o doblar y acabar con la vida de un hombre adulto. En otro nos propone chocar nosotros contra un tope de hormigón lo que provocaría el fallecimiento de las cinco personas que están dentro del auto o girar y atropellar a la misma cantidad de gente que cruza la calle. Para "ayudar" a elegir, el juego nos propone diferentes variables. Las personas tienen distintas edades, porque hay bebés, niños, jóvenes, adultos o ancianos; también se distinguen por el sexo, su ocupación e incluso nos agregan el factor de si están cruzando bien o no la calle.

La respuesta del usuario sobre los 13 escenarios se suma a la del resto de personas del mundo que participa y el sistema empieza a sacar las cuentas para obtener las probabilidades que luego serán aprendidas por el auto autónomo.

Al final del proceso la página nos muestra los resultados actuales para los distintos ítems. Por ejemplo alrededor de un 70% prioriza salvar la mayor cantidad de vidas en cada escenario, 6 de cada 10 eligieron no matar a mujeres por sobre los hombres. Entre animales y humanos, la gente se volcó mayoritariamente por salvar a los de su especie. También hubo mayor preferencia de vida por los jóvenes frente a los ancianos, por la gente que se muestra haciendo actividad física por sobre los que no, y por las personas que aparentan tener un más alto nivel social.

 

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