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El debut de una cabaña que quiere pisar fuerte

Juan Luna

A pesar de un frío despiadado y un comienzo difícil, el establecimiento de la familia Cavigliasso logró sentar las bases en busca de un lugar en el mercado genético. Entre Angus rústicos, las hembras inclinaron la balanza de los precios.

Una brisa fría corrió por entre los  pinos gigantes que dan la bienvenida a la estancia El Nenúfar, el primer campo que se levanta a orillas de la Autopista 55 luego de finalizar la zona urbana de Villa Mercedes, en el kilómetro 754. Fue un aviso prematuro de que el clima no iba a ser muy amable durante la jornada y de que el debut de la cabaña “El Viejo Zorzal”, con un remate propio, no iba a ser sencillo.

Sin embargo, la calidad de la hacienda y una gran demanda de vientres contribuyeron para que los precios tomaran temperatura, y para que el establecimiento de la familia Cavigliasso sentara unas bases firmes para posicionarse en un mercado genético puntano que tiene cada vez más competidores.

Con una oferta de treinta toros y unos 500 vientres Aberdeen Angus, fueron las hembras con cría las que terminaron por inclinar la balanza de los precios y las que captaron más ofertas en una zona netamente criadora. La ocasión también sirvió para que la cabaña invitada "Los Gringos", proveniente de la provincia de Córdoba, hiciera conocer su hacienda Hereford, en busca de recuperar el terreno que la raza ha ido perdiendo en los últimos años.

Tanto vendedores como compradores se fueron satisfechos, y la ganadería volvió a demostrar que está en movimiento, pero a la vez que sigue muy sujeta a las perspectivas económicas de un país en crisis y que vive la incertidumbre del futuro político que conducirá sus destinos.

 

Especialidad de la casa. Apuntan al Angus colorado, aunque también tienen negros.

 

Volvió el invierno

Todo estaba preparado para que la subasta fuera una verdadera fiesta. El establecimiento se había vestido para la ocasión, con carpas y corrales móviles, el campo se convirtió en una verdadera feria ganadera. Los fardos de pasto se transformaron en sillones, un bebedero para animales sirvió como un ingenioso recipiente para mantener las gaseosas y las cervezas bien frescas, y bajo una carpa apareció un living para servirles el desayuno a los primeros en llegar, con un tentempié que mostró cuál es la especialidad de la casa: maní.

Adentro de los corrales también había un excelente material. La hacienda Aberdeen Angus dejó lucir la inversión genética que ha hecho la empresa para tener animales moderados de tamaño y útiles para los campos puntanos y toda la región semiárida.

La concurrencia fue muy buena, sobre todo por ser la primera experiencia de una cabaña que está dando sus pasos iniciales en el mercado de reproductores. Fueron alrededor de 200 personas las que se acercaron al campo, con una gran presencia de productores locales, pero también con visitantes que llegaron desde provincias vecinas como Córdoba, La Pampa, Mendoza y Buenos Aires.

Pero tras varios días cálidos que aliviaron a Villa Mercedes en las últimas semanas, el invierno volvió y se hizo sentir con fuerza justo en el día de la subasta.

 

La cabaña "El Viejo Zorzal" es propiedad del Grupo Cavigliasso, que se destaca por la producción y venta de maní, aunque también tiene otros negocios agropecuarios.

 

El viento empezó a hacerse cada vez más intenso para la hora del almuerzo, y solo el locro bien caliente y los braseros que colocaron en el predio ayudaron a amortiguar el efecto durante un rato. Pero cuando las agujas del reloj ya habían pasado las dos de la tarde, los organizadores decidieron apurar el comienzo del remate.

José Talano, de la firma martillera Talano Hermanos, fue el que llamó a los clientes a la pista, quienes todavía estaban entretenidos con unos sabrosos sándwiches de carne y verduras. De a poco, las tribunas se fueron llenando y, entre abrigos y manos apretadas, arrancó la parte más protocolar de la subasta. Las palabras de agradecimiento y bienvenida de los martilleros y de los dueños de casa, marcaron el comienzo de un debut que fue tan esperado como trabajado.

 

Más que maní

“Es un gusto compartir esto con ustedes, con amigos que han venido desde muy lejos para acompañarnos. Esto empezó como un homenaje a mi padre, porque él era realmente un apasionado por la ganadería. El tuvo su cabaña en los '50 y le pusimos a esta nueva ‘El Viejo Zorzal’ para recordar a aquel ‘Zorzal’ que supo llevar adelante. En honor a él lo hicimos”, dijo el titular del establecimiento, Walter Cavigliasso, con la voz resquebrajada y los ojos humedecidos.

Porque aunque su nombre está asociado al mundo del maní y la familia sea propietaria de un grupo empresario líder en la producción y exportación del cultivo, hace unos nueve años decidieron volcar una parte de su tiempo y de sus esfuerzos en la ganadería. Fue una forma de rememorar aquellos inicios en sus campos de General Cabrera, provincia de Córdoba, pero también una apuesta que apunta a la rentabilidad y la eficiencia.

El establecimiento, por lo tanto, fue creado en 2010 y se especializa en la hacienda Aberdeen Angus, especialmente en la variante colorada. "Mi papá tenía Shorthorn, que también era de un color similar, entonces el Angus colorado era lo que más se asemejaba. Pero además, es una raza que se adapta muy bien a la zona y está muy esparcida en la provincia", le había contado el empresario a la revista El Campo en la previa de la subasta.

Desde sus comienzos, trataron de captar lo mejor de la genética disponible en el mercado e invirtieron en algunos ejemplares de las principales cabañas del país, incluso se quedaron con algunos animales premiados en la Expo Rural de Palermo. Pero esa búsqueda apunta a desarrollar una línea de sangre que sea útil para los áridos y duros campos puntanos. "Eso es lo que buscamos. No queremos comprar un toro que entre por los ojos por ser grande, sino que sea un animal productivo y carnicero, adaptado realmente a la zona", aclaró el cabañero.

Por lo tanto, buscan lograr un ejemplar de tamaño moderado, que convierta bien el pasto en carne pero que no sufra al moverse en grandes extensiones de terreno, como son los campos de cría. Además, si son de "frames" más pequeños, se mantienen en mejor estado sin consumir tanto forraje, las madres se preñan con más facilidad, disponen de más leche y crían mejor a sus terneros. "Hay que buscar un punto justo y creemos que lo hemos encontrado. Porque además, al gancho los rendimientos son muy buenos", reconoció.

La hacienda realiza su ciclo productivo en la estancia de Villa Mercedes, en un esquema forrajero que recorre distintos tipos de superficies: los vientres hacen la gestación en pastos naturales, paren en rastrojos de maíz o en verdeos, y luego la recría se reparte entre rastrojos o en pasturas como la digitaria. Cuando el animal llega a los 350 kilos, realizan una terminación a corral durante aproximadamente noventa días.

 

Tribunas llenas. Unas doscientas personas se acercaron al campo de Villa Mercedes.

 

Tiempo de hembras

A esta altura del año, la subasta se acomodó como una de las más tempranas en la temporada de remates de reproductores en la zona, que tendrá su punto más álgido en octubre. "Queríamos hacerlo antes de que estuvieran las exposiciones de las sociedades rurales, y las ventas de las firmas colegas. Creo que fue un acierto", explicó José Talano, sobre la decisión de realizar la fecha en la primera semana de agosto.

Así, por un lado, la jornada puede tomarse como una primera ventana para ver cómo responde el mercado en un contexto de inestabilidad y en el que lo político jugará un papel importante en las expectativas y las inversiones de los productores. Pero, por otra parte, hay que tener en cuenta que hay otras cabañas que ya tienen una clientela armada y un nombre instalado y que seguramente lograrán mejores precios que los que se ofertaron en "El Viejo Zorzal".

"Las sensaciones son muy buenas al ser un debut, el primer remate de esta firma en su campo, con una hacienda realmente destacada. Al ser el primero  es el que más cuesta y de algún modo hay que pagar el derecho de piso", admitió el experimentado martillero al finalizar las operaciones.

De todos modos, los dueños y la consignataria quedaron muy satisfechos con el nivel de las ventas. Lógicamente que para incentivar a los compradores colocaron facilidades para abonar, con noventa días de plazo o seis cuotas con cheque de pago diferido, tarjetas agropecuarias y hasta un 12% de descuento para quien entregara el dinero de contado. Además, ofertaron el flete sin cargo por traslados de hasta 200 kilómetros a los que compraron por lo menos cuatro toros o una jaula de vaquillonas.

El que primero salió a la pista fue "Ventarrón Supremo", un Puro de Pedigree (PP) colorado, que acusó en la balanza 760 kilos y de bajo peso al nacer.

 

La genética de la cabaña apunta a lograr animales de tamaño moderado, que se adapten bien a los duros campos de San Luis y que no sufran en campos grandes.

 

Tenía además el palmarés de haber sido Campeón Ternero en la Exposición Rural de Río Cuarto este año y Reservado Campeón el año pasado. "El que pega primero, pega dos veces", dijo Talano para motivar a los compradores, que arrancaron tímidos con las ofertas. Finalmente, fue vendido a $180.000 y marcó la cotización más alta de toda la tarde.

Pasaron después otros cuatro PP, en los que las ofertas también fueron tibias, dado que tienen un nicho de mercado mucho más acotado a cabañas y grandes establecimientos. Pero finalmente terminaron vendiéndose a un promedio de $110.000. A ellos le siguieron los toros Puros Controlados (PC), con muchos colorados y unos pocos negros, que se vendieron entre los $68.000 y los $90.000.

"Estamos satisfechos porque vendimos el 80% de los toros (quedaron algunos pocos sin comprador) y las vaquillonas se vendieran todas. En un remate con esta cantidad de hacienda, en esta época cuando recién empiezan las exposiciones, creemos que es un resultado muy importante. Además, cuando la gente empiece a acostumbrarse a la marca, va a ser mucho más fácil vender la hacienda", analizó Talano.

La intención de la familia Cavigliasso es posicionar a su subasta como una gran usina de vientres, algo que no es tan habitual en la región. Por eso, armaron un plantel de 500 vientres, conformado por unas 200 vaquillonas con su cría al pie, algunas recién nacidas y otras que ya llegan a los tres meses de vida. Una de las ventajas del combo es que los clientes ya cuentan con un ternero logrado y un vientre que se puede volver a entorar al poco tiempo. Y cuando llegaron las hembras, el ritmo del remate ganó celeridad y se empezaron a levantar más manos con ofertas.

Hubo varias categorías distintas, entre hacienda registrada y otra de rodeo general, con varias cruzas de razas para formar las famosas "caretas": las vaquillonas PP se vendieron a un mínimo de $82.000 y un máximo de $90.000; las vaquillonas generales sin servicio tuvieron un piso de $19.500 y un techo de $25.000; las vacas con cría rondaron entre los $21.000 y los $24.000, lo que pisa; las vacas con cría generales fueron desde los $17.000 hasta los $18.500, también lo que pisa. Por otro lado, las vaquillonas con garantía de preñez se pagaron desde $32.000 hasta $39.000, y las preñadas del rodeo general desde los $ 27.000 hasta $30.000.

"Lo cierto es que no me costó vender la hembra. Fundamentalmente, las que estaban con cría volaron rápido y con precios que están muy bien para el mercado. Esto recién empieza y en los años sucesivos va a ser un remate de hembras muy importante para esta zona, que es netamente criadora, donde no hay muchas vacas", aseguró Talano.

 

Experiencia. El cordobés José Talano fue el encargado del martillo. Tuvo mucho trabajo.

 

Para el martillero cordobés, la cabaña tiene un gran futuro y aseguró que los productores que compraron reproductores, "se llevaron una muy buena hacienda, que se trabaja bien y que tiene un corriente de sangre excelente", porque la cabaña "compra muy buenos toros en Palermo, no le está escatimando esfuerzos en lo que hace a trabajo y dinero. Entonces se han llevado animales que se van a adaptar muy fácilmente a la zona y van a aceptar cualquier tipo de servicios".

En los últimos lotes, el frío ya era muy intenso y difícil de soportar. Por eso, muchos de los que ya habían comprado, decidieron refugiarse en la carpa del desayuno. Para la venta final de equinos de la cabaña y del haras "La Indomable", también de propiedad de la familia, quedó un público más acotado, que se quedó especialmente para llevarse algún caballo de primera calidad.

"Estamos muy contentos de que la gente haya disfrutado. Si bien es el primer remate y somos una cabaña no tan nombrada, la calidad de la hacienda nos sirve como una buena publicidad de los próximos eventos", analizó después Nicolás Cavigliasso, el hijo de Walter, quien se puso al frente de la organización del remate haciendo una pausa en su actividad deportiva.

Es que el joven de 27 años es piloto de cuatriciclos y este año se consagró campeón del rally Dakar en Perú. Ese mismo empuje le puso a la preparación de la subasta. "Hace un año que ya venimos armándola. Fue una idea loca que con el pasar de los meses fue tomando forma", dijo, y aseguró que repetirán el año que viene porque quedaron muy conformes. "A cargar más pilas, más que nunca. La semana que viene ya empezamos a planificar el próximo remate", anticipó entusiasmado.

Así, luego de unas dos horas y media de subir y bajar el martillo, el remate bajó el telón. La mayoría se fue apurada por un frío que se hizo sentir con mucha fuerza, pero que no pudo opacar el debut de una cabaña que logró empezar con pie firme. Contra todos los obstáculos, organizaron una jornada ganadera que estuvo a la altura de las que dan las grandes firmas del país.

 

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El debut de una cabaña que quiere pisar fuerte

A pesar de un frío despiadado y un comienzo difícil, el establecimiento de la familia Cavigliasso logró sentar las bases en busca de un lugar en el mercado genético. Entre Angus rústicos, las hembras inclinaron la balanza de los precios.

Negro. Con la mirada firme. 

Una brisa fría corrió por entre los  pinos gigantes que dan la bienvenida a la estancia El Nenúfar, el primer campo que se levanta a orillas de la Autopista 55 luego de finalizar la zona urbana de Villa Mercedes, en el kilómetro 754. Fue un aviso prematuro de que el clima no iba a ser muy amable durante la jornada y de que el debut de la cabaña “El Viejo Zorzal”, con un remate propio, no iba a ser sencillo.

Sin embargo, la calidad de la hacienda y una gran demanda de vientres contribuyeron para que los precios tomaran temperatura, y para que el establecimiento de la familia Cavigliasso sentara unas bases firmes para posicionarse en un mercado genético puntano que tiene cada vez más competidores.

Con una oferta de treinta toros y unos 500 vientres Aberdeen Angus, fueron las hembras con cría las que terminaron por inclinar la balanza de los precios y las que captaron más ofertas en una zona netamente criadora. La ocasión también sirvió para que la cabaña invitada "Los Gringos", proveniente de la provincia de Córdoba, hiciera conocer su hacienda Hereford, en busca de recuperar el terreno que la raza ha ido perdiendo en los últimos años.

Tanto vendedores como compradores se fueron satisfechos, y la ganadería volvió a demostrar que está en movimiento, pero a la vez que sigue muy sujeta a las perspectivas económicas de un país en crisis y que vive la incertidumbre del futuro político que conducirá sus destinos.

 

Especialidad de la casa. Apuntan al Angus colorado, aunque también tienen negros.

 

Volvió el invierno

Todo estaba preparado para que la subasta fuera una verdadera fiesta. El establecimiento se había vestido para la ocasión, con carpas y corrales móviles, el campo se convirtió en una verdadera feria ganadera. Los fardos de pasto se transformaron en sillones, un bebedero para animales sirvió como un ingenioso recipiente para mantener las gaseosas y las cervezas bien frescas, y bajo una carpa apareció un living para servirles el desayuno a los primeros en llegar, con un tentempié que mostró cuál es la especialidad de la casa: maní.

Adentro de los corrales también había un excelente material. La hacienda Aberdeen Angus dejó lucir la inversión genética que ha hecho la empresa para tener animales moderados de tamaño y útiles para los campos puntanos y toda la región semiárida.

La concurrencia fue muy buena, sobre todo por ser la primera experiencia de una cabaña que está dando sus pasos iniciales en el mercado de reproductores. Fueron alrededor de 200 personas las que se acercaron al campo, con una gran presencia de productores locales, pero también con visitantes que llegaron desde provincias vecinas como Córdoba, La Pampa, Mendoza y Buenos Aires.

Pero tras varios días cálidos que aliviaron a Villa Mercedes en las últimas semanas, el invierno volvió y se hizo sentir con fuerza justo en el día de la subasta.

 

La cabaña "El Viejo Zorzal" es propiedad del Grupo Cavigliasso, que se destaca por la producción y venta de maní, aunque también tiene otros negocios agropecuarios.

 

El viento empezó a hacerse cada vez más intenso para la hora del almuerzo, y solo el locro bien caliente y los braseros que colocaron en el predio ayudaron a amortiguar el efecto durante un rato. Pero cuando las agujas del reloj ya habían pasado las dos de la tarde, los organizadores decidieron apurar el comienzo del remate.

José Talano, de la firma martillera Talano Hermanos, fue el que llamó a los clientes a la pista, quienes todavía estaban entretenidos con unos sabrosos sándwiches de carne y verduras. De a poco, las tribunas se fueron llenando y, entre abrigos y manos apretadas, arrancó la parte más protocolar de la subasta. Las palabras de agradecimiento y bienvenida de los martilleros y de los dueños de casa, marcaron el comienzo de un debut que fue tan esperado como trabajado.

 

Más que maní

“Es un gusto compartir esto con ustedes, con amigos que han venido desde muy lejos para acompañarnos. Esto empezó como un homenaje a mi padre, porque él era realmente un apasionado por la ganadería. El tuvo su cabaña en los '50 y le pusimos a esta nueva ‘El Viejo Zorzal’ para recordar a aquel ‘Zorzal’ que supo llevar adelante. En honor a él lo hicimos”, dijo el titular del establecimiento, Walter Cavigliasso, con la voz resquebrajada y los ojos humedecidos.

Porque aunque su nombre está asociado al mundo del maní y la familia sea propietaria de un grupo empresario líder en la producción y exportación del cultivo, hace unos nueve años decidieron volcar una parte de su tiempo y de sus esfuerzos en la ganadería. Fue una forma de rememorar aquellos inicios en sus campos de General Cabrera, provincia de Córdoba, pero también una apuesta que apunta a la rentabilidad y la eficiencia.

El establecimiento, por lo tanto, fue creado en 2010 y se especializa en la hacienda Aberdeen Angus, especialmente en la variante colorada. "Mi papá tenía Shorthorn, que también era de un color similar, entonces el Angus colorado era lo que más se asemejaba. Pero además, es una raza que se adapta muy bien a la zona y está muy esparcida en la provincia", le había contado el empresario a la revista El Campo en la previa de la subasta.

Desde sus comienzos, trataron de captar lo mejor de la genética disponible en el mercado e invirtieron en algunos ejemplares de las principales cabañas del país, incluso se quedaron con algunos animales premiados en la Expo Rural de Palermo. Pero esa búsqueda apunta a desarrollar una línea de sangre que sea útil para los áridos y duros campos puntanos. "Eso es lo que buscamos. No queremos comprar un toro que entre por los ojos por ser grande, sino que sea un animal productivo y carnicero, adaptado realmente a la zona", aclaró el cabañero.

Por lo tanto, buscan lograr un ejemplar de tamaño moderado, que convierta bien el pasto en carne pero que no sufra al moverse en grandes extensiones de terreno, como son los campos de cría. Además, si son de "frames" más pequeños, se mantienen en mejor estado sin consumir tanto forraje, las madres se preñan con más facilidad, disponen de más leche y crían mejor a sus terneros. "Hay que buscar un punto justo y creemos que lo hemos encontrado. Porque además, al gancho los rendimientos son muy buenos", reconoció.

La hacienda realiza su ciclo productivo en la estancia de Villa Mercedes, en un esquema forrajero que recorre distintos tipos de superficies: los vientres hacen la gestación en pastos naturales, paren en rastrojos de maíz o en verdeos, y luego la recría se reparte entre rastrojos o en pasturas como la digitaria. Cuando el animal llega a los 350 kilos, realizan una terminación a corral durante aproximadamente noventa días.

 

Tribunas llenas. Unas doscientas personas se acercaron al campo de Villa Mercedes.

 

Tiempo de hembras

A esta altura del año, la subasta se acomodó como una de las más tempranas en la temporada de remates de reproductores en la zona, que tendrá su punto más álgido en octubre. "Queríamos hacerlo antes de que estuvieran las exposiciones de las sociedades rurales, y las ventas de las firmas colegas. Creo que fue un acierto", explicó José Talano, sobre la decisión de realizar la fecha en la primera semana de agosto.

Así, por un lado, la jornada puede tomarse como una primera ventana para ver cómo responde el mercado en un contexto de inestabilidad y en el que lo político jugará un papel importante en las expectativas y las inversiones de los productores. Pero, por otra parte, hay que tener en cuenta que hay otras cabañas que ya tienen una clientela armada y un nombre instalado y que seguramente lograrán mejores precios que los que se ofertaron en "El Viejo Zorzal".

"Las sensaciones son muy buenas al ser un debut, el primer remate de esta firma en su campo, con una hacienda realmente destacada. Al ser el primero  es el que más cuesta y de algún modo hay que pagar el derecho de piso", admitió el experimentado martillero al finalizar las operaciones.

De todos modos, los dueños y la consignataria quedaron muy satisfechos con el nivel de las ventas. Lógicamente que para incentivar a los compradores colocaron facilidades para abonar, con noventa días de plazo o seis cuotas con cheque de pago diferido, tarjetas agropecuarias y hasta un 12% de descuento para quien entregara el dinero de contado. Además, ofertaron el flete sin cargo por traslados de hasta 200 kilómetros a los que compraron por lo menos cuatro toros o una jaula de vaquillonas.

El que primero salió a la pista fue "Ventarrón Supremo", un Puro de Pedigree (PP) colorado, que acusó en la balanza 760 kilos y de bajo peso al nacer.

 

La genética de la cabaña apunta a lograr animales de tamaño moderado, que se adapten bien a los duros campos de San Luis y que no sufran en campos grandes.

 

Tenía además el palmarés de haber sido Campeón Ternero en la Exposición Rural de Río Cuarto este año y Reservado Campeón el año pasado. "El que pega primero, pega dos veces", dijo Talano para motivar a los compradores, que arrancaron tímidos con las ofertas. Finalmente, fue vendido a $180.000 y marcó la cotización más alta de toda la tarde.

Pasaron después otros cuatro PP, en los que las ofertas también fueron tibias, dado que tienen un nicho de mercado mucho más acotado a cabañas y grandes establecimientos. Pero finalmente terminaron vendiéndose a un promedio de $110.000. A ellos le siguieron los toros Puros Controlados (PC), con muchos colorados y unos pocos negros, que se vendieron entre los $68.000 y los $90.000.

"Estamos satisfechos porque vendimos el 80% de los toros (quedaron algunos pocos sin comprador) y las vaquillonas se vendieran todas. En un remate con esta cantidad de hacienda, en esta época cuando recién empiezan las exposiciones, creemos que es un resultado muy importante. Además, cuando la gente empiece a acostumbrarse a la marca, va a ser mucho más fácil vender la hacienda", analizó Talano.

La intención de la familia Cavigliasso es posicionar a su subasta como una gran usina de vientres, algo que no es tan habitual en la región. Por eso, armaron un plantel de 500 vientres, conformado por unas 200 vaquillonas con su cría al pie, algunas recién nacidas y otras que ya llegan a los tres meses de vida. Una de las ventajas del combo es que los clientes ya cuentan con un ternero logrado y un vientre que se puede volver a entorar al poco tiempo. Y cuando llegaron las hembras, el ritmo del remate ganó celeridad y se empezaron a levantar más manos con ofertas.

Hubo varias categorías distintas, entre hacienda registrada y otra de rodeo general, con varias cruzas de razas para formar las famosas "caretas": las vaquillonas PP se vendieron a un mínimo de $82.000 y un máximo de $90.000; las vaquillonas generales sin servicio tuvieron un piso de $19.500 y un techo de $25.000; las vacas con cría rondaron entre los $21.000 y los $24.000, lo que pisa; las vacas con cría generales fueron desde los $17.000 hasta los $18.500, también lo que pisa. Por otro lado, las vaquillonas con garantía de preñez se pagaron desde $32.000 hasta $39.000, y las preñadas del rodeo general desde los $ 27.000 hasta $30.000.

"Lo cierto es que no me costó vender la hembra. Fundamentalmente, las que estaban con cría volaron rápido y con precios que están muy bien para el mercado. Esto recién empieza y en los años sucesivos va a ser un remate de hembras muy importante para esta zona, que es netamente criadora, donde no hay muchas vacas", aseguró Talano.

 

Experiencia. El cordobés José Talano fue el encargado del martillo. Tuvo mucho trabajo.

 

Para el martillero cordobés, la cabaña tiene un gran futuro y aseguró que los productores que compraron reproductores, "se llevaron una muy buena hacienda, que se trabaja bien y que tiene un corriente de sangre excelente", porque la cabaña "compra muy buenos toros en Palermo, no le está escatimando esfuerzos en lo que hace a trabajo y dinero. Entonces se han llevado animales que se van a adaptar muy fácilmente a la zona y van a aceptar cualquier tipo de servicios".

En los últimos lotes, el frío ya era muy intenso y difícil de soportar. Por eso, muchos de los que ya habían comprado, decidieron refugiarse en la carpa del desayuno. Para la venta final de equinos de la cabaña y del haras "La Indomable", también de propiedad de la familia, quedó un público más acotado, que se quedó especialmente para llevarse algún caballo de primera calidad.

"Estamos muy contentos de que la gente haya disfrutado. Si bien es el primer remate y somos una cabaña no tan nombrada, la calidad de la hacienda nos sirve como una buena publicidad de los próximos eventos", analizó después Nicolás Cavigliasso, el hijo de Walter, quien se puso al frente de la organización del remate haciendo una pausa en su actividad deportiva.

Es que el joven de 27 años es piloto de cuatriciclos y este año se consagró campeón del rally Dakar en Perú. Ese mismo empuje le puso a la preparación de la subasta. "Hace un año que ya venimos armándola. Fue una idea loca que con el pasar de los meses fue tomando forma", dijo, y aseguró que repetirán el año que viene porque quedaron muy conformes. "A cargar más pilas, más que nunca. La semana que viene ya empezamos a planificar el próximo remate", anticipó entusiasmado.

Así, luego de unas dos horas y media de subir y bajar el martillo, el remate bajó el telón. La mayoría se fue apurada por un frío que se hizo sentir con mucha fuerza, pero que no pudo opacar el debut de una cabaña que logró empezar con pie firme. Contra todos los obstáculos, organizaron una jornada ganadera que estuvo a la altura de las que dan las grandes firmas del país.

 

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