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La más esperada

Florencia Espinosa

El Irlandés ya está en pantallas y podría convertirse en la película del año. Las expectativas que generó su estreno, debido a la dupla de Al Pacino y Robert de Niro, que vuelven a protagonizar un filme juntos después de diez años; además del director, Martin Scorsese, un emblema del cine; hacen que las tres horas y media que dura la película valgan cada segundo.

El Irlandés ya está en la pantalla de Netflix y probablemente se convierta en la película más vista del 2019. ¿Por qué el filme generó tantas expectativas? Sin duda la dupla de actores, Robert De Niro y Al Pacino, supone un éxito asegurado y una combinación que no ha sucedido muchas veces. Si a eso se le suma la dirección de Martin Scorsese, la película suena más que atractiva. A pesar de no haber estado en las grandes cadenas de cines, los cinéfilos podrán ver la épica película de 3 horas y media en la pantalla chica del hogar.

De Niro interpreta a Frank Sheeran, más conocido como El Irlandés, un camionero que se convirtió en asesino a sueldo de la mafia, al que se le atribuyen más de 25 asesinatos relacionados con el hampa. Sheeran afirmó haber estado involucrado en el asesinato de Jimmy Hoffa, en la piel de Al Pacino, el poderoso jefe del sindicato de camioneros. Hoffa desapareció el 30 de julio de 1975 y es uno de los misterios sin resolver más famosos en la historia de EE.UU.

Es la tercera vez que los dos grandes de Hollywood comparten cartel. La primera vez fue en la segunda parte de El Padrino, aunque al estar en diferentes líneas temporales no tuvieron escenas juntos; después vino Heat (Fuego contra fuego, 1995) y por último, en 2008, Asesinato Justo, una película policial que no cosechó buenas críticas. La cinta también incluye una enorme interpretación de Joe Pesci como Russell Bufalino, líder de la mafia en la zona de Filadelfia y Detroit.

Para el director, Martin Scorsese, es la novena vez que trabaja junto a De Niro. Ya lo había hecho en Taxi Driver, Toro Salvaje, Calles Salvajes, Casino, El Rey de la Comedia, Buenos Muchachos, New York New York y Cabo de Miedo. Para Al Pacino, en cambio, fue la primera vez que filma con el director de El Lobo de Wall Street.

Además, esta es la primera película que le produce Netflix a Scorsese. De hecho el canal de streaming fue el único dispuesto a desembolsar el presupuesto de 150 millones de euros que demandó la película, principal - mente para poder rejuvenecer digitalmente a sus protagonistas, ya que la historia recorre la vida desde que tenían 24 años hasta los 80.

 

Scorsese, un apellido de larga trayectoria

El apellido Scorsese suele ser un éxito asegurado. Sobre todo, si de gánsters se trata. El director es un hito en las películas de esa temática: Buenos Muchachos (1990) es considerada casi una ópera prima en el género, junto con Casino (1995) -ambas con De Niro- y Pandillas de Nueva York (2002). Esta última con Leonardo Di Caprio, un actor al que luego volvió a convocar en El Aviador (2004), Los Infiltrados (2006) -ganadora de 5 Óscars, entre ellos como Mejor Película y Mejor Director-, Isla Siniestra (2010) y El Lobo del Wall Street (2013). En 1973 había hecho Calles Salvajes, la primera en la que abordó la temática gánster. Algunos años después, en 1976 se consagró con Taxi Driver, también protagonizada por De Niro.

El Irlandés representa el regreso de Scorsese al género gánster después de 17 años. La última había sido Pandillas de Nueva York. Ambientada en 1846 en los Five Points del bajo Manhattan, se narra una guerra de bandas entre emigrantes irlandeses, los ‘Conejos Muertos’, liderados por el Padre Vallon, y los ‘Nativos Americanos’, dirigidos por Bill “El Carnicero”. Dieciséis años después el joven Amsterdam Vallon quiere vengar la muerte de su padre y planea matar a Bill.

 


Pacino y De Niro durante la filmación de "El Irlandés".

 

 

La historia gánster de Estados Unidos es un tema recurrente para el cine yanqui. La Ley Seca vigente en ese país durante la década del 20 y parte de los años 30 fue un caldo de cultivo para el tráfico de alcohol, juego ilegal y drogas. Además, el duelo entre las distintas familias de la mafia italoamericana y los delincuentes de los barrios bajos le dan al cine estadounidense bastante tela para cortar y un abanico de historias inagotables.


Solo en Netflix

Tal como sucedió con la premiada Roma de Alfonso Cuarón, también producida por Netflix, la cinta El Irlandés no estará en las grandes cadenas de cine del país, ni del mundo. Es que los cines grandes establecen ciertas pautas a la hora de los estrenos y uno de ellos es mantener tres meses de diferencia entre el estreno en pantalla grande y su distribución para el hogar.

El estreno de El Irlandés para el cine fue el 21 de noviembre. Algunas salas pequeñas, independientes, proyectaron la cinta. El jueves pasado, Netflix la subió en su plataforma para que pueda ser vista por todos sus suscriptores. Apenas una semana de diferencia que no convenció a las grandes empresas cinematográficas.

Las nuevas tecnologías junto con las nuevas costumbres a la hora del entretenimiento y salidas le patearon el tablero, otra vez, a la industria y el comercio.

 

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La más esperada

El Irlandés ya está en pantallas y podría convertirse en la película del año. Las expectativas que generó su estreno, debido a la dupla de Al Pacino y Robert de Niro, que vuelven a protagonizar un filme juntos después de diez años; además del director, Martin Scorsese, un emblema del cine; hacen que las tres horas y media que dura la película valgan cada segundo.

El Irlandés ya está en la pantalla de Netflix y probablemente se convierta en la película más vista del 2019. ¿Por qué el filme generó tantas expectativas? Sin duda la dupla de actores, Robert De Niro y Al Pacino, supone un éxito asegurado y una combinación que no ha sucedido muchas veces. Si a eso se le suma la dirección de Martin Scorsese, la película suena más que atractiva. A pesar de no haber estado en las grandes cadenas de cines, los cinéfilos podrán ver la épica película de 3 horas y media en la pantalla chica del hogar.

De Niro interpreta a Frank Sheeran, más conocido como El Irlandés, un camionero que se convirtió en asesino a sueldo de la mafia, al que se le atribuyen más de 25 asesinatos relacionados con el hampa. Sheeran afirmó haber estado involucrado en el asesinato de Jimmy Hoffa, en la piel de Al Pacino, el poderoso jefe del sindicato de camioneros. Hoffa desapareció el 30 de julio de 1975 y es uno de los misterios sin resolver más famosos en la historia de EE.UU.

Es la tercera vez que los dos grandes de Hollywood comparten cartel. La primera vez fue en la segunda parte de El Padrino, aunque al estar en diferentes líneas temporales no tuvieron escenas juntos; después vino Heat (Fuego contra fuego, 1995) y por último, en 2008, Asesinato Justo, una película policial que no cosechó buenas críticas. La cinta también incluye una enorme interpretación de Joe Pesci como Russell Bufalino, líder de la mafia en la zona de Filadelfia y Detroit.

Para el director, Martin Scorsese, es la novena vez que trabaja junto a De Niro. Ya lo había hecho en Taxi Driver, Toro Salvaje, Calles Salvajes, Casino, El Rey de la Comedia, Buenos Muchachos, New York New York y Cabo de Miedo. Para Al Pacino, en cambio, fue la primera vez que filma con el director de El Lobo de Wall Street.

Además, esta es la primera película que le produce Netflix a Scorsese. De hecho el canal de streaming fue el único dispuesto a desembolsar el presupuesto de 150 millones de euros que demandó la película, principal - mente para poder rejuvenecer digitalmente a sus protagonistas, ya que la historia recorre la vida desde que tenían 24 años hasta los 80.

 

Scorsese, un apellido de larga trayectoria

El apellido Scorsese suele ser un éxito asegurado. Sobre todo, si de gánsters se trata. El director es un hito en las películas de esa temática: Buenos Muchachos (1990) es considerada casi una ópera prima en el género, junto con Casino (1995) -ambas con De Niro- y Pandillas de Nueva York (2002). Esta última con Leonardo Di Caprio, un actor al que luego volvió a convocar en El Aviador (2004), Los Infiltrados (2006) -ganadora de 5 Óscars, entre ellos como Mejor Película y Mejor Director-, Isla Siniestra (2010) y El Lobo del Wall Street (2013). En 1973 había hecho Calles Salvajes, la primera en la que abordó la temática gánster. Algunos años después, en 1976 se consagró con Taxi Driver, también protagonizada por De Niro.

El Irlandés representa el regreso de Scorsese al género gánster después de 17 años. La última había sido Pandillas de Nueva York. Ambientada en 1846 en los Five Points del bajo Manhattan, se narra una guerra de bandas entre emigrantes irlandeses, los ‘Conejos Muertos’, liderados por el Padre Vallon, y los ‘Nativos Americanos’, dirigidos por Bill “El Carnicero”. Dieciséis años después el joven Amsterdam Vallon quiere vengar la muerte de su padre y planea matar a Bill.

 


Pacino y De Niro durante la filmación de "El Irlandés".

 

 

La historia gánster de Estados Unidos es un tema recurrente para el cine yanqui. La Ley Seca vigente en ese país durante la década del 20 y parte de los años 30 fue un caldo de cultivo para el tráfico de alcohol, juego ilegal y drogas. Además, el duelo entre las distintas familias de la mafia italoamericana y los delincuentes de los barrios bajos le dan al cine estadounidense bastante tela para cortar y un abanico de historias inagotables.


Solo en Netflix

Tal como sucedió con la premiada Roma de Alfonso Cuarón, también producida por Netflix, la cinta El Irlandés no estará en las grandes cadenas de cine del país, ni del mundo. Es que los cines grandes establecen ciertas pautas a la hora de los estrenos y uno de ellos es mantener tres meses de diferencia entre el estreno en pantalla grande y su distribución para el hogar.

El estreno de El Irlandés para el cine fue el 21 de noviembre. Algunas salas pequeñas, independientes, proyectaron la cinta. El jueves pasado, Netflix la subió en su plataforma para que pueda ser vista por todos sus suscriptores. Apenas una semana de diferencia que no convenció a las grandes empresas cinematográficas.

Las nuevas tecnologías junto con las nuevas costumbres a la hora del entretenimiento y salidas le patearon el tablero, otra vez, a la industria y el comercio.

 

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