Escuchá acá la 90.9
X

Un puntano es el nexo entre los astronautas y una escuela estadounidense

Pondrá en contacto a alumnos con seis personas que orbitan la tierra en la Estación Espacial ISS.

El próximo martes, el radioaficionado Luis Funes será el encargado de hacer contacto, desde su estudio en Santa Rosa del Conlara, entre los alumnos de una escuela de Estados Unidos y los astronautas que están a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés), como parte del proyecto Amateur Radio on International Space Station (ARISS). Será a las 12:27, ya que a esa hora la nave orbitará sobre la provincia de San Luis.

Funes nació en Salta y, desde pequeño, junto a su familia se radicó en el norte de la localidad norteña. Se lo conoce en el mundo como "LU8YY" (el nombre de su licencia). Es un docente jubilado que abraza la pasión de las comunicaciones y logró que grupos de alumnos, de sitios recónditos, puedan comunicarse con una nave espacial y mantener una fluida comunicación con hombres del espacio por más de diez minutos. Esa experiencia también la logró no hace mucho tiempo en la ciudad de Villa Mercedes, donde un grupo de unos 20 alumnos habló con Lucas Parmitano, un astronauta italiano que orbitaba la Tierra a 400 kilómetros.

En esta oportunidad, estudiantes de un pueblo rural de Pembroke de la escuela Pembroke Junior Senior High School mantendrán un diálogo con el navegante espacial, David St-Jacques. El establecimiento escolar está ubicado en el estado de Nueva York, Estados Unidos. El contacto se realizará a las 12:27 de Argentina, porque la estación pasará sobre San Luis en ese momento y porque coincide con los horarios de clase de esa escuela.

"La comunicación se realiza a través de la estación en Santa Rosa vía Telebridge (Telepuente), en donde me comunico por radio con el astronauta y por teléfono con los chicos de la institución. Yo soy el nexo para que puedan hablarse mediante estos medios de comunicación. El contacto será de 9 minutos con 30 segundos. El diálogo consistirá en preguntas sobre su carrera, sus vivencias y sensaciones de pertenecer a ese minúsculo grupo de personas que viajaron al espacio", detalló Funes.

De acuerdo al radioaficionado, hay 25 preguntas estipuladas, que serán formuladas a St-Jacques por chicos de 7 y 14 años. Algunas de ellas serán: ¿Siempre supiste que querías ser astronauta?, ¿qué haces para divertirte mientras estas en el espacio?, ¿qué libro trajiste contigo al espacio?, ¿qué comida extrañas más?, ¿qué se siente al salir de la atmósfera?, ¿cómo sabes si es de día o de noche en la ISS? Y, ¿qué fue lo que más te sorprendió cuando llegaste al ISS o fue cómo lo esperabas?, entre otras.

Las escuelas que desean realizar esta experiencia deben enviar una solicitud para hablar con los astronautas y le plantean los objetivos del por qué y para qué. "El equipo de pedagogos selecciona cuáles tienen los propósitos más fuertes", dijo.

Por protocolo, las conversaciones deben realizarse en inglés y, si es elegido un establecimiento escolar de un país que no hable ese idioma, los alumnos deberán realizar las preguntas con fluidez en el idioma de Shakespeare.

Los astronautas, además de ingenieros, son todos radioaficionados con licencia habilitada.

El programa ARISS fue creado y gestionado por un consorcio internacional de organizaciones de radioaficionados y agencias espaciales, incluyendo la NASA en Estados Unidos, Rosaviakosmos en Rusia, la Agencia Espacial Canadiense (CSA) en Canadá, la Agencia Espacial de Exploración Aeronáutica de Japón (JAXA) en Japón y la Agencia Espacial Europea (ESA) en Europa.

Una de las finalidades que persigue es despertar vocaciones en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática; y al mismo tiempo dar a conocer el mundo de las radiocomunicaciones. Además de una excelente oportunidad de poner en práctica las habilidades comunicativas adquiridas.

Una de las más grandes satisfacciones que tuvo Luis Funes, como radioaficionado y como autoridad de Ciencia Educación y Tecnología Unidos por la Radioafición (CETRA) y de la Asociación Mundial de Satélites de Radioaficionados  (AMSAT), fue poder comunicar a niños de Neuquén con escolares de Córdoba en 1994. "Fueron diez minutos porque hubo que esperar la órbita adecuada", recuerda y agregó:

"Esa experiencia la volví a repetir años después en Villa Mercedes. Fue en el  Teatro y Centro de Convenciones Calle Angosta, donde se llevó a cabo el contacto radial con la Estación Espacial Internacional (ISS), entre chicos de diversos establecimientos educativos de la provincia y el astronauta italiano Lucas Parmitano, quien se encontraba en dicha nave".

Un proyecto muy ambicioso que aún continúa en el espacio

Planeada desde 1980, la ISS es un gigantesco satélite tripulado permanentemente; comenzó en el 2000 con dos tripulantes, pero actualmente puede albergar a seis personas. Hasta el momento, ha sido visitada por más de 200 personas, en su mayoría astronautas, pero también allí fueron los primeros turistas espaciales de la historia.

La colaboración para la construcción, mantenimiento y experimentación está a cargo de las agencias espaciales estadounidense, europea, rusa, japonesa y canadiense, Hay otros países, como Brasil, que colaboran pero en contrato con la NASA.

Esta estación espacial es uno de los objetos más caros construidos, con un precio estimado de 150.000 a 200.000 millones de dólares.
La ISS se encuentra entre 409 y 416 kilómetros sobre la superficie terrestre y da una vuelta cada 90 minutos a nuestro planeta, unos 16 giros diarios a casi 28.000 kilómetros, unos 7,7 kilómetros por segundo.

Hasta la actualidad, estuvo en órbita por 6.403 días, de los cuales, 5.690 con personas dentro. En ese período, dio más de 100.500 vueltas alrededor de la Tierra, recorriendo más de 3.270 millones de kilómetros.

Tiene una masa de 420 toneladas, de las cuales el combustible solo ocupa menos del uno por ciento. No es necesario tener mucho combustible, ya que debido a la distancia de la Tierra y a la velocidad que lleva, está en una gravedad relativa casi nula, pero ese combustible sirve para corregir esos casi 90 metros de altitud que pierde a diario.

La estación espacial es gigante, tiene unas dimensiones de 110 metros de largo, 100 de ancho y 30 de profundidad, siempre se la compara con el tamaño de una cancha de fútbol. Al ser construida por partes, esto ha sido posible gracias al acoplamiento de módulos, algunos están presurizados para que el hombre sobreviva, pero otros no. Esto deja un espacio habitable de más de 800 metros cúbicos, donde hay una temperatura de unos 27 grados y una presión igual a la que tenemos al nivel del mar.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Un puntano es el nexo entre los astronautas y una escuela estadounidense

Pondrá en contacto a alumnos con seis personas que orbitan la tierra en la Estación Espacial ISS.

 La ISS es un gigantesco satélite tripulado permanentemente por seis astronautas. Foto: Internet.

El próximo martes, el radioaficionado Luis Funes será el encargado de hacer contacto, desde su estudio en Santa Rosa del Conlara, entre los alumnos de una escuela de Estados Unidos y los astronautas que están a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés), como parte del proyecto Amateur Radio on International Space Station (ARISS). Será a las 12:27, ya que a esa hora la nave orbitará sobre la provincia de San Luis.

Funes nació en Salta y, desde pequeño, junto a su familia se radicó en el norte de la localidad norteña. Se lo conoce en el mundo como "LU8YY" (el nombre de su licencia). Es un docente jubilado que abraza la pasión de las comunicaciones y logró que grupos de alumnos, de sitios recónditos, puedan comunicarse con una nave espacial y mantener una fluida comunicación con hombres del espacio por más de diez minutos. Esa experiencia también la logró no hace mucho tiempo en la ciudad de Villa Mercedes, donde un grupo de unos 20 alumnos habló con Lucas Parmitano, un astronauta italiano que orbitaba la Tierra a 400 kilómetros.

En esta oportunidad, estudiantes de un pueblo rural de Pembroke de la escuela Pembroke Junior Senior High School mantendrán un diálogo con el navegante espacial, David St-Jacques. El establecimiento escolar está ubicado en el estado de Nueva York, Estados Unidos. El contacto se realizará a las 12:27 de Argentina, porque la estación pasará sobre San Luis en ese momento y porque coincide con los horarios de clase de esa escuela.

"La comunicación se realiza a través de la estación en Santa Rosa vía Telebridge (Telepuente), en donde me comunico por radio con el astronauta y por teléfono con los chicos de la institución. Yo soy el nexo para que puedan hablarse mediante estos medios de comunicación. El contacto será de 9 minutos con 30 segundos. El diálogo consistirá en preguntas sobre su carrera, sus vivencias y sensaciones de pertenecer a ese minúsculo grupo de personas que viajaron al espacio", detalló Funes.

De acuerdo al radioaficionado, hay 25 preguntas estipuladas, que serán formuladas a St-Jacques por chicos de 7 y 14 años. Algunas de ellas serán: ¿Siempre supiste que querías ser astronauta?, ¿qué haces para divertirte mientras estas en el espacio?, ¿qué libro trajiste contigo al espacio?, ¿qué comida extrañas más?, ¿qué se siente al salir de la atmósfera?, ¿cómo sabes si es de día o de noche en la ISS? Y, ¿qué fue lo que más te sorprendió cuando llegaste al ISS o fue cómo lo esperabas?, entre otras.

Las escuelas que desean realizar esta experiencia deben enviar una solicitud para hablar con los astronautas y le plantean los objetivos del por qué y para qué. "El equipo de pedagogos selecciona cuáles tienen los propósitos más fuertes", dijo.

Por protocolo, las conversaciones deben realizarse en inglés y, si es elegido un establecimiento escolar de un país que no hable ese idioma, los alumnos deberán realizar las preguntas con fluidez en el idioma de Shakespeare.

Los astronautas, además de ingenieros, son todos radioaficionados con licencia habilitada.

El programa ARISS fue creado y gestionado por un consorcio internacional de organizaciones de radioaficionados y agencias espaciales, incluyendo la NASA en Estados Unidos, Rosaviakosmos en Rusia, la Agencia Espacial Canadiense (CSA) en Canadá, la Agencia Espacial de Exploración Aeronáutica de Japón (JAXA) en Japón y la Agencia Espacial Europea (ESA) en Europa.

Una de las finalidades que persigue es despertar vocaciones en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática; y al mismo tiempo dar a conocer el mundo de las radiocomunicaciones. Además de una excelente oportunidad de poner en práctica las habilidades comunicativas adquiridas.

Una de las más grandes satisfacciones que tuvo Luis Funes, como radioaficionado y como autoridad de Ciencia Educación y Tecnología Unidos por la Radioafición (CETRA) y de la Asociación Mundial de Satélites de Radioaficionados  (AMSAT), fue poder comunicar a niños de Neuquén con escolares de Córdoba en 1994. "Fueron diez minutos porque hubo que esperar la órbita adecuada", recuerda y agregó:

"Esa experiencia la volví a repetir años después en Villa Mercedes. Fue en el  Teatro y Centro de Convenciones Calle Angosta, donde se llevó a cabo el contacto radial con la Estación Espacial Internacional (ISS), entre chicos de diversos establecimientos educativos de la provincia y el astronauta italiano Lucas Parmitano, quien se encontraba en dicha nave".

Un proyecto muy ambicioso que aún continúa en el espacio

Planeada desde 1980, la ISS es un gigantesco satélite tripulado permanentemente; comenzó en el 2000 con dos tripulantes, pero actualmente puede albergar a seis personas. Hasta el momento, ha sido visitada por más de 200 personas, en su mayoría astronautas, pero también allí fueron los primeros turistas espaciales de la historia.

La colaboración para la construcción, mantenimiento y experimentación está a cargo de las agencias espaciales estadounidense, europea, rusa, japonesa y canadiense, Hay otros países, como Brasil, que colaboran pero en contrato con la NASA.

Esta estación espacial es uno de los objetos más caros construidos, con un precio estimado de 150.000 a 200.000 millones de dólares.
La ISS se encuentra entre 409 y 416 kilómetros sobre la superficie terrestre y da una vuelta cada 90 minutos a nuestro planeta, unos 16 giros diarios a casi 28.000 kilómetros, unos 7,7 kilómetros por segundo.

Hasta la actualidad, estuvo en órbita por 6.403 días, de los cuales, 5.690 con personas dentro. En ese período, dio más de 100.500 vueltas alrededor de la Tierra, recorriendo más de 3.270 millones de kilómetros.

Tiene una masa de 420 toneladas, de las cuales el combustible solo ocupa menos del uno por ciento. No es necesario tener mucho combustible, ya que debido a la distancia de la Tierra y a la velocidad que lleva, está en una gravedad relativa casi nula, pero ese combustible sirve para corregir esos casi 90 metros de altitud que pierde a diario.

La estación espacial es gigante, tiene unas dimensiones de 110 metros de largo, 100 de ancho y 30 de profundidad, siempre se la compara con el tamaño de una cancha de fútbol. Al ser construida por partes, esto ha sido posible gracias al acoplamiento de módulos, algunos están presurizados para que el hombre sobreviva, pero otros no. Esto deja un espacio habitable de más de 800 metros cúbicos, donde hay una temperatura de unos 27 grados y una presión igual a la que tenemos al nivel del mar.

Logín