24°SAN LUIS - Jueves 01 de Diciembre de 2022

24°SAN LUIS - Jueves 01 de Diciembre de 2022

EN VIVO

Los vecinos de la Villa están muy contentos con la vuelta de la festividad

El Calvario y las promesas al Cristo se viven como una fiesta para los residentes de la localidad.

Por redacción
| 03 de mayo de 2022
Feligreses. Miles de personas volvieron a cumplir sus promesas. Foto: Martín Gómez.

 "La verdad que estoy contenta porque volvimos a ver lo que es realmente el Santo de la Quebrada, que se extrañaba. Más que todo lo que es la costumbre, la gente que viene de todo el país", comentó Vanesa Torres, una vecina del pueblo. El Calvario y las promesas al Cristo se viven como una fiesta para los vecinos y vecinas de la Villa.

 

Después de dos años de pandemia y de suspensión de la visita masiva de la gente, el reencuentro con los miles de feligreses que regresaron a cumplir sus promesas trajo felicidad y mucha conmoción.

 

"Principalmente se siente mucha emoción, ver gente que te abraza emocionada, muchos con lágrimas de alegría. Pero también se siente tristeza porque lamentablemente hemos perdido algunos peregrinos por la pandemia, pero estamos bien", dijo Silvia Parenti.

 

 

 Este año es mucha alegría. Vino más gente de la que esperábamos. La Villa es mi lugar en el mundo. Silvia Parenti.

 

La vuelta de los promesantes significa para muchos volver a las ventas, al comercio y al disfrute. El caso de Vanesa es uno de esos. Ella heredó de su abuelo el puesto de velas que está en su domicilio.

 

"Esta casa era de mi abuelo —expresó—, que empezó con un puestito, vendía velas y era una de las personas más conocidas de acá. La gente que hacía las promesas le compraba y nosotros de chiquitos vivíamos atrás de él. Eso siempre se recuerda. Él fue uno de los veleros más recordados de acá".

 

Para Silvia, la pandemia y el hecho de no poder acercarse al Cristo, de no poder recibir gente, significó un período de mucho dolor y pesar. "Estos dos años fueron muy tristes. El primer año no podías ni siquiera acercarte al Cristo o a la iglesia, tenías que escuchar la misa a través de los parlantes o por internet. Ver que el Cristo estaba afuera y no poder ir era mucha tristeza y nostalgia porque extrañabas a la gente y visitarlo".

 

"Pero este año es de mucha alegría. Vino más gente de la que esperábamos. La Villa es mi lugar en el mundo", agregó.

 

Silvia tiene el camping lleno de gente, hubo algunos reencuentros con gente que venía hace tiempo y otros que vinieron por primera vez.

 

 

Redacción 

 

Comentá vos tambien...