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Cada vez más puntanos buscan ayuda para dejar de fumar

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Cada vez más puntanos buscan ayuda para dejar de fumar

Antes los pedidos se concentraban en los mayores de 50 años, ahora la mayoría tiene entre 30 y 40, según informó el consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Juana Koslay

Cada vez son más los puntanos que quieren abandonar este hábito. Se trata de adultos que tienen entre 30 y 40 años y quieren prevenir futuras enfermedades. Además, aseguran que comenzaron a fumar en la adolescencia. Los datos surgen de un estudio que realizó el Consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Juana Koslay, "Doctor Gregorio Vivas". 

Gustavo Juárez, médico generalista y coordinador del consultorio, comentó que desde hace nueve años procesan las historias clínicas de los pacientes y observaron que los primeros que asistieron tenían más de 50. Ese grupo presentaba patologías relacionadas al tabaquismo, como problemas cardiovasculares y respiratorios. Pero precisó que en los últimos años ese rango etario bajó a la franja de 30 a 40 años.

 

Noventa pacientes lograron dejar de fumar en el Consultorio de Cesación Tabáquica. 

 

Entre las causas que obligan a los puntanos a dejar la nicotina, Juárez expresó que se dan por varios motivos. Primero por los grandes impuestos que tienen y lo costoso que resulta fumar, segundo porque existe una ley que prohíbe hacerlo en lugares cerrados y la tercera causa se relaciona al cambio de estilo a una vida saludable. Resaltó que la mayoría no pueden dejarlo solo y en promedio consumen 20 cigarrillos diarios. A eso hay que sumarle que se iniciaron en su adolescencia y lo hicieron de manera continua. 

"Muchos quieren dejar de hacerlo de inmediato, pero no saben que es una adicción, una droga y que como todo tratamiento necesita su tiempo. Deben hacer terapia, se les plantea que necesitan un proceso hasta dejarlo definitivamente", detalló Juárez, quien agregó que algunos no fuman durante la semana, pero sí lo hacen viernes, sábado y domingo en reuniones sociales. 

El coordinador expresó que los que llegaron al consultorio fueron porque se dieron cuenta que al realizar una actividad física se agotaban fácilmente o les faltaba el aire. "El cigarrillo es una enfermedad adictiva de riesgo. Es el responsable del EPOC, también es un elemento nocivo precancerígeno", manifestó y contó que el primer impacto en el organismo lo da en el aparato respiratorio.

 

Mal. El cigarrillo electrónico está prohibido por la anmat.
 

"Desde el momento en el que se lo colocan en la boca provoca lesiones que no se ven a simple vista, como por ejemplo el cáncer de labios y luego afecta el aparato respiratorio. Comienzan a toser, respiran mal, aumentan la secreción de la mucosidad y son más vulnerables a tener infecciones como resfriados, bronquitis y neumonía. El otro gran impacto se da en las paredes de los vasos y los convierte en altamente peligrosos porque corren el riesgo de tener infartos y accidentes cerebros vasculares (ACV)", aseguró el especialista. 

Sobre por qué les cuesta a los pacientes dejarlo, resaltó que aparte de ser una sustancia que contiene nicotina, se combina con los procesos emocionales. "Es una adicción psicológica, física y cultural. A eso le sumaría que las tabacaleras, en los últimos años, se las ingeniaron para continuar en el mercado y lanzaron los cigarrillos electrónicos", afirmó Juárez, que aclaró que esta opción es igual de perjudicial que el cigarrillo. 

"Antes lo hacían a través de la combustión y ahora por vapor con una batería eléctrica. Lo que está en juego es la nicotina, que es la que afecta o altera la percepción de las cosas, como también las emociones. Es igual de malo que el común y está prohibido por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat)", contó el coordinador y señaló que los fumadores no saben a ciencia cierta lo que consumen. "No hay nadie que les garantice lo que le agregan al líquido o si tiene la dosis que debe tener, generalmente le ponen mucho más", advirtió. 

Aseguró que el cigarrillo es el causante de mayor cantidad de muertes prematuras en el mundo y resaltó que a lo largo de estos nueve años en su consultorio, unos 300 pacientes tuvieron una primera consulta y 90 lograron dejar de fumar. Acerca de lo que expresaron los que pudieron luchar contra la cesación tabáquica, el especialista contó que lo primero que dijeron era que se sentían libres. "Los que no consumimos no podemos tomar dimensión de lo que les pasa, pero aprecian el dejar el mal hábito y vuelven a ser ellos mismos, porque tuvieron una vida fraccionada y se perdieron momentos importantes de su vida por fumar. Saben que sus emociones no están mediadas por un producto químico, sino que ellos las controlan", manifestó. 

Además, indicó que las edades en las que se comienza a consumir nicotina oscilan entre los 11 y 15 años. "La diferencia con los adultos es que tienen conocimientos que antes no estaban. De igual modo, se ha reducido el porcentaje porque la tendencia es estar en forma y tener una vida saludable. Nosotros hacemos talleres en las escuelas y nueve fueron certificadas libre de humo. Les damos las herramientas para que puedan decir que no", enfatizó Juárez. 

El Consultorio de Cesación Tabáquica está compuesto por un grupo interdisciplinario. Los que asisten tiene la posibilidad de realizar el tratamiento de forma grupal o individual. Generalmente se les pide que se inscriban. Funciona los días martes de 8 a 17.
 

Aumenta el consumo de cigarrillos electrónicos en Mendoza

El diario "Los Andes" de Mendoza publicó una encuesta que arrojó que los argentinos fuman cada vez menos cigarrillos. Sin embargo, los especialistas advierten que va en aumento el electrónico. Esto significa que no se deja de fumar, sino que se realiza de otra forma. 

La tendencia va en consonancia con la última consulta de Factores de Riesgo de 2018 en la provincia vecina, que dejó en evidencia el descenso sostenido de la preferencia de cigarrillos tradicionales. La prevalencia del tabaco pasó de 29,7 por ciento de la población en 2002 a 22,2 por ciento en el último relevamiento.

El uso del cigarrillo electrónico se incluyó por primera vez en la medición mendocina del año pasado. Y resultó que 1,1% de la población lo utiliza. 

Los jóvenes son los que se inclinan por el electrónico, particularmente los adolescentes. Así lo destacó Alfredo Morán, titular del Programa provincial de Enfermedades Respiratorias Crónicas, quien dijo que la edad de inicio es más temprana que la del tabaco tradicional.
 

 

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Cada vez más puntanos buscan ayuda para dejar de fumar

Antes los pedidos se concentraban en los mayores de 50 años, ahora la mayoría tiene entre 30 y 40, según informó el consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Juana Koslay

Hábitos. según especialistas los tratamientos llevan un tiempo para decirle "chau" al pucho. Foto: Shutterstock.

Cada vez son más los puntanos que quieren abandonar este hábito. Se trata de adultos que tienen entre 30 y 40 años y quieren prevenir futuras enfermedades. Además, aseguran que comenzaron a fumar en la adolescencia. Los datos surgen de un estudio que realizó el Consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Juana Koslay, "Doctor Gregorio Vivas". 

Gustavo Juárez, médico generalista y coordinador del consultorio, comentó que desde hace nueve años procesan las historias clínicas de los pacientes y observaron que los primeros que asistieron tenían más de 50. Ese grupo presentaba patologías relacionadas al tabaquismo, como problemas cardiovasculares y respiratorios. Pero precisó que en los últimos años ese rango etario bajó a la franja de 30 a 40 años.

 

Noventa pacientes lograron dejar de fumar en el Consultorio de Cesación Tabáquica. 

 

Entre las causas que obligan a los puntanos a dejar la nicotina, Juárez expresó que se dan por varios motivos. Primero por los grandes impuestos que tienen y lo costoso que resulta fumar, segundo porque existe una ley que prohíbe hacerlo en lugares cerrados y la tercera causa se relaciona al cambio de estilo a una vida saludable. Resaltó que la mayoría no pueden dejarlo solo y en promedio consumen 20 cigarrillos diarios. A eso hay que sumarle que se iniciaron en su adolescencia y lo hicieron de manera continua. 

"Muchos quieren dejar de hacerlo de inmediato, pero no saben que es una adicción, una droga y que como todo tratamiento necesita su tiempo. Deben hacer terapia, se les plantea que necesitan un proceso hasta dejarlo definitivamente", detalló Juárez, quien agregó que algunos no fuman durante la semana, pero sí lo hacen viernes, sábado y domingo en reuniones sociales. 

El coordinador expresó que los que llegaron al consultorio fueron porque se dieron cuenta que al realizar una actividad física se agotaban fácilmente o les faltaba el aire. "El cigarrillo es una enfermedad adictiva de riesgo. Es el responsable del EPOC, también es un elemento nocivo precancerígeno", manifestó y contó que el primer impacto en el organismo lo da en el aparato respiratorio.

 

Mal. El cigarrillo electrónico está prohibido por la anmat.
 

"Desde el momento en el que se lo colocan en la boca provoca lesiones que no se ven a simple vista, como por ejemplo el cáncer de labios y luego afecta el aparato respiratorio. Comienzan a toser, respiran mal, aumentan la secreción de la mucosidad y son más vulnerables a tener infecciones como resfriados, bronquitis y neumonía. El otro gran impacto se da en las paredes de los vasos y los convierte en altamente peligrosos porque corren el riesgo de tener infartos y accidentes cerebros vasculares (ACV)", aseguró el especialista. 

Sobre por qué les cuesta a los pacientes dejarlo, resaltó que aparte de ser una sustancia que contiene nicotina, se combina con los procesos emocionales. "Es una adicción psicológica, física y cultural. A eso le sumaría que las tabacaleras, en los últimos años, se las ingeniaron para continuar en el mercado y lanzaron los cigarrillos electrónicos", afirmó Juárez, que aclaró que esta opción es igual de perjudicial que el cigarrillo. 

"Antes lo hacían a través de la combustión y ahora por vapor con una batería eléctrica. Lo que está en juego es la nicotina, que es la que afecta o altera la percepción de las cosas, como también las emociones. Es igual de malo que el común y está prohibido por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat)", contó el coordinador y señaló que los fumadores no saben a ciencia cierta lo que consumen. "No hay nadie que les garantice lo que le agregan al líquido o si tiene la dosis que debe tener, generalmente le ponen mucho más", advirtió. 

Aseguró que el cigarrillo es el causante de mayor cantidad de muertes prematuras en el mundo y resaltó que a lo largo de estos nueve años en su consultorio, unos 300 pacientes tuvieron una primera consulta y 90 lograron dejar de fumar. Acerca de lo que expresaron los que pudieron luchar contra la cesación tabáquica, el especialista contó que lo primero que dijeron era que se sentían libres. "Los que no consumimos no podemos tomar dimensión de lo que les pasa, pero aprecian el dejar el mal hábito y vuelven a ser ellos mismos, porque tuvieron una vida fraccionada y se perdieron momentos importantes de su vida por fumar. Saben que sus emociones no están mediadas por un producto químico, sino que ellos las controlan", manifestó. 

Además, indicó que las edades en las que se comienza a consumir nicotina oscilan entre los 11 y 15 años. "La diferencia con los adultos es que tienen conocimientos que antes no estaban. De igual modo, se ha reducido el porcentaje porque la tendencia es estar en forma y tener una vida saludable. Nosotros hacemos talleres en las escuelas y nueve fueron certificadas libre de humo. Les damos las herramientas para que puedan decir que no", enfatizó Juárez. 

El Consultorio de Cesación Tabáquica está compuesto por un grupo interdisciplinario. Los que asisten tiene la posibilidad de realizar el tratamiento de forma grupal o individual. Generalmente se les pide que se inscriban. Funciona los días martes de 8 a 17.
 

Aumenta el consumo de cigarrillos electrónicos en Mendoza

El diario "Los Andes" de Mendoza publicó una encuesta que arrojó que los argentinos fuman cada vez menos cigarrillos. Sin embargo, los especialistas advierten que va en aumento el electrónico. Esto significa que no se deja de fumar, sino que se realiza de otra forma. 

La tendencia va en consonancia con la última consulta de Factores de Riesgo de 2018 en la provincia vecina, que dejó en evidencia el descenso sostenido de la preferencia de cigarrillos tradicionales. La prevalencia del tabaco pasó de 29,7 por ciento de la población en 2002 a 22,2 por ciento en el último relevamiento.

El uso del cigarrillo electrónico se incluyó por primera vez en la medición mendocina del año pasado. Y resultó que 1,1% de la población lo utiliza. 

Los jóvenes son los que se inclinan por el electrónico, particularmente los adolescentes. Así lo destacó Alfredo Morán, titular del Programa provincial de Enfermedades Respiratorias Crónicas, quien dijo que la edad de inicio es más temprana que la del tabaco tradicional.
 

 

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