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Para una testigo, Alaniz entró a la casa de Laura con un engaño

Cree que su amiga le permitió al acusado ir a su casa pensando que iba a devolverle dinero que le debía.

Por redacción
| 01 de agosto de 2021
Dolor infinito. "Ella no quería saber nada con él. 'Toty' Alaniz la persiguió, la amenazó y la mató", dijo Quiroga. Foto: Gentileza Canal 13

Cuando salió el viernes de los Tribunales de Concarán, tras prestar declaración como testigo en la investigación por el femicidio de Laura Godoy, Milagros Quiroga expresó el profundo dolor que siente porque su amiga fue asesinada y también su esperanza de que haya justicia, de que Cristian Alaniz, expareja de Laura, pague por el crimen. Milagros, vecina de Tilisarao, al igual que Laura, fue la última persona con quien ella intercambió mensajes entre los últimos minutos del domingo 25 y los primeros del lunes 26. Más aún: la víctima iba a encontrarse con Milagros, pero nunca llegaron a verse. Laura fue atacada en su domicilio por Alaniz esa noche y su cuerpo fue hallado por su padre e hija el lunes a la tarde. Presume que el femicida logró entrar en su casa mediante un engaño.

 

“Ella no quería saber nada con él. Tenía una prohibición de acercamiento. Yo estoy segura de que no iba a volver con él. La persiguió, la amenazó y la mató. Lo único que ella quería es que él se hiciera cargo de las cosas que le había sacado, que eran un celular, unas zapatillas y plata. Ella estaba contenta porque supuestamente el padre de él se iba hacer cargo de eso que ella gastó para comprarle a él. Pienso que quizás le permitió ir pensando que él iba a devolverle el dinero por esas cosas, que iba a arreglar ese tema”, supuso la amiga.

 

Milagros la esperaba en su casa. “Por los mensajes que recibí, por la forma en la que ella me contestaba, sentí que estaba renegando. Escribía mal. No ponía ‘otro’, ponía ‘oteo’. Yo la había invitado a tomar algo con unos amigos, a lo que ella me contestó ‘si no viene el otro payaso, voy a tu casa’. Yo le pregunté ‘¿quién?’. Era obvio que no me iba a decir si a quien esperaba era a Alaniz, porque ella sabía que yo la hubiera regañado o quizás la hubiera ido a buscar y no estaríamos lamentando su pérdida”, consideró Milagros.

 

Ella estimó que la relación de Laura con Alaniz se extendió por unos diez meses, aproximadamente. En coincidencia con lo relatado por otros familiares y amigas, Milagros refirió que mientras ese vínculo estuvo vigente, Laura se alejó de muchas amistades, una conducta que suele ser habitual en las víctimas de violencia de género, ya que los agresores propician el aislamiento. “Él le prohibía todo, era una persona enferma, un psicópata. Ni fotos le gustaba que subiera. Literalmente, a veces ni la veía conectada en el celular. Dejó de ir al gimnasio, después volvió”, evocó.

 

Ellas dejaron de escribirse a principios de este año. “Volvimos a estar en contacto a comienzos de julio, cuando ella lo escrachó y publicó en Facebook que había sido golpeada por Alaniz. Ahí yo me comuniqué, le pregunté qué le pasaba y ella me contó. Me dijo que la había arrastrado por el patio de los pelos y que había buscado asfixiarla. Yo había visto su foto con los labios hinchados, pensé que solo había sido eso, pero cuando me comentó me dijo ‘no, Milagros, casi me mata’”, recordó.

 

Laura le tenía mucho miedo a su ex y no se defendió, aseguró la testigo. “La vez anterior que la atacó, ella no se protegió. Y la mató de la misma manera”, es decir, con una maniobra de ahorcamiento, asoció la amiga, quien afirmó que Laura tenía previsto cerrar su casa, en el barrio 34 Viviendas, justamente para sentirse más segura. No solo temía por ella, sino también por su hija. Según la amiga, tenía pensado mudarse a Villa Mercedes a fin de año, cuando su pequeña de 10 años concluyera el ciclo escolar. “Cuando me enteré de que ella estaba muerta, inmediatamente aseguré que la habían matado, que había sido ‘Toty’ Alaniz. Fue lo primero que se me vino a la cabeza”, dijo.

 

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