Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

Quejas por la suciedad en las veredas de la avenida Illia

Comerciantes dicen que la Comuna no permite baldear los frentes los días de semana y, si lo hacen, son multados. 

Con los días de calor, la avenida Illia aumenta su actividad en el exterior y las mesas en la vereda se poblan varios días durante la semana. Es una lástima, que entre comidas y cervezas de diversos sabores, los zapatos y zapatillas de los vecinos tienen que sortear el pegoteo de las moras adheridas a las veredas de la avenida. Los dueños de locales consultados por El Diario de la República coincidieron, con resignación, que al menos entre octubre y noviembre deben convivir con la suciedad ante la falta de soluciones del Municipio.

En las esquinas y en algunos frentes, en especial de casas, el paso se vuelve pegajoso. “Tenemos este problema por lo menos un mes y medio, durante octubre y noviembre. Nos cobran alumbrado, barrido y limpieza pero a estas últimas dos cosas las hacemos nosotros”, describió Ángel Cangiano, quien vive y atiende un kiosko en Illia al 200. “Una vez, tiré agua por las moras y me quisieron multar”, recordó.

“El intendente (Enrique Ponce) pasó hace poco y le pedí que nos diera alguna solución, que poden las moras. Hay gente mayor que se ha resbalado y que suele pasar por el sanatorio que queda cerca. La vereda es el reflejo del hogar”, reflexionó el vecino.

“No limpian nunca, no colaboran. Yo limpio y ni pregunto si puedo usar agua; si no lo hago la gente no se puede ni sentar”, dijo enojado el encargado de un restaurante de la arteria, que prefirió el anonimato.

En otros negocios indicaron que los empleados de barrido y limpieza pasan por los frentes pero, al no utilizar agua y solo barrer, las veredas siguen sucias. En una zapatería de la avenida contaron que sus ventanas también se ven afectadas por la resina y viscosidad de los frutos y que no pueden baldear su esquina los días de semana porque la Municipalidad no lo permite.

Otros vecinos, en cambio, adoptan una postura más relajada. “Son dos o tres semanas. Si fuera durante todo el año, sería una molestia. No se justifica en ningún sentido que quieran quitar o podar las moras, nos dan una sombra muy grande”, dijo Gustavo Glassman, mientras atendía un almacén de la misma zona.

La presencia de las moras se hace más notoria en las veredas blancas de la avenida, que no estuvieron exentas de polémica. Y es que la Comuna demoró varios meses de 2017 y 2018 para adoquinar la calle y reemplazar las baldosas por donde transitan los peatones, lo que entorpeció la vida comercial de la zona. La Illia sigue así, maltratada por la actual gestión municipal.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Quejas por la suciedad en las veredas de la avenida Illia

Comerciantes dicen que la Comuna no permite baldear los frentes los días de semana y, si lo hacen, son multados. 

Bien pegajoso. Algunos comerciantes señalaron que empleados municipales barren todos los días, pero la suciedad persiste.Foto: Leandro Cruciani.

Con los días de calor, la avenida Illia aumenta su actividad en el exterior y las mesas en la vereda se poblan varios días durante la semana. Es una lástima, que entre comidas y cervezas de diversos sabores, los zapatos y zapatillas de los vecinos tienen que sortear el pegoteo de las moras adheridas a las veredas de la avenida. Los dueños de locales consultados por El Diario de la República coincidieron, con resignación, que al menos entre octubre y noviembre deben convivir con la suciedad ante la falta de soluciones del Municipio.

En las esquinas y en algunos frentes, en especial de casas, el paso se vuelve pegajoso. “Tenemos este problema por lo menos un mes y medio, durante octubre y noviembre. Nos cobran alumbrado, barrido y limpieza pero a estas últimas dos cosas las hacemos nosotros”, describió Ángel Cangiano, quien vive y atiende un kiosko en Illia al 200. “Una vez, tiré agua por las moras y me quisieron multar”, recordó.

“El intendente (Enrique Ponce) pasó hace poco y le pedí que nos diera alguna solución, que poden las moras. Hay gente mayor que se ha resbalado y que suele pasar por el sanatorio que queda cerca. La vereda es el reflejo del hogar”, reflexionó el vecino.

“No limpian nunca, no colaboran. Yo limpio y ni pregunto si puedo usar agua; si no lo hago la gente no se puede ni sentar”, dijo enojado el encargado de un restaurante de la arteria, que prefirió el anonimato.

En otros negocios indicaron que los empleados de barrido y limpieza pasan por los frentes pero, al no utilizar agua y solo barrer, las veredas siguen sucias. En una zapatería de la avenida contaron que sus ventanas también se ven afectadas por la resina y viscosidad de los frutos y que no pueden baldear su esquina los días de semana porque la Municipalidad no lo permite.

Otros vecinos, en cambio, adoptan una postura más relajada. “Son dos o tres semanas. Si fuera durante todo el año, sería una molestia. No se justifica en ningún sentido que quieran quitar o podar las moras, nos dan una sombra muy grande”, dijo Gustavo Glassman, mientras atendía un almacén de la misma zona.

La presencia de las moras se hace más notoria en las veredas blancas de la avenida, que no estuvieron exentas de polémica. Y es que la Comuna demoró varios meses de 2017 y 2018 para adoquinar la calle y reemplazar las baldosas por donde transitan los peatones, lo que entorpeció la vida comercial de la zona. La Illia sigue así, maltratada por la actual gestión municipal.

Logín