26°SAN LUIS - Jueves 28 de Octubre de 2021

26°SAN LUIS - Jueves 28 de Octubre de 2021

EN VIVO

El tablero de la vida: el ajedrez lo ayudó a adaptarse a su ceguera

Víctor Chavero tiene 53 años y asiste al centro de día Newen. Todo el día practica estrategias de juego. Sueña con competir en el panamericano en Colombia.

Por redacción
| 06 de septiembre de 2021
Estrategias. Víctor pasa muchas horas de su día analizando jugadas y movimientos para perfeccionarse. Foto: Juan Andrés Galli.

La diabetes le jugó una mala pasada a Víctor Chavero. El progreso de la enfermedad le provocó una ceguera total en 2011 y la amputación de una pierna. Para afrontar su condición de vida, el hombre empezó a jugar ajedrez. Ahora tiene 53 años, asiste al Centro de Día Newen, pero todo el día practica estrategias para dejar en jaque a sus contrincantes. Y sueña con competir en los Juegos Panamericanos en Colombia, que se realizarán en noviembre.

 

"Me despierto muy temprano, normalmente a las 6:30. Mientras desayuno, el asistente de voz del celular busca reproducciones auditivas de estrategias y movimientos. Después voy a Newen. Ahí está Aarón Shoenaker, mi orientador, que es un gran incentivo en mi actividad. Para ir a la competencia internacional necesito un acompañante; le pregunté a él y aceptó ir conmigo. Pero pido a alguna o varias empresas o instituciones que me auspicien para así solventar los gastos. Tengo que juntar 600 dólares", relató el ajedrecista. Luego reveló que siempre le llamó la atención ese deporte, incluso antes de quedar ciego. Pero solo sabía los movimientos básicos. "Cuando me tocó tener estas discapacidades, en un principio me deprimí, pero después me propuse aprender algo que me ayude a salir adelante, y así fue como me asesoré en la Universidad de La Punta (ULP) y empecé", explicó Chavero.

 

Foto: Juan Andrés Galli.

 

El hombre asegura que el no poder ver no es un impedimento para desenvolverse en su vida. "Incluso puedo jugar con cualquier persona, porque lo único que debe conocer son las coordenadas del tablero. Yo puedo saber sus movimientos porque el contrincante debe decir cómo jugó", remarcó. La superficie cuadriculada tiene en cada casilla una perforación en el medio y las piezas vienen con una pestaña en la base, lo que permite que entre en ese punto y no caiga. Los peones están ubicados en forma horizontal, cada uno tiene un nombre y cada fila una letra escrita en Braille. "Es como la conocida batalla naval que uno decía por ejemplo A 5: bueno, acá es igual. Cada peón tiene un nombre y debe decir 'Félix 6', o el que mueva. Las piezas se diferencian por sus características, las negras en la parte superior tienen un relieve como un 'clavito' y además son un poquito más grandes que las blancas, así sea un milímetro. Ya nosotros estamos muy acostumbrados al tacto, entonces lo diferenciamos rápidamente", puntualizó el ajedrecista.

 

Para competir en los Panamericanos en Colombia, necesita recaudar 600 dólares.

Cada jugador debe respetar un tiempo entre un movimiento y otro. Generalmente la partida tiene un árbitro que indica cuántos segundos le quedan a la persona para realizar su jugada.

 

"La pandemia nos prohibió que hagamos encuentros como hacíamos antes, entonces tuvimos que adaptarnos a jugar virtualmente. Tengo mi computadora que también tiene un asistente que habla en cada click, y para las partidas hay plataformas. Es ingresar y jugar nada más", sostuvo.

 

Foto: Juan Andrés Galli.

 

El alumno del Centro de Día Newen adelantó que también arbitra los encuentros y pertenece a la Federación Internacional de Ajedrez hace algunos años, y esa actividad le permite estar en contacto con personas de distintas partes del mundo; eso lo obligó a hablar otros idiomas. "Me llevo bien con el inglés, que es una lengua que se usa en varios países. Estos años aprendí tantas cosas que no me las hubiese imaginado nunca", contó.

 

Víctor ya tiene la mente en Colombia. Ahora espera que aparezca la ayuda para cumplir su sueño.

 

Comentá vos tambien...