SAN LUIS - Martes 07 de Julio de 2020

SAN LUIS - Martes 07 de Julio de 2020

EN VIVO

Almacenes en aprietos: las ventas cayeron un 50%

La mayoría atiende a través de rejas y con espacios reducidos dentro del local. También cambió la forma de comprar: los clientes ya no se llevan comida elaborada, sino que la hacen en casa.

Por redacción
| 16 de abril de 2020
Precaución. Con guantes de látex negros, un empleado de un comercio del barrio El Lince le entrega el vuelto y la mercadería a la clienta. Foto: Nicolás Varvara.

A pesar de que los almacenes están exceptuados del aislamiento y pueden abrir desde el comienzo de la cuarentena, el resultado para los comerciantes no es el esperado. Según un relevamiento que hizo El Diario de la República por diversos barrios de la ciudad capital, las ventas en los últimos 15 días cayeron hasta un 50 por ciento.

 

Detrás de una ventana con rejas estaba Cinthia Lucero, dueña del almacén "Tachi", ubicado en el barrio El Lince, quien en sus manos tenía guantes de látex negro y mantuvo una distancia prudencial con una clienta que fue a comprar. Comentó que debido a la situación económica decidieron reducir el personal. "Venían dos personas a ayudarnos, pero frente a este panorama elegimos trabajar solos, con mi esposo. También es por seguridad de ellos", dijo.

 

Precisó que a la hora de recibir la mercadería la desinfectan, como también lo hacen con ventanas y  utensilios. "Nos prevenimos de esta forma porque no sabemos quién tiene el virus y es una manera de protegernos", explicó Cinthia, quien afirmó que las ventas disminuyeron un 50 por ciento. Además, dijo que la gente ya no consume comida rápida, como milanesas, salchichas o hamburguesas, sino más bien opta por llevar productos para cocinar. "Antes pasaban apurados y buscaban lo que fuera, hoy tienen tiempo de elaborar la comida y llevan harina, levadura y polvo de hornear", resaltó.

 

Otra opción que ofrece el almacén es la posibilidad de hacer pedidos y luego pasar a retirarlos por el local, como también carga virtual al celular. "Cuando es el día que les toca salir, vienen y abonan lo adeudado", manifestó la propietaria y contó que redujeron el horario de atención de 10 a 20.

 

 

Para evitar contagios en "Maxi Minimercado" optaron por colocar un vidrio como pantalla para atender a los vecinos que van a comprar. Foto: Nicolás Varvara.

 

 

En coincidencia con la otra comerciante, Daniel Carranza, propietario de "Maxi Minimercado", situado en el barrio El Lince, sostuvo que en su local las ventas bajaron un 50 por ciento. Para evitar posibles contagios optó por restringir los espacios adentro del negocio. "Antes los clientes se servían las verduras, ahora deben respetar las distancias y no pueden ingresar más de dos personas.  La zona de caja está cubierta con vidrio y todos usamos barbijos y alcohol en gel", especificó.

 

Expresó que a pesar de que ellos cumplen con el horario de cierre,  a las 20, hay otros comercios de la zona que no lo respetan. "No toman las medidas de precaución y nadie los controla. Algunos están hasta la madrugada y tienen cinco personas dentro de un negocio", dijo molesto Carranza, quien lamentó tener que tirar algunas verduras por falta de consumo.

 

El comerciante detalló que ante el aislamiento social, algunos productos como carne para asado y bebidas alcohólicas ya no tienen tanta salida. "Ahora repuntó la venta de harina, levadura y margarina. La gente cuida hasta el último peso", contó y manifestó que ante  las pocas ventas se vio obligado a prescindir de tres empleados. "Trabajamos con adultos mayores, por eso optamos pagarles la mitad del sueldo y que se queden en su casa".

 

La dueña del almacén "El Sol",  ubicado en el barrio Amep —en el otro extremo de la ciudad—, precisó que atiende a los clientes detrás de una reja y destacó que las ventas bajaron un 30 por ciento.

 

 

Comentá vos tambien...