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Seguirá preso por asesinar a los 4 miembros de una familia

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Seguirá preso por asesinar a los 4 miembros de una familia

Un tribunal confirmó el procesamiento de Héctor Fernández, acusado por cuádruple homicidio.

El hombre que fue detenido por embestir con su camioneta, en forma deliberada, el auto en el que viajaba una familia y causar la muerte de los cuatro ocupantes, en Cruz de Piedra, en junio de este año, va a seguir preso. Un tribunal de apelaciones rechazó un recurso que había presentado su abogada y confirmó su procesamiento y prisión preventiva.

Luego de la resolución que tomaron los jueces de Cámara Hugo Saá Petrino, Fernando de Viana y Jorge Sabaini Zapata, el expediente de la investigación contra Héctor Antonio Fernández bajó al juzgado de instrucción, para que continúe la investigación en su contra. Y, como parte de esa continuidad, ayer declararon dos hijos de una de las víctimas, quienes aportaron datos que podrían servir para que la Justicia corrobore que Fernández habría decidido atentar contra esa familia porque el conductor del auto, Hugo Omar Torres, le debía dinero, dijo ayer el abogado Miguel Ángel Orozco. Él representa a dos hijos mayores (fruto de una relación anterior) de Andrea Gutiérrez, la esposa de Torres.

Además de la pareja, en el accidente murieron su hijo, Alejandro Torres Gutiérrez, de 3 años, y la madre de Andrea, Lidia Frías, de 69 años.

Para el abogado de los hijos de Andrea Gutiérrez, es muy importante el pronunciamiento del tribunal que respaldó la resolución que había tomado, el 24 de junio, el entonces juez de instrucción Penal 1 de San Luis, Sebastián Cadelago Filippi.

El magistrado, después de recolectar testimonios, imágenes de cámaras de seguridad y distintas pericias, entre ellas, un estudio accidentológico, llegó a la conclusión de que lo que protagonizó Fernández, la noche del domingo 10 de junio, no fue un accidente de tránsito, sino lisa y llanamente un cuádruple homicidio.

Es decir, dio por probado, al menos en el grado de certeza que necesitaba para resolver si procesaba al imputado, que Fernández encaró en forma intencional, con su camioneta Ford F100, el auto Peugeot 207 en el que viajaba la familia de Torres.

Por eso lo procesó por el delito de homicidio simple, el que es cometido con dolo, es decir, con intención. Y en la misma determinación, el juez dispuso su encarcelamiento preventivo.

“A la vista de los elementos obrantes en la causa, se aprecia que el juez ha realizado una valoración adecuada de la prueba colectada en la instrucción. La mera disconformidad que manifiesta el recurrente no resulta suficiente a los fines de conmover las conclusiones a las que arriba en el auto de procesamiento”, dijeron los camaristas en su resolución.

En relación con el encuadramiento del hecho en la figura de homicidio simple, agregaron que “la calificación legal atribuida en el dictado del auto de procesamiento resulta ajustada a derecho”.

“Es innegable que los datos objetivos necesarios para dar el encuadre que le dio el juez al hecho estaban reunidos en la investigación y son los que avalaron la calificación legal que Cadelago Filippi le dio al caso”, dijo Orozco ayer.

El choque protagonizado por Fernández, que resultó en un cuádruple crimen, ocurrió minutos después de las nueve y media de la noche, en la avenida Pringles (ruta provincial 20), frente al barrio Cerros Colorados, mil metros al sur del peaje de Cruz de Piedra.

Fernández, vecino de El Durazno, pasó de norte a sur –en el sentido de El Volcán a San Luis– por la estación de peaje, en su F100, y apenas unos minutos después pasó, en el mismo sentido, el Peugeot de Torres.

Según comprobó después el juez Cadelago Filippi, al analizar los registros de la cámara de seguridad instalada en la rotonda de Cruz de Piedra, el conductor de la camioneta giró allí y volvió hacia el norte, en dirección a El Volcán. Un kilómetro más adelante, en cuanto vio venir el auto de su deudor, encaró el cantero central que divide ambas manos de circulación y golpeó con la trompa de su vehículo, en forma casi frontal, al Peugeot. Impactado en la mitad izquierda de la trompa y en la parte delantera del costado izquierdo, el auto salió despedido hacia la banquina oeste, donde volcó. Ninguno de los ocupantes sobrevivió.

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Seguirá preso por asesinar a los 4 miembros de una familia

Un tribunal confirmó el procesamiento de Héctor Fernández, acusado por cuádruple homicidio.

Acusado. Fernández, en junio, cuando lo llevaron a Tribunales para notificarle el procesamiento.

El hombre que fue detenido por embestir con su camioneta, en forma deliberada, el auto en el que viajaba una familia y causar la muerte de los cuatro ocupantes, en Cruz de Piedra, en junio de este año, va a seguir preso. Un tribunal de apelaciones rechazó un recurso que había presentado su abogada y confirmó su procesamiento y prisión preventiva.

Luego de la resolución que tomaron los jueces de Cámara Hugo Saá Petrino, Fernando de Viana y Jorge Sabaini Zapata, el expediente de la investigación contra Héctor Antonio Fernández bajó al juzgado de instrucción, para que continúe la investigación en su contra. Y, como parte de esa continuidad, ayer declararon dos hijos de una de las víctimas, quienes aportaron datos que podrían servir para que la Justicia corrobore que Fernández habría decidido atentar contra esa familia porque el conductor del auto, Hugo Omar Torres, le debía dinero, dijo ayer el abogado Miguel Ángel Orozco. Él representa a dos hijos mayores (fruto de una relación anterior) de Andrea Gutiérrez, la esposa de Torres.

Además de la pareja, en el accidente murieron su hijo, Alejandro Torres Gutiérrez, de 3 años, y la madre de Andrea, Lidia Frías, de 69 años.

Para el abogado de los hijos de Andrea Gutiérrez, es muy importante el pronunciamiento del tribunal que respaldó la resolución que había tomado, el 24 de junio, el entonces juez de instrucción Penal 1 de San Luis, Sebastián Cadelago Filippi.

El magistrado, después de recolectar testimonios, imágenes de cámaras de seguridad y distintas pericias, entre ellas, un estudio accidentológico, llegó a la conclusión de que lo que protagonizó Fernández, la noche del domingo 10 de junio, no fue un accidente de tránsito, sino lisa y llanamente un cuádruple homicidio.

Es decir, dio por probado, al menos en el grado de certeza que necesitaba para resolver si procesaba al imputado, que Fernández encaró en forma intencional, con su camioneta Ford F100, el auto Peugeot 207 en el que viajaba la familia de Torres.

Por eso lo procesó por el delito de homicidio simple, el que es cometido con dolo, es decir, con intención. Y en la misma determinación, el juez dispuso su encarcelamiento preventivo.

“A la vista de los elementos obrantes en la causa, se aprecia que el juez ha realizado una valoración adecuada de la prueba colectada en la instrucción. La mera disconformidad que manifiesta el recurrente no resulta suficiente a los fines de conmover las conclusiones a las que arriba en el auto de procesamiento”, dijeron los camaristas en su resolución.

En relación con el encuadramiento del hecho en la figura de homicidio simple, agregaron que “la calificación legal atribuida en el dictado del auto de procesamiento resulta ajustada a derecho”.

“Es innegable que los datos objetivos necesarios para dar el encuadre que le dio el juez al hecho estaban reunidos en la investigación y son los que avalaron la calificación legal que Cadelago Filippi le dio al caso”, dijo Orozco ayer.

El choque protagonizado por Fernández, que resultó en un cuádruple crimen, ocurrió minutos después de las nueve y media de la noche, en la avenida Pringles (ruta provincial 20), frente al barrio Cerros Colorados, mil metros al sur del peaje de Cruz de Piedra.

Fernández, vecino de El Durazno, pasó de norte a sur –en el sentido de El Volcán a San Luis– por la estación de peaje, en su F100, y apenas unos minutos después pasó, en el mismo sentido, el Peugeot de Torres.

Según comprobó después el juez Cadelago Filippi, al analizar los registros de la cámara de seguridad instalada en la rotonda de Cruz de Piedra, el conductor de la camioneta giró allí y volvió hacia el norte, en dirección a El Volcán. Un kilómetro más adelante, en cuanto vio venir el auto de su deudor, encaró el cantero central que divide ambas manos de circulación y golpeó con la trompa de su vehículo, en forma casi frontal, al Peugeot. Impactado en la mitad izquierda de la trompa y en la parte delantera del costado izquierdo, el auto salió despedido hacia la banquina oeste, donde volcó. Ninguno de los ocupantes sobrevivió.

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