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Alumnos de la Agraria participaron por primera vez de un certamen nacional

Luciano Vázquez y Alan Villaroel, alumnos de 7º año, expusieron su proyecto sobre un yogur de leche de cabra.

Por primera vez en sus cincuenta años de vida, alumnos de la Escuela Técnica "General San Martín", más conocida como “La Agraria”, participaron de un certamen nacional donde obtuvieron una distinción por su desempeño académico. Luciano Vázquez y Alan Villarroel fueron los dos representantes de la única escuela puntana en las Olimpíadas Nacionales Agropecuarias que organizó el Instituto Nacional de Educación Técnica (INET) en la localidad de Ruiz de Montoya, ubicada a 125 kilómetros al norte de Posadas, capital de Misiones.

Según el reglamento del INET, pueden participar grupos de dos estudiantes del último año de cada escuela del país que deben presentar un proyecto de investigación con impacto social productivo en la región donde se encuentra la institución. Y el segundo trabajo que les proponen es juntarse con chicas y chicos de otras escuelas para resolver un problema que tenga alguno de los emprendimientos agropecuarios de esa zona.

Este año llegaron hasta el Instituto Línea Cuchilla, donde se realizó el certamen, unos 200 estudiantes del último año de Tecnicaturas de Producción Agropecuaria de cada una de las 24 provincias; acompañados de otros 100 docentes. Para esta edición además fueron invitados alumnos de escuelas técnicas agrarias de Chile, Paraguay y Brasil. 

El trabajo presentado por Luciano y Alan fue sobre la recuperación de las majadas lecheras caprinas y en particular para agregarle valor a la producción de yogures con leche de cabra.

Según explicaron los alumnos, “el proyecto es beneficioso para los criadores porque mejora su producción láctea caprina y también en su posterior transformación en yogur para brindar un alimento de alta calidad nutricional. De esa manera el proyecto integra a la escuela con el medio productivo local”. Además contaron que al yogur lo produjeron en la propia planta que tiene la escuela y la idea final es distribuirlo entre los niños que están en plena etapa de crecimiento porque tiene muchas propiedades alimenticias y entre otras virtudes la leche de cabra no genera alergias como lo hace la de vaca.

Pero la experiencia más importante fue juntarse con otros cuatro estudiantes para realizar un diagnóstico del entorno productivo elegido por las autoridades. Tuvieron que realizar entrevistas con los productores y después presentar un informe escrito grupal con una propuesta de mejora para resolver las cuestiones técnicas.

A los chicos de San Luis les tocó visitar una fábrica familiar que elabora conservas y dulces donde entrevistaron a los dueños y a partir de esa información detectar qué problemas tenían, hacer un diagnóstico, presentar el informe al día siguiente y exponer una solución ante los docentes evaluadores.

La profesora Valeria Glusman, que acompañó a los dos chicos de San Luis, dijo que “fue muy bueno ese trabajo porque primero tuvieron que empatizar con chicos que no conocían, que en este caso fueron de Salta y Formosa. Y después trabajar juntos aplicando todos conocimientos técnicos que aprendieron en estos años. La evaluación fue muy buena y se trajeron un diploma como destacados por esa tarea”, expresó la docente.    

Luciano contó que “lo que más me gustó del viaje fue haber conocido muchas personas de distintas provincias. Todas tienen algo distinto que contarte. Participar de las Olimpíadas está muy bueno porque aprendes más de lo que uno ya sabe, gracias a las distintas personas con las que te encontrás en ese lugar”, reveló. 

El joven técnico agropecuario recomendó a todos sus compañeros que se animen a participar: “Porque lo aprendido en este viaje nos sirve para entender sobre otras situaciones agropecuarias. Además, en algún momento te hace perder esos nervios o la vergüenza que uno siente al tener que exponer el proyecto frente a tanta gente desconocida. Eso te sirve muchísimo para cualquier otra cosa que quieras hacer en tu vida”, destacó.

Mientras que su compañero de estudio, Alan, comentó que se sentía “muy orgulloso de haber representado a San Luis en las olimpíadas. Lo aprendido en el viaje me sirvió de mucho porque conocimos estudiantes de toda la Argentina y gracias a eso sumamos más experiencia y aprendizajes. Lo que más me gustó es haber visto otros proyectos que podríamos implementar en nuestras vidas”, manifestó.

 

 

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Alumnos de la Agraria participaron por primera vez de un certamen nacional

Luciano Vázquez y Alan Villaroel, alumnos de 7º año, expusieron su proyecto sobre un yogur de leche de cabra.

Puntanos. Alan Villaroel (izquierda) y Luciano Vázquez posan en los cultivos del Instituto Línea Cuchilla, en Misiones. Foto: Gentileza Valeria Glusman.

Por primera vez en sus cincuenta años de vida, alumnos de la Escuela Técnica "General San Martín", más conocida como “La Agraria”, participaron de un certamen nacional donde obtuvieron una distinción por su desempeño académico. Luciano Vázquez y Alan Villarroel fueron los dos representantes de la única escuela puntana en las Olimpíadas Nacionales Agropecuarias que organizó el Instituto Nacional de Educación Técnica (INET) en la localidad de Ruiz de Montoya, ubicada a 125 kilómetros al norte de Posadas, capital de Misiones.

Según el reglamento del INET, pueden participar grupos de dos estudiantes del último año de cada escuela del país que deben presentar un proyecto de investigación con impacto social productivo en la región donde se encuentra la institución. Y el segundo trabajo que les proponen es juntarse con chicas y chicos de otras escuelas para resolver un problema que tenga alguno de los emprendimientos agropecuarios de esa zona.

Este año llegaron hasta el Instituto Línea Cuchilla, donde se realizó el certamen, unos 200 estudiantes del último año de Tecnicaturas de Producción Agropecuaria de cada una de las 24 provincias; acompañados de otros 100 docentes. Para esta edición además fueron invitados alumnos de escuelas técnicas agrarias de Chile, Paraguay y Brasil. 

El trabajo presentado por Luciano y Alan fue sobre la recuperación de las majadas lecheras caprinas y en particular para agregarle valor a la producción de yogures con leche de cabra.

Según explicaron los alumnos, “el proyecto es beneficioso para los criadores porque mejora su producción láctea caprina y también en su posterior transformación en yogur para brindar un alimento de alta calidad nutricional. De esa manera el proyecto integra a la escuela con el medio productivo local”. Además contaron que al yogur lo produjeron en la propia planta que tiene la escuela y la idea final es distribuirlo entre los niños que están en plena etapa de crecimiento porque tiene muchas propiedades alimenticias y entre otras virtudes la leche de cabra no genera alergias como lo hace la de vaca.

Pero la experiencia más importante fue juntarse con otros cuatro estudiantes para realizar un diagnóstico del entorno productivo elegido por las autoridades. Tuvieron que realizar entrevistas con los productores y después presentar un informe escrito grupal con una propuesta de mejora para resolver las cuestiones técnicas.

A los chicos de San Luis les tocó visitar una fábrica familiar que elabora conservas y dulces donde entrevistaron a los dueños y a partir de esa información detectar qué problemas tenían, hacer un diagnóstico, presentar el informe al día siguiente y exponer una solución ante los docentes evaluadores.

La profesora Valeria Glusman, que acompañó a los dos chicos de San Luis, dijo que “fue muy bueno ese trabajo porque primero tuvieron que empatizar con chicos que no conocían, que en este caso fueron de Salta y Formosa. Y después trabajar juntos aplicando todos conocimientos técnicos que aprendieron en estos años. La evaluación fue muy buena y se trajeron un diploma como destacados por esa tarea”, expresó la docente.    

Luciano contó que “lo que más me gustó del viaje fue haber conocido muchas personas de distintas provincias. Todas tienen algo distinto que contarte. Participar de las Olimpíadas está muy bueno porque aprendes más de lo que uno ya sabe, gracias a las distintas personas con las que te encontrás en ese lugar”, reveló. 

El joven técnico agropecuario recomendó a todos sus compañeros que se animen a participar: “Porque lo aprendido en este viaje nos sirve para entender sobre otras situaciones agropecuarias. Además, en algún momento te hace perder esos nervios o la vergüenza que uno siente al tener que exponer el proyecto frente a tanta gente desconocida. Eso te sirve muchísimo para cualquier otra cosa que quieras hacer en tu vida”, destacó.

Mientras que su compañero de estudio, Alan, comentó que se sentía “muy orgulloso de haber representado a San Luis en las olimpíadas. Lo aprendido en el viaje me sirvió de mucho porque conocimos estudiantes de toda la Argentina y gracias a eso sumamos más experiencia y aprendizajes. Lo que más me gustó es haber visto otros proyectos que podríamos implementar en nuestras vidas”, manifestó.

 

 

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