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La luz justa para que el ganado aumente el peso

Mediante equipos inteligentes, cortan el fotoperíodo natural para que los animales no duerman más que las 8 horas que necesitan, sin agregarle estrés al confinamiento.

Por redacción
| 21 de febrero de 2021
Confinamiento. Se puede aumentar el peso más rápido con un sistema inteligente. Fotos: El ojo del amo.

La startup de base tecnológica El Ojo del Amo, que desarrolla soluciones para facilitar a la empresa ganadera una mejora de la productividad y la rentabilidad preservando el bienestar animal, presentó Circadia, un sistema de iluminación led para aumentar la ganancia de peso y la conversión alimenticia en bovinos confinados.

 

Adolfo Silveyra, CEO de la firma, explicó a Valor Carne los pormenores de esta innovación clave en el negocio del feedlot que requiere procesos de alta eficiencia para ser viable. “Circadia es un sistema inteligente que modifica el ritmo circadiano del bovino, de ahí el  nombre, que significa alrededor del día. O sea que cambia su comportamiento a lo largo de un ciclo de 24 horas”, afirmó, detallando que el animal emplea básicamente 8 horas para comer y beber, 8 para rumiar y eructar, y las otras 8 para dormir.

 

“En nuestra latitud sur, la noche dura entre 10 y 14 horas en invierno. Entonces, la idea es cortar ese fotoperíodo natural agregándole luz artificial para que el animal no duerma más allá de las 8 que necesita”, agregó, aludiendo a que el descanso y la ingesta de alimentos son actividades que compiten por el tiempo. “Al dormir se liberan hormonas anorexígenas que inhiben el apetito e inducen al sueño. En cambio, si hay menos horas de oscuridad, con el efecto de la luz sobre el nervio óptico, se liberan hormonas anabólicas (IGF1 y Prolactina) que estimulan el apetito y transforman el nitrógeno no proteico en proteína muscular, promoviendo el crecimiento”, argumentó.

 

La estrategia de Circadia es prolongar el fotoperíodo natural colocando la iluminación sobre el comedero. Buscan adelantar el amanecer y prolongar el atardecer, que son los momentos en los que los bovinos más se alimentan.

 

 

No confundir con una avícola

 

Silveyra aclara que el sistema no es como el que usan los criaderos de pollos: “El pollo es un ave y el bovino es un mamífero, un animal superior desde el punto de vista de la evolución. Entonces, cuando se sacia deja de comer”.

 

La diferencia está en que el sistema programa una determinada cantidad de horas de oscuridad, apagando las luces sobre el comedero, para asegurar un equilibrio entre sueño y consumo. “Así se logra un punto óptimo de liberación de hormonas anabólicas, medidas según corticoides en sangre, de modo que el animal come y duerme lo necesario, sin ningún estrés”, subrayó.

 

Para Silveyra, lo más importante es la optimización de los indicadores productivos. “En la práctica, la ganancia de peso mejora el 14,2% y la conversión, el 15%, precisamente por esa liberación natural de hormonas. De este modo, los animales llegan antes al peso de faena, lo que contribuye a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero. Es el gran secreto de todo esto, fue publicado en un paper de la Universidad de Rosario”, reveló.

 

Equipos inteligentes

 

La unidad mínima de instalación incluye luminarias para 50 metros lineales de comedero, baterías, paneles fotovoltaicos, alguna columna de iluminación y un PLC o controlador lógico programable. El sistema se adapta a feedlots de cualquier escala y no requiere electricidad rural.

 

“Las luces led imitan la frecuencia de onda de la luz solar del amanecer y del atardecer, replicando los colores del cielo, que son diferentes a lo largo del día. Funcionan con un comando (PLC) que le dice a la luz cuándo prenderse y cuándo apagarse, y en qué secuencia deben ir los colores”, contó Silveyra, aludiendo que esto se define en función de la latitud, la altitud y el día del calendario. “No es lo mismo en el norte de Salta que en el sur de Buenos Aires, se programa según la geolocalización, teniendo en cuenta la cantidad de horas de luz que indica el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional. Por ejemplo, en invierno las noches son más largas y el sistema lo corrige solo, es automático”, subrayó.

 

¿Y en verano? “Lo mejor es que permite aprovechar la fresca de la noche para dar de comer”, afirmó, destacando que Circadia ofrece la alternativa del encendido nocturno. “Los animales se acercan porque ven la luz, consumen y luego se van al fondo, a la oscuridad, a rumiar y dormir. Si uno de ellos se arrima, los otros lo imitan y de a poco todos se van acostumbrando a la nueva rutina, es un proceso de adaptación que lleva un tiempo”, advirtió el especialista, señalando que las razas británicas necesitan menos horas de luz que las cebuínas. “La ventaja de alimentarlos de noche, durante la temporada estival, es que se evita el estrés calórico con efecto sobre el bienestar animal”, remarcó.

 

 

En números

 

La empresa instaló la tecnología en el feedlot La Filomena, a 80 kilómetros de Rosario, donde se compararon dos corrales con animales livianos de razas británicas, uno iluminado y el otro no. Se incluyeron machos y hembras, que ingresaron con 200 kilos promedio a fines del invierno y no se modificó la rutina del establecimiento ni la dinámica de ventas, que fueron seguidas de cerca por el personal.

 

“Hace años que estoy en la actividad y me sorprendió la tecnología. Los investigadores colocaron las luces sobre el comedero y el bebedero, y funcionan solas, se encienden a la tardecita y a la madrugada. No tuvimos que hacer nada, trabajo cero. Los animales comieron muy relajados y echaron más kilos”, contó Luis Alegre, encargado de La Filomena. Los novillos iluminados salieron con 18 kilos más y las hembras con seis, además de terminarse tres semanas antes. “Ahora la prueba terminó, tenemos el corral iluminado con invernada y se ve la diferencia. Funciona”, confirmó.

 

Fuente: Valor Carne.

 

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