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El Gobierno sale a ofrecer sus planes de fomento

Marcelo Dettoni

Los responsables de cada área organizan reuniones con los productores para que se sumen a los aportes ovinos y caprinos, el Plan Frutihortícola y las ferias itinerantes.

Los planes de fomento hacia el sector rural son todo un sello del Gobierno de San Luis. Desde hace años, con el objetivo de llevar los beneficios priorizando la periferia para luego converger hacia el centro, las sucesivas gestiones fueron ofreciendo beneficios con una premisa clara: colaborar con el arraigo rural, para que ninguna familia tenga que abandonar su lugar de origen por falta de oportunidades.

Así, hay planes que ayudan a los criadores bovinos, una unidad ejecutora especial que facilita el acceso a los subsidios que establecen las leyes nacionales ovina y caprina, un constante relevamiento de los productores porcinos para que puedan dejar atrás la informalidad, el reparto casa por casa de árboles frutales y bandejas con plantines para fomentar el autoconsumo de verduras y hortalizas saludables a partir de la creación de una huerta, apoyo concreto a través de descuentos impositivos para quienes decidan invertir en la provincia y un aliento al valor agregado en origen para que sean productos elaborados y no simples materias primas las que conformen los principales bolsones de comercialización.

Pero claro, los planes están aunque no todos los conocen, ni saben cómo aprovecharlos. Sobre todo en los parajes más alejados, que es donde reside la mayoría de los pequeños productores, familias cuyas economías dependen de un mínimo rodeo, un gallinero con ponedoras, un corral de cabras o una explotación agrícola marginal. Entonces para que el círculo virtuoso sea completo, es necesario que el Ministerio de Producción, que es el encargado de manejar los planes, salga a buscarlos, a contarles que tienen muchas herramientas a disposición, y a convencer a los más remisos para que confíen en un Estado que ya ha dado sobradas muestras de seriedad y de cumplir con sus promesas.

En eso andan desde hace meses los técnicos del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural, organizando reuniones en clubes, salones comunitarios, bibliotecas y municipalidades, donde los intendentes y los referentes de cada región reúnen a esos productores para que puedan escuchar qué hay para ellos y dispongan libremente de esas facultades. Porque los planes están presupuestados y ese dinero está listo para ser ejecutado si se cumplen los requisitos básicos que imponen las normas.

La semana pasada este cronista viajó a Candelaria para vivir in situ una de las charlas. En este caso se trató del Plan Frutihortícola, los beneficios de las leyes ovina y caprina y una invitación para que más emprendedores se puedan sumar al éxito que representa desde hace un año y medio la Feria de Pequeños y Medianos Productores. Pero no son las únicas iniciativas: ya tuvimos oportunidad de presenciar en otra oportunidad una reunión de capacitación sobre sanidad caprina en el noreste provincial, hay otras que están relacionadas directamente con el Plan Toros o, en el caso del Departamento Dupuy, con la posibilidad de contar con pasturas adecuadas a ese clima y esos suelos, para poder contar con forraje de reserva durante los duros inviernos.

Cada proyecto está adecuado a una zona específica y a las necesidades de cada familia, después está en ellas el saber aprovecharlas, pero para eso deben contar con la información precisa, preguntar, sacarse todas las dudas y conocer de primera mano los resultados que ya obtuvieron los que los antecedieron en el uso de los planes. Ese es el objetivo primario del Ministerio de Producción, que desea que cada vez más productores se sumen y le agreguen volumen a un proyecto de política a largo plazo.

“Los queremos ayudar en todo lo que podamos, sobre todo a comercializar, que siempre es el cuello de botella más importante que tienen los pequeños productores, porque no pueden acceder de manera sencilla al mercado de consumidores. Les decimos todo el tiempo que con poner un cartel en la puerta de la casa no alcanza para poder vender de manera adecuada, ni que tampoco se tengan que esconder para faenar un ternero, porque no están formalizados. Son todas cuestiones que el Ministerio de Producción les puede solucionar de manera bastante sencilla”, cuenta Rodríguez, quien permanentemente acompaña a sus funcionarios, todos profesionales veterinarios o agrónomos, por lo que conocen el paño.

En Candelaria, que a los efectos de esta nota fue tomada solo como un ejemplo de algo que sucede todas las semanas en diversos rincones de San Luis, fueron unos 30 pequeños productores, en su mayoría criadores ovinos y caprinos, los que se reunieron con funcionarios del gobierno puntano para interiorizarse sobre los planes de fomento que lleva adelante el Ministerio de Producción, en una clara intención oficial de incluirlos en todos los beneficios posibles para que puedan desarrollar en un marco más alentador sus actividades. La cita fue en la biblioteca municipal, que estuvo completa tras una buena gestión previa de la intendenta Dolly Glelell, quien también participó de la charla y los alentó a sumarse a las iniciativas.

 

Plan Frutihortícola

La primera que les presentaron fue el Plan Frutihortícola, que fomenta la autoproducción de alimentos saludables a partir de la confección de huertas caseras, algo que también se extiende a los colegios, donde equipos especializados del ministerio arman los espacios productivos y capacitan al personal docente y a los chicos para que puedan cuidarlos y maximizar su producción. Ante cada interesado, María Rodríguez, que fue quien dirigió la charla, repitió que estaban allí para tomarles todos los datos, visitarlos y ver de qué manera acompañarlos para que puedan salir adelante con una tarea adicional a la de todos los días, para agregar un ingreso a sus economías de subsistencia.

Ella fue la encargada de alentarlos a ingresar como beneficiarios, para lo cual basta con anotarse y certificar que tienen domicilio en la provincia. El plan entrega, en dos etapas, tres árboles frutales; varios plantines de aromáticas, que tienen una función vital en la huerta para espantar las plagas; y una bandeja hortícola con ocho variedades de verduras y hortalizas que ya tienen 40 días de desarrollo en condiciones ideales de temperatura y humedad, por lo que no hay que esperar tanto para ver los frutos del trabajo en la tierra.

La ingeniera agrónoma les presentó además el canal de comercialización ideal que tienen para sus excedentes, si es que la producción supera lo que puedan consumir en sus casas. No es otra cosa que la Feria de Pequeños y Medianos Productores que organiza el Gobierno de manera rotativa entre San Luis (Parque de las Naciones), Villa Mercedes (Parque Costanera) y Merlo (Parque Recreativo) con gran concurrencia de público.

Y además les dijo que cuenten con la Escuela Experimental de Sol Puntano, que en algunos casos les puede comprar esos excedentes para usarlos como materia prima para su fábrica de dulces, o bien ponerlos a la venta en los puntos de ofertas itinerantes que arma en la ciudad de San Luis, con precios bajos y buena calidad.

 

Ley Ovina y Caprina

A su turno, Gabriela Delgado, la coordinadora de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) ovina y caprina les contó los beneficios que tiene presentar proyectos productivos para conseguir fondos a través de la gestión de San Luis ante las autoridades nacionales. Arrancó desde el principio, contando qué es la UEP y quiénes la conforman, todas instituciones ligadas con el campo como el Ministerio de Producción (que ejerce la presidencia a través de Juan Manuel Celi Preti), Senasa, INTA, Agricultura Familiar y los propios productores, que son el gran objetivo que tiene el organismo en su búsqueda de ayudarlos a que puedan salir adelante con sus producciones.

“Cuentan con aportes reintegrables o no a partir de la formulación de planes que ayudan al arraigo rural, dan fuentes de trabajo, sustentabilidad e impulsan nuevas tecnologías”, aseguró Delgado, quien les aclaró que “los proyectos los deben firmar formuladores, que son profesionales en ciencias agropecuarias matriculados en San Luis. Es gente que los va a ayudar a armarlos y para que no tengan contratiempos a la hora de la evaluación”. Según la funcionaria, que hasta el año pasado dirigía el Laboratorio del Campo, “la UEP es más que un escritorio que aprueba créditos blandos, se involucra en todo el proceso, desde que ustedes presentan el proyecto hasta que lo puedan concretar. Además, parecen créditos blandos por la manera en que se devuelven (dos años de gracia para empezar a pagar y cinco cuotas anuales sin intereses), pero en realidad son aportes del Estado nacional canalizados a través de las provincias, que cumplen un rol fundamental en el éxito de todo el proceso, en la búsqueda del impacto, del arraigo rural, lograr que se queden en sus pueblos, felices, realizando un trabajo que les reporte dividendos”.

La razón de ser del organismo provincial son las leyes Ovina (Nº 25.422) y Caprina (Nº 26.141), a través de las cuales se reparten fondos nacionales, siempre escasos, para alentar la producción y mejorar los índices. “Apuntan a crear fuentes de trabajo, a ayudar en la producción y comercialización, sostienen el arraigo rural, impulsan nuevas tecnologías, alientan los emprendimientos asociativos y pretenden ser una parte importante de la sustentabilidad”, describió Delgado.

La coordinadora de la UEP dijo que las posibilidades son amplias: “Se pueden financiar obras de infraestructura, equipos, compra de animales o maquinaria, alimentos, insumos, genética, capacitación o sanidad”. Celi Preti, el titular provincial de la unidad, agregó que los planes presentados “se están aprobando más rápido que en años anteriores, lo que es un aliciente para que sigan armando proyectos”

Una pata importante son los formuladores, los profesionales que ayudan a armar los planes. “Ustedes van a presentar la idea y ellos van a ser los que determinen la factibilidad productiva y económica, los que observan el perfil del criador para ver si está verdaderamente comprometido con la idea madre y los que acompañarán durante todo el proyecto con asesoramiento, completando formularios e implementando todos los componentes para lograr un buen resultado final”, aseguró Delgado. El pago para estos profesionales puede surgir de un monto contemplado dentro del proyecto (puede ser hasta el 30% de lo solicitado) o bien a través de un arreglo interno con el productor.

“¿Qué se puede financiar?”, preguntó un productor, que había llegado acompañado por su esposa y su hijo pequeño. La respuesta fue amplia: infraestructura, equipos, animales, maquinaria, alimento, insumos, genética, capacitación, sanidad o mano de obra. “La UEP tiene autonomía para definir las prioridades, que siempre se las informamos a los formuladores para que ustedes las tengan en cuenta a la hora de pensar para qué quieren el dinero. En realidad, el aporte va directo al proveedor que elijan para retirar los materiales, los productores no manejan el efectivo. Firman un mutuo compromiso y un pagaré y lo devuelven con mucha flexibilidad, lo que en un país con alta inflación como la Argentina es una ayuda invalorable”, completó la titular de la UEP.

Con una presencia activa, la intendenta de Candelaria también aportaba conceptos para aclarar las dudas, comprometió la ayuda del Municipio en lo que sea posible y jugó un papel importante para que sus vecinos se sumen en un futuro a los planes. Como Celi Preti es también el titular del Subprograma Producción Pecuaria, agregó al "combo" la posibilidad de desarrollar planes sanitarios, que incluyen el sangrado de los animales para su posterior análisis en el Laboratorio del Campo para descartar la presencia de brucelosis, además de hacer una desparasitación completa de las majadas, lo que es de un impacto zoonótico significativo. “¡No desperdicien la voluntad y la disposición del poder político!”, arengó Delgado ante un auditorio silencioso, típico de la gente del interior, a la que le cuesta tomar protagonismo, aunque por otro lado se mostraba más que interesado.

Feria de Pequeños Productores

Finalmente, en una charla que captó mucha atención y esparció entusiasmo en la sala, Sebastián Pereira los invitó a todos a formar parte de la oferta en la Feria de Pequeños y Mediano Productores. “Es todo gratis, el espacio, el ingreso, todo; solo deben costear el gasto de traslado, y muchas veces los municipios colaboran con eso”, les informó el funcionario.

Los interesados se pueden anotar en un registro que ya tiene casi 900 productores listos para participar. Eso sí, hay requisitos ineludibles: “Deben ser producciones propias, no de reventa, y hechas en San Luis. Hay que respetar los precios de referencia que pone el Gobierno (entre un 5% y un 10% más bajos que en cualquier comercio) y someterse a los controles bromatológicos y sanitarios, en caso de que lleven animales. Les aseguro que van a trabar nuevas relaciones comerciales y nunca van a perder con las ventas. Si dudan de ir solos de entrada, se pueden juntar dos o tres en el mismo stand”, aseguró Pereira, quien rápidamente captó que el interés giraba sobre todo en la posibilidad de llevar corderos para la venta directa.

“La exCosafi (ahora se llama Copropri) les da un permiso de faena y traslado que será exclusivo para la feria en cuestión, por eso les pondrán precintos a los animales, para asegurar que son los mismos que analizaron previamente. Y ya en la feria habrá análisis bromatológicos. Si llevan salames, les van a tomar muestras para llevar al Laboratorio del Campo y también será todo precintado para identificar los lotes que lleven para vender. Así el Ministerio de Producción asegura la inocuidad”, completó el funcionario, quien recomendó que “para vender animales les conviene carnear miércoles o jueves, frizar todo y llevar el sábado a la feria. Allí van a contar con el camión refrigerado de Carnes San Luis para mantener todo en condiciones durante las siete horas que dura el evento”.

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El Gobierno sale a ofrecer sus planes de fomento

Los responsables de cada área organizan reuniones con los productores para que se sumen a los aportes ovinos y caprinos, el Plan Frutihortícola y las ferias itinerantes.

Planes hortícolas. Además de las parcelas ya asignadas, el Gobierno reparte plantines, aromáticas y árboles frutales casa por casa.

Los planes de fomento hacia el sector rural son todo un sello del Gobierno de San Luis. Desde hace años, con el objetivo de llevar los beneficios priorizando la periferia para luego converger hacia el centro, las sucesivas gestiones fueron ofreciendo beneficios con una premisa clara: colaborar con el arraigo rural, para que ninguna familia tenga que abandonar su lugar de origen por falta de oportunidades.

Así, hay planes que ayudan a los criadores bovinos, una unidad ejecutora especial que facilita el acceso a los subsidios que establecen las leyes nacionales ovina y caprina, un constante relevamiento de los productores porcinos para que puedan dejar atrás la informalidad, el reparto casa por casa de árboles frutales y bandejas con plantines para fomentar el autoconsumo de verduras y hortalizas saludables a partir de la creación de una huerta, apoyo concreto a través de descuentos impositivos para quienes decidan invertir en la provincia y un aliento al valor agregado en origen para que sean productos elaborados y no simples materias primas las que conformen los principales bolsones de comercialización.

Pero claro, los planes están aunque no todos los conocen, ni saben cómo aprovecharlos. Sobre todo en los parajes más alejados, que es donde reside la mayoría de los pequeños productores, familias cuyas economías dependen de un mínimo rodeo, un gallinero con ponedoras, un corral de cabras o una explotación agrícola marginal. Entonces para que el círculo virtuoso sea completo, es necesario que el Ministerio de Producción, que es el encargado de manejar los planes, salga a buscarlos, a contarles que tienen muchas herramientas a disposición, y a convencer a los más remisos para que confíen en un Estado que ya ha dado sobradas muestras de seriedad y de cumplir con sus promesas.

En eso andan desde hace meses los técnicos del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural, organizando reuniones en clubes, salones comunitarios, bibliotecas y municipalidades, donde los intendentes y los referentes de cada región reúnen a esos productores para que puedan escuchar qué hay para ellos y dispongan libremente de esas facultades. Porque los planes están presupuestados y ese dinero está listo para ser ejecutado si se cumplen los requisitos básicos que imponen las normas.

La semana pasada este cronista viajó a Candelaria para vivir in situ una de las charlas. En este caso se trató del Plan Frutihortícola, los beneficios de las leyes ovina y caprina y una invitación para que más emprendedores se puedan sumar al éxito que representa desde hace un año y medio la Feria de Pequeños y Medianos Productores. Pero no son las únicas iniciativas: ya tuvimos oportunidad de presenciar en otra oportunidad una reunión de capacitación sobre sanidad caprina en el noreste provincial, hay otras que están relacionadas directamente con el Plan Toros o, en el caso del Departamento Dupuy, con la posibilidad de contar con pasturas adecuadas a ese clima y esos suelos, para poder contar con forraje de reserva durante los duros inviernos.

Cada proyecto está adecuado a una zona específica y a las necesidades de cada familia, después está en ellas el saber aprovecharlas, pero para eso deben contar con la información precisa, preguntar, sacarse todas las dudas y conocer de primera mano los resultados que ya obtuvieron los que los antecedieron en el uso de los planes. Ese es el objetivo primario del Ministerio de Producción, que desea que cada vez más productores se sumen y le agreguen volumen a un proyecto de política a largo plazo.

“Los queremos ayudar en todo lo que podamos, sobre todo a comercializar, que siempre es el cuello de botella más importante que tienen los pequeños productores, porque no pueden acceder de manera sencilla al mercado de consumidores. Les decimos todo el tiempo que con poner un cartel en la puerta de la casa no alcanza para poder vender de manera adecuada, ni que tampoco se tengan que esconder para faenar un ternero, porque no están formalizados. Son todas cuestiones que el Ministerio de Producción les puede solucionar de manera bastante sencilla”, cuenta Rodríguez, quien permanentemente acompaña a sus funcionarios, todos profesionales veterinarios o agrónomos, por lo que conocen el paño.

En Candelaria, que a los efectos de esta nota fue tomada solo como un ejemplo de algo que sucede todas las semanas en diversos rincones de San Luis, fueron unos 30 pequeños productores, en su mayoría criadores ovinos y caprinos, los que se reunieron con funcionarios del gobierno puntano para interiorizarse sobre los planes de fomento que lleva adelante el Ministerio de Producción, en una clara intención oficial de incluirlos en todos los beneficios posibles para que puedan desarrollar en un marco más alentador sus actividades. La cita fue en la biblioteca municipal, que estuvo completa tras una buena gestión previa de la intendenta Dolly Glelell, quien también participó de la charla y los alentó a sumarse a las iniciativas.

 

Plan Frutihortícola

La primera que les presentaron fue el Plan Frutihortícola, que fomenta la autoproducción de alimentos saludables a partir de la confección de huertas caseras, algo que también se extiende a los colegios, donde equipos especializados del ministerio arman los espacios productivos y capacitan al personal docente y a los chicos para que puedan cuidarlos y maximizar su producción. Ante cada interesado, María Rodríguez, que fue quien dirigió la charla, repitió que estaban allí para tomarles todos los datos, visitarlos y ver de qué manera acompañarlos para que puedan salir adelante con una tarea adicional a la de todos los días, para agregar un ingreso a sus economías de subsistencia.

Ella fue la encargada de alentarlos a ingresar como beneficiarios, para lo cual basta con anotarse y certificar que tienen domicilio en la provincia. El plan entrega, en dos etapas, tres árboles frutales; varios plantines de aromáticas, que tienen una función vital en la huerta para espantar las plagas; y una bandeja hortícola con ocho variedades de verduras y hortalizas que ya tienen 40 días de desarrollo en condiciones ideales de temperatura y humedad, por lo que no hay que esperar tanto para ver los frutos del trabajo en la tierra.

La ingeniera agrónoma les presentó además el canal de comercialización ideal que tienen para sus excedentes, si es que la producción supera lo que puedan consumir en sus casas. No es otra cosa que la Feria de Pequeños y Medianos Productores que organiza el Gobierno de manera rotativa entre San Luis (Parque de las Naciones), Villa Mercedes (Parque Costanera) y Merlo (Parque Recreativo) con gran concurrencia de público.

Y además les dijo que cuenten con la Escuela Experimental de Sol Puntano, que en algunos casos les puede comprar esos excedentes para usarlos como materia prima para su fábrica de dulces, o bien ponerlos a la venta en los puntos de ofertas itinerantes que arma en la ciudad de San Luis, con precios bajos y buena calidad.

 

Ley Ovina y Caprina

A su turno, Gabriela Delgado, la coordinadora de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) ovina y caprina les contó los beneficios que tiene presentar proyectos productivos para conseguir fondos a través de la gestión de San Luis ante las autoridades nacionales. Arrancó desde el principio, contando qué es la UEP y quiénes la conforman, todas instituciones ligadas con el campo como el Ministerio de Producción (que ejerce la presidencia a través de Juan Manuel Celi Preti), Senasa, INTA, Agricultura Familiar y los propios productores, que son el gran objetivo que tiene el organismo en su búsqueda de ayudarlos a que puedan salir adelante con sus producciones.

“Cuentan con aportes reintegrables o no a partir de la formulación de planes que ayudan al arraigo rural, dan fuentes de trabajo, sustentabilidad e impulsan nuevas tecnologías”, aseguró Delgado, quien les aclaró que “los proyectos los deben firmar formuladores, que son profesionales en ciencias agropecuarias matriculados en San Luis. Es gente que los va a ayudar a armarlos y para que no tengan contratiempos a la hora de la evaluación”. Según la funcionaria, que hasta el año pasado dirigía el Laboratorio del Campo, “la UEP es más que un escritorio que aprueba créditos blandos, se involucra en todo el proceso, desde que ustedes presentan el proyecto hasta que lo puedan concretar. Además, parecen créditos blandos por la manera en que se devuelven (dos años de gracia para empezar a pagar y cinco cuotas anuales sin intereses), pero en realidad son aportes del Estado nacional canalizados a través de las provincias, que cumplen un rol fundamental en el éxito de todo el proceso, en la búsqueda del impacto, del arraigo rural, lograr que se queden en sus pueblos, felices, realizando un trabajo que les reporte dividendos”.

La razón de ser del organismo provincial son las leyes Ovina (Nº 25.422) y Caprina (Nº 26.141), a través de las cuales se reparten fondos nacionales, siempre escasos, para alentar la producción y mejorar los índices. “Apuntan a crear fuentes de trabajo, a ayudar en la producción y comercialización, sostienen el arraigo rural, impulsan nuevas tecnologías, alientan los emprendimientos asociativos y pretenden ser una parte importante de la sustentabilidad”, describió Delgado.

La coordinadora de la UEP dijo que las posibilidades son amplias: “Se pueden financiar obras de infraestructura, equipos, compra de animales o maquinaria, alimentos, insumos, genética, capacitación o sanidad”. Celi Preti, el titular provincial de la unidad, agregó que los planes presentados “se están aprobando más rápido que en años anteriores, lo que es un aliciente para que sigan armando proyectos”

Una pata importante son los formuladores, los profesionales que ayudan a armar los planes. “Ustedes van a presentar la idea y ellos van a ser los que determinen la factibilidad productiva y económica, los que observan el perfil del criador para ver si está verdaderamente comprometido con la idea madre y los que acompañarán durante todo el proyecto con asesoramiento, completando formularios e implementando todos los componentes para lograr un buen resultado final”, aseguró Delgado. El pago para estos profesionales puede surgir de un monto contemplado dentro del proyecto (puede ser hasta el 30% de lo solicitado) o bien a través de un arreglo interno con el productor.

“¿Qué se puede financiar?”, preguntó un productor, que había llegado acompañado por su esposa y su hijo pequeño. La respuesta fue amplia: infraestructura, equipos, animales, maquinaria, alimento, insumos, genética, capacitación, sanidad o mano de obra. “La UEP tiene autonomía para definir las prioridades, que siempre se las informamos a los formuladores para que ustedes las tengan en cuenta a la hora de pensar para qué quieren el dinero. En realidad, el aporte va directo al proveedor que elijan para retirar los materiales, los productores no manejan el efectivo. Firman un mutuo compromiso y un pagaré y lo devuelven con mucha flexibilidad, lo que en un país con alta inflación como la Argentina es una ayuda invalorable”, completó la titular de la UEP.

Con una presencia activa, la intendenta de Candelaria también aportaba conceptos para aclarar las dudas, comprometió la ayuda del Municipio en lo que sea posible y jugó un papel importante para que sus vecinos se sumen en un futuro a los planes. Como Celi Preti es también el titular del Subprograma Producción Pecuaria, agregó al "combo" la posibilidad de desarrollar planes sanitarios, que incluyen el sangrado de los animales para su posterior análisis en el Laboratorio del Campo para descartar la presencia de brucelosis, además de hacer una desparasitación completa de las majadas, lo que es de un impacto zoonótico significativo. “¡No desperdicien la voluntad y la disposición del poder político!”, arengó Delgado ante un auditorio silencioso, típico de la gente del interior, a la que le cuesta tomar protagonismo, aunque por otro lado se mostraba más que interesado.

Feria de Pequeños Productores

Finalmente, en una charla que captó mucha atención y esparció entusiasmo en la sala, Sebastián Pereira los invitó a todos a formar parte de la oferta en la Feria de Pequeños y Mediano Productores. “Es todo gratis, el espacio, el ingreso, todo; solo deben costear el gasto de traslado, y muchas veces los municipios colaboran con eso”, les informó el funcionario.

Los interesados se pueden anotar en un registro que ya tiene casi 900 productores listos para participar. Eso sí, hay requisitos ineludibles: “Deben ser producciones propias, no de reventa, y hechas en San Luis. Hay que respetar los precios de referencia que pone el Gobierno (entre un 5% y un 10% más bajos que en cualquier comercio) y someterse a los controles bromatológicos y sanitarios, en caso de que lleven animales. Les aseguro que van a trabar nuevas relaciones comerciales y nunca van a perder con las ventas. Si dudan de ir solos de entrada, se pueden juntar dos o tres en el mismo stand”, aseguró Pereira, quien rápidamente captó que el interés giraba sobre todo en la posibilidad de llevar corderos para la venta directa.

“La exCosafi (ahora se llama Copropri) les da un permiso de faena y traslado que será exclusivo para la feria en cuestión, por eso les pondrán precintos a los animales, para asegurar que son los mismos que analizaron previamente. Y ya en la feria habrá análisis bromatológicos. Si llevan salames, les van a tomar muestras para llevar al Laboratorio del Campo y también será todo precintado para identificar los lotes que lleven para vender. Así el Ministerio de Producción asegura la inocuidad”, completó el funcionario, quien recomendó que “para vender animales les conviene carnear miércoles o jueves, frizar todo y llevar el sábado a la feria. Allí van a contar con el camión refrigerado de Carnes San Luis para mantener todo en condiciones durante las siete horas que dura el evento”.

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