Animalitos divertidos

Mariano Medina

El ratón Mickey y su troupe faunística permitieron que el éxito se traslade del cine a las viñetas. Las compañías que pululaban en la Estados Unidos de los cuarenta aprovecharon el atropello y lanzaron al mercado innumerables revistas que tenían como protagonistas a animales divertidos.

Así surgieron historias dedicadas a Superratón o a Bugs Bunny, pero el hecho de pagar por una licencia no las hacía tan atractivas a nivel ganancia. Sobre todo con las diferentes crisis que sacudirían al país y sumado al abarrotamiento de productos en las bateas, que era perjudicial para las firmas más pequeñas y no conseguían un espacio en las estanterías.

“Funny Folks” (1946) y “Funny Stuff” (1944), de la empresa de Superman, eran algunas de las propuestas de DC, que apenas variaban el nombre para que un comprador desprevenido no se preocupase mucho por el título, más si veía un animal en apuros. Versiones de los tres mosqueteros, cuervos con caras de enojados o sapos con sombreros.

“Peter Porkchops” capitalizó el laurel de los “Tres Chanchitos” pero con nada más que un personaje. DC aguantó diez años con estas aventuras que comenzaron en 1949 y alcanzaron las 62 publicaciones.

Unas de las historietas más prolíficas fue “The Fox and the Crow” (El Lobo y el Cuervo), que editó DC Cómics con 108 números entre 1952 y 1968. Estos dos personajes eran una dupla como Tom y Jerry, pero con características diferentes.

“Los Tres Mosqueteros” tuvieron dos volúmenes con DC. El primero fue en 1956 y tuvo 26 números. El segundo, solo siete y fue un refrito del material publicado anteriormente en el volumen 1, “Funny Stuff”, “Dodo and the Frog”, “Comic Cavalcade”, “Leading Screen Comics”, y también en otras series sobre animales.

En los últimos cuarenta años el único que tuvo cierta notoriedad, pero no continuidad, fue el Capitán Zanahoria, un conejo fuerte como Superman y cuyas historias son más humorísticas que heroicas.

Quizás por utilizarlas como mascotas o por esas apariencias disparatadas, los animales siempre tienen un lugar en el corazón de los lectores. Por más que en la actualidad apenas tengan presencia, son un clásico.

 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Animalitos divertidos

El ratón Mickey y su troupe faunística permitieron que el éxito se traslade del cine a las viñetas. Las compañías que pululaban en la Estados Unidos de los cuarenta aprovecharon el atropello y lanzaron al mercado innumerables revistas que tenían como protagonistas a animales divertidos.

Así surgieron historias dedicadas a Superratón o a Bugs Bunny, pero el hecho de pagar por una licencia no las hacía tan atractivas a nivel ganancia. Sobre todo con las diferentes crisis que sacudirían al país y sumado al abarrotamiento de productos en las bateas, que era perjudicial para las firmas más pequeñas y no conseguían un espacio en las estanterías.

“Funny Folks” (1946) y “Funny Stuff” (1944), de la empresa de Superman, eran algunas de las propuestas de DC, que apenas variaban el nombre para que un comprador desprevenido no se preocupase mucho por el título, más si veía un animal en apuros. Versiones de los tres mosqueteros, cuervos con caras de enojados o sapos con sombreros.

“Peter Porkchops” capitalizó el laurel de los “Tres Chanchitos” pero con nada más que un personaje. DC aguantó diez años con estas aventuras que comenzaron en 1949 y alcanzaron las 62 publicaciones.

Unas de las historietas más prolíficas fue “The Fox and the Crow” (El Lobo y el Cuervo), que editó DC Cómics con 108 números entre 1952 y 1968. Estos dos personajes eran una dupla como Tom y Jerry, pero con características diferentes.

“Los Tres Mosqueteros” tuvieron dos volúmenes con DC. El primero fue en 1956 y tuvo 26 números. El segundo, solo siete y fue un refrito del material publicado anteriormente en el volumen 1, “Funny Stuff”, “Dodo and the Frog”, “Comic Cavalcade”, “Leading Screen Comics”, y también en otras series sobre animales.

En los últimos cuarenta años el único que tuvo cierta notoriedad, pero no continuidad, fue el Capitán Zanahoria, un conejo fuerte como Superman y cuyas historias son más humorísticas que heroicas.

Quizás por utilizarlas como mascotas o por esas apariencias disparatadas, los animales siempre tienen un lugar en el corazón de los lectores. Por más que en la actualidad apenas tengan presencia, son un clásico.

 

Logín