Dictan un taller de iniciación a la percusión latina
Nicolás Romaniello enseña los primeros golpeteos de tambores basado en un sueño más grande.
Con una sonrisa y voz tranquila, Nicolás Romaniello inicia sus tutoriales sobre percusión latina. En ellos enseña a dar los primeros golpeteos en el cajón peruano y a lograr la coordinación rítmica precisa para tocar los bongos. El músico, la cámara y el instrumento de turno forman una gran tríada; sin embargo, espera que las manos se multipliquen para armar, en un futuro no tan lejano, un ensamble musical de ritmos latinos.
Hoy a las 17 el Centro Cultural San Francisco del Monte de Oro subirá a sus redes sociales la cuarta clase del taller de “Iniciación a la percusión latina”. Los videos, de no más de seis minutos, quedarán disponibles para quienes deseen sumarse a los tutoriales para principiantes.
La primera clase fue sobre el uso del cajón peruano, instrumento versátil e ideal para comenzar con la percusión; la segunda contó con una iniciación a los bongos; y en la tercera, las protagonistas fueron las tumbadoras.
“Vamos a continuar el trabajo con técnicas y coordinaciones de manos en tambores. La siguiente clase va a ser sobre lo que nos faltó del lunes pasado de tumbadoras, cajón peruano nuevamente y luego claves. La intención, más allá de los instrumentos, es empezar a reconocer los diferentes ritmos que hay dentro de la música latinoamericana”, explicó Nicolás, quien comenzó en la percusión hace casi 20 años con el profesor uruguayo Wálter Barbosa.
Entre los géneros por los que pasarán sus manos están el peruano, el brasilero con la samba, las melodías afrocubanas con la rumba y el son cubano y por último, el candombe uruguayo. El percusionista, quien recorrió de mochilero gran parte de América Latina, justificó: “Todos esos estilos lo que nos permiten es trabajar en la polirritmia, es decir, con diferentes instrumentos musicales tocando diversos patrones rítmicos. Luego, eso se ensambla y se hace un estilo musical”.
Los encuentros no tienen fecha límite, ya que el tandilense, quien vive en San Francisco hace cinco años, espera que evolucionen en un proyecto más grande. “Lo encaré al taller desde el lado de un ensamble musical que en un futuro, cuando mejore la situación epidemiológica y se nos permita la presencialidad, pueda desempeñarse en diferentes estilos para la creación de ritmos propios a través de la coordinación de manos y la sonoridad particular de cada instrumento”, finalizó.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
