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Senasa prohibió alimentos que contengan medicamentos

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Senasa prohibió alimentos que contengan medicamentos

Busca que no se produzca una resistencia cruzada a los antibióticos que utilizan las personas que previamente hubieran consumido carne proveniente de esos animales.

Por medio de la Resolución 1119/2018 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el 2 de enero pasado quedaron cancelados los registros y certificados de uso y comercialización de alimentos para animales con antibióticos y antiparasitarios.

"La buena noticia para la ganadería es que la normativa exceptuó de esta prohibición a ciertos coccidiostatos, entre ellos la monensina, un compuesto de alto impacto en la eficiencia de los sistemas productivos intensivos", analizó Federico Luna, director de Productos Veterinarios de Senasa.

La medida es parte del Programa Nacional de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos, que busca prevenir la generación de bacterias que resistan la acción de los antibióticos en animales de consumo a fin de preservar la salud humana. Con esta visión, en forma simultánea a la creación del Programa, se estableció un nuevo marco regulatorio de alimentos para animales que prohibió, a partir de este año, todos los preparados que contengan medicamentos, sean antibióticos, antiparasitarios o coccidiostáticos.

 Se resolvió retirar estas drogas de los alimentos medicados, aunque el productor puede comprarlas e incorporarlas a la dieta bajo receta veterinaria. "Esta práctica nunca fue vedada. La medida se dispuso porque, en principio, no había forma de garantizar la estabilidad de la droga en el alimento, pero el principal objetivo es prescindir de ese forraje medicado y que el productor utilice la droga solo cuando sea necesaria y prescripta por su veterinario", dijo Luna.

¿El objetivo? Si las bacterias que desarrollan resistencia en los animales se transmiten a las personas, cuando estas se enferman los antibióticos no resultan efectivos. "En cuanto a la monensina, estaba en el ojo de la tormenta ya que en Europa se pensaba que, si bien la droga no se emplea en medicina humana, podía desarrollar resistencia cruzada a otras de estructura similar.  Entonces, inicialmente, aquí se optó por limitar su uso como ingrediente del alimento que se ofrece en la forrajería", agregó el funcionario.

Pasado el tiempo y los distintos estudios, no se encontraron evidencias científicas de que la monensina genere resistencia a otros antibióticos que se utilizan para las personas. Y como es una droga necesaria para los sistemas productivos y no resulta de riesgo para la salud pública, se decidió exceptuarla junto a otras similares.

La Resolución 1119/2018 también dio de baja a partir del 2 de enero pasado los antibióticos en los alimentos medicados, dado que son los mismos que se emplean en la salud humana, con lo cual la resistencia que se genera en las bacterias de los animales después pueden afectar al hombre.

En el caso de los antiparasitarios, se decidió retirarlos a comienzos de 2022 para que la cadena productiva tenga tiempo de adecuarse, porque "Senasa considera que la gradualidad es la mejor forma de aplicar una norma para que sea adoptada en forma efectiva", según Luna.

Ya en 2014, Senasa comenzó a trabajar en la lucha contra la resistencia antimicrobiana. Se tomaron muestras en los frigoríficos de bovinos, porcinos y aves, buscando bacterias comunes a los animales y las personas, y se evaluó el porcentaje de resistencia a diferentes antibióticos, sobre todo a aquellos que se utilizan en cuidados intensivos en los hospitales.

(Fuente: NA)

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Senasa prohibió alimentos que contengan medicamentos

Busca que no se produzca una resistencia cruzada a los antibióticos que utilizan las personas que previamente hubieran consumido carne proveniente de esos animales.

Por medio de la Resolución 1119/2018 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el 2 de enero pasado quedaron cancelados los registros y certificados de uso y comercialización de alimentos para animales con antibióticos y antiparasitarios.

"La buena noticia para la ganadería es que la normativa exceptuó de esta prohibición a ciertos coccidiostatos, entre ellos la monensina, un compuesto de alto impacto en la eficiencia de los sistemas productivos intensivos", analizó Federico Luna, director de Productos Veterinarios de Senasa.

La medida es parte del Programa Nacional de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos, que busca prevenir la generación de bacterias que resistan la acción de los antibióticos en animales de consumo a fin de preservar la salud humana. Con esta visión, en forma simultánea a la creación del Programa, se estableció un nuevo marco regulatorio de alimentos para animales que prohibió, a partir de este año, todos los preparados que contengan medicamentos, sean antibióticos, antiparasitarios o coccidiostáticos.

 Se resolvió retirar estas drogas de los alimentos medicados, aunque el productor puede comprarlas e incorporarlas a la dieta bajo receta veterinaria. "Esta práctica nunca fue vedada. La medida se dispuso porque, en principio, no había forma de garantizar la estabilidad de la droga en el alimento, pero el principal objetivo es prescindir de ese forraje medicado y que el productor utilice la droga solo cuando sea necesaria y prescripta por su veterinario", dijo Luna.

¿El objetivo? Si las bacterias que desarrollan resistencia en los animales se transmiten a las personas, cuando estas se enferman los antibióticos no resultan efectivos. "En cuanto a la monensina, estaba en el ojo de la tormenta ya que en Europa se pensaba que, si bien la droga no se emplea en medicina humana, podía desarrollar resistencia cruzada a otras de estructura similar.  Entonces, inicialmente, aquí se optó por limitar su uso como ingrediente del alimento que se ofrece en la forrajería", agregó el funcionario.

Pasado el tiempo y los distintos estudios, no se encontraron evidencias científicas de que la monensina genere resistencia a otros antibióticos que se utilizan para las personas. Y como es una droga necesaria para los sistemas productivos y no resulta de riesgo para la salud pública, se decidió exceptuarla junto a otras similares.

La Resolución 1119/2018 también dio de baja a partir del 2 de enero pasado los antibióticos en los alimentos medicados, dado que son los mismos que se emplean en la salud humana, con lo cual la resistencia que se genera en las bacterias de los animales después pueden afectar al hombre.

En el caso de los antiparasitarios, se decidió retirarlos a comienzos de 2022 para que la cadena productiva tenga tiempo de adecuarse, porque "Senasa considera que la gradualidad es la mejor forma de aplicar una norma para que sea adoptada en forma efectiva", según Luna.

Ya en 2014, Senasa comenzó a trabajar en la lucha contra la resistencia antimicrobiana. Se tomaron muestras en los frigoríficos de bovinos, porcinos y aves, buscando bacterias comunes a los animales y las personas, y se evaluó el porcentaje de resistencia a diferentes antibióticos, sobre todo a aquellos que se utilizan en cuidados intensivos en los hospitales.

(Fuente: NA)

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