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La raíz de Latinoamérica en la voz de Elizabeth Morris

La cantante chilena viene junto a su colega Magdalena Matthey a mostrar sus canciones de contenido y compromiso. Esta noche, a las 21, en Sala Berta Vidal de Battini. Anticipadas $250; en boletería $300.

Luego de postergar la presentación que iba hacer con su compatriota Magdalena Matthey en octubre, Elizabeth Morris por fin se presentará hoy en San Luis. La espera de las canciones folclóricas de raíces latinoamericanas tuvo un justificativo del que, entre otros temas, la cantante y compositora habló en exclusiva con Etc.: la crítica situación social de su país.

 

—¿Cómo viven la situación social de Chile?

—Tuvimos que cambiar la fecha en San Luis por el estallido social del 18 de octubre, que continúa y está en proceso. En ese momento había una inestabilidad total que no nos permitía viajar. Fue por razones prácticas, por un lado, pero además por razones emocionales. No estábamos en condiciones de salir de Chile, de dejar a nuestras familias; así que preferimos esperar un tiempo hasta que todo esto estuviera un poquito más estable. Desde la música participamos en un colectivo con Magdalena que se llama El Largo Tour con el que llevamos canciones a lugares marginales y también asistencia de abogados, médicos y psicólogos para dar una mano a gente que está más desprotegida. Estamos todavía en una situación de mucha incertidumbre, en estado de alerta.

 

—¿Cuál es tu relación con la música popular argentina?

—De mucho afecto y mucho respeto. En mi juventud el rock argentino fue muy importante. Recuerdo estar en fiestas bailando a Charly luego a Fito, Soda Stereo. Por otro lado, por supuesto que todo el folclore argentino para mí es de una admiración tremenda. Admiro a Atahualpa Yupanqui y a Mercedes Sosa como una gran referente, una mujer cantora que supo reunir un cancionero latinoamericano.

 

—¿Qué expectativas tenés para el show puntano?

—No conozco San Luis, pero vi unas fotos del teatro que es maravilloso. Siempre es un desafío llegar a un lugar al que uno no ha ido y espero que la gente pueda disfrutar con nosotras esta entrega de canciones que en el fondo es un acto de amor, que sea como un abrazo colectivo para que nos reencontremos más adelante también.

 

—¿Cómo es trabajar en un ambiente generalmente masculino y cuál es tu percepción sobre la Ley de Cupo Femenino?

—Cuando comencé tuve algunos choques porque era un mundo más masculino en general y no tenía conciencia de eso porque yo hacía lo que quería y lo que me gustaba, y lo hacía con pasión. Ahora ha ido cambiando, al principio escuchaba comentarios como 'qué bien tocas la guitarra, tocas como hombre'; fue como una cachetada que me hizo ver que esos conceptos existían. Luego, mi postura ha sido simplemente no darle importancia y seguir haciendo lo que hago. Soy una persona estudiosa, me gusta mucho aprender. Soy buena guitarrista, tengo conciencia de eso y defiendo mucho decir que no tiene nada que ver con el género, es cosa de estudiar porque todos tenemos las mismas capacidades. No estoy muy informada sobre la Ley de Cupo Femenino, sé que hubo bastante lucha pero ustedes están avanzadas con respecto a nosotras en Chile.

 

—Fuiste dos veces ganadora del Festival de Viña, ¿cómo influyó en tu carrera?

—Dentro del recorrido en la música, lo veo como un evento más y significó una experiencia importante en un medio diferente que no es el hábitat natural de la música que yo hago. Fue también un desafío instalarse en un escenario donde, más que nada en los últimos años, se transita la música con mucha frivolidad, bastante superficial. Instalar canciones con otros contenidos y otra estética es un desafío.

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La raíz de Latinoamérica en la voz de Elizabeth Morris

La cantante chilena viene junto a su colega Magdalena Matthey a mostrar sus canciones de contenido y compromiso. Esta noche, a las 21, en Sala Berta Vidal de Battini. Anticipadas $250; en boletería $300.

Canciones del otro lado de Los Andes. Elizabeth, una mujer comprometida con la situación actual de su país y del continente. "Todavía estamos en una situación de incertidumbre". Foto: Gentileza.

Luego de postergar la presentación que iba hacer con su compatriota Magdalena Matthey en octubre, Elizabeth Morris por fin se presentará hoy en San Luis. La espera de las canciones folclóricas de raíces latinoamericanas tuvo un justificativo del que, entre otros temas, la cantante y compositora habló en exclusiva con Etc.: la crítica situación social de su país.

 

—¿Cómo viven la situación social de Chile?

—Tuvimos que cambiar la fecha en San Luis por el estallido social del 18 de octubre, que continúa y está en proceso. En ese momento había una inestabilidad total que no nos permitía viajar. Fue por razones prácticas, por un lado, pero además por razones emocionales. No estábamos en condiciones de salir de Chile, de dejar a nuestras familias; así que preferimos esperar un tiempo hasta que todo esto estuviera un poquito más estable. Desde la música participamos en un colectivo con Magdalena que se llama El Largo Tour con el que llevamos canciones a lugares marginales y también asistencia de abogados, médicos y psicólogos para dar una mano a gente que está más desprotegida. Estamos todavía en una situación de mucha incertidumbre, en estado de alerta.

 

—¿Cuál es tu relación con la música popular argentina?

—De mucho afecto y mucho respeto. En mi juventud el rock argentino fue muy importante. Recuerdo estar en fiestas bailando a Charly luego a Fito, Soda Stereo. Por otro lado, por supuesto que todo el folclore argentino para mí es de una admiración tremenda. Admiro a Atahualpa Yupanqui y a Mercedes Sosa como una gran referente, una mujer cantora que supo reunir un cancionero latinoamericano.

 

—¿Qué expectativas tenés para el show puntano?

—No conozco San Luis, pero vi unas fotos del teatro que es maravilloso. Siempre es un desafío llegar a un lugar al que uno no ha ido y espero que la gente pueda disfrutar con nosotras esta entrega de canciones que en el fondo es un acto de amor, que sea como un abrazo colectivo para que nos reencontremos más adelante también.

 

—¿Cómo es trabajar en un ambiente generalmente masculino y cuál es tu percepción sobre la Ley de Cupo Femenino?

—Cuando comencé tuve algunos choques porque era un mundo más masculino en general y no tenía conciencia de eso porque yo hacía lo que quería y lo que me gustaba, y lo hacía con pasión. Ahora ha ido cambiando, al principio escuchaba comentarios como 'qué bien tocas la guitarra, tocas como hombre'; fue como una cachetada que me hizo ver que esos conceptos existían. Luego, mi postura ha sido simplemente no darle importancia y seguir haciendo lo que hago. Soy una persona estudiosa, me gusta mucho aprender. Soy buena guitarrista, tengo conciencia de eso y defiendo mucho decir que no tiene nada que ver con el género, es cosa de estudiar porque todos tenemos las mismas capacidades. No estoy muy informada sobre la Ley de Cupo Femenino, sé que hubo bastante lucha pero ustedes están avanzadas con respecto a nosotras en Chile.

 

—Fuiste dos veces ganadora del Festival de Viña, ¿cómo influyó en tu carrera?

—Dentro del recorrido en la música, lo veo como un evento más y significó una experiencia importante en un medio diferente que no es el hábitat natural de la música que yo hago. Fue también un desafío instalarse en un escenario donde, más que nada en los últimos años, se transita la música con mucha frivolidad, bastante superficial. Instalar canciones con otros contenidos y otra estética es un desafío.

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