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Cumplió 90 años un médico que se retiró de la profesión hace tres meses

El cirujano Luis Alfredo Gargiulo ejerció durante 62 años. Por la pandemia tuvo que dejar de atender uno de los profesionales de la salud con más trayectoria de San Luis.

Por redacción
| 29 de junio de 2020
Gargiulo atendió hasta el pasado 12 de marzo y cerró una carrera llena de distinciones.Foto: Héctor Portela.

Miles de pacientes pasaron por sus consultorios y en sus manos estuvo la responsabilidad de cientos de cirugías. Hace tres meses, después de ejercer la profesión durante 62 años, el cirujano Luis Alfredo Gargiulo colgó la chaqueta, guardó los recetarios y dejó descansar al estetoscopio. Este sábado, el hombre celebró sus 90 junto a sus hijos y sus nietos, y con el recuerdo de toda una vida dedicada, con pasión, esmero e inteligencia, al cuidado de la salud de niños y adultos.

 

 

Aunque desde hace un tiempo había desacelerado la marcha, y desde que cumplió 70 ya no realizaba operaciones, no le fue sencillo tomar la decisión de parar de forma definitiva. Sin la agilidad de otras épocas en los movimientos, pero con una gran velocidad de mente, trabajó hasta el 12 marzo de este año, cuando recibió nuevamente a Teresa Pedranzani, a quien había atendido aproximadamente en 1967 porque tenía quemaduras en el 30% del cuerpo. "En aquel entonces ella tenía 14 años, estaba en coma y conseguí estabilizarla. Una vez que estuvo en condiciones, le hicimos un injerto de piel que no se había hecho nunca, junto con el doctor Miguel Ángel Rodríguez", repasó.

 

 

A lo largo de una carrera prolífica, cosechó diplomas, reconocimientos y certificaciones. Pasó en varias oportunidades por las páginas de El Diario por su labor e incluso fue uno de los Destacados en  2001, cuando fue distinguido como Miembro Vitalicio de la Sociedad Argentina de Pediatría. Pero su mayor recompensa fue la confianza de sus pacientes, de quienes atesora, con lujo de detalles, nombres e historias clínicas en el baúl profundo de su memoria.

 

 

Entre los que lo eligieron con fidelidad como médico de cabecera, hay algunos célebres de la cultura villamercedina, como el reconocido guitarrista Félix Máximo María, quien falleció a finales del año pasado y con quien lo unió una larga amistad.

 

 

Como afiliado al radicalismo, tuvo la posibilidad de conocer y escuchar de cerca el pensamiento de figuras políticas de la talla de los expresidentes Ricardo Balbín, Arturo Illia, Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa. Sin embargo, reconoce y destaca las políticas de los gobiernos peronistas que han hecho progresar a Villa Mercedes y San Luis.

 

 

Gargiulo nació el 27 de junio de 1930 en una casa sobre la avenida Mitre, que está frente al Colegio Nacional y al lado de su actual hogar, donde también está su consultorio. Antes de empezar la carrera de Medicina, hizo de todo: "Mi papá tenía una estancia y echábamos redes en una laguna, sacábamos matungos y los vendíamos. De modo que he sido pescador. Él tenía un almacén por mayor, e íbamos a San Rafael a comprar vino para traer, por lo que también fui camionero. Además, mi familia tenía la firma Gargiulo Hermanos, que tuvo una estación de servicio Shell durante cuarenta años", enumeró.

 

 

Estudió en la Universidad Nacional de Córdoba, donde hizo tres especialidades: Pediatría, Cirugía y Cardiología. Ejerció durante muchos años en el antiguo Hospital San Roque, antes de que cambiara de ubicación y nombre y se convirtiera en el Policlínico Regional "Juan Domingo Perón". Fundó una clínica privada con su tío Humberto Pérsico, a la que también llamaron San Roque, y fue jefe del servicio médico del Ferrocarril. Al mismo tiempo, siempre trabajó de forma particular en su consultorio y haciendo visitas a los campos y estancias de toda la provincia.

 

 

Por todos los centros de salud por los que pasó sembró un gran respeto de sus colegas y de sus pacientes, y fue pionero en muchas técnicas que eran innovadoras para la época.

 

 

Sobre las paredes de su sala de atención cuelgan algunos esbozos de su larga y rica trayectoria, pero también de su otra cosecha, la de su familia. Tuvo cuatro hijos, de los cuales dos siguieron su profesión y también son médicos. Su esposa, Ángela del Rosario Pérsico o simplemente "Chichi", se despidió hace dos años.

 

 

La llegada de la pandemia ubicó a Luis dentro del grupo de riesgo y, sumado a un problema pulmonar, lo obligó a retirarse. Aunque también admitió que intentó mantenerse actualizado hasta el último momento, el avance de las tecnologías ha sido tan rápido que no pudo alcanzarlo. "Ha cambiado prácticamente todo, desde las recetas, los diagnósticos, los estudios, las técnicas, es asombroso", expresó.

 

 

Las medidas de prevención del coronavirus también limitaron las ganas que tenía su familia de hacer un gran festejo por su cumpleaños 90. Por eso optaron por una celebración íntima, en la que el agasajado pidió que le cocinaran canelones.

 

 

"Aconsejo a todos los pacientes hacerse los estudios correspondientes. Hace diez años, por chequeos de rutina, me pudieron diagnosticar un cáncer de colon y lo pude superar porque me lo extirparon a tiempo. Por eso es necesario hacerse todos los controles al menos una vez al año", recomendó.

 

 

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