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La arquitectura de la ciudad de San Luis y el desafío de preservarla

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La arquitectura de la ciudad de San Luis y el desafío de preservarla

Leonardo Kram
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Asociaciones marcan la falta de planificación. Provincia y Municipio iniciaron relevamientos. Según un estudio, hay 467 frentes de relevancia cultural en la capital.

Si uno se para en la esquina de las avenidas Illia y Lafinur podrá observar dos obras, de diferentes fechas de construcción y estilos, que hoy conviven en la mirada del vecino puntano. Cruzando la avenida se erige el actual Centro Cultural "José La Vía", ex estación de trenes que funcionó del 15 de marzo de 1907 a principios de los '90 y que hoy es lugar de talleres y varias direcciones municipales. Atravesando la misma arteria, en zigzag y con obreros con poleas y soldadores haciendo los últimos ajustes, se levanta un puente peatonal que se llamará "De la Familia" y que se inaugurará el sábado 25 de agosto, en el contexto del 424º Aniversario de la ciudad. Es quizás la mejor síntesis del paisaje arquitectónico citadino: una mezcla de edificios de una época de esplendor, de fines del siglo XIX y principios del XX, con construcciones actuales, o que no superan algunas décadas de antigüedad. Tanto el puente de la Municipalidad como el reciente anuncio de la creación de la réplica del Club Social pusieron el foco nuevamente en el patrimonio edilicio de la capital. La necesidad de preservar los edificios se ha hecho latente en los gobiernos provincial y municipal, que iniciaron relevamientos paralelos para determinar la cantidad de lugares que son fundamentales para la identidad de la Capital.

Estudios en la ciudad
Liz Clavelie, abogada especializada en gestión de patrimonio y coordinadora del área creada este año por la Municipalidad para la preservación de los edificios, indicó que a partir de un relevamiento empezado en octubre del año pasado y finalizado en mayo del corriente encontraron "467 inmuebles, fachadas y/o vestigios privados", que revisten "interés histórico, cultural y arquitectónico". El radio del estudio, del que participaron también los historiadores Guillermo Genini y Omar Samper y la arquitecta María Olivera Aguirre, fue dentro de las cuatro avenidas (Lafinur, España, Perón y Juan Gilberto Funes), al que denominaron "casco viejo". Hallaron varías particularidades, que se pueden ver en detalle en la página web de la Municipalidad. Muchas de las viviendas son de estilo "italianizante". "Las distinguís porque tienen un frente plano, que está sobre la línea de edificación municipal y no tienen jardines. Tienen una gran puerta central de doble hoja y a los costados ventanas en simetría, a la misma altura, tanto las puertas como las ventanas por regla general. Según la jerarquía de la casa pueden tener una ventana de cada lado de esa puerta principal o dos o más" describió. En definitiva son las clásicas casas de techos altos, que se ven desperdigadas por todo el centro. "Son casas que son para mirar en altura. La ornamentación está arriba, con molduras o en las cornisas. A veces tienen balaustradas. Están las de patrimonio modesto, sin ningún tipo de ornamentación, ladrillo a la vista o revoque y hay otras que sí tienen, que son las casonas de aquellos que tenían mayor poder adquisitivo", agregó. 
La especialista indicó que la ciudad vivió un esplendor arquitectónico de este estilo de 1880 a 1930. "Somos una ciudad española, pero esa fisonomía era humilde, chata, de casas bajas, de barro y adobe y de eso quedan pocos vestigios. Esa realidad cambió en esa época a la que refiero. Primero se impuso en Buenos Aires y después en algunas provincias del interior, entre ellas en San Luis", apuntó. De a poco comenzaron a llegar albañiles y maestros mayor de obra que comenzaron a replicar el estilo en tierras puntanas. Y con la inmigración que se dio, más marcada de 1900 a 1914, los mismos inmigrantes se encargaron de edificar. "Fue el período de San Luis que registra la mayor cantidad de inmigrantes, no solo italianos, también españoles, hebreos y sirio libianeses. Por alguna razón las otras colectividades dejaron su impronta en otras cuestiones, pero no en la arquitectura. En ese caso fueron los italianos", remarcó.
Claverie detalló que también encontraron ciertas casas tipo Art Deco, tres o cuatro de reminiscencias alemanas y unas que hacen la transición del italiano al Art Deco. Por otro lado aclaró que no tomaron en cuenta ningún edificio que tuviera menos de 50 años de antigüedad a la fecha y que encontraron varias sobre Colón, Bolívar al norte, 25 de Mayo al sur, General Paz al este y Mitre al oeste. "Hay casas casi en ruinas, otras muy alteradas, que han sido divididas y tienen distintos dueños", describió.
Reparar más de 400 frentes no es algo muy probable, admitió Clavelie. "Hay 467 inmuebles que son 467 realidades diferentes, que conllevan cada una un tratamiento puntual y específico. No es lo mismo un vestigio que está en ruinas a una casa que está impecable. Algunas indefectiblemente van a terminar derrumbadas, otras se van a poder articular con el particular, en otras va haber que ir a juicio porque el particular la va a querer derrumbar por las buenas o por los malas", enumeró la abogada, quien indicó que la próxima etapa que iniciarán en la Comuna es seleccionar 100 edificios privados y 50 públicos para profundizar los estudios de su origen y que las próximas etapas contemplarían otras acciones como la restauración, con la idea inicial de mantener las fachadas y permitir modificaciones internas, como se estila en algunas ciudades europeas.
Mientras, el Subprograma de Patrimonio Cultural de la provincia, a cargo de Patricia Perkman lleva un estudio paralelo en la ciudad, circunscrito al "casco fundacional" que incluye a la plaza Independencia y alrededores. "El objetivo es preservar el patrimonio desde ya, pero para preservar primero tenemos que reconocer qué es lo que queremos preservar. Para hacer eso la primera tarea es hacer un relevamiento, identificar", explicó. Por el momento ya comenzaron en calles San Martín con las esquinas de Colón, General Paz, y Chacabuco. La funcionaria aclaró que allí ya existen edificios declarados históricos, "pero nosotros queremos abrirnos a aquellas que tienen valor social, por su antigüedad, por cumplir con una función importante en su momento en la ciudad, sobre todo las construcciones de principio de siglo hasta 1930". Es por esto que el relevamiento, que será accesible vía digital, también incluirá datos de vecinos que quieran dejar su aportes fotográficos, de archivo o hasta testimoniales. El relevamiento se actualizará continuamente y posteriormente la tarea será "la de consensuar y legislar con la sociedad y Municipalidad, para poder preservar". Esto no implicaría "dejar todo como está, la ciudad cambia, no es la del '30, pero sí queremos conservar los rasgos que fueron distintivos de la sociedad de aquel tiempo que tuvo ese fervor y esa brillantez social". 

Falta de un plan
Tanto la Fundación Puntanos Ilustres, como la Asociación Pircas y el historiador Néstor Menéndez marcaron que en realidad en la ciudad de San Luis nunca hubo un plan claro de preservación del patrimonio arquitectónico.
"Hemos tenido una gran desidia en el puntano con respecto al patrimonio. Uno camina las calles y quedan apenas algunas cornisas y edificios. San Luis era una ciudad bella, con construcciones propias  de cuando empezó a crecer. Lo que sucede es que hay que normar, qué es lo que se puede tirar abajo o conservar. Mantener el frente de aquello que tiene valor y modificar solo hacia adentro, como ocurre en distintos lugares del mundo", opinó Ana Cecilia Tula, presidente de la Asociación Pircas. 
"Lo que uno ve es un completo abandono acerca de la posibilidad de recrear y de revivir el patrimonio arquitectónico de la ciudad de San Luis", aseguró Rubén Ávila, presidente de Puntanos Ilustres. Desde la ONG llevaron adelante reclamos por el proyecto de estacionamiento subterráneo en torno a plaza Independencia, planteado por la Municipalidad en 2016 y que finalmente fue desestimado y también por la inauguración de un estacionamiento en una de las antiguas galerías del centro.  "Creo que falta un plan de conservación de edificios que sean significativos para la historia de San Luis. He estado en Santa Fe, que ha tenido una planificación extraordinaria: uno camina las calles y te van indicando cuando se está frente a un edificio histórico", afirmó. "La plaza Independencia, antes llamada Plaza de Armas, es un mensaje de la historia de San Luis, del 1600 y se ha transformado en un espacio saludable, que en vez de conservarla culturalmente, lo hacen administrativamente", criticó. 
Menéndez, historiador, docente y ex concejal, se mostró escéptico respecto a los relevamientos provinciales y municipales. "Lo que se ha hecho a través de las diferentes gestiones y se sigue haciendo, es un relevamiento de lo que hay, de lo que tiene valor patrimonial. Se forman comisiones, pero carecen muchas veces de los técnicos y de los especialistas que puedan dar un testimonio fundado de cada uno de estos trabajos. Quedan ahí, en terminar en un fichero papel o digital y algunas fotografías, pero no pasan de esa etapa", remarcó.
"Lo que hay que hacer es tener una legislación de fondo y con eso poder lograr la preservación. Para lo que hay que intervenir a nivel oficial con los organismos públicos, que es a lo mejor más fácil de hacerlo, tanto a nivel nacional, provincial y municipal.  Por otro lado hay que lidiar con los entes privados, con la comunidad y ahí tiene que tener poder el Estado para poder intervenir y hacer acuerdos con la comunidad, lograr la preservación y tener el poder de Policía por si alguien quiere demoler", argumentó. 
"Lo que sucede ahora es que el poder de la Policía lo tiene la Provincia a través de la ley de Patrimonio Cultural (sancionada en 2001); pero la Municipalidad no, porque no se han adherido y no hay una ordenanza específica al respecto. Ahí hay una zona oscura, el vecino se presenta ante la Justicia y consigue a su favor que le permitan hacer tal o cual cosa", describió.
Casualmente la Municipalidad aprobó recientemente la Ordenanza 8001 del 2018 en la que la funcionaria municipal Clavelie aseguró que "impone una cantidad enorme de obligaciones a la autoridad de aplicación" referido a cuestiones como protección de la Policía, actos de expoliación y demoliciones clandestinas. 

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La arquitectura de la ciudad de San Luis y el desafío de preservarla

Asociaciones marcan la falta de planificación. Provincia y Municipio iniciaron relevamientos. Según un estudio, hay 467 frentes de relevancia cultural en la capital.

Según un estudio, hay 467 frentes de relevancia cultural en la capital. Fotos Archivo Histórico José La Vía - Leandro Cruciani

 

Si uno se para en la esquina de las avenidas Illia y Lafinur podrá observar dos obras, de diferentes fechas de construcción y estilos, que hoy conviven en la mirada del vecino puntano. Cruzando la avenida se erige el actual Centro Cultural "José La Vía", ex estación de trenes que funcionó del 15 de marzo de 1907 a principios de los '90 y que hoy es lugar de talleres y varias direcciones municipales. Atravesando la misma arteria, en zigzag y con obreros con poleas y soldadores haciendo los últimos ajustes, se levanta un puente peatonal que se llamará "De la Familia" y que se inaugurará el sábado 25 de agosto, en el contexto del 424º Aniversario de la ciudad. Es quizás la mejor síntesis del paisaje arquitectónico citadino: una mezcla de edificios de una época de esplendor, de fines del siglo XIX y principios del XX, con construcciones actuales, o que no superan algunas décadas de antigüedad. Tanto el puente de la Municipalidad como el reciente anuncio de la creación de la réplica del Club Social pusieron el foco nuevamente en el patrimonio edilicio de la capital. La necesidad de preservar los edificios se ha hecho latente en los gobiernos provincial y municipal, que iniciaron relevamientos paralelos para determinar la cantidad de lugares que son fundamentales para la identidad de la Capital.

Estudios en la ciudad
Liz Clavelie, abogada especializada en gestión de patrimonio y coordinadora del área creada este año por la Municipalidad para la preservación de los edificios, indicó que a partir de un relevamiento empezado en octubre del año pasado y finalizado en mayo del corriente encontraron "467 inmuebles, fachadas y/o vestigios privados", que revisten "interés histórico, cultural y arquitectónico". El radio del estudio, del que participaron también los historiadores Guillermo Genini y Omar Samper y la arquitecta María Olivera Aguirre, fue dentro de las cuatro avenidas (Lafinur, España, Perón y Juan Gilberto Funes), al que denominaron "casco viejo". Hallaron varías particularidades, que se pueden ver en detalle en la página web de la Municipalidad. Muchas de las viviendas son de estilo "italianizante". "Las distinguís porque tienen un frente plano, que está sobre la línea de edificación municipal y no tienen jardines. Tienen una gran puerta central de doble hoja y a los costados ventanas en simetría, a la misma altura, tanto las puertas como las ventanas por regla general. Según la jerarquía de la casa pueden tener una ventana de cada lado de esa puerta principal o dos o más" describió. En definitiva son las clásicas casas de techos altos, que se ven desperdigadas por todo el centro. "Son casas que son para mirar en altura. La ornamentación está arriba, con molduras o en las cornisas. A veces tienen balaustradas. Están las de patrimonio modesto, sin ningún tipo de ornamentación, ladrillo a la vista o revoque y hay otras que sí tienen, que son las casonas de aquellos que tenían mayor poder adquisitivo", agregó. 
La especialista indicó que la ciudad vivió un esplendor arquitectónico de este estilo de 1880 a 1930. "Somos una ciudad española, pero esa fisonomía era humilde, chata, de casas bajas, de barro y adobe y de eso quedan pocos vestigios. Esa realidad cambió en esa época a la que refiero. Primero se impuso en Buenos Aires y después en algunas provincias del interior, entre ellas en San Luis", apuntó. De a poco comenzaron a llegar albañiles y maestros mayor de obra que comenzaron a replicar el estilo en tierras puntanas. Y con la inmigración que se dio, más marcada de 1900 a 1914, los mismos inmigrantes se encargaron de edificar. "Fue el período de San Luis que registra la mayor cantidad de inmigrantes, no solo italianos, también españoles, hebreos y sirio libianeses. Por alguna razón las otras colectividades dejaron su impronta en otras cuestiones, pero no en la arquitectura. En ese caso fueron los italianos", remarcó.
Claverie detalló que también encontraron ciertas casas tipo Art Deco, tres o cuatro de reminiscencias alemanas y unas que hacen la transición del italiano al Art Deco. Por otro lado aclaró que no tomaron en cuenta ningún edificio que tuviera menos de 50 años de antigüedad a la fecha y que encontraron varias sobre Colón, Bolívar al norte, 25 de Mayo al sur, General Paz al este y Mitre al oeste. "Hay casas casi en ruinas, otras muy alteradas, que han sido divididas y tienen distintos dueños", describió.
Reparar más de 400 frentes no es algo muy probable, admitió Clavelie. "Hay 467 inmuebles que son 467 realidades diferentes, que conllevan cada una un tratamiento puntual y específico. No es lo mismo un vestigio que está en ruinas a una casa que está impecable. Algunas indefectiblemente van a terminar derrumbadas, otras se van a poder articular con el particular, en otras va haber que ir a juicio porque el particular la va a querer derrumbar por las buenas o por los malas", enumeró la abogada, quien indicó que la próxima etapa que iniciarán en la Comuna es seleccionar 100 edificios privados y 50 públicos para profundizar los estudios de su origen y que las próximas etapas contemplarían otras acciones como la restauración, con la idea inicial de mantener las fachadas y permitir modificaciones internas, como se estila en algunas ciudades europeas.
Mientras, el Subprograma de Patrimonio Cultural de la provincia, a cargo de Patricia Perkman lleva un estudio paralelo en la ciudad, circunscrito al "casco fundacional" que incluye a la plaza Independencia y alrededores. "El objetivo es preservar el patrimonio desde ya, pero para preservar primero tenemos que reconocer qué es lo que queremos preservar. Para hacer eso la primera tarea es hacer un relevamiento, identificar", explicó. Por el momento ya comenzaron en calles San Martín con las esquinas de Colón, General Paz, y Chacabuco. La funcionaria aclaró que allí ya existen edificios declarados históricos, "pero nosotros queremos abrirnos a aquellas que tienen valor social, por su antigüedad, por cumplir con una función importante en su momento en la ciudad, sobre todo las construcciones de principio de siglo hasta 1930". Es por esto que el relevamiento, que será accesible vía digital, también incluirá datos de vecinos que quieran dejar su aportes fotográficos, de archivo o hasta testimoniales. El relevamiento se actualizará continuamente y posteriormente la tarea será "la de consensuar y legislar con la sociedad y Municipalidad, para poder preservar". Esto no implicaría "dejar todo como está, la ciudad cambia, no es la del '30, pero sí queremos conservar los rasgos que fueron distintivos de la sociedad de aquel tiempo que tuvo ese fervor y esa brillantez social". 

Falta de un plan
Tanto la Fundación Puntanos Ilustres, como la Asociación Pircas y el historiador Néstor Menéndez marcaron que en realidad en la ciudad de San Luis nunca hubo un plan claro de preservación del patrimonio arquitectónico.
"Hemos tenido una gran desidia en el puntano con respecto al patrimonio. Uno camina las calles y quedan apenas algunas cornisas y edificios. San Luis era una ciudad bella, con construcciones propias  de cuando empezó a crecer. Lo que sucede es que hay que normar, qué es lo que se puede tirar abajo o conservar. Mantener el frente de aquello que tiene valor y modificar solo hacia adentro, como ocurre en distintos lugares del mundo", opinó Ana Cecilia Tula, presidente de la Asociación Pircas. 
"Lo que uno ve es un completo abandono acerca de la posibilidad de recrear y de revivir el patrimonio arquitectónico de la ciudad de San Luis", aseguró Rubén Ávila, presidente de Puntanos Ilustres. Desde la ONG llevaron adelante reclamos por el proyecto de estacionamiento subterráneo en torno a plaza Independencia, planteado por la Municipalidad en 2016 y que finalmente fue desestimado y también por la inauguración de un estacionamiento en una de las antiguas galerías del centro.  "Creo que falta un plan de conservación de edificios que sean significativos para la historia de San Luis. He estado en Santa Fe, que ha tenido una planificación extraordinaria: uno camina las calles y te van indicando cuando se está frente a un edificio histórico", afirmó. "La plaza Independencia, antes llamada Plaza de Armas, es un mensaje de la historia de San Luis, del 1600 y se ha transformado en un espacio saludable, que en vez de conservarla culturalmente, lo hacen administrativamente", criticó. 
Menéndez, historiador, docente y ex concejal, se mostró escéptico respecto a los relevamientos provinciales y municipales. "Lo que se ha hecho a través de las diferentes gestiones y se sigue haciendo, es un relevamiento de lo que hay, de lo que tiene valor patrimonial. Se forman comisiones, pero carecen muchas veces de los técnicos y de los especialistas que puedan dar un testimonio fundado de cada uno de estos trabajos. Quedan ahí, en terminar en un fichero papel o digital y algunas fotografías, pero no pasan de esa etapa", remarcó.
"Lo que hay que hacer es tener una legislación de fondo y con eso poder lograr la preservación. Para lo que hay que intervenir a nivel oficial con los organismos públicos, que es a lo mejor más fácil de hacerlo, tanto a nivel nacional, provincial y municipal.  Por otro lado hay que lidiar con los entes privados, con la comunidad y ahí tiene que tener poder el Estado para poder intervenir y hacer acuerdos con la comunidad, lograr la preservación y tener el poder de Policía por si alguien quiere demoler", argumentó. 
"Lo que sucede ahora es que el poder de la Policía lo tiene la Provincia a través de la ley de Patrimonio Cultural (sancionada en 2001); pero la Municipalidad no, porque no se han adherido y no hay una ordenanza específica al respecto. Ahí hay una zona oscura, el vecino se presenta ante la Justicia y consigue a su favor que le permitan hacer tal o cual cosa", describió.
Casualmente la Municipalidad aprobó recientemente la Ordenanza 8001 del 2018 en la que la funcionaria municipal Clavelie aseguró que "impone una cantidad enorme de obligaciones a la autoridad de aplicación" referido a cuestiones como protección de la Policía, actos de expoliación y demoliciones clandestinas. 

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