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Caso Leandro Bustos: juzgarán por lesiones a los dos expolicías

La acusación por homicidio hecha por una fiscal fue anulada el año pasado. La nueva es por el delito menor.

La familia de Leandro Daniel Bustos va a tener que resignar su ilusión de que condenen por homicidio a los dos expolicías que hace más de seis años balearon en la cara al joven de 27 años y le provocaron la muerte: declarada nula una primera acusación que el año pasado llevó a juicio por ese delito a Matías Balada y Jorge Chavero, ahora un fiscal los acusa por “Lesiones gravísimas”. Y por ese delito serán juzgados.

“Esto es una burla para nosotros, esto no son lesiones gravísimas. Nos han tenido seis años esperando, respetando, que la Justicia es lenta, que la Justicia es esto, para que hoy nos digan vamos a anular la acusación por homicidio y la vamos a dejar en lesiones gravísimas. No, ellos le dispararon a mi hijo y lo mataron”, manifestó, llena de dolor, Estela Mónica Gatica, la madre de Leandro, durante una manifestación que la familia realizó el 1º de noviembre del año pasado.

Hicieron aquella marcha después de que la Cámara del Crimen 2 hiciera lugar al planteo de los defensores de Balada y Chavero y declarara nula la acusación por homicidio que había hecho la fiscal de instrucción Elizabeth Giménez, hoy jubilada.

La manifestación tenía el propósito de hacer oír el reclamo de la familia Bustos con la esperanza que cuando otro fiscal hiciera la nueva acusación, analizara la posibilidad de imputarles a los agresores el delito de homicidio.

Pero no era tan simple que eso ocurriera. Primero, había que ver si el nuevo acusador consideraba que correspondía cambiar la acusación. Y no bastaba con eso: si esa era su aspiración debía pedir a un juez de instrucción que cambiara la imputación original de lesiones gravísimas y los llamara a declarar para defenderse de la nueva.

La tarea de hacer la nueva requisitoria fiscal contra Balada y Chavero recayó en el nuevo fiscal de instrucción 3, Esteban Roche. Acusó a los exinspectores —ya están desafectados de la Policía— por “Lesiones gravísimas agravadas por ser miembro de la fuerza de seguridad en abuso de función y por el uso de un arma de fuego”. A Balada, como autor material, y a Chavero, como coautor.

“La acusación cambia de la anterior que había hecho Giménez, que es la que declararon nula. Justamente por esa cuestión no se podía mantener la calificación que ella había puesto, que era la de homicidio agravado”, refirió el fiscal Roche ayer, ante una consulta de El Diario. “Así que —agregó— la calificación que nosotros entendimos en la fiscalía que corresponde es la que se venía manteniendo desde el procesamiento, que es la de lesiones gravísimas agravadas”.

 

“No hay nexo causal”

Leandro Bustos fue baleado la madrugada del lunes 28 de octubre de 2013, dentro de su casa del barrio Jardín del Sur, durante un procedimiento policial irregular llevado adelante por los dos policías. La primera consecuencia fue que el muchacho quedó ciego. Y un mes después, el 29 de noviembre, murió en el Hospital Nacional de Clínicas, de Córdoba.

Apoyada en un certificado médico que afirma que la causa de la muerte de Bustos fue un virus intrahospitalario, la jueza de instrucción Penal 3 de San Luis, Virginia Palacios, entendió que no hay un nexo causal entre el disparo que le pegó Balada y el deceso.

Por eso, procesó a los dos policías por el delito de "Lesiones gravísimas agravadas". La cuestión es que, cuando le tocó hacer la acusación para elevar la causa a juicio oral, la fiscal Giménez consideró que Balada y Chavero habían sido responsables de la muerte de Bustos. Y los acusó por homicidio. Con esa imputación de la fiscalía de instrucción llegaron a juicio, pero procesados por lesiones.

Apenas empezó el juicio oral, el 21 de octubre del año pasado, los defensores de Cámara Esteban Sala y Víctor Endeiza —el primero, por Sala, y el segundo, por Chavero— plantearon que la acusación de Giménez, documento de base para el juicio oral, era nula.

El fiscal de Cámara 2, Fernando Rodríguez, y el abogado Franco Molina, representante de la familia Bustos, echaron mano a algunos argumentos para oponerse al planteo de nulidad. Pero no tuvieron suerte.

Después de analizar la cuestión durante días, la Cámara integrada por Hugo Saá Petrino, Gustavo Miranda Folch y Fernando de Viana no tuvo más opción que admitir que la requisitoria no era válida. Ahora, con la que hizo Roche, la causa volverá al tribunal para que juzgue a los dos acusados.

 

Sin ninguna justificación

Leandro Bustos volvía a su casa en auto, con su novia, a la madrugada. Se encontraron de frente con una camioneta de la Policía y el conductor del móvil, Balada, habría hecho una maniobra para provocar un roce, según declaró la chica. Más adelante, la pareja dobló y vio pasar otra vez la patrulla a alta velocidad. Cuando Bustos entraba el auto en la cochera de su casa, que no tiene portón, la patrulla paró enfrente. En su informe, Balada y Chavero dijeron que el Peugeot pasó junto a ellos a alta velocidad y por eso lo siguieron.

Al bajarse, los policías interrogaron a Bustos sobre quién era y dónde vivía. El muchacho les contestó, pero Balada le dijo “yo no te escucho, a mí hablame más fuerte”. Y le pegó con una linterna en la cara. La novia logró hacer entrar al joven a la cocina, para que no lo enfrentara. Entonces el policía le empezó a golpear el auto, para provocarlo. Leandro salió y le recriminó: “¿Por qué me rompés el auto, qué, ahora me vas a pegar un tiro?”. Y Balada le disparó con una ithaca con perdigones de goma, a escasos metros.

Los policías no lo auxiliaron. Escaparon. Pero en seguida volvieron, levantaron los restos del cartucho y se fueron. Después falsearon el informe del procedimiento.

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Caso Leandro Bustos: juzgarán por lesiones a los dos expolicías

La acusación por homicidio hecha por una fiscal fue anulada el año pasado. La nueva es por el delito menor.

Coautor y autor. Chavero (Izq.) y Balada, detrás de los defensores, en una audiencia de 2019. Foto: Archivo.

La familia de Leandro Daniel Bustos va a tener que resignar su ilusión de que condenen por homicidio a los dos expolicías que hace más de seis años balearon en la cara al joven de 27 años y le provocaron la muerte: declarada nula una primera acusación que el año pasado llevó a juicio por ese delito a Matías Balada y Jorge Chavero, ahora un fiscal los acusa por “Lesiones gravísimas”. Y por ese delito serán juzgados.

“Esto es una burla para nosotros, esto no son lesiones gravísimas. Nos han tenido seis años esperando, respetando, que la Justicia es lenta, que la Justicia es esto, para que hoy nos digan vamos a anular la acusación por homicidio y la vamos a dejar en lesiones gravísimas. No, ellos le dispararon a mi hijo y lo mataron”, manifestó, llena de dolor, Estela Mónica Gatica, la madre de Leandro, durante una manifestación que la familia realizó el 1º de noviembre del año pasado.

Hicieron aquella marcha después de que la Cámara del Crimen 2 hiciera lugar al planteo de los defensores de Balada y Chavero y declarara nula la acusación por homicidio que había hecho la fiscal de instrucción Elizabeth Giménez, hoy jubilada.

La manifestación tenía el propósito de hacer oír el reclamo de la familia Bustos con la esperanza que cuando otro fiscal hiciera la nueva acusación, analizara la posibilidad de imputarles a los agresores el delito de homicidio.

Pero no era tan simple que eso ocurriera. Primero, había que ver si el nuevo acusador consideraba que correspondía cambiar la acusación. Y no bastaba con eso: si esa era su aspiración debía pedir a un juez de instrucción que cambiara la imputación original de lesiones gravísimas y los llamara a declarar para defenderse de la nueva.

La tarea de hacer la nueva requisitoria fiscal contra Balada y Chavero recayó en el nuevo fiscal de instrucción 3, Esteban Roche. Acusó a los exinspectores —ya están desafectados de la Policía— por “Lesiones gravísimas agravadas por ser miembro de la fuerza de seguridad en abuso de función y por el uso de un arma de fuego”. A Balada, como autor material, y a Chavero, como coautor.

“La acusación cambia de la anterior que había hecho Giménez, que es la que declararon nula. Justamente por esa cuestión no se podía mantener la calificación que ella había puesto, que era la de homicidio agravado”, refirió el fiscal Roche ayer, ante una consulta de El Diario. “Así que —agregó— la calificación que nosotros entendimos en la fiscalía que corresponde es la que se venía manteniendo desde el procesamiento, que es la de lesiones gravísimas agravadas”.

 

“No hay nexo causal”

Leandro Bustos fue baleado la madrugada del lunes 28 de octubre de 2013, dentro de su casa del barrio Jardín del Sur, durante un procedimiento policial irregular llevado adelante por los dos policías. La primera consecuencia fue que el muchacho quedó ciego. Y un mes después, el 29 de noviembre, murió en el Hospital Nacional de Clínicas, de Córdoba.

Apoyada en un certificado médico que afirma que la causa de la muerte de Bustos fue un virus intrahospitalario, la jueza de instrucción Penal 3 de San Luis, Virginia Palacios, entendió que no hay un nexo causal entre el disparo que le pegó Balada y el deceso.

Por eso, procesó a los dos policías por el delito de "Lesiones gravísimas agravadas". La cuestión es que, cuando le tocó hacer la acusación para elevar la causa a juicio oral, la fiscal Giménez consideró que Balada y Chavero habían sido responsables de la muerte de Bustos. Y los acusó por homicidio. Con esa imputación de la fiscalía de instrucción llegaron a juicio, pero procesados por lesiones.

Apenas empezó el juicio oral, el 21 de octubre del año pasado, los defensores de Cámara Esteban Sala y Víctor Endeiza —el primero, por Sala, y el segundo, por Chavero— plantearon que la acusación de Giménez, documento de base para el juicio oral, era nula.

El fiscal de Cámara 2, Fernando Rodríguez, y el abogado Franco Molina, representante de la familia Bustos, echaron mano a algunos argumentos para oponerse al planteo de nulidad. Pero no tuvieron suerte.

Después de analizar la cuestión durante días, la Cámara integrada por Hugo Saá Petrino, Gustavo Miranda Folch y Fernando de Viana no tuvo más opción que admitir que la requisitoria no era válida. Ahora, con la que hizo Roche, la causa volverá al tribunal para que juzgue a los dos acusados.

 

Sin ninguna justificación

Leandro Bustos volvía a su casa en auto, con su novia, a la madrugada. Se encontraron de frente con una camioneta de la Policía y el conductor del móvil, Balada, habría hecho una maniobra para provocar un roce, según declaró la chica. Más adelante, la pareja dobló y vio pasar otra vez la patrulla a alta velocidad. Cuando Bustos entraba el auto en la cochera de su casa, que no tiene portón, la patrulla paró enfrente. En su informe, Balada y Chavero dijeron que el Peugeot pasó junto a ellos a alta velocidad y por eso lo siguieron.

Al bajarse, los policías interrogaron a Bustos sobre quién era y dónde vivía. El muchacho les contestó, pero Balada le dijo “yo no te escucho, a mí hablame más fuerte”. Y le pegó con una linterna en la cara. La novia logró hacer entrar al joven a la cocina, para que no lo enfrentara. Entonces el policía le empezó a golpear el auto, para provocarlo. Leandro salió y le recriminó: “¿Por qué me rompés el auto, qué, ahora me vas a pegar un tiro?”. Y Balada le disparó con una ithaca con perdigones de goma, a escasos metros.

Los policías no lo auxiliaron. Escaparon. Pero en seguida volvieron, levantaron los restos del cartucho y se fueron. Después falsearon el informe del procedimiento.

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