eldiariodelarepublica.com
Triplicarán la producción de plantines hortícolas

Escuchá acá la 90.9
X

Triplicarán la producción de plantines hortícolas

Magdalena Strongoli

Hoy sacan 1.500 por mes de un único invernadero. Tienen dos más en construcción para destinar todo al Plan de Fomento.

Todo está conectado en el ámbito de los planes de fomento rural que lleva adelante el Ministerio de Producción. Por eso en los invernaderos que tiene Sol Puntano se prepararán para empezar a producir más plantines, que luego se usarán para completar las bandejas que el gobierno provincial entregará dentro de los kits frutihortícolas durante 2019.

Se trata de una herramienta vital para que cada familia en todo San Luis pueda tener su huerta propia y abastecerse de alimentos frescos. En la bandeja hay ocho variedades distintas para llevar a la tierra y tres árboles frutales.

En la actualidad funciona un solo invernáculo en la Escuela Experimental, que en la época más fuerte del año produce hasta 1.500 plantas cada 40 días, tiempo en el que se desarrollan los plantines hortícolas en las bandejas, que luego serán trasplantados a la tierra con un tamaño considerable, lo que motiva aún más a los beneficiarios, que no tienen que esperar que se desarrolle la semilla y mientras tanto solo ven la tierra pelada.

El gerente de producción, Alfredo Cartellone, aseguró que para la primera parte del año ya esperan triplicar esa producción, porque el Plan de Fomento pegó fuerte en la gente y ahora comenzarán a llegar también a las ciudades luego de "peinar" buena parte de los parajes durante 2018.

Estos espacios de cuatro metros se caracterizan por tener pisos firmes, que evitan el crecimiento de las malezas, y aberturas colocadas de manera estratégica para lograr bajar las altas temperaturas del verano, que conspiran contra el crecimiento de las plantas.  Con esta infraestructura, está todo dado para poder multiplicar los invernaderos en los que plantan semillas certificadas de diferentes hortalizas, según la época del año.

En temporada baja la producción disminuye a 900 plantas, pero el abastecimiento para los kits es constante. Otra parte será destinada al puesto que Sol Puntano coloca en la Feria de Pequeños y Medianos Productores, donde en cada edición supera su volumen de ventas porque la gente está ávida de verduras frescas, saludables y a buen precio.

La ingeniera agrónoma Carué Ortiz, que es la responsable técnica de la producción de bandejas de verduras en Sol Puntano, explicó que rara vez tienen pérdidas por mala calidad de las semillas, sino que por el contrario la mayoría prospera, lo que también es una manera de bajar los costos. "Lo que se ve dentro de los invernaderos se utiliza para sembrar en el predio de la colonia agrícola y para cubrir las necesidades del Plan de Fomento Frutihortícola. Además somos los proveedores de plantines de las parcelas que desarrolló la provincia tanto en San Luis como en Villa Mercedes, que incluyen a trabajadores puntanos y a otros de la comunidad boliviana. Ellos pagan un precio diferencial, por los menos el 50 por ciento más bajo que el de mercado, porque así también pueden vender luego verduras y hortalizas más baratas al público, tanto en el espacio que les da Sol Puntano en la feria de productores como los martes y jueves aquí en el predio", explicó la ingeniera, quien agregó que por la bandeja con 128 plantines de lechuga los productores locales pagan cuatro dólares, mientras que en Mendoza no se consigue por menos de ocho, a lo que además deberían sumarle el costo de flete.

Además venden bandejas al público, para fomentar las intenciones de hacer huertas caseras, que es uno de los objetivos de base de todo el proyecto. Y lo mismo ocurre con las escuelas, para entusiasmar a los niños.

"Cada vez que hacemos las ferias ofrecemos la bandeja a 250 pesos y el kit va con un instructivo en el que se detallan las distancias que debe haber entre cada hilera y entre las plantas. Están numeradas según la variedad, ya que cada planta necesitará diferentes espacios para desarrollarse. También se lleva un listado que explica la cantidad de días en los que se realiza la cosecha de cada especie. Cada familia podrá saber qué cantidades plantar según las pretensiones familiares o comerciales que tenga", aseguró Ortiz.

Desde hace dos años la ingeniera trabaja como asesora de producción en la escuela experimental, pero desde que comenzó la entrega de kits, hace unos cuatro meses, se hizo cargo de la tarea de selección dentro del invernáculo. "Producir bajo cubierta tiene la finalidad de acortar el período de crecimiento de los cultivos. Acá se pueden controlar las condiciones de temperatura y humedad, también la aparición de enfermedades y de insectos dañinos. De esa manera achicamos los márgenes de pérdida. En no más de 45 días tenemos un plantín listo para trasplantar en la tierra y a la gente le gusta eso, ver algo concreto, con la semilla no se motivan tanto porque hay que esperar mucho", aseguró.

La ingeniera explicó que la capacidad total que tienen los invernáculos es de 1.500 plantines, que recambian una vez por mes. "En la época de reparto de los kits entregábamos 500 bandejas cada 15 días en promedio.  Además les sumamos la distribución a los productores de las parcelas hortícolas. Durante 2018 llegamos a abastecer a todos, pero queremos ir por más: en los próximos días comenzaremos a producir en otro invernáculo, lo que nos va a permitir producir el doble de nuestra capacidad actual".

En la temporada primavera-verano producen variedades hortícolas entre las que se cuentan lechugas de diferentes variedades, remolacha, sandía, melón, zapallos de todas las clases, maíz dulce, tomate redondo y perita, pimiento, brócoli, repollo y coliflor. "Cuando evitamos la siembra directa nos aseguramos que no haya fallas en el crecimiento de la planta", destacó.

Villa Mercedes, Justo Daract y las parcelas que están en San Luis son las beneficiadas con los trabajos que se hacen bajo el nylon que está recubierto con malla antigranizo, para asegurar los rindes y ponerlos a salvo del clima rebelde que tiene San Luis en verano. "Hay técnicos encargados de asesorar a los productores del Plan Parcelas Hortícolas para que presenten una planificación de trabajo y realicen el pedido de plantines en cada temporada. En base a eso producimos en las cantidades que nos solicitaron", contó la asesora técnica.

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) es algo que los ingenieros controlan en cualquiera de las siembras que hagan los parceleros que están dentro de los planes provinciales, porque de ese protocolo surgen productos de primera calidad, que ponen a resguardo la salud pública. "Esos controles son periódicos", destacó Cartellone, que para cada grupo de productores tiene asignado un asesor técnico con el que trabajan codo a codo. Además, dentro de las iniciativas que trae el fomento de las huertas domiciliarias también está la idea de que la gente conozca las bondades de comer alimentos saludables. "Por ese motivo, desde hace unos meses tomamos la iniciativa en la fan page de Facebook de Sol Puntano de realizar publicaciones con información sobre los beneficios de comer verduras y qué aporta cada una". 

El segundo invernadero está listo para empezar a producir. El ministro de Producción, Sergio Freixes, está muy involucrado en el desarrollo de estos planes y está muy pendiente de lo que pasa en Sol Puntano. Por eso en los próximos días comenzarán a trabajar en ambos, en busca de duplicar los resultados de 2018. "Para el 15 de febrero ya tenemos un pedido del Ministerio de Producción, al que le deberemos entregar 500 bandejas. Además comenzaremos con la construcción de un tercer espacio cerrado que nos ayudará a alcanzar el objetivo de producir entre 5 y 7 mil plantines cada 30 días", adelantó Cartellone sobre el futuro de esa clase de siembra que apunta a bajar costos y conseguir eficiencia con el debido cuidado del medio ambiente.

Por último, el ingeniero enfatizó que las pretensiones son "llevar a cada hogar de San Luis la posibilidad de que produzcan alimentos de calidad para el autoabastecimiento como una forma de ayuda en sus economías y para mejorar la calidad de vida de los puntanos”.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

La importacia de cuidar el ambiente

No hay rubro que no piense en mejorar sus actividades para el beneficio de las condiciones medioambientales. Por ese motivo los agrónomos trabajan en lo que denominan las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).

Las BPA reúnen todas las condiciones para cuidar todos los aspectos que atañen a los productores de cultivos. Por definición se consideran que son "un conjunto de principios, normas y recomendaciones técnicas aplicables a la producción, procesamiento y transporte de alimentos, orientadas a asegurar la protección de la higiene, la salud humana y el medio ambiente, mediante métodos ecológicamente seguros, higiénicamente aceptables y económicamente factibles", detalla en su sitio Web la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes.

Entre las tareas que más se destacan está el uso de agroquímicos para el que existe un protocolo que va desde la compra de ciertos productos hasta la disposición final que tendrán los envases una vez utilizado el químico.

Además dentro de las BPA se contempla el cuidado de la salud de quienes trabajan en la producción de alimentos, en donde también se incluye a las personas que habitan en las zonas adyacentes a las parcelas cultivadas y a los consumidores finales.

Otro de los aspectos que se tiene en cuenta son: la protección y conservación del medio ambiente en general y en particular, las mejoras del medio que rodean los cultivos.

En materia económica, adoptar las medidas de cuidado en la producción de alimentos brinda las posibilidades de comercializar con mercados mundiales que tienen altas exigencias. Además permite conocer mejor el negocio que se tiene y hacer más eficientes los recursos.

Triplicarán la producción de plantines hortícolas

Hoy sacan 1.500 por mes de un único invernadero. Tienen dos más en construcción para destinar todo al Plan de Fomento.

Bajo cubierta. La infraestructura de la escuela experimental permite un rápido crecimiento de los cultivos, con la humedad justa.

Todo está conectado en el ámbito de los planes de fomento rural que lleva adelante el Ministerio de Producción. Por eso en los invernaderos que tiene Sol Puntano se prepararán para empezar a producir más plantines, que luego se usarán para completar las bandejas que el gobierno provincial entregará dentro de los kits frutihortícolas durante 2019.

Se trata de una herramienta vital para que cada familia en todo San Luis pueda tener su huerta propia y abastecerse de alimentos frescos. En la bandeja hay ocho variedades distintas para llevar a la tierra y tres árboles frutales.

En la actualidad funciona un solo invernáculo en la Escuela Experimental, que en la época más fuerte del año produce hasta 1.500 plantas cada 40 días, tiempo en el que se desarrollan los plantines hortícolas en las bandejas, que luego serán trasplantados a la tierra con un tamaño considerable, lo que motiva aún más a los beneficiarios, que no tienen que esperar que se desarrolle la semilla y mientras tanto solo ven la tierra pelada.

El gerente de producción, Alfredo Cartellone, aseguró que para la primera parte del año ya esperan triplicar esa producción, porque el Plan de Fomento pegó fuerte en la gente y ahora comenzarán a llegar también a las ciudades luego de "peinar" buena parte de los parajes durante 2018.

Estos espacios de cuatro metros se caracterizan por tener pisos firmes, que evitan el crecimiento de las malezas, y aberturas colocadas de manera estratégica para lograr bajar las altas temperaturas del verano, que conspiran contra el crecimiento de las plantas.  Con esta infraestructura, está todo dado para poder multiplicar los invernaderos en los que plantan semillas certificadas de diferentes hortalizas, según la época del año.

En temporada baja la producción disminuye a 900 plantas, pero el abastecimiento para los kits es constante. Otra parte será destinada al puesto que Sol Puntano coloca en la Feria de Pequeños y Medianos Productores, donde en cada edición supera su volumen de ventas porque la gente está ávida de verduras frescas, saludables y a buen precio.

La ingeniera agrónoma Carué Ortiz, que es la responsable técnica de la producción de bandejas de verduras en Sol Puntano, explicó que rara vez tienen pérdidas por mala calidad de las semillas, sino que por el contrario la mayoría prospera, lo que también es una manera de bajar los costos. "Lo que se ve dentro de los invernaderos se utiliza para sembrar en el predio de la colonia agrícola y para cubrir las necesidades del Plan de Fomento Frutihortícola. Además somos los proveedores de plantines de las parcelas que desarrolló la provincia tanto en San Luis como en Villa Mercedes, que incluyen a trabajadores puntanos y a otros de la comunidad boliviana. Ellos pagan un precio diferencial, por los menos el 50 por ciento más bajo que el de mercado, porque así también pueden vender luego verduras y hortalizas más baratas al público, tanto en el espacio que les da Sol Puntano en la feria de productores como los martes y jueves aquí en el predio", explicó la ingeniera, quien agregó que por la bandeja con 128 plantines de lechuga los productores locales pagan cuatro dólares, mientras que en Mendoza no se consigue por menos de ocho, a lo que además deberían sumarle el costo de flete.

Además venden bandejas al público, para fomentar las intenciones de hacer huertas caseras, que es uno de los objetivos de base de todo el proyecto. Y lo mismo ocurre con las escuelas, para entusiasmar a los niños.

"Cada vez que hacemos las ferias ofrecemos la bandeja a 250 pesos y el kit va con un instructivo en el que se detallan las distancias que debe haber entre cada hilera y entre las plantas. Están numeradas según la variedad, ya que cada planta necesitará diferentes espacios para desarrollarse. También se lleva un listado que explica la cantidad de días en los que se realiza la cosecha de cada especie. Cada familia podrá saber qué cantidades plantar según las pretensiones familiares o comerciales que tenga", aseguró Ortiz.

Desde hace dos años la ingeniera trabaja como asesora de producción en la escuela experimental, pero desde que comenzó la entrega de kits, hace unos cuatro meses, se hizo cargo de la tarea de selección dentro del invernáculo. "Producir bajo cubierta tiene la finalidad de acortar el período de crecimiento de los cultivos. Acá se pueden controlar las condiciones de temperatura y humedad, también la aparición de enfermedades y de insectos dañinos. De esa manera achicamos los márgenes de pérdida. En no más de 45 días tenemos un plantín listo para trasplantar en la tierra y a la gente le gusta eso, ver algo concreto, con la semilla no se motivan tanto porque hay que esperar mucho", aseguró.

La ingeniera explicó que la capacidad total que tienen los invernáculos es de 1.500 plantines, que recambian una vez por mes. "En la época de reparto de los kits entregábamos 500 bandejas cada 15 días en promedio.  Además les sumamos la distribución a los productores de las parcelas hortícolas. Durante 2018 llegamos a abastecer a todos, pero queremos ir por más: en los próximos días comenzaremos a producir en otro invernáculo, lo que nos va a permitir producir el doble de nuestra capacidad actual".

En la temporada primavera-verano producen variedades hortícolas entre las que se cuentan lechugas de diferentes variedades, remolacha, sandía, melón, zapallos de todas las clases, maíz dulce, tomate redondo y perita, pimiento, brócoli, repollo y coliflor. "Cuando evitamos la siembra directa nos aseguramos que no haya fallas en el crecimiento de la planta", destacó.

Villa Mercedes, Justo Daract y las parcelas que están en San Luis son las beneficiadas con los trabajos que se hacen bajo el nylon que está recubierto con malla antigranizo, para asegurar los rindes y ponerlos a salvo del clima rebelde que tiene San Luis en verano. "Hay técnicos encargados de asesorar a los productores del Plan Parcelas Hortícolas para que presenten una planificación de trabajo y realicen el pedido de plantines en cada temporada. En base a eso producimos en las cantidades que nos solicitaron", contó la asesora técnica.

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) es algo que los ingenieros controlan en cualquiera de las siembras que hagan los parceleros que están dentro de los planes provinciales, porque de ese protocolo surgen productos de primera calidad, que ponen a resguardo la salud pública. "Esos controles son periódicos", destacó Cartellone, que para cada grupo de productores tiene asignado un asesor técnico con el que trabajan codo a codo. Además, dentro de las iniciativas que trae el fomento de las huertas domiciliarias también está la idea de que la gente conozca las bondades de comer alimentos saludables. "Por ese motivo, desde hace unos meses tomamos la iniciativa en la fan page de Facebook de Sol Puntano de realizar publicaciones con información sobre los beneficios de comer verduras y qué aporta cada una". 

El segundo invernadero está listo para empezar a producir. El ministro de Producción, Sergio Freixes, está muy involucrado en el desarrollo de estos planes y está muy pendiente de lo que pasa en Sol Puntano. Por eso en los próximos días comenzarán a trabajar en ambos, en busca de duplicar los resultados de 2018. "Para el 15 de febrero ya tenemos un pedido del Ministerio de Producción, al que le deberemos entregar 500 bandejas. Además comenzaremos con la construcción de un tercer espacio cerrado que nos ayudará a alcanzar el objetivo de producir entre 5 y 7 mil plantines cada 30 días", adelantó Cartellone sobre el futuro de esa clase de siembra que apunta a bajar costos y conseguir eficiencia con el debido cuidado del medio ambiente.

Por último, el ingeniero enfatizó que las pretensiones son "llevar a cada hogar de San Luis la posibilidad de que produzcan alimentos de calidad para el autoabastecimiento como una forma de ayuda en sus economías y para mejorar la calidad de vida de los puntanos”.

Logín