25° SAN LUIS - Domingo 05 de Diciembre de 2021

25° SAN LUIS - Domingo 05 de Diciembre de 2021

EN VIVO

Adrián Arnó: "El amor de mi familia es mi mayor aplauso"

En 2001 ascendió con Juventud al Argentino A. Hace once años que maneja una ambulancia.

Por redacción
| 19 de abril de 2020
El día a día. Empezó en el baby fútbol y dijo que decidió ser arquero desde la panza de su mamá. Ahora comparte su pasión ayudando a salvar vidas.

Adrián Arnó es un apasionado del fútbol. Fue el arquero de aquel Juventud que logró el ascenso al Argentino A, allá por 2001, de la mano del "Turco" Julio. Después, como entrenador de arqueros, fue parte del ascenso de Juventud a la Primera B Nacional, con Pedro Dechat como DT. Colgó los guantes a los 32 años y hace once que maneja una ambulancia. Vivió varias bravas, como la tragedia de Zanjitas y ahora vivencia los tiempos del coronavirus.

 

Cada vez que sale con la ambulancia siente que cumple una dignísima tarea sirviendo a la comunidad. Sabe que hay días y días, a veces puede encontrarse con lo peor y en otras jornadas las guardias son más tranquilas.

 

Contó que decidió ser arquero desde la panza de su mamá. Aseveró que para ese puesto se nace, no se hace. Tiene como referentes a Hugo Gatti, Carlos Fernando Navarro Montoya y José Luis Chilavert.

 

Empezó atajando en los famosos baby fútbol del Club Victoria, jugando siempre para Luc Mac Calzados. A los 11 años llegó a Juventud de la mano de Carlos Wanzo, quien era dirigente. Su primer DT fue el gran Zoilo Concha, de quien aprendió sobre el puesto. Allí comenzó el amor que hasta hoy en día lo une a Juventud.

 

Hizo todas las inferiores en el "Juve" y a las 16 años le tocó debutar en Primera, con el "Gato" Lépori como entrenador. Su debut se dio porque Gerardo Quiroga estaba terminando su carrera de profesor de educación física en Córdoba y "Quique Sosa", que era el suplente, sufrió una lesión. Luego el puesto volvió a ser de Gerardo Quiroga.

 

 

Con la "auriazul". Los Arnó y su amor incondicional por Juventud.

 

 

A los 19 años, buscando continuidad, se fue a Huracán de San Luis (el club del cual es hincha su padre y del barrio donde nació). Lo dirigió Alberto Cosentino, hicieron una muy buena campaña perdiendo por penales frente a Juventud. Ese gran año en el "Globo" hizo que Cacho Funes lo convoque para jugar el Regional para Victoria, como suplente de Roberto Morales. Regresó a Juventud para disputar torneos locales, donde dirigían DT como el "Pollo" Ledesma, el "Pollo" Civallero y hasta tuvo la fortuna de ser entrenado por el "Súper Ratón" Jorge Coch.

 

En el Torneo del Interior del 2000 comenzó a forjarse algo importante. Se formó un gran grupo, pasaron grandes entrenadores, hasta que arribó el "Turco" Julio, DT que le dio la confianza en el último semestre del torneo y ese Juventud ascendió al Argentino A. "La alegría deportiva más grande de mi vida: salir campeón con el equipo del cual sos hincha", aseveró Adrián.

 

A los 32 años, después de un breve paso por Estudiantes y ante cosas que no le gustaron, decidió colgar los guantes. Y en 2009 regresó a su casa, Juventud, pero en otra función: esta vez como entrenador de arqueros. Puesto que ocupó hasta diciembre de 2019; actualmente entrena a los pibes de las categorías de AFA y las infantiles.

 

Ese arquero que comenzó a volar desde la panza de la vieja, que se dio el gusto de ser campeón con el equipo de sus amores, ahora reparte el tiempo entre su pasión de entrenar a la sangre nueva y manejar una ambulancia.

 

A pesar de que logró cosas importantes con el "Juve", seguramente alguna vez lo habrán insultado, teniendo en cuenta que el puesto de arquero es muy ingrato; y ahora cada vez que termina su jornada laboral lo aplauden y les reconocen tanto a él como a todos los trabajadores de la salud el amor y la pasión que le ponen al laburo. Debe tener miedo, eso seguro, pero el ayudar y estar al servicio de la comunidad es más fuerte, por eso deja la piel en lo que hace. "Cuando concluye la guardia y llego a mi casa, digo por dentro: tarea cumplida. El amor de mi familia es mi mayor aplauso", manifestó.

 

Adrián Arnó disfruta el día a día con su señora Roxana y con sus hijos Nicolás, Nazarena y Juan Cruz. Ellos son su cable a tierra. Los que lo esperan con una sonrisa después de cada jornada laboral o quienes lo despiertan con un beso antes de irse a trabajar. Es el "Choco" Arnó, el pibe que empezó en los baby, que salió campeón con su Juventud querido, el que se dio el gusto de atajar en el equipo del barrio (Huracán) del cual es hincha su viejo, el loco que salía con todo a buscar los centros, el que empezó a atajar en la panza de la vieja, el que maneja una ambulancia hace once años. Un buen tipo que disfruta lo que hace y valora lo que tiene.

 

Comentá vos tambien...