Si no fuera por un pequeño corte de algunos minutos antes del show de “La Gata Flora”, se podría concebir el espectáculo que se brindó el viernes en la sala Berta Vidal de Battini como un recital conjunto. O como un solo recital. Las mendocinas Paula Neder y María Fernanda Alemán unieron fuerza y voces con las chicas puntanas para dar un concierto con la mujer y sus inquietantes inquietudes como centro.
Los repetidos momentos compartidos entre las cantantes le dieron a la reunión un aura de unidad que se sostuvo con más firmeza ante la coincidencia de temas sobre los que cantar. La noche comenzó con las visitantes en dupla, luego siguió Alemán sola y antes de despedirse invitó a su comprovinciana para el último de sus temas.
Neder tomó la posta con un puñado de sus canciones y antes de irse invitó a las puntanas y a María Fernanda para el momento en que seis mujeres tomaron el escenario. Luego de una canción de Paula, “La fuerza”, las gatas hicieron su aparición en soledad.
Fue la primera presentación del año para el grupo (Destacado 2015 de El Diario de la República) que ahora es cuarteto. La ida de la villamercedina “Yeka” Ramos dejó al conjunto vocal sin una voz pero sin resentimientos en el rendimiento. Una vez más, las chicas estuvieron sólidas, seguras y precisas.
Sin duda, el largo recorrido que tienen las canciones les concede algo de estabilidad. Estuvieron “Balada para un loco”, “Malo”, “Crocantes de coco”, “Sabor a mi”, “Desde que te perdí”, “Que le den candela” y otras que las floras hacen desde sus comienzos. A modo de promesa, Daniela Pereyra Jamenson, la fundadora del grupo, dijo que ya están preparando nuevas interpretaciones, algo que sus seguidores piden con comprendida insistencia.
La partida de Ramos le dio, por decantación, más participación sobre el escenario a Anahí Martínez, quien aprovechó sus oportunidades para mostrarse sin dudas en sus intervenciones. Por lo demás, el grupo contó con el talento de Myriam Soledad Alvarez, la gracia de Daniela y la puesta escenográfica de Laura Novillo. En eso también el conjunto se repite, pero con menos culpas.
Otra de las cosas que dejó en claro el recital del viernes es que el cuarteto vocal se siente mucho más cómodo con una banda en vivo que con las pistas grabadas. Sin la posibilidad de contar con sus músicos, el canto no fue tan sanguíneo como en ocasiones anteriores.
Como suele suceder con los grupos que proyectan en grande, “La Gata…” tiene por delante un camino lleno de desafíos que, en algunos casos, podrán concretarse este año. Nuevas canciones, el estreno de un espectáculo integral y la siempre difícil empresa de mantener al público ganado son algunos de ellos.
El primero, el de abrir el año, junto a colegas prestigiosas y con una nueva formación, ya fue superado.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
