28.1°SAN LUIS - Miércoles 30 de Septiembre de 2020

28.1°SAN LUIS - Miércoles 30 de Septiembre de 2020

EN VIVO

Lázaro Borrell, el cubano que triunfó fuera de la isla

Dejó su sello en Obras Sanitarias y en Boca Juniors. Jugó una temporada en la NBA y se retiró por una lesión.

Por Mariano Aostri
| 26 de julio de 2020
Con la camiseta de Cuba. Ganó el Centrobasket en 1995, 1997 y 1999. En el "Aurinegro". Es ídolo en Obras Sanitarias y uno de los mejores extranjeros que pasó por la Liga Nacional.

Lázaro Borrell es uno de los grandes talentos que arrojó el básquetbol cubano. El carisma y la técnica fueron siempre su carta de presentación. Lo llevaron a ser un pivot de temer, con muchísima proyección. El caribeño jugó en Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela, España, Puerto Rico y Estados Unidos, donde tuvo el lujo de participar de la temporada 1999-00 en la NBA, con los Supersonics de Seattle. Actualmente vive en Miami y si bien el retiro fue forzado por una lesión en la rodilla derecha, dice no extrañar la "naranja". Para él los entrenamientos, los viajes y los partidos quedaron atrás y ahora disfruta de la familia.

 

Lázaro nació en Santa Clara el 20 de septiembre de 1972. Comenzó a jugar a los 7 años y según él mismo cuenta, la gran motivación fue su hermana Leonor. Ella fue un símbolo en el seleccionado femenino cubano, ganadora de la medalla dorada en el Panamericano de San Juan de Puerto Rico en 1979 y la de bronce en el Mundial de Malasia en 1990. "Empecé por mi hermana. Ella jugaba y fue siempre mi inspiración", recuerda el exjugador de 2,02 metros.

 

"El Virtuoso", como lo apodaron en la isla, arrancó una extensa carrera profesional en clubes en Argentina, en la temporada 1997-98. La primera parada lo llevó a Buenos Aires, más precisamente a Obras Sanitarias, donde con el paso del tiempo, luego de disfrutar de ocho temporadas en diferentes etapas, llegó a querer y a considerar como un hogar. "Obras para mí fue algo muy lindo. Mi primera experiencia como profesional y el amor y el cariño que siempre me dieron me hicieron sentir como en mi casa. Es un club que llevo en mi corazón, ahí pasé momentos muy felices", le comentó a El Diario de la República sobre el "Aurinegro", equipo donde es el segundo máximo goleador histórico (detrás de Eduardo Dominé, con 4.433 puntos) y lo vio abandonar las canchas en 2010.

 

El desembarco en la liga más competitiva del mundo fue en 1999. Y se dio un tiempo después de haber conseguido asilo político en medio del Preolímpico de Puerto Rico. Ahí el pivot tomó la decisión de viajar a suelo estadounidense y luego de algunas pruebas, firmó con los Supersonics, teniendo como compañero al base Gary Payton. Lázaro señaló al respecto: "Mi paso a la NBA se dio mayormente como una sorpresa para mí. En mis últimos años en la selección tuve buenos resultados en lo individual y algunos scouts, jugadores y entrenadores me decían que podía llegar. Pero mi sueño siempre era jugar en Europa, sin embargo, cuando me quedé en Puerto Rico se dio la oportunidad".

 

 

 

En la historia: Lázaro fue el segundo cubano en jugar en la NBA. El primero y pionero fue Andrés Guibert (1993-95), en Minnesota Timberwolves.

 

 

 

Tras esta experiencia, y compartir una breve pretemporada con los New York Knicks, en donde finalmente no logró entrar en el roster final, el interno se lanzó hacia un recorrido que lo tuvo en su mayoría brillando en Sudamérica. El caribeño es hoy considerado uno de los mejores extranjeros que pasó por la Liga Nacional. Construyó una figura con un legado muy grande, hasta que una rotura en los meniscos de la rodilla derecha lo obligó a decir basta. "La etapa del retiro fue dura porque llegó inesperadamente. Me hubiera gustado seguir jugando un poco más, pero la verdad que en los últimos años se me hacía imposible por las dolencias. Definitivamente sí, fue bastante duro", aseveró el campeón (2006-07) con Boca Juniors en la LNB.

 

En cuanto a si extraña o no el baloncesto, Lázaro, sin vueltas, manifestó: "No, ya quedó atrás para mí. Lo único que me liga es mi hijo (Lázaro Jr.) que quiso seguir mis pasos y cada vez que podemos practicamos juntos".

 

El cubano, que a lo largo de once años le dio todo al seleccionado de su país, ama la Argentina. Es un agradecido de lo que le dio y una voz autorizada para hablar del presente del básquetbol nacional: "La Liga creo que se ha mantenido en un buen nivel, la muestra son todos los jugadores que han salido para Europa. Pese al cambio de generaciones en la Selección, Luca Vildoza fue el MVP (Jugador más Valioso) de la Liga Endesa (España). Un jugador salido de la Liga Nacional, eso demuestra que el nivel sigue creciendo".

 

Luego de una larga hoja de servicio, Lázaro Borrell disfruta ahora de la familia. Mira al básquet sentado a un costado de la mesa. Le duele haber dejado la "naranja" de la manera en que lo hizo, pero está contento por todo lo que le entregó el deporte. La garra y el sacrificio fueron los estandartes y la magia que lo acompañaron durante toda la carrera, su mejor carta de presentación.

 

 

 

Comentá vos tambien...