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Don Roberto, un clásico que nunca se destiñe

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Don Roberto, un clásico que nunca se destiñe

Juan Luna

La tradicional subasta al sur de Villa Mercedes volvió a hacer gala de su trayectoria y su calidad genética. Casi mil reproductores vendidos en una cita obligada para la región.

En Antiguas Estancias Don Roberto ningún detalle parece librado al azar. La trayectoria que ostenta la firma del alemán Claudio Thyssen le ha permitido cubrir todos los frentes para presentar una de las subastas de hacienda más esperadas por el ambiente ganadero de la zona. Una vez más, en el campo que se extiende al costado de la autopista 55, unos 35 kilómetros al sur de Villa Mercedes, la empresa desplegó todos sus recursos y costumbres y puso en escena una nueva edición de su clásico remate de reproductores con lo más destacado de su abundante “cosecha”.

En el atiborrado almanaque de octubre, donde se amontonan las ventas especiales de cabañas, la fecha que propone Don Roberto siempre es una referencia obligada para los productores, en especial para aquéllos que se especializan en la cría del Hereford. Y no sólo porque la empresa tiene el rodeo de la raza que es considerado el más grande del mundo, sino también porque después de doce años de presencia ininterrumpida se ha convertido en una tradición y una marca registrada de excelencia.

Más allá de la calidad que se puede apreciar dentro de los corrales, varios son los factores que hacen del remate un evento especial. La ambientación con sillones, mesitas, fardos de pastos, ruedas de carreta y pinturas que hicieron del predio una especie de living campestre al aire libre, fue la primera demostración de la atención que ponen en los detalles y en el afán de que los invitados se sientan cómodos desde el inicio.

En esa acostumbrada previa antes del almuerzo y las ventas, el servicio de catering se lució con ricos tentempiés para agasajar a los que llegaban con el estómago vacío y sed de ver la hacienda expuesta a lo largo del establecimiento.

Las tierras de Don Roberto se esparcen a ambos lados del asfalto. El sector del este está dedicado a la recría y el entore. Cuenta con acuíferos que le permiten hacer cultivos en secano y bajo riego. Del otro lado, al oeste, hay miles de hectáreas destinadas a la cría, con manejos extensivos en secano.

Las pasturas, la siembra y la tecnología para el rodeo, son un claro ejemplo de la apuesta que hicieron grandes empresarios de todo el país y, en este caso, del mundo en el agro puntano. La accesibilidad de los caminos es también una muestra de cómo la infraestructura acompañó ese sendero de inversiones que hoy muestra sus frutos más dulces.

Es al este de la ruta, donde se levanta la imperiosa fábrica de caños que pertenecen a la firma, el lugar que la compañía eligió para instalar las carpas que le dan vida a la feria.

Al atravesar las tranqueras, las lonas blancas tiñeron el paisaje verde. Después de dos días de lluvia incesante en la zona, el cielo mostró su rostro más benigno y un sol ancho y caluroso se posó sobre las rutas y el campo. Un hecho que destacó el locutor Jorge Leguizamón cuando puso inicio a las ceremonias del remate. “Ayer estábamos con el ojo largo hacia arriba por si la lluvia nos iba a amargar esta tarde, pero no lo hizo", dijo y siguió: "La lluvia a veces falta, lo que siempre está es este remate”, sentenció. La voz de un presentador es otro de los aspectos que distinguen a la empresa de otras subastas de cabaña que hay en la zona.

La obsesión de la firma en allanar los caminos para la comodidad de sus compradores, también quedó demostrada en colocar un stand administrativo propio y otro de Senasa, para que los clientes pudieran cumplir en tiempo y forma con el período de vacunación que recién inicia.

Pero para que los engranajes de esa maquinaria funcionen, el principal combustible es la genética. La hacienda criada en la cabaña Santa Rita, establecimiento ubicado en la localidad bonaerense de Saladillo que forma parte de la firma, se ha ganado un prestigio que convoca por sí solo.

Para la ocasión, la empresa armó un menú con muchas categorías diferentes que completaron un encierre de 943 reproductores Hereford y Angus. Todos lucieron un estado óptimo para trabajar en los campos y sin exceso de preparación.

Lejos de conformarse con el nombre que se han ganado, Luis Clancy, el encargado del conjunto de establecimientos puntanos, aseguró que cada año buscan mejorar un poco más el estado de la hacienda. "Los toros no están excedidos y han sido muy trabajados durante todo este tiempo. La vida es eso. Uno trabaja para crecer y la verdad que lo más lindo que nos puede pasar es superarnos", expresó.

Bajo el amparo de la consignataria Ganadera del Sur, el martillero Miguel Talano fue quien tuvo la tarea de romper el hielo y motivar a los compradores a ofertar por los toros Polled Hereford Puros de Pedigrí (PP) que encabezaron el remate.

Después de un instante de timidez, los cabañeros se animaron a ofertar y el primer toro fue el que alcanzó el techo de precios al ser pagado $100.000 por el productor Raúl Donadío, de la cabaña "Las Tres Marías". Después pasaron nueve ejemplares más y entre todos registraron un promedio de $69.500.

"Costó arrancar la venta en algunas categorías que siempre son difíciles en la zona, porque vender los PP es más complicado porque no hay muchas cabañas. Las que están nos acompañaron mucho, pero no son tantas. Pero realmente después se hizo ágil y fue un lindo remate. Estamos contentos", analizó Clancy al final de la subasta.

En efecto, fueron los Puros Registrados los que levantaron el pulso y la puja de los precios. Pasaron de a tres o de a cuatro y los más buscados fueron los hijos de Saladillo, un histórico toro padre de la cabaña, y Olvido, un nuevo patrón genético que está dando grandes resultados. Fueron 27 y promediaron $57.722.

Después fue el turno de los Angus, la otra raza que cría la cabaña. Los cinco PP promediaron $73.000 y los 12 Puros Controlados rondaron los $60.833.

La raza es la más expandida en la región y en casi todo el territorio nacional, y le ha quitado el protagonismo que el Hereford supo tener en San Luis. Por eso, el titular de la consignataria Muse Abdallah, sostuvo que la raza "ha bajado el número de cabezas en el país. Pero desde la Asociación han tomado medidas para revertir esta situación. Esto mismo ya ocurrió en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, venía disminuyendo el número de cabezas y ahora se está generando el proceso inverso. Es una raza que se adapta perfectamente a la zona y en la medida que las cosas se hagan correctamente, se van a poder recuperar rápido".

Sin embargo, Clancy manifestó que él no ve una "competencia" entre ambas especies. "Son dos razas distintas, no compiten una con la otra. Nosotros tenemos cruzamientos también, las dos conviven perfectamente y tenemos excelentes porcentajes de preñez con ambas".

Una de las pruebas de que las dos especies tienen buena acogida en la zona fue que muchos lotes, tanto de toros como de vientres, quedaron en establecimientos ubicados en los alrededores de Villa Mercedes y en localidades vecinas. Aunque no faltaron compradores de otras latitudes, como Corrientes, Córdoba y Buenos Aires, que llegan atraídos por la calidad.

La gran cantidad de vientres de diferentes categorías ocuparon un gran porcentaje de la tarde y el rendimiento fue similar al de los machos. Las cuatro vacas Hereford PP alcanzaron los $23.500, y las 72 PR se estacionaron en los $15.894. Las 84 vaquillonas preñadas, en cambio, establecieron un valor medio de $23.892. En el caso de los Angus, también hubo cuatro vacas PP que promediaron $29.250 y 110 vaquillonas preñadas se vendieron a $22.959, solo por citar algunas categorías.

"El balance es positivo. Es un remate importante con mucha hacienda, en un momento donde la ganadería todavía está en una etapa de transición, sin despegar definitivamente. Pero la cantidad de gente que nos ha visitado y los precios que se lograron prueba de que hay productores que siguen apostando a la ganadería", analizó Abdallah.

El titular de la firma martillera destacó la importancia de representar a una cabaña tan prestigiosa como Don Roberto. "Es el decimosegundo año consecutivo de una de las empresas más importantes del país en la raza Hereford. Tiene, de acuerdo a las estadísticas de la Asociación, el rodeo más grande del mundo. Esto no es poca cosa y nos genera un orgullo muy grande por un lado, y una responsabilidad por el otro. Por eso año a año tratamos de cumplir y responder a sus expectativas", expresó.

Al final, también hubo tiempo para rematar tres caballos de la cabaña Don Segundo, se fueron entre $30.000 y $40.000. Cuando cayó la tarde, la oleada de público que había llegado a las instalaciones se dispersó y la estancia fue recobrando su calma habitual.

Clancy contempló con orgullo los páramos que le toca dirigir, siempre con el aval de su patrón Thyssen, y lanzó una última reflexión: "San Luis ha crecido muchísimo. El que no lo sepa ver tiene mala voluntad. Siempre tuvo buenos rodeos, pero estos últimos diez años han venido muchas cabañas de primer nivel y han aportado excelente genética. Y aún puede crecer más".

 

Otro cabaña que tiene "don"

Un día antes que Don Roberto desplegara su tradicional remate, otra firma que pisa fuerte en el país también hizo gala de su calidad. La cabaña Don Benjamín vendió sus reproductores en la Sociedad Rural de Huinca Renancó, bajo el incansable martillo de Alfredo S. Mondino.

Con su combo de Aberdeen Angus y Polled Hereford, la firma que comanda Gabriel Romero sacó a la venta 517 reproductores y no le fue nada mal.

Los tres toros Angus Puros de Pedigrí (PP) promediaron $170.000, con máximo de $190.000. Mientras que los dos Hereford de esa categoría selecta solo estuvieron un escalón por debajo y alcanzaron los $160.000.

Don Benjamín tiene su casa central en Saldungaray, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Allí, en su famosa estancia "Santo Tomás de la Sierra", la empresa celebra su gran remate anual de reproductores, al que asisten productores de todo el país. Pero la venta de lo mejor de la estancia "Morotí", en las inmediaciones de Del Campillo, cada vez logra posicionarse más como una de las subastas más pujantes de la región.

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Don Roberto, un clásico que nunca se destiñe

La tradicional subasta al sur de Villa Mercedes volvió a hacer gala de su trayectoria y su calidad genética. Casi mil reproductores vendidos en una cita obligada para la región.

Calidad en los corrales. La hacienda lució un estado óptimo, con genética probada.

En Antiguas Estancias Don Roberto ningún detalle parece librado al azar. La trayectoria que ostenta la firma del alemán Claudio Thyssen le ha permitido cubrir todos los frentes para presentar una de las subastas de hacienda más esperadas por el ambiente ganadero de la zona. Una vez más, en el campo que se extiende al costado de la autopista 55, unos 35 kilómetros al sur de Villa Mercedes, la empresa desplegó todos sus recursos y costumbres y puso en escena una nueva edición de su clásico remate de reproductores con lo más destacado de su abundante “cosecha”.

En el atiborrado almanaque de octubre, donde se amontonan las ventas especiales de cabañas, la fecha que propone Don Roberto siempre es una referencia obligada para los productores, en especial para aquéllos que se especializan en la cría del Hereford. Y no sólo porque la empresa tiene el rodeo de la raza que es considerado el más grande del mundo, sino también porque después de doce años de presencia ininterrumpida se ha convertido en una tradición y una marca registrada de excelencia.

Más allá de la calidad que se puede apreciar dentro de los corrales, varios son los factores que hacen del remate un evento especial. La ambientación con sillones, mesitas, fardos de pastos, ruedas de carreta y pinturas que hicieron del predio una especie de living campestre al aire libre, fue la primera demostración de la atención que ponen en los detalles y en el afán de que los invitados se sientan cómodos desde el inicio.

En esa acostumbrada previa antes del almuerzo y las ventas, el servicio de catering se lució con ricos tentempiés para agasajar a los que llegaban con el estómago vacío y sed de ver la hacienda expuesta a lo largo del establecimiento.

Las tierras de Don Roberto se esparcen a ambos lados del asfalto. El sector del este está dedicado a la recría y el entore. Cuenta con acuíferos que le permiten hacer cultivos en secano y bajo riego. Del otro lado, al oeste, hay miles de hectáreas destinadas a la cría, con manejos extensivos en secano.

Las pasturas, la siembra y la tecnología para el rodeo, son un claro ejemplo de la apuesta que hicieron grandes empresarios de todo el país y, en este caso, del mundo en el agro puntano. La accesibilidad de los caminos es también una muestra de cómo la infraestructura acompañó ese sendero de inversiones que hoy muestra sus frutos más dulces.

Es al este de la ruta, donde se levanta la imperiosa fábrica de caños que pertenecen a la firma, el lugar que la compañía eligió para instalar las carpas que le dan vida a la feria.

Al atravesar las tranqueras, las lonas blancas tiñeron el paisaje verde. Después de dos días de lluvia incesante en la zona, el cielo mostró su rostro más benigno y un sol ancho y caluroso se posó sobre las rutas y el campo. Un hecho que destacó el locutor Jorge Leguizamón cuando puso inicio a las ceremonias del remate. “Ayer estábamos con el ojo largo hacia arriba por si la lluvia nos iba a amargar esta tarde, pero no lo hizo", dijo y siguió: "La lluvia a veces falta, lo que siempre está es este remate”, sentenció. La voz de un presentador es otro de los aspectos que distinguen a la empresa de otras subastas de cabaña que hay en la zona.

La obsesión de la firma en allanar los caminos para la comodidad de sus compradores, también quedó demostrada en colocar un stand administrativo propio y otro de Senasa, para que los clientes pudieran cumplir en tiempo y forma con el período de vacunación que recién inicia.

Pero para que los engranajes de esa maquinaria funcionen, el principal combustible es la genética. La hacienda criada en la cabaña Santa Rita, establecimiento ubicado en la localidad bonaerense de Saladillo que forma parte de la firma, se ha ganado un prestigio que convoca por sí solo.

Para la ocasión, la empresa armó un menú con muchas categorías diferentes que completaron un encierre de 943 reproductores Hereford y Angus. Todos lucieron un estado óptimo para trabajar en los campos y sin exceso de preparación.

Lejos de conformarse con el nombre que se han ganado, Luis Clancy, el encargado del conjunto de establecimientos puntanos, aseguró que cada año buscan mejorar un poco más el estado de la hacienda. "Los toros no están excedidos y han sido muy trabajados durante todo este tiempo. La vida es eso. Uno trabaja para crecer y la verdad que lo más lindo que nos puede pasar es superarnos", expresó.

Bajo el amparo de la consignataria Ganadera del Sur, el martillero Miguel Talano fue quien tuvo la tarea de romper el hielo y motivar a los compradores a ofertar por los toros Polled Hereford Puros de Pedigrí (PP) que encabezaron el remate.

Después de un instante de timidez, los cabañeros se animaron a ofertar y el primer toro fue el que alcanzó el techo de precios al ser pagado $100.000 por el productor Raúl Donadío, de la cabaña "Las Tres Marías". Después pasaron nueve ejemplares más y entre todos registraron un promedio de $69.500.

"Costó arrancar la venta en algunas categorías que siempre son difíciles en la zona, porque vender los PP es más complicado porque no hay muchas cabañas. Las que están nos acompañaron mucho, pero no son tantas. Pero realmente después se hizo ágil y fue un lindo remate. Estamos contentos", analizó Clancy al final de la subasta.

En efecto, fueron los Puros Registrados los que levantaron el pulso y la puja de los precios. Pasaron de a tres o de a cuatro y los más buscados fueron los hijos de Saladillo, un histórico toro padre de la cabaña, y Olvido, un nuevo patrón genético que está dando grandes resultados. Fueron 27 y promediaron $57.722.

Después fue el turno de los Angus, la otra raza que cría la cabaña. Los cinco PP promediaron $73.000 y los 12 Puros Controlados rondaron los $60.833.

La raza es la más expandida en la región y en casi todo el territorio nacional, y le ha quitado el protagonismo que el Hereford supo tener en San Luis. Por eso, el titular de la consignataria Muse Abdallah, sostuvo que la raza "ha bajado el número de cabezas en el país. Pero desde la Asociación han tomado medidas para revertir esta situación. Esto mismo ya ocurrió en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, venía disminuyendo el número de cabezas y ahora se está generando el proceso inverso. Es una raza que se adapta perfectamente a la zona y en la medida que las cosas se hagan correctamente, se van a poder recuperar rápido".

Sin embargo, Clancy manifestó que él no ve una "competencia" entre ambas especies. "Son dos razas distintas, no compiten una con la otra. Nosotros tenemos cruzamientos también, las dos conviven perfectamente y tenemos excelentes porcentajes de preñez con ambas".

Una de las pruebas de que las dos especies tienen buena acogida en la zona fue que muchos lotes, tanto de toros como de vientres, quedaron en establecimientos ubicados en los alrededores de Villa Mercedes y en localidades vecinas. Aunque no faltaron compradores de otras latitudes, como Corrientes, Córdoba y Buenos Aires, que llegan atraídos por la calidad.

La gran cantidad de vientres de diferentes categorías ocuparon un gran porcentaje de la tarde y el rendimiento fue similar al de los machos. Las cuatro vacas Hereford PP alcanzaron los $23.500, y las 72 PR se estacionaron en los $15.894. Las 84 vaquillonas preñadas, en cambio, establecieron un valor medio de $23.892. En el caso de los Angus, también hubo cuatro vacas PP que promediaron $29.250 y 110 vaquillonas preñadas se vendieron a $22.959, solo por citar algunas categorías.

"El balance es positivo. Es un remate importante con mucha hacienda, en un momento donde la ganadería todavía está en una etapa de transición, sin despegar definitivamente. Pero la cantidad de gente que nos ha visitado y los precios que se lograron prueba de que hay productores que siguen apostando a la ganadería", analizó Abdallah.

El titular de la firma martillera destacó la importancia de representar a una cabaña tan prestigiosa como Don Roberto. "Es el decimosegundo año consecutivo de una de las empresas más importantes del país en la raza Hereford. Tiene, de acuerdo a las estadísticas de la Asociación, el rodeo más grande del mundo. Esto no es poca cosa y nos genera un orgullo muy grande por un lado, y una responsabilidad por el otro. Por eso año a año tratamos de cumplir y responder a sus expectativas", expresó.

Al final, también hubo tiempo para rematar tres caballos de la cabaña Don Segundo, se fueron entre $30.000 y $40.000. Cuando cayó la tarde, la oleada de público que había llegado a las instalaciones se dispersó y la estancia fue recobrando su calma habitual.

Clancy contempló con orgullo los páramos que le toca dirigir, siempre con el aval de su patrón Thyssen, y lanzó una última reflexión: "San Luis ha crecido muchísimo. El que no lo sepa ver tiene mala voluntad. Siempre tuvo buenos rodeos, pero estos últimos diez años han venido muchas cabañas de primer nivel y han aportado excelente genética. Y aún puede crecer más".

 

Otro cabaña que tiene "don"

Un día antes que Don Roberto desplegara su tradicional remate, otra firma que pisa fuerte en el país también hizo gala de su calidad. La cabaña Don Benjamín vendió sus reproductores en la Sociedad Rural de Huinca Renancó, bajo el incansable martillo de Alfredo S. Mondino.

Con su combo de Aberdeen Angus y Polled Hereford, la firma que comanda Gabriel Romero sacó a la venta 517 reproductores y no le fue nada mal.

Los tres toros Angus Puros de Pedigrí (PP) promediaron $170.000, con máximo de $190.000. Mientras que los dos Hereford de esa categoría selecta solo estuvieron un escalón por debajo y alcanzaron los $160.000.

Don Benjamín tiene su casa central en Saldungaray, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Allí, en su famosa estancia "Santo Tomás de la Sierra", la empresa celebra su gran remate anual de reproductores, al que asisten productores de todo el país. Pero la venta de lo mejor de la estancia "Morotí", en las inmediaciones de Del Campillo, cada vez logra posicionarse más como una de las subastas más pujantes de la región.

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