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El fútbol femenino juega su partido día a día

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El fútbol femenino juega su partido día a día

Alejandro Magdaleno

¿El fútbol es solo un juego?

Con esa inquietud comenzamos este informe. Y, con una respuesta sustentada en la historia, certificamos que está claro que no. El fútbol es mucho más que eso. Es un fenómeno político, social y cultural de multitudes, que ejerce una enorme influencia en todo el planeta.

Es un espacio tradicionalmente reservado a los hombres, que se resistió durante décadas al acceso de las mujeres. Ir hacia una igualdad efectiva, e incluso a superar las barreras que separan el deporte por géneros, representa historias importantes para una transformación profunda.

La distancia entre fútbol masculino y femenino no es algo natural ni es fruto de un despertar espontáneo: es una distancia que, durante décadas, marcaron los hombres y significó los primeros pasos del fútbol femenino.

La distancia es imposible de abarcar de la noche a la mañana, pero obliga a liberar al deporte de todas las barreras con las que aún cuenta.

"Solo entonces, el fútbol dejará de ser 'cosa de hombres', para transformarse de verdad en el deporte del pueblo. De todo el pueblo, incluyendo de forma igualitaria a todas y todos, sin distinciones ni jerarquías de género", describe Juan Cristóbal Marinello Bonnefo, doctor en historia comparada, política y social de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Para comprender la evolución del fútbol femenino debemos remontarnos a sus orígenes. Al igual que el fútbol masculino, la historia nació en Inglaterra.

Desde Argentina, les envíabamos el cuero a los ingleses y ellos nos mandaban las pelotas de fútbol.

A continuación, recorreremos año a año los detalles que no debemos perder de vista para acercarnos al triunfo de las mujeres en el fútbol femenino, para comprender ese partido que juegan a diario: el del campeonato de la igualdad de oportunidades, que aún no está ganado.

∙ 1881 ∙
Entre mayo y junio de ese año, un grupo de mujeres recorrió distintas ciudades británicas jugando ocho partidos que atrajeron a miles de espectadores. La mayoría se desarrolló con normalidad, pero en Glascow y Manchester el público invadió el campo e intentó agredir a las futbolistas, que debieron escapar bajo una lluvia de proyectiles. Habría que esperar casi 15 años para que el fútbol femenino irrumpiese una vez más en la esfera pública.

∙ 1894 ∙
Se fundó en Londres el primer club de fútbol de mujeres: el British Ladies’ Football Club (BLFC), cuya impulsora fue Netty Honeyball. El BLFC contó con el patrocinio de Lady Florence Dixie, conocida por sus ideales feministas.

 

 

∙ 1895 ∙
El primer partido se disputó el 23 de marzo en el barrio londinense de Crouch End. Ante la falta de otros clubes femeninos, el BLFC se dividió en dos equipos: Norte y Sur. El interés superó todas las expectativas: hubo 10.000 espectadores. A pesar de la actitud hostil del público y de la prensa, el BLFC continuó con su actividad, iniciando giras por las islas británicas y jugando más de 160 partidos entre 1895 y 1897.

∙ 1914 ∙
Las potencias europeas declararon la Primera Guerra Mundial en el verano de ese año, pero nadie podía imaginar lo que sucedería durante los cuatro años siguientes. La guerra transformó al mundo. El envío de los hombres al frente de batalla se tradujo en escasez de mano obra en el ámbito laboral, lo que significó la inserción de mujeres en las fábricas.
El trabajo femenino era una realidad más que consolidada, por lo que el aumento de mujeres trabajando no constituía una novedad. La verdadera ruptura se produjo con la incorporación masiva de mujeres en territorios reservados exclusivamente al "mundo masculino", como el de la industria metalúrgica y la de armamentos, donde llegaron a trabajar unas 700.000; sin embargo, la igualdad de género seguía percibiéndose ausente, por ejemplo, en los salarios. Las "munitionettes", como fueron llamadas, se convirtieron en uno de los símbolos del reconocimiento laboral femenino, además de protagonizar el renacimiento del fútbol femenino en Gran Bretaña.

∙ 1918 ∙
El armisticio (firmado en noviembre) llegó antes de que el fútbol femenino pudiese asentarse. El fin de la guerra significó la desmovilización de millones de hombres. La falta de empleo fomentó la hostilidad contra las obreras, provocando un resurgimiento de los discursos más tradicionales y excluyentes sobre los roles de género y el carácter dañino del trabajo físico para la salud femenina. Ante la presión para que las mujeres “volvieran a sus casas”, en agosto de 1919 el gobierno británico proclamó una ley que las obligaba a abandonar sus trabajos en favor de los soldados que retornaban. Esta expulsión masiva de las industrias tuvo un impacto negativo en el fútbol femenino y los equipos de fábrica de las "munitionettes" desaparecieron.

∙ 1920 ∙
El resurgimiento, gracias a un equipo legendario: el Dick, Kerr Ladies Football Club.
El punto culminante para la edad dorada del fútbol femenino británico fue el partido disputado en el Boxing Day de 1920 (26 de diciembre), cuando Dick, Kerr derrotó a St. Helen’s Ladies en Goodison Park, ante más de 53.000 espectadores, mientras que unas 14.000 personas se quedaron afuera, sin conseguir entrada. En total, el partido recaudó 3.115 libras: más de 700.000 euros actuales.

∙ 1941 ∙
Durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que en Francia el régimen de Vichy fomentó el deporte femenino, hizo una notable excepción con el fútbol, cuya práctica fue “prohibida vigorosamente” para las mujeres.

∙ 1960 ∙
Fueron necesarias profundas transformaciones culturales, en especial el creciente desafío a los roles tradicionales de género y al control sobre el cuerpo de las mujeres a partir de los años ’60, para que el mundo del fútbol comenzase a abrirse tímidamente.
En algunos países de Europa (Inglaterra, Italia y la República Federal Alemana), el fútbol femenino mantuvo una presencia importante a pesar de las barreras.

 

Las mujeres siempre jugaron y siempre lucharon por una competencia oficial. Fotos: Archivo

 

∙ 1970 ∙
Fue creada en Turín la Federación Internacional y Europea de Fútbol Femenino, que organizó dos mundiales no oficiales: en 1970 en Italia y en 1971 en México, que superaron todas las expectativas. La asistencia media fue de 20.000 personas; y la final (entre México y Dinamarca) se disputó ante 110.000 espectadores, constituyendo hasta el día de hoy el récord para un partido femenino.

∙ 1971 ∙
La Unión Europea de Fútbol recomendó a sus asociados tomar el control del fútbol femenino, lo que llevó a la Federación a levantar finalmente la prohibición de 1921.

∙ 1978 ∙
Año en el que murió Lily Parr (nació en 1905). Fue la principal estrella de las Dick, Kerr Ladies, convirtiendo alrededor de 1.000 goles en tres décadas. Rebelde, obrera, talentosa jugadora y abiertamente lesbiana,  Parr desafió los principales tabúes de su época. Es la primera mujer incluida (de forma póstuma) en el salón de la fama del fútbol inglés en 2002, además de la primera mujer expulsada de un partido de fútbol.

∙ 1980 ∙
Recién ese año la Real Federación de Fútbol de España admitió al fútbol femenino en su seno, y hubo que esperar hasta 1983 para el primer partido oficial de España. Hasta hoy, las jugadoras que disputaron partidos con la selección española con anterioridad a esa fecha no son reconocidas por la RFEF.

∙ 1991 ∙
La burocracia del fútbol no supo qué hacer con las mujeres. El primer mundial oficial de la FIFA fue en ese año.


∙ 1996 ∙
El Comité Olímpico Internacional recién incorporó el fútbol femenino hasta los juegos de Atlanta.

∙ 2018 ∙
El clásico femenino entre el Atlético Madrid y el Madrid CF atrajo 22.000 personas al Wanda Metropolitano, superando en asistencia a seis partidos de primera división masculina de esa jornada. Poco después, la Copa América femenina —celebrada en Chile— generó una respuesta muy positiva.

∙ 2019 ∙
El fútbol femenino se profesionaliza en Argentina y se firman los primeros contratos.

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El fútbol femenino juega su partido día a día

¿El fútbol es solo un juego?

Una lucha vigente. La Selección argentina jugará el mundial (en Francia, desde el 7 de junio) después de 12 años. Foto: Internet 

Con esa inquietud comenzamos este informe. Y, con una respuesta sustentada en la historia, certificamos que está claro que no. El fútbol es mucho más que eso. Es un fenómeno político, social y cultural de multitudes, que ejerce una enorme influencia en todo el planeta.

Es un espacio tradicionalmente reservado a los hombres, que se resistió durante décadas al acceso de las mujeres. Ir hacia una igualdad efectiva, e incluso a superar las barreras que separan el deporte por géneros, representa historias importantes para una transformación profunda.

La distancia entre fútbol masculino y femenino no es algo natural ni es fruto de un despertar espontáneo: es una distancia que, durante décadas, marcaron los hombres y significó los primeros pasos del fútbol femenino.

La distancia es imposible de abarcar de la noche a la mañana, pero obliga a liberar al deporte de todas las barreras con las que aún cuenta.

"Solo entonces, el fútbol dejará de ser 'cosa de hombres', para transformarse de verdad en el deporte del pueblo. De todo el pueblo, incluyendo de forma igualitaria a todas y todos, sin distinciones ni jerarquías de género", describe Juan Cristóbal Marinello Bonnefo, doctor en historia comparada, política y social de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Para comprender la evolución del fútbol femenino debemos remontarnos a sus orígenes. Al igual que el fútbol masculino, la historia nació en Inglaterra.

Desde Argentina, les envíabamos el cuero a los ingleses y ellos nos mandaban las pelotas de fútbol.

A continuación, recorreremos año a año los detalles que no debemos perder de vista para acercarnos al triunfo de las mujeres en el fútbol femenino, para comprender ese partido que juegan a diario: el del campeonato de la igualdad de oportunidades, que aún no está ganado.

∙ 1881 ∙
Entre mayo y junio de ese año, un grupo de mujeres recorrió distintas ciudades británicas jugando ocho partidos que atrajeron a miles de espectadores. La mayoría se desarrolló con normalidad, pero en Glascow y Manchester el público invadió el campo e intentó agredir a las futbolistas, que debieron escapar bajo una lluvia de proyectiles. Habría que esperar casi 15 años para que el fútbol femenino irrumpiese una vez más en la esfera pública.

∙ 1894 ∙
Se fundó en Londres el primer club de fútbol de mujeres: el British Ladies’ Football Club (BLFC), cuya impulsora fue Netty Honeyball. El BLFC contó con el patrocinio de Lady Florence Dixie, conocida por sus ideales feministas.

 

 

∙ 1895 ∙
El primer partido se disputó el 23 de marzo en el barrio londinense de Crouch End. Ante la falta de otros clubes femeninos, el BLFC se dividió en dos equipos: Norte y Sur. El interés superó todas las expectativas: hubo 10.000 espectadores. A pesar de la actitud hostil del público y de la prensa, el BLFC continuó con su actividad, iniciando giras por las islas británicas y jugando más de 160 partidos entre 1895 y 1897.

∙ 1914 ∙
Las potencias europeas declararon la Primera Guerra Mundial en el verano de ese año, pero nadie podía imaginar lo que sucedería durante los cuatro años siguientes. La guerra transformó al mundo. El envío de los hombres al frente de batalla se tradujo en escasez de mano obra en el ámbito laboral, lo que significó la inserción de mujeres en las fábricas.
El trabajo femenino era una realidad más que consolidada, por lo que el aumento de mujeres trabajando no constituía una novedad. La verdadera ruptura se produjo con la incorporación masiva de mujeres en territorios reservados exclusivamente al "mundo masculino", como el de la industria metalúrgica y la de armamentos, donde llegaron a trabajar unas 700.000; sin embargo, la igualdad de género seguía percibiéndose ausente, por ejemplo, en los salarios. Las "munitionettes", como fueron llamadas, se convirtieron en uno de los símbolos del reconocimiento laboral femenino, además de protagonizar el renacimiento del fútbol femenino en Gran Bretaña.

∙ 1918 ∙
El armisticio (firmado en noviembre) llegó antes de que el fútbol femenino pudiese asentarse. El fin de la guerra significó la desmovilización de millones de hombres. La falta de empleo fomentó la hostilidad contra las obreras, provocando un resurgimiento de los discursos más tradicionales y excluyentes sobre los roles de género y el carácter dañino del trabajo físico para la salud femenina. Ante la presión para que las mujeres “volvieran a sus casas”, en agosto de 1919 el gobierno británico proclamó una ley que las obligaba a abandonar sus trabajos en favor de los soldados que retornaban. Esta expulsión masiva de las industrias tuvo un impacto negativo en el fútbol femenino y los equipos de fábrica de las "munitionettes" desaparecieron.

∙ 1920 ∙
El resurgimiento, gracias a un equipo legendario: el Dick, Kerr Ladies Football Club.
El punto culminante para la edad dorada del fútbol femenino británico fue el partido disputado en el Boxing Day de 1920 (26 de diciembre), cuando Dick, Kerr derrotó a St. Helen’s Ladies en Goodison Park, ante más de 53.000 espectadores, mientras que unas 14.000 personas se quedaron afuera, sin conseguir entrada. En total, el partido recaudó 3.115 libras: más de 700.000 euros actuales.

∙ 1941 ∙
Durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que en Francia el régimen de Vichy fomentó el deporte femenino, hizo una notable excepción con el fútbol, cuya práctica fue “prohibida vigorosamente” para las mujeres.

∙ 1960 ∙
Fueron necesarias profundas transformaciones culturales, en especial el creciente desafío a los roles tradicionales de género y al control sobre el cuerpo de las mujeres a partir de los años ’60, para que el mundo del fútbol comenzase a abrirse tímidamente.
En algunos países de Europa (Inglaterra, Italia y la República Federal Alemana), el fútbol femenino mantuvo una presencia importante a pesar de las barreras.

 

Las mujeres siempre jugaron y siempre lucharon por una competencia oficial. Fotos: Archivo

 

∙ 1970 ∙
Fue creada en Turín la Federación Internacional y Europea de Fútbol Femenino, que organizó dos mundiales no oficiales: en 1970 en Italia y en 1971 en México, que superaron todas las expectativas. La asistencia media fue de 20.000 personas; y la final (entre México y Dinamarca) se disputó ante 110.000 espectadores, constituyendo hasta el día de hoy el récord para un partido femenino.

∙ 1971 ∙
La Unión Europea de Fútbol recomendó a sus asociados tomar el control del fútbol femenino, lo que llevó a la Federación a levantar finalmente la prohibición de 1921.

∙ 1978 ∙
Año en el que murió Lily Parr (nació en 1905). Fue la principal estrella de las Dick, Kerr Ladies, convirtiendo alrededor de 1.000 goles en tres décadas. Rebelde, obrera, talentosa jugadora y abiertamente lesbiana,  Parr desafió los principales tabúes de su época. Es la primera mujer incluida (de forma póstuma) en el salón de la fama del fútbol inglés en 2002, además de la primera mujer expulsada de un partido de fútbol.

∙ 1980 ∙
Recién ese año la Real Federación de Fútbol de España admitió al fútbol femenino en su seno, y hubo que esperar hasta 1983 para el primer partido oficial de España. Hasta hoy, las jugadoras que disputaron partidos con la selección española con anterioridad a esa fecha no son reconocidas por la RFEF.

∙ 1991 ∙
La burocracia del fútbol no supo qué hacer con las mujeres. El primer mundial oficial de la FIFA fue en ese año.


∙ 1996 ∙
El Comité Olímpico Internacional recién incorporó el fútbol femenino hasta los juegos de Atlanta.

∙ 2018 ∙
El clásico femenino entre el Atlético Madrid y el Madrid CF atrajo 22.000 personas al Wanda Metropolitano, superando en asistencia a seis partidos de primera división masculina de esa jornada. Poco después, la Copa América femenina —celebrada en Chile— generó una respuesta muy positiva.

∙ 2019 ∙
El fútbol femenino se profesionaliza en Argentina y se firman los primeros contratos.

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