Quedó libre la pareja que rompió la cuarentena y paseaba con dos niños

Tras las diligencias de rigor, el conductor y su novia se fueron a su casa, aunque la causa en su contra continúa.

La pareja a quien la Policía sorprendió paseando por la Villa de Merlo con dos chicos escondidos en la parte trasera del auto recuperó la libertad horas después de ser detenida por incumplir con el decreto presidencial que dispone el aislamiento social, preventivo y obligatorio, dijo el jefe de la Seccional 46ª, subcomisario Alejandro Gez. 

El jefe policial refirió ayer que horas después de la aprehensión, y cumplimentadas las diligencias de rigor y la correspondiente consulta al juzgado, el hombre y la mujer pudieron irse a sus domicilios, aunque aclaró que el sumario que les iniciaron —que está bajo la órbita del Juzgado Multifuero de Santa Rosa del Conlara— sigue su curso.

Gez indicó ayer que no contaba con la autorización judicial para brindar la identidad de la pareja arrestada. Pero informó que se trata de un hombre de 42 años que es vecino del barrio El Rosedal y de una mujer de 40, quien también vive en la villa.

Según la información aportada por la Policía, el procedimiento comenzó antes de la medianoche del lunes, cuando los efectivos cumplían la directiva de hacer controles preventivos en paradas fijas en la avenida Sobremonte y en la calle Coronel Mercau, en pleno centro de la ciudad.

Fue en esa circunstancia que vieron un Renault Logan negro con vidrios polarizados que iba hacia el oeste. Notaron, a simple vista, que iban un hombre y una mujer y pararon el rodado para identificarlos.

El conductor exhibió la documentación, incluida la licencia y el seguro automotor. Pero la mujer no llevaba documento, dijo Gez.

Manifestó que cuando les preguntaron cuál era el motivo por el que estaban en la vía pública a esa hora, la pareja se mostró dubitativa y se contradijo. Según trascendidos, él habría dicho que iban a una farmacia y ella, que debieron salir por una cuestión familiar urgente. Pero esa discordancia en la explicación generó sospechas en la Policía de que algo irregular sucedía.

Para los agentes, salieron a dar una vuelta por la ciudad y, como se ha prohibido en el contexto de emergencia que en los vehículos viajen más de dos personas, ocultaron a los niños.

Gez explicó que los efectivos resolvieron conducir a la pareja y al rodado a la comisaría y allí, al hacer una inspección más profunda, se percataron de que en el piso del asiento trasero, cubiertos con una manta o prenda similar, estaban los dos chicos, que son hijos del hombre. Tienen 10 y 11 años, según confirmó el subcomisario.

Además de quebrantar la cuarentena, incurrieron en la irresponsabilidad de trasladar de ese modo a los menores, quienes se estima estuvieron al menos unos  40 minutos acurrucados en la parte trasera, para no ser advertidos. 

El Renault quedó a disposición del juzgado, allí determinarán cuándo lo entregarán, refirió el subcomisario.

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Quedó libre la pareja que rompió la cuarentena y paseaba con dos niños

Tras las diligencias de rigor, el conductor y su novia se fueron a su casa, aunque la causa en su contra continúa.

En zona céntrica. El Renault Logan fue parado en un control que la Policía desplegaba en horario nocturno.

La pareja a quien la Policía sorprendió paseando por la Villa de Merlo con dos chicos escondidos en la parte trasera del auto recuperó la libertad horas después de ser detenida por incumplir con el decreto presidencial que dispone el aislamiento social, preventivo y obligatorio, dijo el jefe de la Seccional 46ª, subcomisario Alejandro Gez. 

El jefe policial refirió ayer que horas después de la aprehensión, y cumplimentadas las diligencias de rigor y la correspondiente consulta al juzgado, el hombre y la mujer pudieron irse a sus domicilios, aunque aclaró que el sumario que les iniciaron —que está bajo la órbita del Juzgado Multifuero de Santa Rosa del Conlara— sigue su curso.

Gez indicó ayer que no contaba con la autorización judicial para brindar la identidad de la pareja arrestada. Pero informó que se trata de un hombre de 42 años que es vecino del barrio El Rosedal y de una mujer de 40, quien también vive en la villa.

Según la información aportada por la Policía, el procedimiento comenzó antes de la medianoche del lunes, cuando los efectivos cumplían la directiva de hacer controles preventivos en paradas fijas en la avenida Sobremonte y en la calle Coronel Mercau, en pleno centro de la ciudad.

Fue en esa circunstancia que vieron un Renault Logan negro con vidrios polarizados que iba hacia el oeste. Notaron, a simple vista, que iban un hombre y una mujer y pararon el rodado para identificarlos.

El conductor exhibió la documentación, incluida la licencia y el seguro automotor. Pero la mujer no llevaba documento, dijo Gez.

Manifestó que cuando les preguntaron cuál era el motivo por el que estaban en la vía pública a esa hora, la pareja se mostró dubitativa y se contradijo. Según trascendidos, él habría dicho que iban a una farmacia y ella, que debieron salir por una cuestión familiar urgente. Pero esa discordancia en la explicación generó sospechas en la Policía de que algo irregular sucedía.

Para los agentes, salieron a dar una vuelta por la ciudad y, como se ha prohibido en el contexto de emergencia que en los vehículos viajen más de dos personas, ocultaron a los niños.

Gez explicó que los efectivos resolvieron conducir a la pareja y al rodado a la comisaría y allí, al hacer una inspección más profunda, se percataron de que en el piso del asiento trasero, cubiertos con una manta o prenda similar, estaban los dos chicos, que son hijos del hombre. Tienen 10 y 11 años, según confirmó el subcomisario.

Además de quebrantar la cuarentena, incurrieron en la irresponsabilidad de trasladar de ese modo a los menores, quienes se estima estuvieron al menos unos  40 minutos acurrucados en la parte trasera, para no ser advertidos. 

El Renault quedó a disposición del juzgado, allí determinarán cuándo lo entregarán, refirió el subcomisario.

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