17.9°SAN LUIS - Viernes 23 de Octubre de 2020

17.9°SAN LUIS - Viernes 23 de Octubre de 2020

EN VIVO

El interés por la exageración y el fomento del caos

Por redacción
| 20 de septiembre de 2020

La situación de pandemia prácticamente paralizó el comercio exterior y encareció la actividad financiera en el mundo. El último gobierno de Cambiemos endeudó a la Argentina en 100 mil millones de dólares, el 80% de ese monto se fugó del país. El inicio de la gestión, allá por 2015, fue con la liberación absoluta de todos los controles. El fin del mandato del presidente saliente en 2019 fue con cepo cambiario y default. Completito. Estos son el antecedente y el contexto.

 

La realidad inmediata es que faltan dólares: se exporta poco, se debieron pagar intereses de la deuda externa y la timba financiera, con especulación y fuga incluida, pretende mantenerse vigente. La economía argentina tiene como serio problema estructural lo que técnicamente se suele denominar “restricción externa” (se consumen más dólares de los que se producen). Las formas habituales de lograr el ingreso de divisas aparecen vedadas o restringidas en el presente. No existe la posibilidad de contraer deuda alguna, el macrismo mutiló cualquier vestigio en este rumbo. Imposible que lleguen inversiones financieras. Las privatizaciones, felizmente, no integran la agenda del actual gobierno. En la situación de la economía mundial es muy difícil aumentar los ingresos por exportaciones. Aun aceptando que la Argentina necesita un “boom exportador”, está claro que no es el mejor momento para que eso suceda.

 

La crisis financiera vació de reservas al Banco Central. La crisis de coronavirus paralizó el comercio. Con este panorama y a efectos de recuperar reservas, deteniendo la salida de dólares e intentando ordenar la macroeconomía, la actual conducción económica del país propuso algunas medidas que escandalizaron a ciertos sectores del mercado. Básicamente, se restó de la posibilidad del cupo para comprar el famoso dólar ahorro (200 dólares) lo adquirido en el extranjero con tarjeta en moneda extranjera, y se cargó como percepción a cuenta del Impuesto a las Ganancias o del Monotributo el 35%. El dólar ahorro, que estaba en 104, subió a 132 aproximadamente. Cabe aclarar que de 45 millones de argentinos solo algo más de 2 millones utiliza este mecanismo de ahorro de divisas. A su vez, y con el mismo objetivo, se forzó a las empresas a refinanciar sus deudas en dólares. La gran agitación provino, desde lo económico, de quienes pretenden continuar con mecanismos especulativos que les generen importantes ingresos; y desde lo político, de quienes vislumbran siempre una potencial posibilidad de desestabilización del gobierno del Frente de Todos. A estos grupos económicos y políticos les suenan muy mal los controles de precios, los controles de cambios, la promoción de un genuino comercio exterior con superávit comercial y la administración de la endémica escasez de dólares. A propósito de la mencionada agitación y simple título de ejemplo, se pretende sembrar la sensación de caos con el retiro del país de la empresa Falabella. Esta organización está en cinco países. En todos le va mal, y en Chile perdió más que en Argentina en el último año.

 

Cuando se habla de ciertos remedios cambiarios que encandilan a algunos librepensadores de la economía, es imprescindible mencionar que sus recetas generarían de inmediato una crecida fuerte de la inflación, que sí deterioraría el poder adquisitivo de los ingresos de todos los sectores. Golpeando con mayor fuerza, como siempre, entre los asalariados y las mujeres y los hombres de menores recursos. Por otro lado, son las mismas políticas que aplicaron desde 2015 por cuatro años y dejaron el saldo que se explicó en párrafos anteriores. Algunos irresponsables se expresan con llamativa liviandad, como si no fueran los auténticos generadores de una buena parte de esta catástrofe.

 

Las autoridades económicas y monetarias deben actuar con mucha prudencia y teniendo muy en cuenta los objetivos de la alianza gobernante, más allá del clamor interesado de los especuladores financieros y políticos.

 

Temas de nota:

Comentá vos tambien...