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Y un día se hizo la luz y llegaron los corrales

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Y un día se hizo la luz y llegaron los corrales

Marcelo Dettoni
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El Ministerio de Producción benefició a 25 familias de parajes de Ayacucho con infraestructura del Plan de Fomento, heladeras, pantallas solares y una huerta.

En Balde de Azcurra hay carencias de todo tipo. No solo materiales, tampoco el clima ayuda al desarrollo de actividades económicas, los suelos son salinos, el agua es un bien preciado y escaso y es casi imposible hacer algún tipo de agricultura sustentable porque además el régimen de lluvias es muy bajo. Por eso sus pobladores apuestan por las cabras, como en casi todo el árido noroeste provincial, y en los últimos años se dieron cuenta también de que las gallinas les pueden aportar un resultado económico rápido con una actividad relativamente sencilla de llevar adelante.

Consciente de esta realidad, el Ministerio de Producción eligió esa zona del departamento Ayacucho para retomar el Plan de "Fomento Productivo Rural", que brinda elementos de infraestructura básicos para que puedan tener una salida laboral acorde al entorno, o al menos apuntar al auto consumo, al tiempo que mejoran su calidad de vida y pueden empezar a pensar en una comercialización más formal y organizada. Porque al mismo tiempo que entregaron los kits para armar corrales, también distribuyeron heladeras y pantallas solares, y la Escuela Nº 329 "Pedro Bianchi" comenzará a disfrutar de una huerta para que los chicos aprendan cómo conseguir sus propios alimentos, diferencien entre los saludables y los que no lo son, enriquezcan sus dietas y lleven ese entusiasmo a sus casas para replicar el modelo.

Fue justamente la escuela el punto de encuentro de la comunidad, que incluyó a los vecinos de otros parajes como Puesto Pobre, San Roque, La Tranca, Chipiscú y Puesto Balzora. No es casual, en las zonas rurales los establecimientos educativos son aglutinadores sociales indispensables, por allí pasa buena parte de la vida tranquila que tienen estos pobladores.

Fue cuando vieron llegar el camión con los artefactos solares, los postes, las chapas galvanizadas, los rollos de alambre romboidal de alta resistencia y los que servirán para delimitar los corrales y evitar el daño que suelen hacer los animales silvestres en las majadas y los gallineros.

Nada llegó hasta allí por azar. Además del aporte material, la cartera que conduce Sergio Freixes hizo un relevamiento previo con sus equipos profesionales. Los veterinarios e ingenieros agrónomos del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural que conduce Martín Rodríguez hablaron con los pobladores, preguntaron por sus necesidades y consensuaron entre todos cuáles eran las prioridades para que puedan desarrollar su actividad de la mejor manera posible. Y ahora cumplieron con la entrega, ganándole al escepticismo de algunos, que no creían que fuera a ser posible, al menos no en tiempo y forma.

Fueron 25 las familias beneficiadas. Algunas recibieron todo, otras que ya tenían pantalla solar, se llevaron la heladera y el kit del Plan de Fomento. En lo que hubo unanimidad fue en los largos aplausos y los agradecimientos al gobernador Alberto Rodríguez Saá por este aporte que los aleja de la vida precaria y les permite comercializar sus producciones de animales vacunos, caprinos y porcinos a un mejor precio, porque además de contar con corrales adecuados, el Ministerio de Producción los asistirá sin cargo con estudios sanitarios para alcanzar una óptima sanidad animal.

“Estas familias tendrán una mejor calidad de vida a partir de esta asistencia del gobierno provincial, porque con las heladeras, por ejemplo, cubrimos una necesidad de la gente que no tiene acceso a la energía convencional. Ahora pueden programar a largo plazo, tener carne enfriada, guardar remedios cuando estén haciendo un tratamiento prolongado. Son mejoras importantes en el día a día”, explicó  Rodríguez, quien condujo un operativo que partió desde San Luis a las 6, para un acto que recién comenzó pasadas las 11. Es que al tramo de asfalto sobre las rutas 147 y luego la 20 allá cerca de La Tranca, en el límite con San Juan, hubo que sumarle varios kilómetros por un camino de tierra en buenas condiciones, pero que obligó a disminuir la marcha de pesado vehículo que transportó los materiales.

Hora de cultivar

Luego de transitar casi 200 kilómetros, ya en Balde de Azcurra el equipo del Plan "Cultivando Nuestra Tierra”, a cargo de Cristina Ratto, jefa del Suprograma Calidad de Vida Rural, armó en poco más de una hora una huerta completa en la escuela, con plantines y semillas de estación para que sirva como modelo a los chicos y que lo transmitan a sus familias para estimular el autoconsumo de verduras totalmente orgánicas.

“Armamos una huerta demostrativa aprovechando que la escuela tiene agua, porque sin agua es imposible pensar en una producción de verduras y hortalizas. Pensando en la temporada de otoño-invierno, le dejamos al plantel docente plantines, semillas y un cronograma completo de las épocas en las que hay que sembrar y cosechar cada variedad. Además vimos que el tejido de alambre está roto, así que también se lo vamos a arreglar en una próxima visita, para que no entren animales a la huerta. Ya designaron dos personas del Plan que la van a cuidar y les remarcamos que lo más importante es que los chicos aprendan a cultivar”, contó Ratto.

Con una velocidad y una precisión notables, los trabajadores del Plan "Cultivando Nuestra Tierra" plantaron repollo, brócoli, acelga, lechuga y cebollín. También zanahoria, rabanito, otros tipos de lechuga, almácigos de apio y perejil, acelga, espinaca. “Estimulamos que lleven las ganas de hacer huerta en las casas. Si se entusiasman, vendremos a entregar semillas casa por casa y organizaremos alguna capacitación para que tengan éxito en la plantación y no se desanimen si las cosas no salen de entrada”, agregó la funcionaria.

 

Que se haga la luz

Mientras tanto, Miguel Rodríguez, del área Arraigo Rural, se encargó de bajar los artefactos y procesar los datos de las familias que iban a recibir heladeras y pantallas solares. “De las 25 familias beneficiadas, son diez las que se llevan una heladera a la casa, incluso la instalación está a cargo nuestro. Esta es una región que nosotros encuadramos dentro de las ‘zonas oscuras’ de la provincia, con este plan vamos dando luz a través de pantallas, para luego agregar la heladera o el calefón solar”, contó el hombre que más y mejor conoce los parajes gracias a sus viajes de relevamiento.

“El procedimiento es simple: venimos antes, hablamos con la gente, nos cuentan sus problemas, vemos cómo solucionarlos y aplicamos soluciones a cada caso. Esta vez, como todos se dedican a la cría caprina, fue más uniforme la entrega, porque los ayudamos para que tengan nuevos corrales, sobre todo para hacer el destete, lo que es un paso gigante en busca de mejorar la sanidad”, agregó Rodríguez.

“Como dice el Gobernador, todo se hace de la periferia al centro, por eso arrancamos por el extremo norte, pero vamos a llegar a todos los rincones de San Luis”, prometió mientras aprovechaba para hacer un nuevo relevamiento y coordinar planes del Ministerio de Producción: “Ya que estamos acá, preguntamos cuándo fue el último sangrado de las cabras, así la próxima vez venimos a hacer la sanidad. Nosotros, gracias al censo de productores, ya sabemos qué tipo de rodeos tienen. Así cubrimos todos los aspectos, los cultivos para la huerta, la energía solar y los controles de las majadas para que puedan consumir sus chivos con tranquilidad y, si tienen la suerte de venderlos, que también sea bajo todas las normas de seguridad”. 

 

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Y un día se hizo la luz y llegaron los corrales

El Ministerio de Producción benefició a 25 familias de parajes de Ayacucho con infraestructura del Plan de Fomento, heladeras, pantallas solares y una huerta.

El clima no ayuda al desarrollo de actividades económicas.

En Balde de Azcurra hay carencias de todo tipo. No solo materiales, tampoco el clima ayuda al desarrollo de actividades económicas, los suelos son salinos, el agua es un bien preciado y escaso y es casi imposible hacer algún tipo de agricultura sustentable porque además el régimen de lluvias es muy bajo. Por eso sus pobladores apuestan por las cabras, como en casi todo el árido noroeste provincial, y en los últimos años se dieron cuenta también de que las gallinas les pueden aportar un resultado económico rápido con una actividad relativamente sencilla de llevar adelante.

Consciente de esta realidad, el Ministerio de Producción eligió esa zona del departamento Ayacucho para retomar el Plan de "Fomento Productivo Rural", que brinda elementos de infraestructura básicos para que puedan tener una salida laboral acorde al entorno, o al menos apuntar al auto consumo, al tiempo que mejoran su calidad de vida y pueden empezar a pensar en una comercialización más formal y organizada. Porque al mismo tiempo que entregaron los kits para armar corrales, también distribuyeron heladeras y pantallas solares, y la Escuela Nº 329 "Pedro Bianchi" comenzará a disfrutar de una huerta para que los chicos aprendan cómo conseguir sus propios alimentos, diferencien entre los saludables y los que no lo son, enriquezcan sus dietas y lleven ese entusiasmo a sus casas para replicar el modelo.

Fue justamente la escuela el punto de encuentro de la comunidad, que incluyó a los vecinos de otros parajes como Puesto Pobre, San Roque, La Tranca, Chipiscú y Puesto Balzora. No es casual, en las zonas rurales los establecimientos educativos son aglutinadores sociales indispensables, por allí pasa buena parte de la vida tranquila que tienen estos pobladores.

Fue cuando vieron llegar el camión con los artefactos solares, los postes, las chapas galvanizadas, los rollos de alambre romboidal de alta resistencia y los que servirán para delimitar los corrales y evitar el daño que suelen hacer los animales silvestres en las majadas y los gallineros.

Nada llegó hasta allí por azar. Además del aporte material, la cartera que conduce Sergio Freixes hizo un relevamiento previo con sus equipos profesionales. Los veterinarios e ingenieros agrónomos del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural que conduce Martín Rodríguez hablaron con los pobladores, preguntaron por sus necesidades y consensuaron entre todos cuáles eran las prioridades para que puedan desarrollar su actividad de la mejor manera posible. Y ahora cumplieron con la entrega, ganándole al escepticismo de algunos, que no creían que fuera a ser posible, al menos no en tiempo y forma.

Fueron 25 las familias beneficiadas. Algunas recibieron todo, otras que ya tenían pantalla solar, se llevaron la heladera y el kit del Plan de Fomento. En lo que hubo unanimidad fue en los largos aplausos y los agradecimientos al gobernador Alberto Rodríguez Saá por este aporte que los aleja de la vida precaria y les permite comercializar sus producciones de animales vacunos, caprinos y porcinos a un mejor precio, porque además de contar con corrales adecuados, el Ministerio de Producción los asistirá sin cargo con estudios sanitarios para alcanzar una óptima sanidad animal.

“Estas familias tendrán una mejor calidad de vida a partir de esta asistencia del gobierno provincial, porque con las heladeras, por ejemplo, cubrimos una necesidad de la gente que no tiene acceso a la energía convencional. Ahora pueden programar a largo plazo, tener carne enfriada, guardar remedios cuando estén haciendo un tratamiento prolongado. Son mejoras importantes en el día a día”, explicó  Rodríguez, quien condujo un operativo que partió desde San Luis a las 6, para un acto que recién comenzó pasadas las 11. Es que al tramo de asfalto sobre las rutas 147 y luego la 20 allá cerca de La Tranca, en el límite con San Juan, hubo que sumarle varios kilómetros por un camino de tierra en buenas condiciones, pero que obligó a disminuir la marcha de pesado vehículo que transportó los materiales.

Hora de cultivar

Luego de transitar casi 200 kilómetros, ya en Balde de Azcurra el equipo del Plan "Cultivando Nuestra Tierra”, a cargo de Cristina Ratto, jefa del Suprograma Calidad de Vida Rural, armó en poco más de una hora una huerta completa en la escuela, con plantines y semillas de estación para que sirva como modelo a los chicos y que lo transmitan a sus familias para estimular el autoconsumo de verduras totalmente orgánicas.

“Armamos una huerta demostrativa aprovechando que la escuela tiene agua, porque sin agua es imposible pensar en una producción de verduras y hortalizas. Pensando en la temporada de otoño-invierno, le dejamos al plantel docente plantines, semillas y un cronograma completo de las épocas en las que hay que sembrar y cosechar cada variedad. Además vimos que el tejido de alambre está roto, así que también se lo vamos a arreglar en una próxima visita, para que no entren animales a la huerta. Ya designaron dos personas del Plan que la van a cuidar y les remarcamos que lo más importante es que los chicos aprendan a cultivar”, contó Ratto.

Con una velocidad y una precisión notables, los trabajadores del Plan "Cultivando Nuestra Tierra" plantaron repollo, brócoli, acelga, lechuga y cebollín. También zanahoria, rabanito, otros tipos de lechuga, almácigos de apio y perejil, acelga, espinaca. “Estimulamos que lleven las ganas de hacer huerta en las casas. Si se entusiasman, vendremos a entregar semillas casa por casa y organizaremos alguna capacitación para que tengan éxito en la plantación y no se desanimen si las cosas no salen de entrada”, agregó la funcionaria.

 

Que se haga la luz

Mientras tanto, Miguel Rodríguez, del área Arraigo Rural, se encargó de bajar los artefactos y procesar los datos de las familias que iban a recibir heladeras y pantallas solares. “De las 25 familias beneficiadas, son diez las que se llevan una heladera a la casa, incluso la instalación está a cargo nuestro. Esta es una región que nosotros encuadramos dentro de las ‘zonas oscuras’ de la provincia, con este plan vamos dando luz a través de pantallas, para luego agregar la heladera o el calefón solar”, contó el hombre que más y mejor conoce los parajes gracias a sus viajes de relevamiento.

“El procedimiento es simple: venimos antes, hablamos con la gente, nos cuentan sus problemas, vemos cómo solucionarlos y aplicamos soluciones a cada caso. Esta vez, como todos se dedican a la cría caprina, fue más uniforme la entrega, porque los ayudamos para que tengan nuevos corrales, sobre todo para hacer el destete, lo que es un paso gigante en busca de mejorar la sanidad”, agregó Rodríguez.

“Como dice el Gobernador, todo se hace de la periferia al centro, por eso arrancamos por el extremo norte, pero vamos a llegar a todos los rincones de San Luis”, prometió mientras aprovechaba para hacer un nuevo relevamiento y coordinar planes del Ministerio de Producción: “Ya que estamos acá, preguntamos cuándo fue el último sangrado de las cabras, así la próxima vez venimos a hacer la sanidad. Nosotros, gracias al censo de productores, ya sabemos qué tipo de rodeos tienen. Así cubrimos todos los aspectos, los cultivos para la huerta, la energía solar y los controles de las majadas para que puedan consumir sus chivos con tranquilidad y, si tienen la suerte de venderlos, que también sea bajo todas las normas de seguridad”. 

 

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