Villanos, el asalto a una ciudad que los esperaba

Mariano Medina

El líder, Niko, recuerda el primer recital del grupo fuera de Buenos Aires, en un ambiente tropical de Villa Mercedes. La banda alcanzó la masividad y se mantuvo como los pibes de barrio.

La vida es un ciclo. Lo que unos tienen, otros quieren. Para una banda de música del interior del país quizás alcanzar a Buenos Aires es un sueño tácito. Mientras que, al contrario, para una por ejemplo de Villa Celina, el interior del país es una seducción. Eso es lo que experimentó Villanos con 25 años en el rock argentino. Un conjunto cuya primera salida fuera de los partidos bonaerenses fue a Villa Mercedes.

“Siempre recordamos con el guitarrista 'Mini' la primera gira. Nos subimos a un micro de línea en la Terminal de Retiro, los cuatro solitos, y llegamos a Villa Mercedes para sumarnos a la gira de Attaque 77 y Babasónicos. Empezamos a caminar queriendo encontrar el lugar donde tocábamos y nos decíamos con 'Mini': ¿Quién carajo va a conocer a una banda que recién empieza como nosotros?. Terminamos de decir esa frase pesimista y dos pibes desde un kiosco nos gritaron: ¡Aguante Villanos! Se nos paralizó el mundo, nos volvió el alma al cuerpo. No podíamos creer que en ese show nos recibieron tan bien y cantaban todas nuestras canciones, fue una experiencia inolvidable para nosotros”, recordó Niko Villano.

Ese recital fue a mediados del 2000 en "Zarabanda Tropical", una suerte de bailanta ubicada en 25 de Mayo y Urquiza. Lo que era un escenario para otra movida cultural se convirtió en el puntapié para este grupo que tocó cuatro de sus temas aquella noche, entre ellos, "Sale caro" y "No disparen".

 

En el 2000. Segundo recital en la provincia y primero en San Luis en el viejo depósito de El Diario por el "Taller del Rock".

 

Dos meses más tarde, el 12 de octubre del 2000, se presentaron por primera vez en la ciudad de San Luis, esta vez para la antesala al cierre del "Taller del Rock", un concurso de grupos musicales locales. El recital fue en el depósito de la vieja imprenta de El Diario de la República.

“San Luis es un lugar mágico para nosotros, por la gente y los amigos que fuimos haciendo. El paisaje en sí ya te enamora. En cada viaje se fue fortaleciendo nuestro vínculo con la gente puntana", recordó el músico. El grupo se presentó seis veces en total en estas tierras.

Ahora, la banda cumplió sus bodas de plata y emprendió un viaje al pasado. “Tenemos la tarea titánica de recolectar datos de hace 25 años, digitalizarlos y subirlos a las redes. Estamos tratando de darle forma a los festejos en medio de esta pandemia. Cada uno por su lado, cuidándose, cuidando a los suyos y tratando de dar una mano como podemos a colegas y gente que la está pasando mal”, manifestó Niko.

 

Postal inédita del 12/10/2000. Foto: Archivo.

 

El aislamiento es combatido como pueden y por eso utilizan las redes sociales para tocar canciones en vivo, contar anécdotas e invitar a sus fans a sumarse a esta celebración en sus cuentas sociales. "Hacemos festejos de tipo virtual a contramano de lo que siempre pensamos: que las redes aíslan a la gente. Hoy es el único medio que nos humaniza, ya que solo el contacto que podemos tener es virtual", sostuvo Niko, quien rompió tabúes de su propio chiste con el "Rocanrol kabeza" y se recibió de psicólogo. Porque una cosa no quita la otra.

Villanos comenzó a grabar algunos demos de lo que será su nuevo material en estudio tras 10 años. Pero la pandemia atrapó a cada uno en sus hogares, y de ahí perpetran la vuelta al ruedo.

En 2005 llegaron a la masividad con las canciones "Contacto" y "Llame ya", pero eso no los cambió, siguieron siendo esos pibes de Villa Celina que tocaban en el parque Centenario junto a Los Gardelitos y Viejas Locas.

 

 

Más de las charla que Revista Cooltura tuvo con Niko Villano:

¿En qué anda la banda ahora?

Además de estar cumpliendo 25 años estábamos grabando un disco con la formación original. El primero juntos en casi 10 años que iba a salir este año, pero la situación nos puso un freno obligado. Así que, ojalá sea lo más pronto posible. Estaremos retomando la grabación del disco e iniciando una gira por los 25 años.

 

 

¿Cómo surgió “Rocanrol Kabeza”?

Si se quiere como una crítica sobre el estilo de música. El “Rocanrol Kabeza” es un término que acuñamos nosotros mismos para definir nuestra propia música. Como en Argentina estamos acostumbrados a ponerle etiquetas a todo, nosotros decidimos autoetiquetarnos.

En la época en que salimos estaba muy en boga el término rock barrial. A nosotros nos sonaba muy despectivo y clasista. Y como querían meternos en esa categoría creamos nuestra propia categoría, la canción ya existía desde antes. Podría considerarse un homenaje a que provenimos de un barrio humilde y trabajador del conurbano bonaerense: Villa Celina, Partido de la Matanza.

Con respecto a que significa el “Rocanrol Kabeza” podríamos definirlo como un estilo musical que abarca todos los géneros que nos gustan desde el blues, rock & roll clásico, punk, rockabilly, popy con letras con un realismo mágico que tiene que ver con pintar nuestra aldea y mezclarlo con los signos de los tiempos que ocurren.

 

En 2001. La lista de temas y algunas púas, en la presentación en GEPU, su tercera en la provincia.

 

¿Cómo combinás el rock con el trabajo de psicólogo?

Lo combino naturalmente ya que los horarios mucho no se tocan, como Villanos es una banda polifacética mi vida también lo es.

 

Villanos siempre fue agite y reunión de tribus ¿Cómo lo llevas con el aislamiento social?

Lo que siempre nos enorgulleció de Villanos como banda fue esa apertura que mencionás en que convivían muchas tribus urbanas juntas naturalmente en nuestro show: stone, punks, sónicos, alternativos, heavys. En estos momentos estamos en contacto con nuestra tribu Villana más que nunca, debido a que mucha gente necesita poder comunicarse y distraerse de la realidad que están atravesando que es muy compleja, así que en lo que podamos dar una mano mediante vivos, mensajes, participaciones en colectas solidarias. Si podemos, se la damos.

 

¿Por qué cambiaron el nombre de Los Villanos a Villanos?

En enero del '96 nos fuimos por primera vez de gira a la Costa Atlántica a hacer una gira de verano que se convirtió en  un clásico. Siempre parábamos en Gesell y de ahí partíamos a varios destinos. En Gesell en si tocábamos a la tarde en las playas y a la noche en ese año todavía podías tocar en la peatonal principal mediante un permiso que te otorgaban hasta las 10 de la noche.

Como terminábamos tarde de tocar en la playa llegábamos muy justos a la noche para tocar en la peatonal entonces se me ocurrió la brillante idea de borrarle el 1 al permiso de cultura así quedaba que podíamos tocar hasta las 0 horas. Justamente tocando "Rocanrol Kabeza" en un horario no permitido hizo que la gente se concentre en nuestro show y se armó un pogo infernal en toda la Avenida 3 en Villa Gesell, causando destrozos varios y que se incendie un carro de pochoclos, lo que terminó haciendo que lleguen las fuerzas policiales y municipales preguntándose que era todo ese quilombo en la peatonal. Cuando les mostré el permiso fue instantáneo la suspensión del recital. Obviamente nos llevaron detenidos y nos hicieron una especie de edicto la Secretaría de Cultura que no podíamos volver en Villa Gesell hasta el año 2096 bajo el nombre de Los Villanos, desde entonces acortamos nuestro nombre a Villanos.

 

De “tragedia”. En Muró Bar cantaron el feliz cumpleaños a un periodista de El Diario de la República en 2010.

 

¿Cómo fueron los comienzos under de la banda?

Los comienzos fueron tocando en la portería del monoblock N° 8 de Villa Celina. De ahí saltamos a tocar en pubs de la zona hasta que aterrizamos en el Parque Centenario donde junto con otras bandas como Los Gardelitos, éramos las bandas habitué del lugar. Todos colgados de un poste de luz ilegalmente. De ahí seguimos tocando en lugares inimaginables hasta que Blues Motel nos llevó a tocar con ellos en diciembre del 95´a Cemento, de ahí hicimos nuestras primeras giras por la costa y seguimos creciendo hasta la salida de nuestro primer disco.

 

Haceme un repaso por la discografía ¿Con cuál disco estás más conforme? ¿Qué canción te gusta más?

Nuestro primer disco que fue “Sacate Todo”. Fue producido por Pablo Guyot, fue une especie de explosión de banda de garajeunder con la fuerza y la ilusión y el descontento de un grupo de gente muy joven que estaba dándose a conocer. Ese disco tenía canciones como “Sale Caro”, “Sacate Todo” y “No tires arroz” que nos dio a conocer a toda la gente y sonar en todos lados.

El segundo fue “No disparen“ que fue el que confirmó todo lo que habíamos logrado con el primero y que nos dio un salto de calidad en cuanto a lo musical, traía temas como “Fuera de moda” y “No disparen” que también sonaron por todas partes. En el 2001 íbamos a sacar un disco pero explotó el país así que tuvimos que esperar hasta el 2004 para editar “Al poder”. A nivel personal creo es nuestro mejor disco. Después fue reeditado como “Superpoderosos” con muchos bonus tracks. Ese disco incluía canciones como “Llame ya”, “Sin mí”, “Chau corazón” y “Digo que sí”, que nos dieron muchos números uno en la lista de éxitos. Lo que nos dio una masividad inesperada por nosotros.

El otro disco que te podría nombrar es “Contacto” que es un disco conceptual y que se adelantó en sus letras a muchas cosas que sucedieron varios años después. El concepto del disco giraba en torno a la falta de comunicación y contacto humano en plena era digital y de internet y en los comienzos de las redes sociales y de los celulares inteligentes que aún no existían.

 

¿Cómo sobrellevas la exposición tras “Contacto”, la canción que los masificó definitivamente?

La sobreexposición es el lado negativo de justamente de estar tan expuestos con tu trabajo pero siempre preservamos nuestra intimidad como banda y como personas. Nunca nos gustaron llevar una vida de estrella consagrada. Nuestros gustos siempre pasaron por las cosas simples.

 

 

¿Es difícil hacer rock en una época donde los jóvenes prefieren otros estilos?

Es un desafío complejo pero que nos encanta. En esta época de globalización y que la música viene impuesta en un formato apto para todo consumo desde muy lejos de tu propio país sentís la necesidad de retratar y pintar lo que pasa acá aunque sea una tarea quijotezca o una quimera. Luchar contra molinos de viento siempre fue nuestro lema. Siempre fue difícil hacer rock en Argentina. Así que toda banda de rock de acá estamos curtidos en el sacrificio.

 

Ustedes siempre mezclaron todos los ritmos. ¿Cómo ves el trap o el reggaetón?

Siempre tuvimos la apertura mental de no encasillarnos y mezclar todos los estilos posibles y de respetar toda expresión artística. No somos jueces de pares. Si me pedís mi opinión personal el trap lo siento como algo auténtico y cercano a la realidad. El reggaetón lo veo como algo muy prefabricado artificialmente que no tiene nada que ver con nuestra cultura, que rebaja y cosifica a las mujeres y no escucho que toque ningún ser humano sino una computadora que edita y arregla todo. Pero cada quien es libre de escuchar lo que le guste. Hoy siento que se perdió la individualidad en todo y que todos hacemos, miramos, escuchamos, lucimos y actuamos de igual manera. Como advertíamos en el año 2005 en “Contacto”.

 

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Villanos, el asalto a una ciudad que los esperaba

El líder, Niko, recuerda el primer recital del grupo fuera de Buenos Aires, en un ambiente tropical de Villa Mercedes. La banda alcanzó la masividad y se mantuvo como los pibes de barrio.

Uno de los recitales de Villanos en San Luis, en Muró Bar en 2010. Foto: Nicolás Varvara.

La vida es un ciclo. Lo que unos tienen, otros quieren. Para una banda de música del interior del país quizás alcanzar a Buenos Aires es un sueño tácito. Mientras que, al contrario, para una por ejemplo de Villa Celina, el interior del país es una seducción. Eso es lo que experimentó Villanos con 25 años en el rock argentino. Un conjunto cuya primera salida fuera de los partidos bonaerenses fue a Villa Mercedes.

“Siempre recordamos con el guitarrista 'Mini' la primera gira. Nos subimos a un micro de línea en la Terminal de Retiro, los cuatro solitos, y llegamos a Villa Mercedes para sumarnos a la gira de Attaque 77 y Babasónicos. Empezamos a caminar queriendo encontrar el lugar donde tocábamos y nos decíamos con 'Mini': ¿Quién carajo va a conocer a una banda que recién empieza como nosotros?. Terminamos de decir esa frase pesimista y dos pibes desde un kiosco nos gritaron: ¡Aguante Villanos! Se nos paralizó el mundo, nos volvió el alma al cuerpo. No podíamos creer que en ese show nos recibieron tan bien y cantaban todas nuestras canciones, fue una experiencia inolvidable para nosotros”, recordó Niko Villano.

Ese recital fue a mediados del 2000 en "Zarabanda Tropical", una suerte de bailanta ubicada en 25 de Mayo y Urquiza. Lo que era un escenario para otra movida cultural se convirtió en el puntapié para este grupo que tocó cuatro de sus temas aquella noche, entre ellos, "Sale caro" y "No disparen".

 

En el 2000. Segundo recital en la provincia y primero en San Luis en el viejo depósito de El Diario por el "Taller del Rock".

 

Dos meses más tarde, el 12 de octubre del 2000, se presentaron por primera vez en la ciudad de San Luis, esta vez para la antesala al cierre del "Taller del Rock", un concurso de grupos musicales locales. El recital fue en el depósito de la vieja imprenta de El Diario de la República.

“San Luis es un lugar mágico para nosotros, por la gente y los amigos que fuimos haciendo. El paisaje en sí ya te enamora. En cada viaje se fue fortaleciendo nuestro vínculo con la gente puntana", recordó el músico. El grupo se presentó seis veces en total en estas tierras.

Ahora, la banda cumplió sus bodas de plata y emprendió un viaje al pasado. “Tenemos la tarea titánica de recolectar datos de hace 25 años, digitalizarlos y subirlos a las redes. Estamos tratando de darle forma a los festejos en medio de esta pandemia. Cada uno por su lado, cuidándose, cuidando a los suyos y tratando de dar una mano como podemos a colegas y gente que la está pasando mal”, manifestó Niko.

 

Postal inédita del 12/10/2000. Foto: Archivo.

 

El aislamiento es combatido como pueden y por eso utilizan las redes sociales para tocar canciones en vivo, contar anécdotas e invitar a sus fans a sumarse a esta celebración en sus cuentas sociales. "Hacemos festejos de tipo virtual a contramano de lo que siempre pensamos: que las redes aíslan a la gente. Hoy es el único medio que nos humaniza, ya que solo el contacto que podemos tener es virtual", sostuvo Niko, quien rompió tabúes de su propio chiste con el "Rocanrol kabeza" y se recibió de psicólogo. Porque una cosa no quita la otra.

Villanos comenzó a grabar algunos demos de lo que será su nuevo material en estudio tras 10 años. Pero la pandemia atrapó a cada uno en sus hogares, y de ahí perpetran la vuelta al ruedo.

En 2005 llegaron a la masividad con las canciones "Contacto" y "Llame ya", pero eso no los cambió, siguieron siendo esos pibes de Villa Celina que tocaban en el parque Centenario junto a Los Gardelitos y Viejas Locas.

 

 

Más de las charla que Revista Cooltura tuvo con Niko Villano:

¿En qué anda la banda ahora?

Además de estar cumpliendo 25 años estábamos grabando un disco con la formación original. El primero juntos en casi 10 años que iba a salir este año, pero la situación nos puso un freno obligado. Así que, ojalá sea lo más pronto posible. Estaremos retomando la grabación del disco e iniciando una gira por los 25 años.

 

 

¿Cómo surgió “Rocanrol Kabeza”?

Si se quiere como una crítica sobre el estilo de música. El “Rocanrol Kabeza” es un término que acuñamos nosotros mismos para definir nuestra propia música. Como en Argentina estamos acostumbrados a ponerle etiquetas a todo, nosotros decidimos autoetiquetarnos.

En la época en que salimos estaba muy en boga el término rock barrial. A nosotros nos sonaba muy despectivo y clasista. Y como querían meternos en esa categoría creamos nuestra propia categoría, la canción ya existía desde antes. Podría considerarse un homenaje a que provenimos de un barrio humilde y trabajador del conurbano bonaerense: Villa Celina, Partido de la Matanza.

Con respecto a que significa el “Rocanrol Kabeza” podríamos definirlo como un estilo musical que abarca todos los géneros que nos gustan desde el blues, rock & roll clásico, punk, rockabilly, popy con letras con un realismo mágico que tiene que ver con pintar nuestra aldea y mezclarlo con los signos de los tiempos que ocurren.

 

En 2001. La lista de temas y algunas púas, en la presentación en GEPU, su tercera en la provincia.

 

¿Cómo combinás el rock con el trabajo de psicólogo?

Lo combino naturalmente ya que los horarios mucho no se tocan, como Villanos es una banda polifacética mi vida también lo es.

 

Villanos siempre fue agite y reunión de tribus ¿Cómo lo llevas con el aislamiento social?

Lo que siempre nos enorgulleció de Villanos como banda fue esa apertura que mencionás en que convivían muchas tribus urbanas juntas naturalmente en nuestro show: stone, punks, sónicos, alternativos, heavys. En estos momentos estamos en contacto con nuestra tribu Villana más que nunca, debido a que mucha gente necesita poder comunicarse y distraerse de la realidad que están atravesando que es muy compleja, así que en lo que podamos dar una mano mediante vivos, mensajes, participaciones en colectas solidarias. Si podemos, se la damos.

 

¿Por qué cambiaron el nombre de Los Villanos a Villanos?

En enero del '96 nos fuimos por primera vez de gira a la Costa Atlántica a hacer una gira de verano que se convirtió en  un clásico. Siempre parábamos en Gesell y de ahí partíamos a varios destinos. En Gesell en si tocábamos a la tarde en las playas y a la noche en ese año todavía podías tocar en la peatonal principal mediante un permiso que te otorgaban hasta las 10 de la noche.

Como terminábamos tarde de tocar en la playa llegábamos muy justos a la noche para tocar en la peatonal entonces se me ocurrió la brillante idea de borrarle el 1 al permiso de cultura así quedaba que podíamos tocar hasta las 0 horas. Justamente tocando "Rocanrol Kabeza" en un horario no permitido hizo que la gente se concentre en nuestro show y se armó un pogo infernal en toda la Avenida 3 en Villa Gesell, causando destrozos varios y que se incendie un carro de pochoclos, lo que terminó haciendo que lleguen las fuerzas policiales y municipales preguntándose que era todo ese quilombo en la peatonal. Cuando les mostré el permiso fue instantáneo la suspensión del recital. Obviamente nos llevaron detenidos y nos hicieron una especie de edicto la Secretaría de Cultura que no podíamos volver en Villa Gesell hasta el año 2096 bajo el nombre de Los Villanos, desde entonces acortamos nuestro nombre a Villanos.

 

De “tragedia”. En Muró Bar cantaron el feliz cumpleaños a un periodista de El Diario de la República en 2010.

 

¿Cómo fueron los comienzos under de la banda?

Los comienzos fueron tocando en la portería del monoblock N° 8 de Villa Celina. De ahí saltamos a tocar en pubs de la zona hasta que aterrizamos en el Parque Centenario donde junto con otras bandas como Los Gardelitos, éramos las bandas habitué del lugar. Todos colgados de un poste de luz ilegalmente. De ahí seguimos tocando en lugares inimaginables hasta que Blues Motel nos llevó a tocar con ellos en diciembre del 95´a Cemento, de ahí hicimos nuestras primeras giras por la costa y seguimos creciendo hasta la salida de nuestro primer disco.

 

Haceme un repaso por la discografía ¿Con cuál disco estás más conforme? ¿Qué canción te gusta más?

Nuestro primer disco que fue “Sacate Todo”. Fue producido por Pablo Guyot, fue une especie de explosión de banda de garajeunder con la fuerza y la ilusión y el descontento de un grupo de gente muy joven que estaba dándose a conocer. Ese disco tenía canciones como “Sale Caro”, “Sacate Todo” y “No tires arroz” que nos dio a conocer a toda la gente y sonar en todos lados.

El segundo fue “No disparen“ que fue el que confirmó todo lo que habíamos logrado con el primero y que nos dio un salto de calidad en cuanto a lo musical, traía temas como “Fuera de moda” y “No disparen” que también sonaron por todas partes. En el 2001 íbamos a sacar un disco pero explotó el país así que tuvimos que esperar hasta el 2004 para editar “Al poder”. A nivel personal creo es nuestro mejor disco. Después fue reeditado como “Superpoderosos” con muchos bonus tracks. Ese disco incluía canciones como “Llame ya”, “Sin mí”, “Chau corazón” y “Digo que sí”, que nos dieron muchos números uno en la lista de éxitos. Lo que nos dio una masividad inesperada por nosotros.

El otro disco que te podría nombrar es “Contacto” que es un disco conceptual y que se adelantó en sus letras a muchas cosas que sucedieron varios años después. El concepto del disco giraba en torno a la falta de comunicación y contacto humano en plena era digital y de internet y en los comienzos de las redes sociales y de los celulares inteligentes que aún no existían.

 

¿Cómo sobrellevas la exposición tras “Contacto”, la canción que los masificó definitivamente?

La sobreexposición es el lado negativo de justamente de estar tan expuestos con tu trabajo pero siempre preservamos nuestra intimidad como banda y como personas. Nunca nos gustaron llevar una vida de estrella consagrada. Nuestros gustos siempre pasaron por las cosas simples.

 

 

¿Es difícil hacer rock en una época donde los jóvenes prefieren otros estilos?

Es un desafío complejo pero que nos encanta. En esta época de globalización y que la música viene impuesta en un formato apto para todo consumo desde muy lejos de tu propio país sentís la necesidad de retratar y pintar lo que pasa acá aunque sea una tarea quijotezca o una quimera. Luchar contra molinos de viento siempre fue nuestro lema. Siempre fue difícil hacer rock en Argentina. Así que toda banda de rock de acá estamos curtidos en el sacrificio.

 

Ustedes siempre mezclaron todos los ritmos. ¿Cómo ves el trap o el reggaetón?

Siempre tuvimos la apertura mental de no encasillarnos y mezclar todos los estilos posibles y de respetar toda expresión artística. No somos jueces de pares. Si me pedís mi opinión personal el trap lo siento como algo auténtico y cercano a la realidad. El reggaetón lo veo como algo muy prefabricado artificialmente que no tiene nada que ver con nuestra cultura, que rebaja y cosifica a las mujeres y no escucho que toque ningún ser humano sino una computadora que edita y arregla todo. Pero cada quien es libre de escuchar lo que le guste. Hoy siento que se perdió la individualidad en todo y que todos hacemos, miramos, escuchamos, lucimos y actuamos de igual manera. Como advertíamos en el año 2005 en “Contacto”.

 

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