Gabriela Garton, desde Australia, no olvida su paso por San Luis

Jugó el Mundial de Francia y sueña con otra convocatoria a la Selección Argentina. “Volvería a elegir este deporte”, dijo.

Gabriela Garton fue parte del proceso de la Selección Argentina de fútbol que jugó el Mundial de Francia. Es una apasionada de este deporte, al que abrazó a los 10 años. Tiene una rica historia. Nació en Estados Unidos. Es socióloga. También jugó al béisbol, pero en el fútbol encontró su lugar en el mundo. Por su físico, al ser una de las más grandes entre las jugadoras de su edad, fue al arco. Cuando se recibió vino a la Argentina. Jugó tres temporadas en River. Después pasó a UAI Urquiza, donde tuvo la chance de disputar dos Copas Libertadores. El amor la trajo a San Luis. Corría el año 2017 y a su marido Cristian, que es militar, lo trasladaron a tierra puntana, y hasta acá llegó Gabi. Entrenó en GEPU, Ave Fénix, Estudiantes y en Sol de Mayo. El presente la tiene en Australia. Se fue en busca de una liga más competitiva. Sueña con regresar a la Selección y añora San Luis.

 

—¿Dónde estás jugando ahora?

—Estoy en Melbourne, Australia, donde juego para Essendon Royals, un equipo de la Segunda División.

 

—¿Por qué elegiste Australia?

—Tienen muy buen nivel de fútbol femenino y además podría seguir jugando mientras seguía con mi carrera académica. Acá también estoy haciendo una pasantía con el grupo de investigación de sociología del deporte en la Universidad de Victoria. Tengo como meta llegar a jugar en la liga profesional, que está entre las mejores del mundo.

 

—¿Qué te dio y qué te quitó el fútbol?

—Me dio muchas amigas a las cuales considero como hermanas. Me llevó a países que jamás hubiese conocido, pero también me presentó a gente a la que hoy quiero mucho. Todo lo que vale la pena también tiene un precio, ¿no? En cuanto al fútbol, he tenido que hacer unos cuantos sacrificios, sobre todo por los viajes, o no salir para poder descansar bien y hacer los cuidados necesarios para estar bien físicamente. Pero no me arrepiento de nada.

 

—¿Qué te dejó tu paso por la Selección Argentina?

—Ojalá no sea tan solo un paso por la Selección. Por ahora la Mayor no está entrenando ni tampoco sabemos cuándo nos volveremos a juntar, pero sigo entrenando, jugando y preparándome por si me vuelven a citar.

 

—¿Qué falta para achicar la brecha con las grandes potencias?

—Falta mucho, hay que fortalecer y desarrollar el fútbol femenino comenzando con las inferiores, que haya más posibilidades para nenas que quieran jugar y que también tengan la posibilidad de entrenar bajo el mando de técnicos y técnicas formados con la capacidad de formar futbolistas.

 

—¿Qué sentiste cuando viste que había dos puntanas convocadas para la Selección Sub 20?

—Me parece genial que haya jugadoras puntanas en la Selección. Me llamó la atención el talento que tienen. Me tocó entrenar con Ave Fénix, GEPU y Estudiantes, y había unas cuantas jugadoras muy habilidosas, a Paloma (Fagiano) la conocí y fue una de las que más se destacaba. Me pone muy contenta ver cómo ella sigue creciendo y se sigue esforzando para llegar a lo más alto.

 

—Si te dieran elegir, ¿volverías elegir el fútbol?

—Sí, siempre volvería a elegir el fútbol. No podría imaginar mi vida sin ese deporte. Gracias al fútbol conocí a mis mejores amigas, a mi marido, publiqué mi primer libro y estoy llevando a cabo un doctorado y una carrera académica con base en las preguntas y los temas que me apasionan en el fútbol.

 

—¿Un sueño?

—Volver a jugar un Mundial con Argentina y pasar de ronda.

 

—¿Una jugadora con la que compartiste la Selección que te sorprendió?

—No sé si alguna me sorprendió porque ya las conocía. Por ahí Dalila Ippolito, por su rendimiento en el último partido del Mundial con Escocia. Es una jugadora joven con mucha proyección.

 

—¿Qué recuerdos tenés de San Luis y qué es lo que más extrañás?

—Tengo lindos recuerdos de San Luis. Allá todavía tenemos amigos muy queridos, así que para nosotros (mi marido y yo) nuestro paso por San Luis representa un tiempo muy lindo de nuestras vidas. Lo que más extraño son nuestros amigos y las sierras. Era hermoso poder salir el fin de semana y recorrer lugares tan preciosos como Potrero y El Trapiche.

 

—¿Cómo ves el tema del coronavirus?

—Es un tema complicado. No sé bien cómo va a afectar a nuestro mundo, y ni hablar del deporte. Acá se suspendieron todas las actividades deportivas como en muchas partes del mundo, y no se sabe cuándo volveremos a arrancar a entrenar y jugar. Creo que lo más importante es cuidar a la gente más vulnerable y si eso significa quedarnos en casa un tiempo más, hay que hacerlo.

 

—¿Qué cuidados toman vos y tu familia?

—Estamos tratando de quedarnos en casa lo más posible. Por suerte puedo trabajar desde mi casa sin problemas, ya que la mayor parte de mi trabajo es lectura y escritura en la computadora (porque ya terminé el trabajo de campo). Acá las universidades se pasaron todas a modalidades virtuales. En mayo voy a estar dando una clase de Ética en la Universidad de Victoria y ahora parece que la voy a tener que dar por internet. Espero que las universidades en Argentina puedan hacer lo mismos para poder seguir con la cursada sin que los alumnos pierdan el ritmo o tengan que demorar sus estudios.

 

—¿Qué mensajes les dejás a los puntanos?

—Mucha fuerza a los puntanos en este momento complicado. Cuídense entre ustedes, quedándose en casa lo más posible. Lo bueno es que cuando termine todo esto van a tener las sierras y los diques esperándolos para volver a disfrutar de su provincia tan hermosa. Y a las jóvenes jugadoras (y los varones también) a seguir entrenando, sean creativos y sigan entrenando en casa, es un buen momento para incentivar a sus familiares para que comiencen a hacer actividad física, aunque sea algunas flexiones de brazos, sentadillas o bailando.

 

Desde Australia, Gabi mantiene su sueño: entrena duro para tener otra chance en la Selección. Sabe que estando en una liga competitiva será más fácil el regreso.

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Gabriela Garton, desde Australia, no olvida su paso por San Luis

Jugó el Mundial de Francia y sueña con otra convocatoria a la Selección Argentina. “Volvería a elegir este deporte”, dijo.

A pesar de que nació en Estados Unidos, Gabriela integró el equipo argentino en el Mundial 2019. Foto: El Diario.

Gabriela Garton fue parte del proceso de la Selección Argentina de fútbol que jugó el Mundial de Francia. Es una apasionada de este deporte, al que abrazó a los 10 años. Tiene una rica historia. Nació en Estados Unidos. Es socióloga. También jugó al béisbol, pero en el fútbol encontró su lugar en el mundo. Por su físico, al ser una de las más grandes entre las jugadoras de su edad, fue al arco. Cuando se recibió vino a la Argentina. Jugó tres temporadas en River. Después pasó a UAI Urquiza, donde tuvo la chance de disputar dos Copas Libertadores. El amor la trajo a San Luis. Corría el año 2017 y a su marido Cristian, que es militar, lo trasladaron a tierra puntana, y hasta acá llegó Gabi. Entrenó en GEPU, Ave Fénix, Estudiantes y en Sol de Mayo. El presente la tiene en Australia. Se fue en busca de una liga más competitiva. Sueña con regresar a la Selección y añora San Luis.

 

—¿Dónde estás jugando ahora?

—Estoy en Melbourne, Australia, donde juego para Essendon Royals, un equipo de la Segunda División.

 

—¿Por qué elegiste Australia?

—Tienen muy buen nivel de fútbol femenino y además podría seguir jugando mientras seguía con mi carrera académica. Acá también estoy haciendo una pasantía con el grupo de investigación de sociología del deporte en la Universidad de Victoria. Tengo como meta llegar a jugar en la liga profesional, que está entre las mejores del mundo.

 

—¿Qué te dio y qué te quitó el fútbol?

—Me dio muchas amigas a las cuales considero como hermanas. Me llevó a países que jamás hubiese conocido, pero también me presentó a gente a la que hoy quiero mucho. Todo lo que vale la pena también tiene un precio, ¿no? En cuanto al fútbol, he tenido que hacer unos cuantos sacrificios, sobre todo por los viajes, o no salir para poder descansar bien y hacer los cuidados necesarios para estar bien físicamente. Pero no me arrepiento de nada.

 

—¿Qué te dejó tu paso por la Selección Argentina?

—Ojalá no sea tan solo un paso por la Selección. Por ahora la Mayor no está entrenando ni tampoco sabemos cuándo nos volveremos a juntar, pero sigo entrenando, jugando y preparándome por si me vuelven a citar.

 

—¿Qué falta para achicar la brecha con las grandes potencias?

—Falta mucho, hay que fortalecer y desarrollar el fútbol femenino comenzando con las inferiores, que haya más posibilidades para nenas que quieran jugar y que también tengan la posibilidad de entrenar bajo el mando de técnicos y técnicas formados con la capacidad de formar futbolistas.

 

—¿Qué sentiste cuando viste que había dos puntanas convocadas para la Selección Sub 20?

—Me parece genial que haya jugadoras puntanas en la Selección. Me llamó la atención el talento que tienen. Me tocó entrenar con Ave Fénix, GEPU y Estudiantes, y había unas cuantas jugadoras muy habilidosas, a Paloma (Fagiano) la conocí y fue una de las que más se destacaba. Me pone muy contenta ver cómo ella sigue creciendo y se sigue esforzando para llegar a lo más alto.

 

—Si te dieran elegir, ¿volverías elegir el fútbol?

—Sí, siempre volvería a elegir el fútbol. No podría imaginar mi vida sin ese deporte. Gracias al fútbol conocí a mis mejores amigas, a mi marido, publiqué mi primer libro y estoy llevando a cabo un doctorado y una carrera académica con base en las preguntas y los temas que me apasionan en el fútbol.

 

—¿Un sueño?

—Volver a jugar un Mundial con Argentina y pasar de ronda.

 

—¿Una jugadora con la que compartiste la Selección que te sorprendió?

—No sé si alguna me sorprendió porque ya las conocía. Por ahí Dalila Ippolito, por su rendimiento en el último partido del Mundial con Escocia. Es una jugadora joven con mucha proyección.

 

—¿Qué recuerdos tenés de San Luis y qué es lo que más extrañás?

—Tengo lindos recuerdos de San Luis. Allá todavía tenemos amigos muy queridos, así que para nosotros (mi marido y yo) nuestro paso por San Luis representa un tiempo muy lindo de nuestras vidas. Lo que más extraño son nuestros amigos y las sierras. Era hermoso poder salir el fin de semana y recorrer lugares tan preciosos como Potrero y El Trapiche.

 

—¿Cómo ves el tema del coronavirus?

—Es un tema complicado. No sé bien cómo va a afectar a nuestro mundo, y ni hablar del deporte. Acá se suspendieron todas las actividades deportivas como en muchas partes del mundo, y no se sabe cuándo volveremos a arrancar a entrenar y jugar. Creo que lo más importante es cuidar a la gente más vulnerable y si eso significa quedarnos en casa un tiempo más, hay que hacerlo.

 

—¿Qué cuidados toman vos y tu familia?

—Estamos tratando de quedarnos en casa lo más posible. Por suerte puedo trabajar desde mi casa sin problemas, ya que la mayor parte de mi trabajo es lectura y escritura en la computadora (porque ya terminé el trabajo de campo). Acá las universidades se pasaron todas a modalidades virtuales. En mayo voy a estar dando una clase de Ética en la Universidad de Victoria y ahora parece que la voy a tener que dar por internet. Espero que las universidades en Argentina puedan hacer lo mismos para poder seguir con la cursada sin que los alumnos pierdan el ritmo o tengan que demorar sus estudios.

 

—¿Qué mensajes les dejás a los puntanos?

—Mucha fuerza a los puntanos en este momento complicado. Cuídense entre ustedes, quedándose en casa lo más posible. Lo bueno es que cuando termine todo esto van a tener las sierras y los diques esperándolos para volver a disfrutar de su provincia tan hermosa. Y a las jóvenes jugadoras (y los varones también) a seguir entrenando, sean creativos y sigan entrenando en casa, es un buen momento para incentivar a sus familiares para que comiencen a hacer actividad física, aunque sea algunas flexiones de brazos, sentadillas o bailando.

 

Desde Australia, Gabi mantiene su sueño: entrena duro para tener otra chance en la Selección. Sabe que estando en una liga competitiva será más fácil el regreso.

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