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Un día al aire libre: Paseo por el Parque Gorky y la costanera del río Moscova

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Un día al aire libre: Paseo por el Parque Gorky y la costanera del río Moscova

Maximiliano Molina
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El parque fue inaugurado en 1928 y bautizado así en homenaje al escritor soviético Máximo Gorki.  

Las ciudades se conocen caminándolas. Y eso hizo el equipo de El Diario en Moscú. Esta vez el destino fue el popular Parque Gorky y un extenso recorrido a la vera del río Moscova, con sorpresas a cada paso.

La lluvia en esta época del año es normal en la capital rusa. Por fortuna, esta vez sólo son chaparrones. Tras tomar el Metro y bajar en la estación Park Cultury, bajo el resguardo del  paraguas, se cruza el puente Krimsky y está el acceso principal del Parque Gorky, inaugurado en 1928 y bautizado así en homenaje al escritor soviético Máximo Gorki. 

Hay muchos parques a lo largo y ancho de la ciudad, pero éste es el más popular. Quizá sea por su ubicación, ya que está muy cerca del centro y a la vera del río Moscova. En sus 100 hectáreas tiene bosques, lagos, fuentes, jardines, restaurantes, juegos infantiles y una costanera hermosa para la práctica deportiva. Sencillamente, un lugar ideal para pasear y relajarse.

La primera atracción es una fuente de aguas danzantes cerca del ingreso, con niñas bailando sobre el pasto al compás de la música. A su lado, adolescentes juegan al tenis de mesa, otros andan en monopatín o rollers. Parejas van y vienen tomados de la mano, y familias enteras caminan entre las flores. También hay jóvenes tirados en el piso que disfrutan del sol que ya apareció en la tarde moscovita. Y hasta se puede presenciar un partido de showball fútbol en una hermosa cancha construida entre los árboles. Sobran las gambetas, los pases cortos y hasta un gran gol de enorme factura, con caño incluido.

(Monumental. Pedro el Grande, el zar que modernizó Rusia, inmortalizado en una estructura cerca del centro de Moscú. Foto: Nicolás Varvara)

Tras una larga caminata, y luego de contemplar lagos y bosques, está el puente peatonal Andreevskiy. Desde allí, hay una vista privilegiada de toda la ciudad, con un condimento extra: justo debajo hay una estructura flotante nueva en donde se presenta en sociedad el Mundial de Qatar 2022. Mucha gente hace una larga fila y espera para ver qué ofrecerá la próxima sede de la Copa del Mundo; también son muchos que pasan por su lado en plan de paseo por la costanera. Otros entrenan coreografías, como un grupo de cheerleaders, que vuelan una y otra vez.  

Tras caminar un poco, a lo lejos pueden divisarse las cúpulas doradas de la Catedral de Cristo Salvador, y también el enorme Monumento a Pedro "El Grande” —del artista Zurab Tsereteli— ubicado justo en el vértice de una isla del río. Fue construido en 1997 por el 300º Aniversario de la Armada Rusa y tiene 94 metros. Al acercarse, sorprende su tamaño.

Está a unos veinte o treinta minutos a pie y el camino, siempre pegado al río, es por una ciclovía en donde el deporte y los edificios majestuosos están a la orden del día. Hay muchos grupos de corredores, y también hombres con traje y mujeres con vestidos que pasan en bicicletas de regreso del trabajo. No faltan los “clicks” de cientos de cámaras de fotos de los turistas.

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Un día al aire libre: Paseo por el Parque Gorky y la costanera del río Moscova

El parque fue inaugurado en 1928 y bautizado así en homenaje al escritor soviético Máximo Gorki.  

Fotos y Video: Nicolás Varvara.

Las ciudades se conocen caminándolas. Y eso hizo el equipo de El Diario en Moscú. Esta vez el destino fue el popular Parque Gorky y un extenso recorrido a la vera del río Moscova, con sorpresas a cada paso.

La lluvia en esta época del año es normal en la capital rusa. Por fortuna, esta vez sólo son chaparrones. Tras tomar el Metro y bajar en la estación Park Cultury, bajo el resguardo del  paraguas, se cruza el puente Krimsky y está el acceso principal del Parque Gorky, inaugurado en 1928 y bautizado así en homenaje al escritor soviético Máximo Gorki. 

Hay muchos parques a lo largo y ancho de la ciudad, pero éste es el más popular. Quizá sea por su ubicación, ya que está muy cerca del centro y a la vera del río Moscova. En sus 100 hectáreas tiene bosques, lagos, fuentes, jardines, restaurantes, juegos infantiles y una costanera hermosa para la práctica deportiva. Sencillamente, un lugar ideal para pasear y relajarse.

La primera atracción es una fuente de aguas danzantes cerca del ingreso, con niñas bailando sobre el pasto al compás de la música. A su lado, adolescentes juegan al tenis de mesa, otros andan en monopatín o rollers. Parejas van y vienen tomados de la mano, y familias enteras caminan entre las flores. También hay jóvenes tirados en el piso que disfrutan del sol que ya apareció en la tarde moscovita. Y hasta se puede presenciar un partido de showball fútbol en una hermosa cancha construida entre los árboles. Sobran las gambetas, los pases cortos y hasta un gran gol de enorme factura, con caño incluido.

(Monumental. Pedro el Grande, el zar que modernizó Rusia, inmortalizado en una estructura cerca del centro de Moscú. Foto: Nicolás Varvara)

Tras una larga caminata, y luego de contemplar lagos y bosques, está el puente peatonal Andreevskiy. Desde allí, hay una vista privilegiada de toda la ciudad, con un condimento extra: justo debajo hay una estructura flotante nueva en donde se presenta en sociedad el Mundial de Qatar 2022. Mucha gente hace una larga fila y espera para ver qué ofrecerá la próxima sede de la Copa del Mundo; también son muchos que pasan por su lado en plan de paseo por la costanera. Otros entrenan coreografías, como un grupo de cheerleaders, que vuelan una y otra vez.  

Tras caminar un poco, a lo lejos pueden divisarse las cúpulas doradas de la Catedral de Cristo Salvador, y también el enorme Monumento a Pedro "El Grande” —del artista Zurab Tsereteli— ubicado justo en el vértice de una isla del río. Fue construido en 1997 por el 300º Aniversario de la Armada Rusa y tiene 94 metros. Al acercarse, sorprende su tamaño.

Está a unos veinte o treinta minutos a pie y el camino, siempre pegado al río, es por una ciclovía en donde el deporte y los edificios majestuosos están a la orden del día. Hay muchos grupos de corredores, y también hombres con traje y mujeres con vestidos que pasan en bicicletas de regreso del trabajo. No faltan los “clicks” de cientos de cámaras de fotos de los turistas.

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