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Florencia Quiroga va por el salto definitivo a España

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Florencia Quiroga va por el salto definitivo a España

Analía Carrara

Fue a probar suerte al Caima, de la tercera división, y le pidieron que vuelva cuando reinicie la temporada. Tiene 22 años, es jugadora de San Luis Handball. Con el club puntano ganó 4 títulos en el 2018 y fue goleadora del Apertura. 

"Sigo en modo isla”, aseguró sonriente la puntana de 22 años. Quiso decir que aún le cuesta conectar con el ritmo diario de la ciudad. Florencia Quiroga hace un par de semanas llegó a San Luis desde las Islas Canarias, donde jugó para el Club Caima Fuerteventura el torneo Ascenso (tercera división) de la liga española de balonmano -handball en Argentina-. Y aunque quedó en la puerta y no clasificó a la tercera fase para ir por un cupo a la Liga Nacional o Plata (segunda división), el Caima quiere que vuelva en setiembre cuando reinicie la competencia. 

Florencia, “Choco” como la llaman desde el secundario, partió rumbo a España después de cerrar un 2018 brillante con la Primera de San Luis Handball. El equipo femenino dirigido por Waldo Pescara ganó los torneos Apertura y Clausura, organizados por la Federación Sanluiseña, la Copa San Luis y el torneo Regional en Jujuy, que les dio el ascenso al Nacional C. Quiroga, la inconfundible jugadora de las rastas largas, fue goleadora del Apertura con “unas  54” anotaciones. No recuerda con precisión. Ahora mira con ansias hacia Europa.

 

 

—¿Con qué nivel de juego te encontraste?

—Jugué en Ascenso, que es una tercera categoría en España. Están en el nivel de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, que son los mejores de Argentina. En el trabajo físico hay muchas diferencias porque son muy exigentes. Tres veces por semana teníamos que ir al gimnasio y otras tres entrenábamos la técnica-táctica con balón en el campo. Los fines de semana jugábamos. 

—¿Eras suplente o titular?

Fui con miedo porque pensé que iba a estar mucho en el banco. Pero jugué de titular todos los partidos. Aunque al principio me costó un poco, porque es muy diferente el juego, son muy tácticos, ordenados. 

—¿Qué fue lo que más te gustó?

—Los entrenamientos. El técnico, Ignacio “Nacho” Vico, fue jugador profesional y se retiró hace 3 años. Es muy exigente a la hora de entrenar y competir. Pide puntualidad, respeto, máxima concentración y dar el cien por ciento en cada práctica. 

—¿Qué te brindaba el club?

—Yo tuve que pagarme los pasajes y ellos me daban las cuatro comidas diarias. Además un trabajo para darles clases a los niños de 6 y 7 años. Esta vez fui tres meses a probar. Pero si ascendemos de categoría ya podrían pagarme un sueldo como jugadora. 

—¿Tenés alguna referente?

—Por cómo se esfuerza a diario, me inspira Joana Bolling. Además la conozco y sé cómo es. En España una jugadora que vi y me sorprendió mucho fue María Prieto O'Mullony, juega con Joana  en Aula Valladolid. Es impresionante.  La vi en un partido y me llamó la atención su técnica,  su calidad de juego. 

—¿Cuándo empezaste a jugar?

—Empecé a los 15 en la escuela con los Juegos Intercolegiales. Me arrepiento de no haberlo hecho  antes. Después un profesor me sugirió que fuera a algún club. Primero fui a otro y a los 16 arranqué en el Club San Luis Handball. Inicié en Juveniles, después Juniors y finalmente Primera.

— ¿Vas a volver al Caima?

—Sí. La próxima temporada empieza en setiembre y el club quiere que vuelva. Pero no me pueden pagar los pasajes. Por eso voy a ir cuando junte el dinero. Tengo que tramitar la visa de estudiante y empezar una carrera para poder estar toda la temporada.

—¿Qué lugar ocupa este deporte en tu vida?

—Vivo para esto. Y dejo de lado muchas cosas por el handball: cumpleaños, momentos con mi familia. Es lo que me despeja de todo.

—Si soñás: ¿dónde te ves en cinco años?

—Viviendo en España (se ríe). De hecho voy a apuntar a eso: a jugar allá. En la máxima categoría (Ibedrola) sería lo ideal y si no en Plata me reconformo. Si soñamos, soñemos alto. 

 

 

Carismática, humilde, positiva, enérgica. La “Choco” anota seguido, pero no lleva la cuenta exacta de los goles que hizo en San Luis Handball ni en el Caima. Para ella este “es un deporte de equipo”, una suma de esfuerzos colectivos. La venta de rifas, empanadas y el trabajo la ayudaron a sacar los boletos de avión la primera vez que emprendió viaje a España. Esa vez fue con Waldo Pescara. El técnico estuvo en Canarias entrenando a la categoría Sub 14 en varones y damas. “Waldo es un genio, un amigo. Es un gran formador de jugadores que me ha enseñado muchísimo sobre balonmano. Siempre está estudiando y formándose para mejorar”, lo elogió Florencia. La chica de las rastas, la sonrisa sincera y el sueño latente: dar el salto definitivo. 

 

 

 

 

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Florencia Quiroga va por el salto definitivo a España

Fue a probar suerte al Caima, de la tercera división, y le pidieron que vuelva cuando reinicie la temporada. Tiene 22 años, es jugadora de San Luis Handball. Con el club puntano ganó 4 títulos en el 2018 y fue goleadora del Apertura. 

Vuelo alto y sueños gigantes. La "Choco" apunta a llevar sus goles a europa. conoció el deporte a los 15 en la Escuela "Bazán" cuando disputó los intercolegiales. Foto: Marianela Sánchez.

"Sigo en modo isla”, aseguró sonriente la puntana de 22 años. Quiso decir que aún le cuesta conectar con el ritmo diario de la ciudad. Florencia Quiroga hace un par de semanas llegó a San Luis desde las Islas Canarias, donde jugó para el Club Caima Fuerteventura el torneo Ascenso (tercera división) de la liga española de balonmano -handball en Argentina-. Y aunque quedó en la puerta y no clasificó a la tercera fase para ir por un cupo a la Liga Nacional o Plata (segunda división), el Caima quiere que vuelva en setiembre cuando reinicie la competencia. 

Florencia, “Choco” como la llaman desde el secundario, partió rumbo a España después de cerrar un 2018 brillante con la Primera de San Luis Handball. El equipo femenino dirigido por Waldo Pescara ganó los torneos Apertura y Clausura, organizados por la Federación Sanluiseña, la Copa San Luis y el torneo Regional en Jujuy, que les dio el ascenso al Nacional C. Quiroga, la inconfundible jugadora de las rastas largas, fue goleadora del Apertura con “unas  54” anotaciones. No recuerda con precisión. Ahora mira con ansias hacia Europa.

 

 

—¿Con qué nivel de juego te encontraste?

—Jugué en Ascenso, que es una tercera categoría en España. Están en el nivel de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, que son los mejores de Argentina. En el trabajo físico hay muchas diferencias porque son muy exigentes. Tres veces por semana teníamos que ir al gimnasio y otras tres entrenábamos la técnica-táctica con balón en el campo. Los fines de semana jugábamos. 

—¿Eras suplente o titular?

Fui con miedo porque pensé que iba a estar mucho en el banco. Pero jugué de titular todos los partidos. Aunque al principio me costó un poco, porque es muy diferente el juego, son muy tácticos, ordenados. 

—¿Qué fue lo que más te gustó?

—Los entrenamientos. El técnico, Ignacio “Nacho” Vico, fue jugador profesional y se retiró hace 3 años. Es muy exigente a la hora de entrenar y competir. Pide puntualidad, respeto, máxima concentración y dar el cien por ciento en cada práctica. 

—¿Qué te brindaba el club?

—Yo tuve que pagarme los pasajes y ellos me daban las cuatro comidas diarias. Además un trabajo para darles clases a los niños de 6 y 7 años. Esta vez fui tres meses a probar. Pero si ascendemos de categoría ya podrían pagarme un sueldo como jugadora. 

—¿Tenés alguna referente?

—Por cómo se esfuerza a diario, me inspira Joana Bolling. Además la conozco y sé cómo es. En España una jugadora que vi y me sorprendió mucho fue María Prieto O'Mullony, juega con Joana  en Aula Valladolid. Es impresionante.  La vi en un partido y me llamó la atención su técnica,  su calidad de juego. 

—¿Cuándo empezaste a jugar?

—Empecé a los 15 en la escuela con los Juegos Intercolegiales. Me arrepiento de no haberlo hecho  antes. Después un profesor me sugirió que fuera a algún club. Primero fui a otro y a los 16 arranqué en el Club San Luis Handball. Inicié en Juveniles, después Juniors y finalmente Primera.

— ¿Vas a volver al Caima?

—Sí. La próxima temporada empieza en setiembre y el club quiere que vuelva. Pero no me pueden pagar los pasajes. Por eso voy a ir cuando junte el dinero. Tengo que tramitar la visa de estudiante y empezar una carrera para poder estar toda la temporada.

—¿Qué lugar ocupa este deporte en tu vida?

—Vivo para esto. Y dejo de lado muchas cosas por el handball: cumpleaños, momentos con mi familia. Es lo que me despeja de todo.

—Si soñás: ¿dónde te ves en cinco años?

—Viviendo en España (se ríe). De hecho voy a apuntar a eso: a jugar allá. En la máxima categoría (Ibedrola) sería lo ideal y si no en Plata me reconformo. Si soñamos, soñemos alto. 

 

 

Carismática, humilde, positiva, enérgica. La “Choco” anota seguido, pero no lleva la cuenta exacta de los goles que hizo en San Luis Handball ni en el Caima. Para ella este “es un deporte de equipo”, una suma de esfuerzos colectivos. La venta de rifas, empanadas y el trabajo la ayudaron a sacar los boletos de avión la primera vez que emprendió viaje a España. Esa vez fue con Waldo Pescara. El técnico estuvo en Canarias entrenando a la categoría Sub 14 en varones y damas. “Waldo es un genio, un amigo. Es un gran formador de jugadores que me ha enseñado muchísimo sobre balonmano. Siempre está estudiando y formándose para mejorar”, lo elogió Florencia. La chica de las rastas, la sonrisa sincera y el sueño latente: dar el salto definitivo. 

 

 

 

 

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