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Una hurtó un celular y la otra, una caja de vino: fueron presas

La mujer que sustrajo el alcohol también estaba imputada por amenazas, pero le dieron la falta de mérito.

Después de ocho días de encierro en una comisaría de Villa Mercedes, Daiana Solange Nievas y Luisa "La Cacha" Escudero conocieron su destino en lo inmediato: la Penitenciaría de San Luis. La primera fue procesada por robarle el celular a una vecina del barrio Eva Perón I y la otra mujer, por sustraer una caja de vino en un almacén del barrio Ferroviario, al que cada tanto, según sus empleados, iba con amenazas a exigir que le dieran mercadería. 

Ambas fueron procesadas por "Hurto". No siempre en un delito de esa naturaleza, menos grave que otros, el procesamiento va acompañado por la prisión preventiva, pero la jueza Contravencional y Correccional 2, María Antonella Panero Magnano, consideró que estaban dados los elementos para enviarlas a la cárcel. 

En el caso de Escudero, de 29 años, contempló que si en un futuro llega a ser condenada por ese delito por el que la procesó podría caberle una pena de cumplimiento efectivo en la cárcel y esa posibilidad puede llevarla, a modo de ver de la jueza, a eludir la Justicia. 

En el caso de Nievas, en cambio, Panero Magnano tuvo en cuenta el historial delictivo que pesa sobre la joven de 25 años. Consideró el hecho de que la mujer ya tiene un procesamiento por robo calificado junto a un cómplice, de apellido Galvalicio. 

El hurto atribuido a Nievas sucedió el miércoles 8. Ese día, a las 17:40, la mujer fue hasta lo de Jessica González. La dueña de casa estaba en el patio cuando vio acercarse a la joven, a quien conoce del barrio. Nievas le dijo: "Eh, amiga ¿no me convidás agua?". 

La vecina se fue hasta la cocina y le alcanzó una botella con agua. Nievas se mojó la cabeza con el agua y se fue. Al menos, eso creyó González. 

"Cuando entré a la casa y me puse a llenar la botella, me doy vuelta y veo a Nievas que va saliendo del patio. Iba corriendo", denunció la damnificada. 

Cuando se acercó a sus hijos, que estaban en la pileta, y les preguntó por su celular, le dijeron que la chica a la que le había dado agua se lo había llevado. 

A los policías de la Comisaría 40ª les llevó apenas un par de horas ubicar y aprehender a la acusada. Al poco tiempo también recuperaron el aparato, marca Motorola, que había sido vendido a otro vecino del Eva Perón I. 

El hurto que le valió la cárcel a Escudero ocurrió un día después,  en el almacén de "La Prove". 

Katia, la empleada del negocio, relató que a las 15 "La Cacha" entró y le ordenó que le diera un vino. Como ella le contestó que no, molesta, la imputada la insultó y sustrajo una caja. 

La dueña de "La Prove" dijo que siempre que va, las intimida. Sin embargo, la jueza le dictó la falta de mérito respecto a las dos imputaciones que tenía por amenaza. 

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Una hurtó un celular y la otra, una caja de vino: fueron presas

La mujer que sustrajo el alcohol también estaba imputada por amenazas, pero le dieron la falta de mérito.

"La Cacha". También tenía dos imputaciones por amenazas, pero zafó (Izq.). Nievas. Ya cuenta con otro procesamiento, por robar junto a un cómplice (Der.). Fotos: Gentileza Unidad Regional II.

Después de ocho días de encierro en una comisaría de Villa Mercedes, Daiana Solange Nievas y Luisa "La Cacha" Escudero conocieron su destino en lo inmediato: la Penitenciaría de San Luis. La primera fue procesada por robarle el celular a una vecina del barrio Eva Perón I y la otra mujer, por sustraer una caja de vino en un almacén del barrio Ferroviario, al que cada tanto, según sus empleados, iba con amenazas a exigir que le dieran mercadería. 

Ambas fueron procesadas por "Hurto". No siempre en un delito de esa naturaleza, menos grave que otros, el procesamiento va acompañado por la prisión preventiva, pero la jueza Contravencional y Correccional 2, María Antonella Panero Magnano, consideró que estaban dados los elementos para enviarlas a la cárcel. 

En el caso de Escudero, de 29 años, contempló que si en un futuro llega a ser condenada por ese delito por el que la procesó podría caberle una pena de cumplimiento efectivo en la cárcel y esa posibilidad puede llevarla, a modo de ver de la jueza, a eludir la Justicia. 

En el caso de Nievas, en cambio, Panero Magnano tuvo en cuenta el historial delictivo que pesa sobre la joven de 25 años. Consideró el hecho de que la mujer ya tiene un procesamiento por robo calificado junto a un cómplice, de apellido Galvalicio. 

El hurto atribuido a Nievas sucedió el miércoles 8. Ese día, a las 17:40, la mujer fue hasta lo de Jessica González. La dueña de casa estaba en el patio cuando vio acercarse a la joven, a quien conoce del barrio. Nievas le dijo: "Eh, amiga ¿no me convidás agua?". 

La vecina se fue hasta la cocina y le alcanzó una botella con agua. Nievas se mojó la cabeza con el agua y se fue. Al menos, eso creyó González. 

"Cuando entré a la casa y me puse a llenar la botella, me doy vuelta y veo a Nievas que va saliendo del patio. Iba corriendo", denunció la damnificada. 

Cuando se acercó a sus hijos, que estaban en la pileta, y les preguntó por su celular, le dijeron que la chica a la que le había dado agua se lo había llevado. 

A los policías de la Comisaría 40ª les llevó apenas un par de horas ubicar y aprehender a la acusada. Al poco tiempo también recuperaron el aparato, marca Motorola, que había sido vendido a otro vecino del Eva Perón I. 

El hurto que le valió la cárcel a Escudero ocurrió un día después,  en el almacén de "La Prove". 

Katia, la empleada del negocio, relató que a las 15 "La Cacha" entró y le ordenó que le diera un vino. Como ella le contestó que no, molesta, la imputada la insultó y sustrajo una caja. 

La dueña de "La Prove" dijo que siempre que va, las intimida. Sin embargo, la jueza le dictó la falta de mérito respecto a las dos imputaciones que tenía por amenaza. 

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