29°SAN LUIS - Jueves 20 de Enero de 2022

29°SAN LUIS - Jueves 20 de Enero de 2022

EN VIVO

Engorde pastoril: una alternativa sustentable con gran potencial

Especialistas del INTA Bordenave aseguran que la carne a pasto se caracteriza, en algunos casos, por un color más oscuro y grasa de tonalidad más amarilla que la de feedlots.

Por redacción
| 28 de noviembre de 2021

Aspectos como el bienestar animal y la sustentabilidad comienzan a ser considerados por los productores, así como la calidad del producto que se va a consumir, con una mayor preferencia a los más saludables y nutritivos. Estas motivaciones que están en el mercado impulsan a estrategias tales como la producción de carne a pasto. Desde el INTA reconocen su potencial y no dudan en asegurar que se trata de una alternativa sustentable, saludable para los consumidores y rentable para los productores.

 

Para Sebastián Lagrange, especialista en producción animal del INTA Bordenave, “la realidad del mercado nacional y regional muestra una clara tendencia a estimular la producción y el consumo de carnes producidas con altos niveles de suplementación energética en las etapas de terminación”.

 

Esta línea tuvo en cuenta las propiedades de la carne a pasto, que se caracteriza por presentar en algunos casos un color más oscuro y grasa de tonalidad más amarilla que la carne de feedlots. Cuando aparecen tonalidades amarillas en las grasas se debe al mayor contenido de vitaminas antioxidantes como las de clase E y B-carotenos. Y la carne, según detalló Lagrange, se diferencia de la obtenida mediante sistemas de engorde a corral por “tener niveles de ácidos grasos Omega 3 entre dos y seis veces más altos, y alto contenido de ácido linoleico conjugado (CLA), con amplios beneficios en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares”.

 

Con respecto al sistema de producción, destacó los beneficios ambientales: “El engorde a pasto es una alternativa con gran potencial para aumentar el secuestro de carbono orgánico en el suelo cuando este sistema es manejado con técnicas de pastoreo regenerativo”.

 

 

A pesar de las amplias ventajas, en  Argentina solo entre el 10 y 15% de la carne proviene de animales terminados solo a pasto.
 

 

Según explicó el profesional, el pisoteo animal ayuda a incorporar al suelo la bosta y otros residuos orgánicos en descomposición. “Esto se transforma en humus, lo que promueve el crecimiento de las raíces de las plantas, la retención de agua y el desarrollo de microorganismos, al tiempo que contribuye a reducir los niveles de dióxido de carbono atmosférico y compensa los gases emitidos por los animales”, explicó.

 

Los rumiantes, como las vacas y las ovejas, tienen la capacidad de obtener la energía requerida de la celulosa de los forrajes, sin la necesidad de recurrir al consumo de granos. Además, aseguró que “el uso de leguminosas forrajeras en los sistemas de engorde pastoril incrementa el consumo y las ganancias de peso en los animales comparado con el pastoreo de gramíneas.

 

Además, mejora la terminación de los animales, el rendimiento en res y el marmoreo de la carne, a niveles comparables a los obtenidos en los programas de engorde a corral. Como ventaja adicional, las leguminosas tienen la capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico al suelo, lo que lleva a un menor uso de fertilizantes nitrogenados y un ahorro para el productor.

 

A pesar de las amplias ventajas de este sistema productivo, en la Argentina solo entre el 10 y 15% de la carne que se produce proviene de animales terminados exclusivamente a pasto, especialmente en la región pampeana. Por este motivo, desde INTA Bordenave impulsan un proyecto de mejoramiento diferenciando las carnes vacunas obtenidas mediante el engorde pastoril en el sudoeste bonaerense. Esto requiere la organización en red de productores ganaderos, matarifes y comercializadores de cortes al vacío en un espacio formal que los agrupe.

 

Comentá vos tambien...