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Consejos de una experta del Inpres


—Omar Riera: Estamos en WWW.T13.CL contacto con la geóloga IrenePérez, del Instituto Nacional de Prevención Sísmica. Queríamos conocer cómo vivieron San Juan y la región Cuyo esta catástrofe que ocurrió en Chile.


—Irene Pérez: Si tenemos en cuenta la magnitud del evento que ocurrió el 16 de setiembre a las 19:54, en todo lo que fue la sección centro oeste de Argentina, es la que percibió el sismo con mayor intensidad. Es así que la ciudad de San Juan en la escala de Mercali modificada alcanzó un grado de 5 a 6, mientras que Mendoza y La Rioja tuvieron una intensidad de 5. En varias localidades de San Luis y la capital de Córdoba, la intensidad del sismo alcanzó el grado 3 a 4. En Rosario, Buenos Aires, Santa Fe, Mar del Plata y varias ciudades de la provincia de Buenos Aires la intensidad del sismo en escala Mercali modificada alcanzó el grado 2 a 3. Después hubo varias réplicas que sucedieron a este evento principal de magnitud 8,4 que fueron percibidas en San Juan y Mendoza, que son las más cercanas a la zona epicentral de este evento.


Se ha vivido con susto y por ahí nos hace pensar y preocuparnos porque hemos perdido un poco lo que es la conciencia sísmica y saber cómo tenemos que actuar ante un fenómeno sísmico.


—OR: ¿La duración se sabe?


—IP: La duración de este evento fue algo así como de setenta segundos. Siempre se analizan después de que sucede un evento de estas características los sismogramas para ir definiendo bien cuál ha sido la fase temporal del movimiento más fuerte. Ha sido un evento muy largo temporalmente, eso ha causado alarma y la posibilidad de percepción del evento es mayor.


—OR: ¿Cómo debemos actuar en un evento de esta naturaleza?


—IP: Nunca tenemos que olvidar, primero y principal, en algo que estamos insistiendo bastante desde nuestro instituto en estos últimos tiempos: no creer ni dejarse llevar por los mensajes que circulan ampliamente por las redes sociales. Son mensajes que no tienen una institución que los ampare o que los haya generado, son mensajes irresponsables que alertan o predicen ciertos eventos sísmicos, generalmente catastrofistas.


La predicción sísmica -hay que aclarar- no se puede hacer bajo ningún concepto. Entonces todo lo que apunte a predecir un evento sísmico es un alerta falsa.


Desde ningún instituto sismológico se puede alertar o predecir un evento sísmico. Lo que sí nosotros podemos decir es que a partir de un evento de magnitud 8,4, como ha sido este caso chileno, de magnitud importante que hizo que sea percibido en un amplio territorio de nuestro país, se han registrado y seguirán produciéndose réplicas.


Son sismos que tienden disminuir en ocurrencia a medida que nos alejamos temporalmente del evento principal. Igualmente, las magnitudes de la réplica, por definición, van disminuyendo en magnitud a partir de la magnitud del evento principal también.


Lo que nosotros tenemos que hacer, y es importante desde los medios de comunicación que lo resaltemos y destaquemos todo el tiempo, son las recomendaciones de qué hacer antes de un sismo, durante y posterior. En una pestaña de la página web de Inpres hay recomendaciones. Lo más importante cuando un sismo está sucediendo es mantener la calma y proceder o tener en nuestra mente cómo tenemos que actuar ante estos eventos.


Primero y principal, en los establecimientos escolares, laborales o públicos en general, debe existir un plan de emergencia previo, ya establecido. También tenemos que tener en estas áreas ya definidos cuáles son los lugares seguros a los que acudir cuando tenemos un evento de estas características.


Tenemos que tener planes de actuación familiares. Tenemos que saber e inculcarle a nuestros hijos, o a nuestros mayores, cómo van a actuar ante un fenómeno sísmico, dónde ir en el interior de la casa, si la construcción es sismo-resistente.


Y más allá de eso, saber que tienen que alejarse de vidrios o de objetos que puedan caer. Es decir, tenemos que saber cuál es el lugar más seguro donde acudir en el momento de un sismo.


Si nosotros vivimos en construcciones que no son sismo-resistentes, tenemos que saber que ante un movimiento sísmico debemos ir afuera de la casa y tenemos que tener definidos los lugares más seguros para protegernos.


—GV: ¿En la jornada de hoy viernes se registraron nuevas réplicas?


—IP: Sí, entramos al servicio sismológico chileno, hay muchísimas réplicas registradas.


Las réplicas son sismos que están localizados cercanos al epicentro principal. Estas réplicas se perciben o no, en función de la magnitud. En San Juan y en Mendoza se han percibido varias de las réplicas asociadas a este evento.


—OR: Dentro de las fallas geológicas, ¿San Luis cómo está ubicado?


—IP: En San Luis y lo que es la región centro oeste del país tenemos estructuras o "fallamientos" que son fuentes sismogénicas potenciales, es decir, son estructuras de deformación que han sido originadas por terremotos o sismos y pueden originar en algún momento otro evento.


—OR: ¿Hay registros de algunos movimientos telúricos en la provincia de San Luis?


—IP: Sí, ustedes tienen un sismo histórico que es el de la zona de San Francisco del Monte de Oro de 1936. En la escala de intensidad para la zona epicentral fue 8. En esa época del sismo no tenemos instrumentalmente desarrolladas estaciones sismológicas, por lo que no tenemos la medida instrumental de este evento. En función de las descripciones y las crónicas de la época, se define una intensidad en la zona epicentral.


—O.R: ¿Tiene registros de qué daños causó?


—IP: Específicamente no, pero produjo daños considerables en las poblaciones de San Francisco, Quines, Villa Praga, Las Chacras. Localidades ubicadas en el norte de la sierra de San Luis y fue sentido en Cuyo y en Córdoba en general.


—ARS: Wikipedia cuando habla de los pueblos de San Luis menciona el registro de este terremoto y lo marca como algo que culturalmente afectó mucho a nuestros pueblos y dice algo después, que le pido que nos aclare: "Esto se produciría más o menos cada cien años". ¿Esto es correcto?


—IP: No, no tenemos ningún parámetro que nos pueda decir cada cuántos años específicamente se va a generar un sismo de esas características.


En lo que es la sismicidad asociada a estructuras como las de San Luis, San Juan, Córdoba, no podemos establecer recurrencias o ciclos sísmicos específicamente, y mucho menos cada cuántos años exactamente va a producirse un terremoto. Entonces, ante la incertidumbre y la no posibilidad de predicción sísmica, lo que se debe hacer es tener en cuenta las estructuras de prevención.


—ARS: ¿Entre esas estructuras de prevención, es alocado hacer una suerte de catastro, de medición, de relevamiento acerca de las viviendas que tiene cada ciudad?


—IP: Eso debería hacerse. Cada municipio, cada gobierno debe saber en qué condiciones o qué porcentajes de construcción buena y sismoresistente tiene o no. Eso debe conocerse para evaluar previamente qué es lo que pasaría. Es una obligación de los municipios, gobiernos, ministerios de infraestructura.


—GV: Usted como geóloga y especialista en este tema, ¿nos puede explicar qué fue lo que sucedió a trece kilómetros de la costa chilena y por qué nos afecta tanto a nosotros?


—IP: Todo lo que es el borde oeste sudamericano, lo que son las costas chilenas, están influenciadas por la conjunción, convergencia y por la unión de dos placas, que son las placas oceánicas y la placa sudamericana.


Éstas tienen un movimiento continuo, centimétrico por año que se va traduciendo en acumulación de tensiones que son liberadas de forma súbita y violenta a través de sismos. El terremoto del '16 fue un evento de magnitud importante. Está evaluándose la zona de ruptura, asociada a dicho evento.


Si nosotros nos vamos a lo que fue el terremoto de 2010, al sur de este segmento que ha roto en este último evento, ha sido la zona de ruptura asociada a la fosa de subducción o la trinchera chileno-peruana, como se denomina. Este nuevo sismo ha sido un evento similar al anterior con magnitud menor, lo que teóricamente está vinculado a un área un poco menor de ruptura específicamente. Las áreas de ruptura terminan de definirse también en función de la distribución y de la localización de las réplicas que acompañan a este evento. Es decir, cuando se van mapeando, registrando y se van analizando la distribución de las réplicas, se va definiendo un área de ruptura, que es la longitud de costa que fue modificada por el evento.


—OR: En el caso de Cuyo y de San Luis precisamente, la Cordillera de los Andes (en este caso en que el terremoto se produce en Chile): ¿atenúa la intensidad del sismo?


—IP: No. Cuando sucede un sismo en las costas chilenas siempre va a ser percibido con mayor o menor intensidad en las ciudades argentinas y la Cordillera de los Andes no va a frenar lo producido en Chile específicamente. Lo que sí, por ahí, el terremoto de 2010 fue percibido con menor intensidad en algunas ciudades del centro oeste argentino, como en este caso, por una cuestión de lejanía. Pero ese sismo que ha sido frente a lo que sería la ciudad de San Juan y Mendoza, está equidistante de las dos ciudades en un punto hacia el oeste, ha sido percibido en gran parte de nuestro país, primero por la intensidad del evento específicamente y por la cercanía del mismo. También influye mucho, cuando hay un evento de estas características, la hora a la que se produce. Este evento ha sido percibido por gran cantidad de gente porque estaban en reposo o volviendo a sus casas y ha sido percibido en una amplia región de nuestro país. Si este evento hubiera ocurrido a las 13 horas, muchas ciudades del este argentino no lo hubieran percibido por un movimiento lógico de la actividad diaria.


—ARS: Doctora, admiramos su sabiduría y agradecemos esta clase educativa que ha dado y las recomendaciones y el tratamiento científico que hay que darle a este tema.


—IP: Sí. Siempre hay que insistir en las recomendaciones de conducta personal y colectiva. Es muy importante.


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Consejos de una experta del Inpres


—Omar Riera: Estamos en WWW.T13.CL contacto con la geóloga IrenePérez, del Instituto Nacional de Prevención Sísmica. Queríamos conocer cómo vivieron San Juan y la región Cuyo esta catástrofe que ocurrió en Chile.


—Irene Pérez: Si tenemos en cuenta la magnitud del evento que ocurrió el 16 de setiembre a las 19:54, en todo lo que fue la sección centro oeste de Argentina, es la que percibió el sismo con mayor intensidad. Es así que la ciudad de San Juan en la escala de Mercali modificada alcanzó un grado de 5 a 6, mientras que Mendoza y La Rioja tuvieron una intensidad de 5. En varias localidades de San Luis y la capital de Córdoba, la intensidad del sismo alcanzó el grado 3 a 4. En Rosario, Buenos Aires, Santa Fe, Mar del Plata y varias ciudades de la provincia de Buenos Aires la intensidad del sismo en escala Mercali modificada alcanzó el grado 2 a 3. Después hubo varias réplicas que sucedieron a este evento principal de magnitud 8,4 que fueron percibidas en San Juan y Mendoza, que son las más cercanas a la zona epicentral de este evento.


Se ha vivido con susto y por ahí nos hace pensar y preocuparnos porque hemos perdido un poco lo que es la conciencia sísmica y saber cómo tenemos que actuar ante un fenómeno sísmico.


—OR: ¿La duración se sabe?


—IP: La duración de este evento fue algo así como de setenta segundos. Siempre se analizan después de que sucede un evento de estas características los sismogramas para ir definiendo bien cuál ha sido la fase temporal del movimiento más fuerte. Ha sido un evento muy largo temporalmente, eso ha causado alarma y la posibilidad de percepción del evento es mayor.


—OR: ¿Cómo debemos actuar en un evento de esta naturaleza?


—IP: Nunca tenemos que olvidar, primero y principal, en algo que estamos insistiendo bastante desde nuestro instituto en estos últimos tiempos: no creer ni dejarse llevar por los mensajes que circulan ampliamente por las redes sociales. Son mensajes que no tienen una institución que los ampare o que los haya generado, son mensajes irresponsables que alertan o predicen ciertos eventos sísmicos, generalmente catastrofistas.


La predicción sísmica -hay que aclarar- no se puede hacer bajo ningún concepto. Entonces todo lo que apunte a predecir un evento sísmico es un alerta falsa.


Desde ningún instituto sismológico se puede alertar o predecir un evento sísmico. Lo que sí nosotros podemos decir es que a partir de un evento de magnitud 8,4, como ha sido este caso chileno, de magnitud importante que hizo que sea percibido en un amplio territorio de nuestro país, se han registrado y seguirán produciéndose réplicas.


Son sismos que tienden disminuir en ocurrencia a medida que nos alejamos temporalmente del evento principal. Igualmente, las magnitudes de la réplica, por definición, van disminuyendo en magnitud a partir de la magnitud del evento principal también.


Lo que nosotros tenemos que hacer, y es importante desde los medios de comunicación que lo resaltemos y destaquemos todo el tiempo, son las recomendaciones de qué hacer antes de un sismo, durante y posterior. En una pestaña de la página web de Inpres hay recomendaciones. Lo más importante cuando un sismo está sucediendo es mantener la calma y proceder o tener en nuestra mente cómo tenemos que actuar ante estos eventos.


Primero y principal, en los establecimientos escolares, laborales o públicos en general, debe existir un plan de emergencia previo, ya establecido. También tenemos que tener en estas áreas ya definidos cuáles son los lugares seguros a los que acudir cuando tenemos un evento de estas características.


Tenemos que tener planes de actuación familiares. Tenemos que saber e inculcarle a nuestros hijos, o a nuestros mayores, cómo van a actuar ante un fenómeno sísmico, dónde ir en el interior de la casa, si la construcción es sismo-resistente.


Y más allá de eso, saber que tienen que alejarse de vidrios o de objetos que puedan caer. Es decir, tenemos que saber cuál es el lugar más seguro donde acudir en el momento de un sismo.


Si nosotros vivimos en construcciones que no son sismo-resistentes, tenemos que saber que ante un movimiento sísmico debemos ir afuera de la casa y tenemos que tener definidos los lugares más seguros para protegernos.


—GV: ¿En la jornada de hoy viernes se registraron nuevas réplicas?


—IP: Sí, entramos al servicio sismológico chileno, hay muchísimas réplicas registradas.


Las réplicas son sismos que están localizados cercanos al epicentro principal. Estas réplicas se perciben o no, en función de la magnitud. En San Juan y en Mendoza se han percibido varias de las réplicas asociadas a este evento.


—OR: Dentro de las fallas geológicas, ¿San Luis cómo está ubicado?


—IP: En San Luis y lo que es la región centro oeste del país tenemos estructuras o "fallamientos" que son fuentes sismogénicas potenciales, es decir, son estructuras de deformación que han sido originadas por terremotos o sismos y pueden originar en algún momento otro evento.


—OR: ¿Hay registros de algunos movimientos telúricos en la provincia de San Luis?


—IP: Sí, ustedes tienen un sismo histórico que es el de la zona de San Francisco del Monte de Oro de 1936. En la escala de intensidad para la zona epicentral fue 8. En esa época del sismo no tenemos instrumentalmente desarrolladas estaciones sismológicas, por lo que no tenemos la medida instrumental de este evento. En función de las descripciones y las crónicas de la época, se define una intensidad en la zona epicentral.


—O.R: ¿Tiene registros de qué daños causó?


—IP: Específicamente no, pero produjo daños considerables en las poblaciones de San Francisco, Quines, Villa Praga, Las Chacras. Localidades ubicadas en el norte de la sierra de San Luis y fue sentido en Cuyo y en Córdoba en general.


—ARS: Wikipedia cuando habla de los pueblos de San Luis menciona el registro de este terremoto y lo marca como algo que culturalmente afectó mucho a nuestros pueblos y dice algo después, que le pido que nos aclare: "Esto se produciría más o menos cada cien años". ¿Esto es correcto?


—IP: No, no tenemos ningún parámetro que nos pueda decir cada cuántos años específicamente se va a generar un sismo de esas características.


En lo que es la sismicidad asociada a estructuras como las de San Luis, San Juan, Córdoba, no podemos establecer recurrencias o ciclos sísmicos específicamente, y mucho menos cada cuántos años exactamente va a producirse un terremoto. Entonces, ante la incertidumbre y la no posibilidad de predicción sísmica, lo que se debe hacer es tener en cuenta las estructuras de prevención.


—ARS: ¿Entre esas estructuras de prevención, es alocado hacer una suerte de catastro, de medición, de relevamiento acerca de las viviendas que tiene cada ciudad?


—IP: Eso debería hacerse. Cada municipio, cada gobierno debe saber en qué condiciones o qué porcentajes de construcción buena y sismoresistente tiene o no. Eso debe conocerse para evaluar previamente qué es lo que pasaría. Es una obligación de los municipios, gobiernos, ministerios de infraestructura.


—GV: Usted como geóloga y especialista en este tema, ¿nos puede explicar qué fue lo que sucedió a trece kilómetros de la costa chilena y por qué nos afecta tanto a nosotros?


—IP: Todo lo que es el borde oeste sudamericano, lo que son las costas chilenas, están influenciadas por la conjunción, convergencia y por la unión de dos placas, que son las placas oceánicas y la placa sudamericana.


Éstas tienen un movimiento continuo, centimétrico por año que se va traduciendo en acumulación de tensiones que son liberadas de forma súbita y violenta a través de sismos. El terremoto del '16 fue un evento de magnitud importante. Está evaluándose la zona de ruptura, asociada a dicho evento.


Si nosotros nos vamos a lo que fue el terremoto de 2010, al sur de este segmento que ha roto en este último evento, ha sido la zona de ruptura asociada a la fosa de subducción o la trinchera chileno-peruana, como se denomina. Este nuevo sismo ha sido un evento similar al anterior con magnitud menor, lo que teóricamente está vinculado a un área un poco menor de ruptura específicamente. Las áreas de ruptura terminan de definirse también en función de la distribución y de la localización de las réplicas que acompañan a este evento. Es decir, cuando se van mapeando, registrando y se van analizando la distribución de las réplicas, se va definiendo un área de ruptura, que es la longitud de costa que fue modificada por el evento.


—OR: En el caso de Cuyo y de San Luis precisamente, la Cordillera de los Andes (en este caso en que el terremoto se produce en Chile): ¿atenúa la intensidad del sismo?


—IP: No. Cuando sucede un sismo en las costas chilenas siempre va a ser percibido con mayor o menor intensidad en las ciudades argentinas y la Cordillera de los Andes no va a frenar lo producido en Chile específicamente. Lo que sí, por ahí, el terremoto de 2010 fue percibido con menor intensidad en algunas ciudades del centro oeste argentino, como en este caso, por una cuestión de lejanía. Pero ese sismo que ha sido frente a lo que sería la ciudad de San Juan y Mendoza, está equidistante de las dos ciudades en un punto hacia el oeste, ha sido percibido en gran parte de nuestro país, primero por la intensidad del evento específicamente y por la cercanía del mismo. También influye mucho, cuando hay un evento de estas características, la hora a la que se produce. Este evento ha sido percibido por gran cantidad de gente porque estaban en reposo o volviendo a sus casas y ha sido percibido en una amplia región de nuestro país. Si este evento hubiera ocurrido a las 13 horas, muchas ciudades del este argentino no lo hubieran percibido por un movimiento lógico de la actividad diaria.


—ARS: Doctora, admiramos su sabiduría y agradecemos esta clase educativa que ha dado y las recomendaciones y el tratamiento científico que hay que darle a este tema.


—IP: Sí. Siempre hay que insistir en las recomendaciones de conducta personal y colectiva. Es muy importante.


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