Escuchá acá la 90.9
X

Juzgan a comerciante acusado de asesinar a tiros a un policía

El homicidio de Rodolfo Domínguez ocurrió hace 4 años. Ricardo González está preso desde agosto de 2016.

El plan que ideó y consumó Ricardo Ariel González fue siniestro, según la investigación que dirigió la jueza Penal 3 de Villa Mercedes, Mirta Ucelay: el comerciante creó un perfil falso de una atractiva mujer en Facebook y lo usó como anzuelo para atraer al auxiliar de Policía Rodolfo Gilberto Domínguez a una cita íntima. Quería desquitarse porque el efectivo había tenido o aún tenía un amorío con su esposa, Fabiana Palacios, también integrante de la fuerza de seguridad. Cuando Domínguez llegó a la esquina acordada, su adversario lo acribilló a balazos, la madrugada del sábado 27 de junio de 2015.

Esa es, en resumidas cuentas, la hipótesis sobre la cual está sostenida la acusación contra González, por la que será juzgado a partir de hoy por la Cámara Penal 1 de esa ciudad, integrada por Sebastián Cadelago Filippi, Virna Milena Eguinoa y Hernán Herrera.

Tan firme como la imputación por “homicidio doblemente calificado”, por alevosía y por el uso de arma de fuego, es la postura con la cual el presunto homicida va a enfrentar la instancia decisiva de la causa criminal en su contra: González sostiene que él no mató a Domínguez, que las pruebas que la Policía y la Justicia enumeran contra él no son tales y que la acusación “está armada”.

Es lo que ha sostenido desde que quedó en la mira de la Justicia. Y se lo dijo a El Diario, en una entrevista exclusiva, en la cárcel de San Luis, en diciembre de 2016, cuatro meses después de ser procesado.

“En el expediente hay 19 policías que atestiguan en contra de otro que le tenía malas intenciones (a Domínguez)”, dijo el imputado, en aquella entrevista. Cuando los periodistas le preguntaron cuál sería el origen del encono, respondió: “No voy a dar nombres, pero se trata de un superior de Domínguez. Tenía un ensañamiento con él por un tema de faltas. También dicen que el chico fallecido salió con una ex novia de este superior. Esta persona es instructora de tiro y es francotirador certificado. Si bien tiene una coartada y por la altura no coincidiría con el asesino, sí podría saber quién mató al efectivo. Entonces ¿por qué no investigan eso?”.

—¿Usted qué cree, en base a lo que ha visto en el expediente, lo mataron por “un problema de polleras”?, le preguntó El Diario. “Puede que haya sido un drama pasional, porque era muy mujeriego –contestó–. Hay muchas declaraciones que dicen que salió con fulanita, menganita, sultanita. Pero también pudieron existir otros motivos, porque hay policías que sí mencionan otras razones. Por ejemplo, que él haya sabido algo muy importante de otros casos. Porque tenía la fama de que no era de callarse, todo lo hablaba. Y si se enteró de algo, por ejemplo, del caso Abel Ortiz, algún negocio de drogas grande o de algo que involucrara a otras personas, y sí… tranquilamente pudieron haberlo matado por eso”.

 

Desde su casa

Según González, él ni siquiera conocía a Domínguez y si bien se enteró de que habían matado a “un compañero” de su esposa porque ella se lo contó, recién dos meses después del crimen Fabiana le confesó que había tenido un romance con él.

Pero las pruebas contra las cuales tendrá que batallar su defensa en el juicio dicen otra cosa.

Durante más de un año, los investigadores policiales y judiciales requirieron informes a especialistas en informática de otras provincias y a las sedes que la empresa Facebook tiene en Estados Unidos e Irlanda.

Eso les permitió acreditar lo que ya manejaban como hipótesis: Domínguez había acudido en su Renault Clio, a la esquina de Ardiles y Guayaquil, del barrio Justo Daract, porque se iba a encontrar con “Carmen Pereyra”, una llamativa rubia que desde hacía un tiempo lo seducía por internet. La pesquisa también demostró que la foto que el criminal usó la había tomado de otra red social, Badoo.

El asesino empezó a preparar el crimen 87 días antes de concretarlo, con la creación de ese Facebook trucho, detalló en su momento el entonces jefe de la división Homicidios de la Unidad Regional II de Policía, comisario César Prado.

El dato clave de la acusación contra González está en los informes de las pericias informáticas. Según esos análisis, el perfil falso mediante el cual el policía fue citado a la esquina donde le tendieron la emboscada mortal fue creado en una computadora del comerciante.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Juzgan a comerciante acusado de asesinar a tiros a un policía

El homicidio de Rodolfo Domínguez ocurrió hace 4 años. Ricardo González está preso desde agosto de 2016.

A la cárcel. González es trasladado al Penal, el día que lo procesaron y le dictaron preventiva.

El plan que ideó y consumó Ricardo Ariel González fue siniestro, según la investigación que dirigió la jueza Penal 3 de Villa Mercedes, Mirta Ucelay: el comerciante creó un perfil falso de una atractiva mujer en Facebook y lo usó como anzuelo para atraer al auxiliar de Policía Rodolfo Gilberto Domínguez a una cita íntima. Quería desquitarse porque el efectivo había tenido o aún tenía un amorío con su esposa, Fabiana Palacios, también integrante de la fuerza de seguridad. Cuando Domínguez llegó a la esquina acordada, su adversario lo acribilló a balazos, la madrugada del sábado 27 de junio de 2015.

Esa es, en resumidas cuentas, la hipótesis sobre la cual está sostenida la acusación contra González, por la que será juzgado a partir de hoy por la Cámara Penal 1 de esa ciudad, integrada por Sebastián Cadelago Filippi, Virna Milena Eguinoa y Hernán Herrera.

Tan firme como la imputación por “homicidio doblemente calificado”, por alevosía y por el uso de arma de fuego, es la postura con la cual el presunto homicida va a enfrentar la instancia decisiva de la causa criminal en su contra: González sostiene que él no mató a Domínguez, que las pruebas que la Policía y la Justicia enumeran contra él no son tales y que la acusación “está armada”.

Es lo que ha sostenido desde que quedó en la mira de la Justicia. Y se lo dijo a El Diario, en una entrevista exclusiva, en la cárcel de San Luis, en diciembre de 2016, cuatro meses después de ser procesado.

“En el expediente hay 19 policías que atestiguan en contra de otro que le tenía malas intenciones (a Domínguez)”, dijo el imputado, en aquella entrevista. Cuando los periodistas le preguntaron cuál sería el origen del encono, respondió: “No voy a dar nombres, pero se trata de un superior de Domínguez. Tenía un ensañamiento con él por un tema de faltas. También dicen que el chico fallecido salió con una ex novia de este superior. Esta persona es instructora de tiro y es francotirador certificado. Si bien tiene una coartada y por la altura no coincidiría con el asesino, sí podría saber quién mató al efectivo. Entonces ¿por qué no investigan eso?”.

—¿Usted qué cree, en base a lo que ha visto en el expediente, lo mataron por “un problema de polleras”?, le preguntó El Diario. “Puede que haya sido un drama pasional, porque era muy mujeriego –contestó–. Hay muchas declaraciones que dicen que salió con fulanita, menganita, sultanita. Pero también pudieron existir otros motivos, porque hay policías que sí mencionan otras razones. Por ejemplo, que él haya sabido algo muy importante de otros casos. Porque tenía la fama de que no era de callarse, todo lo hablaba. Y si se enteró de algo, por ejemplo, del caso Abel Ortiz, algún negocio de drogas grande o de algo que involucrara a otras personas, y sí… tranquilamente pudieron haberlo matado por eso”.

 

Desde su casa

Según González, él ni siquiera conocía a Domínguez y si bien se enteró de que habían matado a “un compañero” de su esposa porque ella se lo contó, recién dos meses después del crimen Fabiana le confesó que había tenido un romance con él.

Pero las pruebas contra las cuales tendrá que batallar su defensa en el juicio dicen otra cosa.

Durante más de un año, los investigadores policiales y judiciales requirieron informes a especialistas en informática de otras provincias y a las sedes que la empresa Facebook tiene en Estados Unidos e Irlanda.

Eso les permitió acreditar lo que ya manejaban como hipótesis: Domínguez había acudido en su Renault Clio, a la esquina de Ardiles y Guayaquil, del barrio Justo Daract, porque se iba a encontrar con “Carmen Pereyra”, una llamativa rubia que desde hacía un tiempo lo seducía por internet. La pesquisa también demostró que la foto que el criminal usó la había tomado de otra red social, Badoo.

El asesino empezó a preparar el crimen 87 días antes de concretarlo, con la creación de ese Facebook trucho, detalló en su momento el entonces jefe de la división Homicidios de la Unidad Regional II de Policía, comisario César Prado.

El dato clave de la acusación contra González está en los informes de las pericias informáticas. Según esos análisis, el perfil falso mediante el cual el policía fue citado a la esquina donde le tendieron la emboscada mortal fue creado en una computadora del comerciante.

Logín