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Apareció un parásito que afecta a los cerdos en Pringles

Lo denunció un productor que halló unas bolsitas blancas en los órganos de un animal recién faenado. Rápidamente la provincia puso en marcha un plan de capacitación.

Por Marcelo Dettoni
| 22 de marzo de 2020
Los cerdos pueden enfermarse por un parásito transmitido por humanos.

El viaje a Paso del Rey es placentero desde el mismo momento en que uno deja atrás el ingreso a Siete Cajones y se interna en las curvas y contra curvas del dique La Florida. El paisaje serrano se hace cada vez más intenso cuando queda atrás la ruta 9 y se pasa a transitar por la provincial 39, de calzada estrecha pero en buenas condiciones y que ahora comenzó a recibir turismo, atraído por la movida religiosa que se armó alrededor de la Virgen de la Cobrera. Luego de pasar frente al remozado altar y evitar el camino a Pampa del Tamboreo, solo quedan tres kilómetros para el ingreso al paraje, que es por un camino de tierra en buen estado, ahora sí en bajada, que lleva al caserío y, en el fondo, termina en la escuela.

 

Antes hay que pasar por las ruinas de la capilla Nuestra Señora del Rosario, que data de 1690 y aún conserva paredes de un grosor pocas veces visto, un banco de iglesia frente al altar y un dintel del quebracho que amaga con quebrarse, pero se mantiene enhiesto, con el orgullo propio de tantos años en su lugar. Todo es armónico en Paso del Rey y la escuela Nº 146 acompaña con su prolijidad, sus paredes y ventanas bien pintadas y un playón polideportivo que, salvo por un aro de básquet medio torcido, también está en perfectas condiciones de uso.

 

 

Ya hablamos con el productor y está todo controlado. Esta es la segunda fase, que incluye informarle a la población"

 

 

En el aire flota un aroma medio raro, que no llega a ser desagradable, mezcla de aromáticas silvestres y excremento del ganado que pasta con la misma tranquilidad que trasunta todo a su alrededor. Es una mañana de sol tibio y  el personal del Plan de Inclusión está acomodando sillas plásticas y banquetas en el patio de la escuela y los niños asoman sus miradas curiosas, de increíbles ojos negros, por la ventana de la única aula que usa la señorita Silvia, que será protagonista importante en la charla que fue a dar el Ministerio de Producción.

 

Porque la visita a Paso del Rey tiene un fin sanitario, y mostró una rápida reacción de la cartera que conduce Juan Lavandeira. Todo comenzó cuando un productor porcino del Departamento Pringles informó a los veterinarios del ministerio sobre la presencia de una estructura extraña, que él no conocía, en el cuerpo de un animal recién faenado. Actuó con mucha responsabilidad y envió fotos. Por eso, ante la sospecha de que se trataba de un quiste parasitario, rápidamente un equipo técnico viajó a la zona para confirmar el hallazgo y determinar los pasos a seguir, resguardando la identidad del criador para que no caiga un estigma sobre su producción y tampoco sobre la región entera, que tiene muchas pequeñas explotaciones que crían y venden animales para consumo.

 

Pero no se quedaron en la solución sanitaria del problema puntual, acordaron volver para brindar una charla de capacitación que ayude a evitar la propagación del parásito y, de paso, concientizar a la población sobre la situación, que no es grave ni para alarmarse, pero a la que es mejor ponerle coto rápidamente con acciones sencillas, de bajo costo, más relacionadas con la higiene y los cuidados personales con el bolsillo.

 

Con las fotos recibidas, Juan Manuel Celi Preti, jefe del Subprograma Producción y Genética Animal, concluyó que podría tratarse de una cisticercosis, una enfermedad provocada por un parásito denominado Taenia Solium, que pasa del ser humano al cerdo en un raro recorrido para las enfermedades zoonóticas, que suelen hacer el camino inverso. “No es para alarmarse ni mucho menos, pero siempre es bueno tomar precauciones, sobre todo en materia de higiene”, explicó el veterinario.

 

 


Juan Manuel Celi Preti, del ministerio, conversa con un productor.

 

 

La charla, a la que concurrieron alrededor de 30 personas y se hizo en la escuela, giró en torno a las características básicas de la patología y las maneras de evitarla. El comportamiento de la gente de los parajes es siempre el mismo. Las mujeres se animan primero y toman los asientos, mientras los hombres permanecen parados detrás, casi sin hablar, más allá de algún comentario entre ellos. La maestra ayudó a descomprimir ese velo de timidez invitándolos a que se acerquen a escuchar y dándoles libertad para que puedan preguntar lo que quieran y sacarse todas las dudas.

 

“El ser humano es el infestado y elimina huevos del parásito por la materia fecal. Si los cerdos consumen material contaminado, ingresa el huevo del parásito y se conforman unas vesículas (visibles como bolsitas de agua), que se pueden ver a simple vista si uno las busca durante la faena”, explicó Celi Preti, quien agregó que también el contagio puede llegar “cuando la materia fecal contamina la huerta donde cosechan verduras o si usan el mismo cuchillo con el que faenaron sin lavarlo para preparar la comida”.

 

Lo principal es lavarse las manos varias veces al día, dijo el funcionario, quien para darles una idea más acabada del parásito, contó que cuando es adulto está en el intestino del hombre y es “como la lombriz solitaria, tiene forma chata, como de cinta; y cuando está en estado larval se ve como una bolsita que contiene líquido transparente entre los músculos u órganos de los animales”. Pidió que ante una sospecha de parasitismo en alguno de sus conocidos, “avisar a su médico de confianza que en la zona hay observación de parásitos y él los va a saber medicar, con un antiparasitario alcanza para curarse”.

 

La maestra es un buen nexo entre el funcionario y la gente, a la que conoce como nadie luego de 12 años de trabajar en el paraje. Ella es una especie de ‘traductora’ de los términos más difíciles de comprender y es la primera en preguntar. Consulta sobre la posibilidad de hacer análisis y remarca cada medida preventiva que dice Celi Preti,  para que todos tengan claro qué hay que hacer para eliminar la enfermedad de sus casas y sus corrales.

 

Como el estado larval del parásito se aloja en los músculos del cerdo, es preferible no comer esa carne. “Ni ustedes, ni tampoco se la tiren a los animales, porque así se van a multiplicar los casos. Esa carne hay que quemarla y si la van a enterrar, que sea cocinada o rociada con cal, para que los perros no la saquen a la superficie”, agregó la veterinaria Gabriela Delgado, también presente en la charla, con un lenguaje llano y directo que ayudó a romper el hielo.

 

La titular de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP), que aprovecha cada viaje al interior de San Luis para invitar a que los productores se sumen a los beneficios que otorgan las leyes ovina y caprina para poder mejorar sus instalaciones y su genética, puso énfasis especial en decirles que a la carne siempre hay que cocinarla bien, hasta que no se vea roja, que hay que lavar las verduras, no mezclar los utensilios de trabajo con los de cocina y lavarse las manos con jabón varias veces al día.

 

“Atención que los cerdos no presentan síntomas, solo se van a dar cuenta cuando los carneen”, agregó la doctora, y remarcó que en los vegetales pueden anidar los huevos “y después se los van a comer ustedes, no se hacen adultos y pueden terminar en el cerebro”. En este punto las miradas cruzadas y nerviosas dieron cuenta de que el consejo había penetrado hasta lo más profundo. También les pidieron que, de ser posible, mantengan los cerdos encerrados, si es que no tienen baños en las casas, porque así van a poder controlar mejor qué es lo que comen.

 

 


Treinta personas participaron de la charla en la escuela Nº 146 de Paso del Rey. Son pequeños productores porcinos, con explotaciones familiares.

 

 

 

Delgado también les dio una clase práctica de cómo hay que lavarse las manos con jabón, que es la clave principal de todo, al igual que pasa con el coronavirus. Un productor se animó a preguntar sobre el origen de la parasitosis, quizá queriendo saber el nombre del denunciante, pero los funcionarios lo mantuvieron en reserva con una lógica impecable. “Ya hablamos con quien mandó las fotos al ministerio y está todo encauzado para que no se replique la enfermedad, porque está controlada. Esta es la segunda fase, que consiste en informar. Él hizo las cosas bien, como las tendrían que hacer ustedes si aparece otro caso. No hay que esconder nada, tienen que llamar, denunciar y nosotros los vamos a apoyar en todo”, refirió Celi Preti.

 

“Hay que revisar bien todo lo que carnean. El parásito que provoca la cisticercosis se ve a simple vista, pero ojo que hay otros que no, como el de la triquinosis. En este caso, hay que cocinar la carne a fondo si es que no van a hacer el análisis correspondiente. Por favor, no hagan chacinados ni vendan los animales enteros para consumo sin los chequeos contra la triquinosis, porque ahí sí que estamos fritos”, volvió a intervenir Delgado, para recordar que los jabalíes también pueden estar parasitados por la Trichinella Spirallis.

 

En cuanto a la hidatidosis, otra patología zoonótica que se hace fuerte cuando falta higiene, los técnicos de Producción mencionaron que su aspecto es similar, pero en el ciclo intervienen los perros y los ovinos. “El principal consejo que les puedo dejar es que no les den las vísceras crudas a los perros y desparasítenlos regularmente. Un consejo más, laven las manos de los niños luego de que jueguen con los perros”, añadió la veterinaria Bárbara Castiglione, quien también aportó sus conocimientos a la charla.

 

“Por último, solo les pido que difundan estos consejos a todos los que conocen, así multiplicamos el efecto de la charla”, sugirió el veterinario en la despedida, antes de anunciar que en los próximos meses volverán a Paso del Rey para hacer sangrados en busca de Aujesky, una enfermedad no tan difundida que puede provocar grandes pérdidas económicas en los criadores de cerdos.

 

 

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