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Prioridades y escándalos

En Uruguay existe malestar con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, porque expresó sus preferencias políticas hacia el candidato de la oposición, inmiscuyéndose en el proceso electoral que en un par de semanas definirá al nuevo jefe de Gobierno uruguayo, en balotaje.

En Chile, el presidente Sebastián Piñera, propuso que España sea el nuevo país anfitrión para la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), luego de haber cancelado su realización como se tenía en agenda, tras la compleja situación política y social que se vive en el país trasandino.

Mientras, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos avanzó en Washington con el proceso de destitución del presidente Donald Trump, el mandatario salió a defenderse diciendo que era víctima de una “caza de brujas”, en una situación que solamente se vivió en el país del norte, en otras dos oportunidades, 1868 y 1998.

En el proceso de destitución (impeachment) de Donald Trump que se puso en movimiento, los demócratas han votado todos, menos dos, a favor de reprobar a Trump y si los votos se mantienen tal y como se han producido, este será recusado antes de las elecciones que se celebrarán dentro de un año.

El resultado de la primera resolución del “impeachment” votada el jueves 31 de octubre en el Capitolio fue de 232 a favor del “sí” y 196 a favor del “no”, con cuatro diputados que no votaron.

Por su parte Trump utilizó su cuenta de Twitter para decir que es “¡La mayor caza de brujas de la historia de América!”, segundos después de que se conociera el voto final en el Capitolio.

La ley no manda que un voto de este tipo deba producirse en el proceso de “impeachment”, pero Trump y los republicanos lo han exigido y los demócratas lo han autorizado, con la excusa de que la resolución votada es para establecer las normas para las vistas orales en la comisión que investiga a Trump, cuando en realidad es una forma de demostrar qué apoyo real tiene el proceso.

A tenor de la votación, el “impeachment” triunfará en su primera fase y cuando se ratifique, con otro voto similar en la Cámara, el caso pasará al Senado, que celebrará un juicio político a Trump presidido por el presidente del Tribunal Supremo y en ese caso para destituir al presidente se necesita una mayoría de dos tercios en el Senado.

“Las normas que hemos sometido a votación son las más justas que se han aprobado en la historia para un proceso de impeachment”, dijo la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, aludiendo a un proceso que derivará en el juicio político, algo que solamente se llevó adelante dos veces en el Capitolio, con Andrew Johnson en 1868 y con Bill Clinton en 1998, ya que Richard Nixon dimitió antes que comenzara el juicio.

La Casa Blanca emitió un comunicado oficial en el que asegura: “El presidente no ha hecho nada malo, y los demócratas lo saben. La obsesión desquiciada de Nancy Pelosi y los demócratas por este juicio político ilegítimo no perjudica al presidente Trump sino al pueblo estadounidense”. Según dice el Gobierno, el “impeachment” es “un intento descaradamente partidista de destruir al presidente”.

Pero Bolsonaro puede ser expulsado mucho más rápido de lo que algunos piensan, de allí su “necesidad” de enfocarse en otros gobiernos latinoamericanos y sus realidades.

El controvertido presidente de Brasil quedó implicado en la investigación sobre el crimen de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco, asesinada a balazos en marzo de 2018. Según la prensa brasileña, el día del homicidio, uno de los acusados por el crimen, visitó el barrio privado en el que vivía el entonces candidato. Los detalles parecen de un guión de Hollywood. Aunque poseen poco de ficción.

Argentina enfrenta una transición por la que todos se esfuerzan (al menos públicamente), para que llegue a buen término el 10 de diciembre. La historia latinoamericana está jalonada por desencuentros y groseras pérdidas de oportunidades. El 2020 será un año bisagra en la política de la región, que antes de las veleidades y antojos de sus gobernantes, debe resolver primero el hambre y la desigualdad de sus pueblos.

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Prioridades y escándalos

En Uruguay existe malestar con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, porque expresó sus preferencias políticas hacia el candidato de la oposición, inmiscuyéndose en el proceso electoral que en un par de semanas definirá al nuevo jefe de Gobierno uruguayo, en balotaje.

En Chile, el presidente Sebastián Piñera, propuso que España sea el nuevo país anfitrión para la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), luego de haber cancelado su realización como se tenía en agenda, tras la compleja situación política y social que se vive en el país trasandino.

Mientras, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos avanzó en Washington con el proceso de destitución del presidente Donald Trump, el mandatario salió a defenderse diciendo que era víctima de una “caza de brujas”, en una situación que solamente se vivió en el país del norte, en otras dos oportunidades, 1868 y 1998.

En el proceso de destitución (impeachment) de Donald Trump que se puso en movimiento, los demócratas han votado todos, menos dos, a favor de reprobar a Trump y si los votos se mantienen tal y como se han producido, este será recusado antes de las elecciones que se celebrarán dentro de un año.

El resultado de la primera resolución del “impeachment” votada el jueves 31 de octubre en el Capitolio fue de 232 a favor del “sí” y 196 a favor del “no”, con cuatro diputados que no votaron.

Por su parte Trump utilizó su cuenta de Twitter para decir que es “¡La mayor caza de brujas de la historia de América!”, segundos después de que se conociera el voto final en el Capitolio.

La ley no manda que un voto de este tipo deba producirse en el proceso de “impeachment”, pero Trump y los republicanos lo han exigido y los demócratas lo han autorizado, con la excusa de que la resolución votada es para establecer las normas para las vistas orales en la comisión que investiga a Trump, cuando en realidad es una forma de demostrar qué apoyo real tiene el proceso.

A tenor de la votación, el “impeachment” triunfará en su primera fase y cuando se ratifique, con otro voto similar en la Cámara, el caso pasará al Senado, que celebrará un juicio político a Trump presidido por el presidente del Tribunal Supremo y en ese caso para destituir al presidente se necesita una mayoría de dos tercios en el Senado.

“Las normas que hemos sometido a votación son las más justas que se han aprobado en la historia para un proceso de impeachment”, dijo la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, aludiendo a un proceso que derivará en el juicio político, algo que solamente se llevó adelante dos veces en el Capitolio, con Andrew Johnson en 1868 y con Bill Clinton en 1998, ya que Richard Nixon dimitió antes que comenzara el juicio.

La Casa Blanca emitió un comunicado oficial en el que asegura: “El presidente no ha hecho nada malo, y los demócratas lo saben. La obsesión desquiciada de Nancy Pelosi y los demócratas por este juicio político ilegítimo no perjudica al presidente Trump sino al pueblo estadounidense”. Según dice el Gobierno, el “impeachment” es “un intento descaradamente partidista de destruir al presidente”.

Pero Bolsonaro puede ser expulsado mucho más rápido de lo que algunos piensan, de allí su “necesidad” de enfocarse en otros gobiernos latinoamericanos y sus realidades.

El controvertido presidente de Brasil quedó implicado en la investigación sobre el crimen de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco, asesinada a balazos en marzo de 2018. Según la prensa brasileña, el día del homicidio, uno de los acusados por el crimen, visitó el barrio privado en el que vivía el entonces candidato. Los detalles parecen de un guión de Hollywood. Aunque poseen poco de ficción.

Argentina enfrenta una transición por la que todos se esfuerzan (al menos públicamente), para que llegue a buen término el 10 de diciembre. La historia latinoamericana está jalonada por desencuentros y groseras pérdidas de oportunidades. El 2020 será un año bisagra en la política de la región, que antes de las veleidades y antojos de sus gobernantes, debe resolver primero el hambre y la desigualdad de sus pueblos.

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