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El Comedor Niños Felices encabeza la campaña para "Navidar"

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El Comedor Niños Felices encabeza la campaña para "Navidar"

La iniciativa consiste en armar una caja navideña con alimentos no perecederos, artículos alusivos a la fecha y mensajitos de amor.

Se aproxima fin de año y parece que el espíritu navideño aflora en las buenas ideas. Una de ellas es la que se le ocurrió a los colaboradores de la Fundación Niños Felices. La iniciativa que titularon “Navidar”, consiste en el armado de una caja navideña que contenga alimentos de la canasta básica y que además se pueda agregar artículos alusivos a las Fiestas.

La idea es que todos se contagien todos y que el espíritu navideño invada los corazones. “Los productos que más necesitan son aceite, fideos y/o arroz, puré de tomate, sal, leche, té y/o mate cocido, yerba, azúcar, pan dulce, budín,  garrapiñadas, turrones. No bebidas alcohólicas o frascos que puedan llegar a romperse. El que desee le puede sumar una gaseosa o un agua saborizada. Pueden sumar un regalito para la familia. Decorarla y ponerla linda, con mensajitos acordes a la fecha o palabras de amor”, especificó Gabriela Balbuena, quien encabeza la actividad y dirige las tareas que se realizan en el comedor Niños Felices, desde hace 7 años.

Esta es la séptima campaña de Navidad que organiza la fundación. “El año pasado ayudamos a más de 2200 familias. Quienes puedan sumarse a esta cruzada solidaria pueden acercar sus cajas por Julio A. Roca esquina Rawson o comunicarse conmigo al (0266) 154500397”, dijo Balbuena y agregó que la mayoría de las familias a las que ayudan están compuestas por mamás solas que la pelean todos los días para que sus hijos tengan de comer.

La organizadora además aseguró que para darle transparencia a la cruzada solidaria publicarán por las redes sociales a las familias con las cajitas, para darle transparencia a la iniciativa.

“Actualmente estamos pasando por una crisis económica, como todos los argentinos, pero tuvimos que restar los almuerzos de los sábados porque no nos alcanzan los recursos. Este es el primer mes que no podremos darles de comer; no tenemos carne, ni verduras. Hacíamos la comida para 130 niños y 47 mamás”, explicó. 

Para ordenar la entrega de donaciones Balbuena destina los lunes a repartir la ropa y el calzado; los miércoles da mercadería; y los sábados sustituyó las verduras y la carne por un taper con sanguchitos, gaseosas y frutas.  “Lamentablemente estos niños no comen porque no tienen posibilidad de comprar. No consumen quesos, ni leche porque no pueden. La dieta está basada en arroz, fideos algún paquete de salchichas, un caranchito de pollo, o un pedacito de hígado. Es una dieta con demasiados carbohidratos. La lenteja es algo que pueden consumir con arroz, hace calor, lo sé; pero en una ensalada va bien y es un buen suplemento de la carne. Si pudieran acceder a un huevo sería genial, aunque la docena cuesta una locura”, explicó.

La fundación que está ubicada en un predio que heredó de su padre, que estuvo al frente del comedor 9 años antes de que Gabriela se hiciera cargo. Allí reciben donaciones de todo tipo y están terminando de construir un salón en el que atienden a los pequeños y a sus mamás.

“Nos falta terminar un techito para cerrar el salón; necesitamos que nos ayuden con la parte eléctrica. Tenemos que ver si podemos hacer una división con durlock para que aísle el calor; eso sería genial. Aún nos faltan los baños y la cocina para cocinarles, pero tenemos fe y esperanza de que lo lograremos y las mamás podrán comer bien”, afirmó y agregó que muchas madres no comen porque prefieren darle a sus hijos. “Algunas están dando de mamar y no son consientes de que si ellas no comen se enferman. Empiezan con las excusas y al tiempito tienen anemia. Una de ellas se quedó sin leche en la teta y se deprimió”, contó.

El equipo que trabaja codo a codo con Gabriela Balbuena está conformado por su familia y nueve 9 madres que colaboran con mano de obra. “Además contamos con la ayuda de gente que dona, si no fueran por todos ellos no podríamos ayudar a nadie”, concluyó.

Bebé con changuito le dimos la leche y el changuito. Filtradas van con chicos con regalos, en agosto para el día del niño.

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El Comedor Niños Felices encabeza la campaña para "Navidar"

La iniciativa consiste en armar una caja navideña con alimentos no perecederos, artículos alusivos a la fecha y mensajitos de amor.

La Fundación Niños felices recibe juguetes, alimentos, artículos de limpieza y todo lo que puede servirle a una mamá. Foto: Gentileza Gabriela Balbuena.

Se aproxima fin de año y parece que el espíritu navideño aflora en las buenas ideas. Una de ellas es la que se le ocurrió a los colaboradores de la Fundación Niños Felices. La iniciativa que titularon “Navidar”, consiste en el armado de una caja navideña que contenga alimentos de la canasta básica y que además se pueda agregar artículos alusivos a las Fiestas.

La idea es que todos se contagien todos y que el espíritu navideño invada los corazones. “Los productos que más necesitan son aceite, fideos y/o arroz, puré de tomate, sal, leche, té y/o mate cocido, yerba, azúcar, pan dulce, budín,  garrapiñadas, turrones. No bebidas alcohólicas o frascos que puedan llegar a romperse. El que desee le puede sumar una gaseosa o un agua saborizada. Pueden sumar un regalito para la familia. Decorarla y ponerla linda, con mensajitos acordes a la fecha o palabras de amor”, especificó Gabriela Balbuena, quien encabeza la actividad y dirige las tareas que se realizan en el comedor Niños Felices, desde hace 7 años.

Esta es la séptima campaña de Navidad que organiza la fundación. “El año pasado ayudamos a más de 2200 familias. Quienes puedan sumarse a esta cruzada solidaria pueden acercar sus cajas por Julio A. Roca esquina Rawson o comunicarse conmigo al (0266) 154500397”, dijo Balbuena y agregó que la mayoría de las familias a las que ayudan están compuestas por mamás solas que la pelean todos los días para que sus hijos tengan de comer.

La organizadora además aseguró que para darle transparencia a la cruzada solidaria publicarán por las redes sociales a las familias con las cajitas, para darle transparencia a la iniciativa.

“Actualmente estamos pasando por una crisis económica, como todos los argentinos, pero tuvimos que restar los almuerzos de los sábados porque no nos alcanzan los recursos. Este es el primer mes que no podremos darles de comer; no tenemos carne, ni verduras. Hacíamos la comida para 130 niños y 47 mamás”, explicó. 

Para ordenar la entrega de donaciones Balbuena destina los lunes a repartir la ropa y el calzado; los miércoles da mercadería; y los sábados sustituyó las verduras y la carne por un taper con sanguchitos, gaseosas y frutas.  “Lamentablemente estos niños no comen porque no tienen posibilidad de comprar. No consumen quesos, ni leche porque no pueden. La dieta está basada en arroz, fideos algún paquete de salchichas, un caranchito de pollo, o un pedacito de hígado. Es una dieta con demasiados carbohidratos. La lenteja es algo que pueden consumir con arroz, hace calor, lo sé; pero en una ensalada va bien y es un buen suplemento de la carne. Si pudieran acceder a un huevo sería genial, aunque la docena cuesta una locura”, explicó.

La fundación que está ubicada en un predio que heredó de su padre, que estuvo al frente del comedor 9 años antes de que Gabriela se hiciera cargo. Allí reciben donaciones de todo tipo y están terminando de construir un salón en el que atienden a los pequeños y a sus mamás.

“Nos falta terminar un techito para cerrar el salón; necesitamos que nos ayuden con la parte eléctrica. Tenemos que ver si podemos hacer una división con durlock para que aísle el calor; eso sería genial. Aún nos faltan los baños y la cocina para cocinarles, pero tenemos fe y esperanza de que lo lograremos y las mamás podrán comer bien”, afirmó y agregó que muchas madres no comen porque prefieren darle a sus hijos. “Algunas están dando de mamar y no son consientes de que si ellas no comen se enferman. Empiezan con las excusas y al tiempito tienen anemia. Una de ellas se quedó sin leche en la teta y se deprimió”, contó.

El equipo que trabaja codo a codo con Gabriela Balbuena está conformado por su familia y nueve 9 madres que colaboran con mano de obra. “Además contamos con la ayuda de gente que dona, si no fueran por todos ellos no podríamos ayudar a nadie”, concluyó.

Bebé con changuito le dimos la leche y el changuito. Filtradas van con chicos con regalos, en agosto para el día del niño.

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