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Keisy Perafán volvió al tatami: ya entrena en Santa Teresita

Desde el viernes está en esa localidad costera junto a la Selección Argentina. Trabajará allí por cinco semanas.

Por Maximiliano Molina
| 15 de julio de 2020
Hay equipo. Adelante, la campeona olímpica Paula Pareto, la entrenadora Laura Martinel y Keisy Perafán.

Casi 350 kilómetros separan a Buenos Aires de Santa Teresita, en el Partido de la Costa, provincia Buenos Aires. Esa distancia recorrió la Selección Argentina femenina de judo en tres autos, con Paula Pareto como abanderada, la puntana Keisy Perafán y tres judocas más: Lucía Cantero, Ayelén Elizeche y Belén Tittarelli. Junto a ellas viajaron los entrenadores Laura Martinel y Ariel Sganga, con el gran objetivo de comenzar a trabajar física y técnicamente en medio de un año particular por la pandemia de coronavirus.

 

Como Santa Teresita está en Fase 5 y Buenos Aires —donde residen las atletas— no, hubo varios pasos que debieron cumplimentar antes de viajar para tener el visto bueno de las autoridades. "Tuvimos 15 días de aislamiento cada una en su casa, en donde no podíamos salir ni a la vereda; y nos hicieron dos testeos, uno el 26 de junio y el otro el 6 de julio. Ambos dieron negativo y ahí fuimos autorizados a viajar", le contó Keisy a El Diario de la República.

 

Ya instalados en Santa Teresita, solo salen de su hospedaje para entrenar, y el equipo vive prácticamente encapsulado. "Estamos en un complejo de cabañas en donde solo estamos nosotras y nos trasladamos en los autos en los que vinimos a un polideportivo, que está abierto para que entrenemos solo nosotras. Ahí tenemos el gimnasio y el tatami. No tenemos contacto con nadie", detalló la puntana.

 

 

 

"Hacía un montón de tiempo que entrenaba sola y necesitaba trabajar con mis compañeras de la Selección".

 

 

 

Solo piensa en judo

 

El elenco albiceleste llegó a la localidad costera el viernes 10 de julio y permanecerá allí durante cinco semanas. En cuanto a las sensaciones tras los primeros movimientos, Keisy explicó: "Estamos haciendo doble turno, uno de físico y otro de judo; y los sábados, un solo trabajo. Además, un día a la semana salimos a correr y otro hacemos gimnasio; esos días seguro serán de triple turno. Si bien estamos un poco torpes y duras porque aún no tenemos la sensibilidad, el entusiasmo tapa todo. Nos cansamos mucho pero no nos afecta tanto porque estamos felices de poder estar entrenando".

 

Luego del trabajo en Santa Teresita regresarán a Buenos Aires. "Está la esperanza de que para esa fecha se pueda entrenar allá en el Cenard. Esperamos que al menos a un grupo reducido nos dejen seguir", dijo Perafán.

 

En el contexto actual, hablar de torneos no es fácil. De todas maneras, hay competencias pautadas que tienen como meta las judocas "albicelestes": del 11 al 13 de octubre está programado un Grand Slam en Brasilia, capital de Brasil; y el 20 y 21 de noviembre el Campeonato Panamericano en Montreal, Canadá, que fue postergado ya que su fecha original era abril. Y claro, por ejemplo Pareto también tiene entre ceja y ceja la cita máxima: los Juegos Olímpicos Tokio 2020, postergados para 2021.

 

 

 

"Si bien estamos un poco torpes y duras porque aún no tenemos la sensibilidad, el entusiasmo tapa todo".

 

 

 

¿Cómo pasó la cuarentena?

 

Para una deportista de elite, pasar el aislamiento en casa no fue fácil. "Tenía un par de pesas rusas que me donaron y compré dos más. También una barra para hacer dominadas y el Gobierno de San Luis me ayudó y consiguió un material similar a un tatami, que yo lo adapté y lo puse en el piso de mi departamento. Ahí entrenaba judo", describió Keisy.

 

Hace muchos años vive en Buenos Aires. Y, si bien se acostumbró a estar lejos de su familia, con tantas obligaciones no tiene demasiado tiempo para pensar. Pero en los últimos meses, con muchas horas en su casa, la situación no fue igual. "Fue un poco duro pero pude hablar bastante a través de videollamadas con toda mi familia. En un momento se me cruzó por la cabeza volver a San Luis, pero tenía miedo. Decía: 'Ya veo que justo tengo el virus y contagio a alguien'. Por eso nunca intenté ir, por un motivo de seguridad. Pero bueno, después de hacerme los testeos ya estamos súper tranquilas. Ahora, con la cabeza puesta solo en entrenar", subrayó la judoca sanluiseña.

 

La nota fue luego del primer turno de entrenamiento del martes. Tras algunos minutos de charla era hora del almuerzo para Keisy. Se la escucha feliz. Será que volvió a su mundo, ese del día a día con el deporte que tanto ama: el judo.

 

 

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